No busques la verdad; simplemente, deja de atesorar opiniones... Si quieres conocer la verdad, entonces no sostengas opiniones ni a favor ni en contra de nada. Establecer lo que te gusta frente a lo que no te gusta es la enfermedad de la mente.- (seng-ts'an)

http://www.oshogulaab.com/ZEN/TEXTOS/HSINHSINMING.htm

martes, 9 de diciembre de 2014

Eso que ya eres.

LA VERDADERA ESPIRITUALIDAD


Le preguntaron al Maestro: «¿Qué es la espiritualidad?».
«La espiritualidad», respondió, «es lo que consigue proporcionar al hombre su transformación interior».
«Pero si yo aplico los métodos tradicionales que nos han transmitido los Maestros, ¿no es eso espiritualidad?».
«No será espiritualidad si no cumple para ti esa función. Una manta ya no es una manta si no te da calor».
«¿De modo que la espiritualidad cambia?».
«Las personas cambian, y también sus necesidades. De modo que lo que en otro tiempo fue espiritualidad ya no lo es. Lo que muchas veces pasa por espiritualidad no es más que la constancia escrita de métodos pasados».
_______________._______________
Los métodos pasados es eso que mantiene a tantos inmóviles a día de hoy... Esperando que alguien les indique por donde se va al Océano.
_______________._______________

EL PEQUEÑO PEZ

«Usted perdone», le dijo un pez a otro, «es usted más viejo y con más experiencia que yo y probablemente podrá usted ayudarme. Dígame: ¿dónde puedo encontrar eso que llaman Océano? He estado buscándolo por todas partes, sin resultado».
«El Océano», respondió el viejo pez, «es donde estás ahora mismo».
«¿Esto? Pero si esto no es más que agua... Lo que yo busco es el Océano», replicó el joven pez, totalmente decepcionado, mientras se marchaba nadando a buscar en otra parte.

Se acercó al Maestro, vestido con ropas sannyasi y hablando el lenguaje de los sannyasi: «He estado buscando a Dios durante años. Dejé mi casa y he estado buscándolo en todas las partes donde Él mismo ha dicho que está: en lo alto de los montes, en el centro del desierto, en el silencio de los monasterios y en las chozas de los pobres».
«¿Y lo has encontrado?», le preguntó el Maestro.
«Sería un engreído y un mentiroso si dijera que sí. No; no lo he encontrado. ¿Y tú?».
¿Qué podía responderle el Maestro? El sol poniente inundaba la habitación con sus rayos de luz dorada. Centenares de gorriones gorjeaban felices en el exterior, sobre las ramas de una higuera cercana. A lo lejos podía oírse el peculiar ruido de la carretera. Un mosquito zumbaba cerca de su oreja, avisando que estaba a punto de atacar... Y sin embargo, aquel buen hombre podía sentarse allí y decir que no había encontrado a Dios, que aún estaba buscándolo.
Al cabo de un rato, decepcionado, salió de la habitación del Maestro y se fue a buscar a otra parte.
_______________._______________
Deja de buscar, pequeño pez. No hay nada que buscar. Sólo tienes que estar tranquilo, abrir tus ojos y mirar. No puedes dejar de verlo.
_______________._______________
Anthony de Mello

21 comentarios:

Tracy dijo...

El cuento del pez me ha gustado, cuantas veces andamos buscando algo que tenemos ante nuestra vista.

CRISTINA dijo...

Ernesto, cuantas veces buscamos, y buscamos y no nos damos cuenta que realmente lo que buscamos está delante de nosotros. Pero si no es el momento de verlo pasara de largo, porque todo llega cuando tiene que llegar.
Un abrazo.

estrella en el ocaso dijo...

Hermosa lectura.

En momentos de turbulencia nos segamos negándonos a ver lo que hay frente de nosotros. Pasado el tiempo y con la decepción abandonamos la búsqueda de aquello que habita en nosotros… ¡Que gran verdad! Solo hay que abrir los ojos y mirar.

