domingo, 20 de junio de 2021

El pajarito amarillo...

 


Habiendo publicado esta mañana un texto, un título y el pajarito en cuestión, suprimo los dos primeros, y dejo al "cantor mudo" porque puede que tenga su gracia... 

"Gracia" que no he encontrado en algunos blogs de los varios a los que he accedido. Y que por posible analogía con mi texto, de probable poca gracia también, he retirado.

Queda pues en suspenso posible disertación sobre cualquier cosa... Que no voy a negar que, últimamente, algunos escribimos con una ligereza que empieza a rozar lo "simple". 

¡Simple. No simpleza! Pues la sencillez con la que muchos nos expresamos, en ocasiones, bienvenida sea, no debe confundirse con ésta.

Sí, realmente me quedo más conforme con estas pocas palabras, sencillas, que no con el  "elaborado" tema anterior.

Abrazos y feliz domingo!

sábado, 12 de junio de 2021

...las hojas que cayeron...

 


En mi desplazamiento esta tarde entre el País Vasco y Castilla La Vieja, y recorriendo carreteras llamadas secundarias, cuando mucha de la esencia de los viajes del ayer se hacían por ellas. Pueblos, grandes y pequeños, aldeas entrañables. Campos de Castilla. Soledades. Soria… A. Machado.

Caminos verdes. Ermita en lo alto de la colina, la fuente se ha secado, las azucenas están marchitas… desde que tú te fuiste.

Al pasar por un viejo puente de piedra, de piedras milenarias, a la entrada de una conocida ciudad, detuve el coche y sentándome en el murete de piedra observe como la corriente del río fluía serena bajo mis pies.

En los campos de siempre la siembra de trigo empezaba a dorar las espigas… Entre medias algunas amapolas teñían de rojo lo natural.

Volviendo la vista al río vi como de un cercano nogal se desprendían algunas hojas que cayeron sobre el agua… Y las vi alejarse en entretenida conversación con la corriente.

Y me vino el pensamiento de si será así el proceso que como humanos iniciamos cuando nos ausentamos de este mundo, cuando también la vida se desprende de nosotros… Así de sencillo. Así de natural. Sobre la corriente del momento en dirección al Océano.

viernes, 11 de junio de 2021

 ¡No hay imágenes. No sabría que poner!


Los sucesos de Canarias, el desenlace de las dos pequeñas, ya en vías de aclarar qué fue lo que sucedió, terrible sin duda, no debería dar pie a “condenas emocionales” por parte del “público en masa”…

Lo sucedido, lo que quiera que sea que sucedió realmente, Olivia ya ha aparecido, hay que enmarcarlo en su contexto real. Y este es, parece ser, la muerte de las hijas por parte del padre. Y…, se supone, que también la de éste…

¿Quién ha hecho realmente esto? ¿Un monstruo, un asesino depravado, un enemigo social, un deshecho de la humanidad?…

¿O simplemente, dentro de la innegable dureza de la tragedia, la acción de una persona que perdió el juicio totalmente. La razón de pensar, sentir, actuar como un ser humano “normal”?

Y dentro de esa pérdida de la realidad, actuó desde lo más básico del ser humano. El sentimiento puro, sin procesar, sin barreras sociales, ética o humanidad. La reacción animal del “animal” que el ser humano es.

Ser conscientes de los hechos, reconocer el dolor provocado, principalmente a la madre y familia, también socialmente, no supone, no debería, provocar en cada uno de nosotros el grito de la “jauría humana”. Los instintos más bajos, emocionales y primarios de la gente que, no teniendo nada mejor que hacer, suelen oírse en las puertas de los juzgados y comisarias cuando el delincuente hace el paseillo…

¡Asesiiiinooooo!

¡Gritan desaforados! Después terminan de hacer la compra en el supermercado, que es para lo que salieron de casa…

Recuerdo el caso de dos adolescentes, chicas, que acabaron con la vida de otra compañera. ¡Tragedia sin duda! Cuando las llevaban al juzgado, la jauría sin cabeza y sin más sentido que sus propias miserias, aullaron a viva voz.

