No busques la verdad; simplemente, deja de atesorar opiniones... Si quieres conocer la verdad, entonces no sostengas opiniones ni a favor ni en contra de nada. Establecer lo que te gusta frente a lo que no te gusta es la enfermedad de la mente.- (seng-ts'an)

http://www.oshogulaab.com/ZEN/TEXTOS/HSINHSINMING.htm

domingo, 28 de junio de 2015

"...le concedes la misma importancia que un niño a su vejez."


Esta frase, del relato Los círculos del viento, de la autora canaria Carmen Marina Rodríguez Santana (Aldonza Laugh), ha traído a mi mente la no relevancia del tiempo.

¿Cuando fui consciente del tiempo?. He recordado dos momentos en mi vida. Tal vez tres.

El primero fue faltando poco para cumplir los 30 años. De pronto me vi con 30... que sumados a otros 30 daban 60. ¡Toda una vida!, pensé. ¡Y me quedaba casi todo por hacer!

Ignoro cómo son las crisis de los 40 o 50, pues no las viví, pero ésta me duró el tiempo de cumplirlos. A los pocos días de hacerlo, ese paréntesis de esos otros 30 años había desaparecido. Quedando todo un espacio libre de compromisos de tener que cumplir o no ¡todo lo que me quedaba por hacer!

El segundo “flash” lo tuve en el mismo escenario que el anterior. En la conversación con un grupo de amigos. Fui consciente por primera vez del paso del tiempo cuando estaba relatando algo que me había sucedido 25 años atrás, de cuando tenía 15.

Hoy tengo 66 y no es que le dé relevancia al tiempo, que no se la doy, es que este concepto ya no está en mi vida.

Si bien he de reconocer que es el paso del tiempo, y las enseñanzas de Sri Nisargatta Maharaj quienes me han llevado a este punto.

Usted no es ni el cuerpo ni la mente, ni los pensamientos ni los sentimientos, ni el tiempo ni el espacio. Nada que pueda señalar es usted”.

Usted es la Realidad Absoluta”.
_______________._______________
Saber que eres prisionero de tu mente, 
que vives en un mundo imaginario que tú mismo creas, 
es el principio de la sabiduría...". 
Sri Nisargadatta Maharaj.

_______________._______________

24 comentarios:

lunaroja dijo...

Cuando eres joven,no tienes conciencia de "finitud", a medida que la vida te va poniendo experiencias a veces no gratas, pérdidas,etc...comienzas a entender que nada es para siempre.
En concreto,a mi,comenzó a pasarme a partir de los 55 años...

Ángela dijo...



Cierto que por una u otra circunstancia llegamos a ese momento consciente del "concepto tiempo" o no-tiempo. Todo depende luego de como gestionemos o interioricemos nuestra vivencia de ese hecho.
No hace mucho, en una entrada a mi blog escribía "Tenemos todo el tiempo. Porque nos tenemos a nosotros de forma intemporal. Todo está pendiente de nosotros, si nosotros no estamos pendientes del tiempo", así es como pienso, así es como lo intento vivir. Aunque es verdad, como tú señalas, que "es el paso del tiempo", el que nos ha permitido llegar a donde estamos.
El "instante" en el que todo viene y va, y en el que me ha llegado tu maravilloso post.
Un fuerte abrazo Ernesto. Disfruta la tarde.

Yashira dijo...

El tiempo es tan relativo, no hay instante que se viva igual a otro. Cada día estoy más convencida de que el tiempo ha sido una invención nuestra, en realidad ¿Qué es? Desde nuestro interior no lo podemos medir porque varía según el estado de ánimo o la ocupación. Uf tu entrada me da para pensar y mucho. Gracias Ernesto.
Feliz tarde de domingo.

Vivian dijo...

Cuando era niña no tenía conciencia de los años, pensaba que sólo morían los viejos, (al llegar a los cien años, valga la redundancia) Y también pensaba que la luna me seguía, pero eso no viene al caso.
Luego fui creciendo y pensé que morías más adelante, yo podía despreocuparme (me decía a mí misma)
Ahora los tengo presente, en especial la primera vez que me dijeron: “Señora”.
Quise pensar que era por respeto, pero la segunda vez tuve que admitir que no dijeron: “Te busca una muchacha”, o “una chica” como dicen los argentinos, era: Te busca una señor! (Qué feo sonaba)
Ahora sé que los años son miserables, aunque cuando me ponga piel de gato viejo iré al cirujano y me estiraré como una masa de pizza!
También he dejado de asociar los años con la muerte, sé que te puedes resbalar en la bañadera, te partes la ciquitrilla, camino al hospital puedes estirar las “patas”…¡Y pa’ el Reparto Boca Arriba!
En fin, que ya los "digerí", pero no sé cuando.
Un abrazo Ernesto!

Vivian dijo...

Me comí una "a", en Señora, perdón.

RECOMENZAR dijo...