Un saludo cordial Ernesto, feliz tarde.

Mari-Pi-R dijo...

Así es la vida que muchas veces no vemos lo que tenemos y pensamos que si estuvieses allí o allá seriamos felices.
Muy buenas reflexiones, un abrazo.

Nicky Sciavo dijo...

Vale pues... dejaré de buscar (creo que eso hice hace algún tiempo ya...), a ver si mis ojitos se abren más y "veo" lo que no veo ;)

Es bueno, buenísimo, ir de visita y salir con un regalito en el bolsillo ;)

Magdeli Valdés dijo...

no puedo más que asegurar esa verdad que señalas...

como se dice no hay peor ciego que aquel que no quiere ver...

las mentes frías enceguecen al corazón!

(vaya me nacieron palabras sentidas...gracias!)

Ángela dijo...

Cierto. Cualquier lugar está dentro. No hay más paz, ni más riqueza, ni mejor descanso, que el manantial interior de uno mismo.
Y..."No hay nada que buscar".
Un abrazo Ernesto.

maria del carmen nazer dijo...

Hola Ernesto ! yo creo que la búsqueda nunca cesa. Es una necesidad del alma.
Un abrazo.

Milena dijo...

Qué razón tienes Ernesto, muchas veces no sabemos reconocer lo que tenemos delante, lo que somos... nos pasamos media vida con expectativas, sin discriminar.

Un abrazo

AMALIA dijo...

Hay que saber mirar para darnos cuenta de lo que poseemos.

Un hermoso texto y un gran mensaje.

Un fuerte abrazo.

RECOMENZAR dijo...

Querido Ernesto
Para muchos el buscar
no es necesariamente
ENCONTRAR...
es un desafio diario de vivir mas intenso en la vida
Un beso grandeeeeeeeee

Carmela dijo...

Una entrada, como es habitual en ti, repleta de ideas y sensaciones. Encontrarnos a nosotros mismos en esa búsqueda continua que debe animarnos en nuestra vida es a veces una tarea difícil que para algunos pasa desapercibida intentando ver más allá de lo que realmente es. Ser uno consigo mismo y con lo que nos rodea, sentirlo y vivirlo.
Un abrazo, Ernesto.

Salva dijo...

Darse cuenta de la innecesariedad de la búsqueda, permite el encuentro. Muy buena entrada Ernesto.
Saludos.

AMALIA dijo...

Feliz domingo y un abrazo.

Maria Rosa dijo...


Muy buena reflexión. Anthony de Mello siempre nos deja pensando y buscando en nuestro interior.

mariarosa

chusa dijo...

La naturaleza nos regala vida y maravilla cada dìa.
Un abrazo Ernesto, precioso mensaje

estrella en el ocaso dijo...

Hola Ernesto, te dejo un afectuoso saludo, que tengas felices fiestas, ¡Hasta el nuevo año!

Sakkarah Carmen Magia dijo...

Me ha encantado...

Lo último especialmente...

Muchos besos

CRISTINA dijo...

Ernesto: Que el amor y la alegría te llenen el alma de cosas bellas, y que tu Luz den claridad a tus pensamientos, y tu niño interior te guíe por el camino del Amor.
✫¸.•°”˜˜”°•.✫ ❤ ❤ ❤ ❤ ❤ ❤ ❤
(⁀FELIZ ‵⁀) ❤❤✫¸.•°NAVIDAD”y Feliz AÑO NUEVO˜˜”°•.✫ ❤

Paloma dijo...

Gracias por estos textos que nos hacen estar en el aquí y ahora y abrir los ojos para encontrar lo que estábamos buscando fuera...

Bellas reflexiones.

Un abrazo, Ernesto.

Katrina dijo...

Es difícil mantener esos instantes de conexión... A veces es el océano y otras solo agua.

Gracias!