Fue tal la imagen deleznable vista en las noticias que hasta María Teresa Campos en su programa televisivo reprodujo las imágenes y denunció la falta de humanidad de las gente allí concentrada.

domingo, 6 de junio de 2021

ándele ándele...

 

C-ándele-ro.

Una mañana cualquiera, simple naturalidad. Un cielo azul con algunas nubes grandes y blancas, sol, que a diferencia de lo que se ve en las noticias en otras partes del país, ni lluvia ni granizo ni viento ni nada que altere la tranquilidad del día…

Seguro que el río de la vida del valle fluye sereno entre campos de fina yerba punteados de margaritas. El ganado de los caseríos que recorre, pacen apaciblemente.

Cantaba Nino Bravo que “...cuando Dios hizo el Edén pensó en América”… ¿Seguro?… ¿No lo crearía por estos lares llenos de belleza, luz, naturalidad, “saber” vivir y buen vino? (Disculpad la pequeña broma al hilo del desenfado con que encaramos el día.)

En las proximidades desde donde escribo, la mesa camilla del salón-cocina, mi esposa está haciendo un pastel de limón. Las limitaciones de la pandemia, la han convertido en una experta repostera. Cada día hace uno o dos de diferentes sabores, texturas, ingredientes, que posteriormente se sirven en el restaurante de nuestra hija.

Y nuestra nieta mayor, 17 años, desayunando a mi lado. Que ha dormido esta noche aquí… Y la anterior… Y la de hoy/mañanapasado…, se pondrá a estudiar en su habitación. Examen de inglés mañana.

El que escribe…, ¡escribe!

Y la vida continúa a su ritmo natural. Libre de luces y colores ficticios, mohines y gestos agrios, dimes y diretes, creados muchas veces por la propia dinámica de la llamada modernidad… para mantenerse en candelero!

Candelero: Utensilio para sujetar y mantener derecha una vela o candela que consiste en un cilindro pequeño hueco, donde se coloca la vela, unido a un pie.

jueves, 3 de junio de 2021

...haremos unas risas!

 

Si bien con barba y pelo, afirmo que el de la fotografía no soy yo!!

En la tierra donde habito hoy, desde por lo menos 1974, en lo que sería una frase coloquial en Soria, Cuenca, León, La Alcarria o la costa gaditana, “nos reímos” o “nos reiremos”, aquí, ocasionalmente, se tiende a traducir del euskera al castellano, “hicimos, o haremos, unas risas”.

En el texto de hoy la frase es “haremos unas risas”.

Viene esto a cuento, y solo por abrir la boca, y solo porque de algo hay que sonreír hoy (razones para otras mil sonrisas hailas también), porque estoy escribiendo con un solo dedo de la mano derecha… La izquierda está vendada tras la operación de ayer para liberar algún nervio que alteraba algún dedo.

(Las risas han empezado… Responsable el "un solo dedo". La pantalla del ordenador se ha girado, aparece de lado, tienes que mirarla con la cabeza torcida, y el cursor va a su bola… Si quieres que suba o baje, hay que llevarlo a dcha o izq, si a dcha o izq, tienes que bajarlo o subirlo. ¡Un circo!)

¿Quién dijo que en la vida no abundaban motivos para la risa?

─¡Ya! ¿Y a esto le llama “hacer risas”?

─¡No exactamente! No esperaba hacerlas con esto…

─¿Entonces el título?

─Las “risas” vendrán cuando sea la mano dcha la que esté inmovilizada. (Operación pendiente tras la recuperación de la izq).

Y si bien el título de “El manco de Lepanto” ya lo ostenta Miguel de Cervantes, no quisiera parecer, haciendo malabarismos con la izq, el “manco del espanto”.

Aquí adivinad, sino carcajadas, una amplia sonrisa!

martes, 25 de mayo de 2021

Lontananza.