Te pienso en diferentes edades
Muy lindo lo que escribiste.....
Te cuento:
estoy bien contenta conmigo
me siento plena de alma...
tengo todo lo que quiero
un gran abrazo para vos Ernesto
y gracias por compartir lo bueno

Mari-Pi-R dijo...

Tan solo lo noté a los 50 años, me entró como se dice la crisis, pero ahora voy cumpliendo y no me pesan, tan solo que funciono ligeramente mas tranquila.
Un abrazo.

Aldonza Laugh dijo...

Gracias por haber puesto como título una de mis oraciones, es para mí un honor. Yo sigo siendo la niña de ayer, sólo interpreto el paso de los años para adquirir experiencia. ¿Recuerdas este poema mío?
LA CASA DE LAS MIL ESTANCIAS
Me pregunto si mi existencia se basa en la realidad
o sólo he sido una conjetura de mi mente.
Si realmente soy, no me habito.
He sido desterrada al sótano oscuro
de la casa de las mil estancias;
a ese lugar infinito donde van a parar
las cosas inútiles, las que no pertenecen a los sueños.
Ahora las habitaciones principales
las ocupa aquella niña
que se mantuvo escondida
en los vacíos invisibles.
Se ha encaramado al trono de los recuerdos
sin temor alguno a caer,
abriendo ventanas olvidadas y
aspirando su poder con el aire
que surge de mi partida.
Por contra, si no estoy,
nunca mi existencia fue tan real.
¿Qué puede haber más concreto
que unos versos escritos desde un
lugar no situado donde llueven ilusiones?
He derribado las paredes
con la maza más robusta,
aquella del material
de la confianza en mí misma.
Si existo o me imagino
(puede que ocurran ambas o ninguna),
es lo de menos;
lo importante son los versos
que dan vida a las estancias de mi casa.

Un gran abrazo, Ernesto.

Carmen Marina

http://www.lecturaalahoradelte.blogspot.com.es/

Carmela dijo...

Sabes cuando yo me he dado cuenta del paso del tiempo.....cuando mi cuerpo no hace lo que mi mente quiere....en el resto me siento igual. Yo giro y el mundo gira, nada cambia en ese aspecto.
Un abrazo, Ernesto.

AMALIA dijo...

De niña y de joven, no me daba cuenta del paso del tiempo. Ahora es cuando aprecio lo rápido que pasa. En mi interior, me siento como siempre pero sé que nada es ni será igual.
Estupendo escrito.
Un fuerte abrazo. Feliz semana

Ernesto. dijo...

"En mi interior, me siento como siempre..."

Si bien sencillas las palabras, Amalia, encierran gran profundidad.

Un abrazo.

Marina-Emer dijo...

Me gustó mucho la carta abierta del paso del tiempo...yo me casé casi niña ...mamá a los 19 años...otros tantos y viuda ahora es cuando empiezo a ser mujer e incluso saber cosas que no sabia... que si llego a saberlas entonces,no hubiera perdido algo mas de felicidad que no conoci...y es verdad en cada etapa de la vida es diferente el teatro.
un abrazo amigo
Marina

maria cristina dijo...

Ernesto, quizás seamos nosotros cuando no estemos en esta realidad personal, sino formando parte del universo una y otra vez, un abrazo!

chusa dijo...

Buena manera de aceptar el paso del tiempo, al menos aporta sabidurìa...
También yo opino como Amalia, en mi interior me siento como siempre, aunque mirando a mis chicos ya sé que todo ha cambiado, pero estoy contenta, sigo siendo tan infantil...

Un càlido abrazo Ernesto,
de fin de junio !

Lola dijo...

No todo el mundo puede llegar donde hemos llegado nosotros…
Yo fui consciente de que me quedaba mucho por vivir el día que me di cuenta que tenía dos hijos que se habían marchado de casa, y que pronto podría ser abuela, eso ocurrió mas tarde a los 54, y ya ha pasado un poco de más tiempo. No me preocupan los años, pero si temo a las enfermedades como todo el mundo. Me gusta la vida aunque tenga mis días “regulares” y sobre todo me doy cuenta de que soy una mujer madura sin miedos, y tapujos. Encantada de volver a leerte. Un abrazo.

María Socorro Luis dijo...


De niña pensaba que yo viviría 100 años. y ahora, sigo pensando igual. mejor, no pienso en ello.

Abrazo

estrella en el ocaso dijo...

No recuerdo haber dado importancia antes, hoy menos. Mi enfoque es vivir a plenitud, hacer lo que me hace feliz disfrutando cada instante. Estoy feliz con el tiempo que he vivido, ha sido la mano que ha moldeado mi alma. A unos meses de mi cumple, estoy más feliz que nunca (cosa que me ha asombrado grandemente), deseo saber que tan plena estaré en 20 años más.

Yo, disfruto y agradezco cada reflexión tuya, suman en mi vida. Muchas gracias Ernesto por cada palabra y saludo que dejas para mí. Un saludo afectuoso y un abrazo, que tengas un buen fin de semana.

Rosa B.G dijo...

Hola Ernesto creo que soy de las pocas personas que le gusta que el tiempo pase y traiga las novedades de cada edad.
No digo más, pero pongo las manos en las orejas!
Abrazos

Lujan Fraix dijo...

Cuando uno es joven no tiene idea de la finitud de la vida por eso quizá es más feliz, vive el presente sin pensar en nada. Cuando pasa el tiempo te vas dando cuenta que algún día ya no estarás porque lo has sentido de cerca con la partida de los seres queridos. A mí me angustia eso. Pero no debería ser así porque la vida es una sola y tenemos que seguir nuestro camino, el que nos toca.
Un beso grande.

CRISTINA dijo...

El tiempo es orientativo, pero la verdad que a mi no me preocupa, me ocupo más de sentirme mejo por dentro y vivir cada días siendo un poco más consciente de mi misma. Además si todos somos conciencia, no creo que podamos hacer nada ante lo que ya somos...Y el tiempo seria una ilusión.
Ernesto, buena entrada. Un grande abrazo.

..NaNy.. dijo...

Hola preciosa tu entrada me gusta a mi me gusta que el tiempo pase por que en cada he poca nos trae cosas diferentes y bonitas. Saludos

Soñadora dijo...

Ernesto, leo y vuelvo a leer tu post de hoy. Siempre me haces pensar, lo cual agradezco.
Me parece que no me han dado las crisis de la edad, a mis 53 años me siento contenta. Esto no significa quw no hayan habido altibajos, pero intento conservar viva y activa a mi niña interior, es quien me llena de alegria. También intento vivir en ahora, tiempo presente, este instante. Es en realidad lo que hay, y es mejor no cargar asuntos pendientes a la espalda.

Un fuerte abrazo y que tengas un excelente finde!

Tesa Medina dijo...

Ay, Ernesto, para mí el tiempo corre veloz a mi lado. Es extraño, pero todavía me asombro cuando digo eso de hace...20 años, madre mía, entonces caigo del guindo y me digo, pero, nena, que ya tienes 61 y sigues sin "sentar cabeza"

Me siento llena de vitalidad por dentro, y con dolores en las articulaciones por fuera... y arrugas que ya me avisan cuando me miro al espejo que llevo unos cuantos años vividos. Pero no me angustia ni el paso del tiempo ni la muerte.

Sólo me acobarda un poco la enfermedad imcapacitante. Por eso espero que cuando me llegue la fecha de caducidad, el tiempo ese que corre veloz junto a mí me lleve rápido con él.

Estuve indagando sobre Sri Nisargatta Maharaj, muy interesante. Todas estas corrientes espirituales o filosóficas me atraen, pero no para hacerme seguidora o practicante sino por curiosidad y porque siempre aprendo algo que me va bien.

Tengo un amigo budista que me dijo un día medio en broma: no hay derecho, Tesa, lo que a mí me ha costado montones de meditaciones, aprendizaje y hasta el retiro por cinco años en un monasterio tú lo llevas de serie.

Bueno, mi vida ha sido complicada y aprendí desde niña a relativizar y a no tomarme en serio. Eso también es una filosofía que ayuda.

Un beso,

Ernesto. dijo...

Hola Tesa.

Esa hipotética y futura situación que te “acobarda” hoy... Que no está! Pero que tú ya la piensas, no tiene porque darse. Pero, hay cosas en la vida cuya ignorancia, es decir no conocerlas, no evita que si te relacionas con ellas te afecten.

De niño, unos 5 o 6 años, metí entre las brasas de la chimenea encendida una tapa de las de antes de betún para los zapatos, tal vez un minuto, la saqué con las tenazas y poniéndola en el suelo la cogí con los dedos. La quemada fue fuerte. ¿Qué me hizo actuar de esa manera? La ignorancia. Pues yo sí sabía que si un hierro se pone rojo quema. Lo que no sabía era que sin ponerse rojo también quema en según qué circunstancias.

Señalo esto porque no cabe duda que respecto a tu comentario ignoras que si ya hoy vas plantando semillas en tus pensamientos y sentimientos, tu subconsciente, éstas pueden acabar fructificando.

Esto, que puede parecer una sinsorgada a muchos, es tan real como que el sol sale cada día... Aunque haya días en que no se le vea.

Sri Nisargatta Maharaj es más que interesante, si bien comprendo lo que quieres decir con ello. En sí es, representa, el último peldaño en este mundo. La meta de todo ser humano. Todos nosotros. Seamos conscientes de ello, hoy, cien vidas más tarde o mil.

Y sí, es muy probable que lo que a tu amigo le costó tanto, y no sería tanto una broma, sea real. Que sea utilizado adecuadamente o no ya sería otra historia. Pero todo ello está en ti.

Estás aquí para evolucionar. Se evoluciona en base al conocimiento, la consciencia de sí mismo. Lo que se tarde en ello depende principalmente de cada uno. Y no como se suele creer de condiciones o personas ajenas!!

Un gran abrazo, amiga. Buen domingo.