 


Ayer llovía cuando salimos de casa y llovió durante el viaje… Ya una vez en destino, a unos 80 kms, si bien nublado, lucía sol a ratos. ¡Se estaba bien!

Hoy el sol ha lucido desde el amanecer.

Teníamos que cerrar un trato, el alquiler de una vivienda. Cosa que hicimos! Nos dedicamos a esto, y a vender pisos de otros, desde hace un par de años. Si bien “pensionistas” ambos, la Administración, Hacienda en concreto, permite esta actividad. Y no cabe duda que habiendo dedicado la vida al tema ventas, tiendas de ropa y actividades comerciales, que a estas alturas sigas activo, a tu propio tiempo y ritmo, ¡miel sobre hojuelas!

─¡Ya, encantado por la información! Pero dígame, ¿ese título que ha puesto…?

─¡Ah! ¿lontananza? ¡Simple!… Es que por lontananza se acercan unos negros nubarrones que amenazan, no ya agua, sino diluvio!

─¡Muy gráfico en sus explicaciones!

─Bueno, que a día de hoy, en un cierto “otoño” que se adivina en lontananza esté uno entretenido entre roto y descosido, es muy buena señal… de que mañana volverá a salir el sol.

domingo, 23 de mayo de 2021

"pienso" para gansos.


Muy buen día...

Por abrir la boca y sin ánimo de polémica alguna... Que ni viene a cuento ni tiene cabida, no debería, en nuestras charlas.

Expresar una opinión sobre cualquier cosa es una de las cosas más saludable que se puedan ejercer... ¡Hacerlo con redobles de tambores y clarines también!... Pero puede que por el ruido producido, sin venir a cuento, no genere mucha expectación... Y menos presencia. Y menos la mía. Como bien señalas en ocasiones, donde no está uno a gusto, ¡que no me busquen!

Viene esto al hilo del rifirrafe creado el otro día al comentar alguna noticia política... Cada quien respetable en sus conclusiones, pero... Si al emitirla intenta uno, por falta de mayores argumentos políticos, poner al personaje en cuestión de vuelta y media, como digo, ahí no estaré!

Principalmente por, a mi modo de ver, la falta de respeto de quien así se exprese hacia el interlocutor, yo en este caso. La falta de respeto que ello conlleva hacia la propia persona que emite ese juicio... Falto como digo de consideración hacia la figura, la trayectoria política, el trabajo, bueno o menos bueno, del personaje señalado... Más allá, no será tu caso, de la mera antipatía personal que éste le produce a los adversarios políticos!

Siento parecer algo crítico al respecto, pero como señalo, las faltas de respeto vertidas, en todos los frentes, principalmente el mío, me hacen intentar que este punto quede claro. ¡No estoy en tertulias donde el desconocimiento del tema a tratar, por falta de interés o animadversión personal hacia alguien o algo, se sustituya por alguna frase hecha sin sentido. Generalmente "vendida" en los medios de comunicación por la oposición política, sin más base que el mero sembrado de "pienso para gansos". Cuando no el insulto sin más. Y si a ello le añadimos la impronta personal de quien así se expresa, tono de voz, gestos, ira, etc., el tema queda cantado.

Y ahí, una vez más, no estoy!

Que haya publicado lo que parece una conversación personal, que no lo es, no es más que la señalada sequedad de ideas que últimamente navega por algunos blogs. Este mío entre algunos otros. Y no digamos ya la carencia de lectores que todo ello motiva...

Blogs sí! Juego también! Entretenimiento, sin duda! Interacción. Tertulia virtual. ¡Quedemos unos cuantos a tomar café, o comer juntos si os place, el próximo sábado!... Pero sin llamar a la puerta del buen hacer y la creatividad, personal de cada uno, y que ésta se abra, no quedará mucho espacio... por mucho tiempo.

La simpar Tesa (blog: "el almacén de los días perdidos"), ya anuncia su nuevo caminar por esta ancha es Castilla...

lunes, 17 de mayo de 2021

Dos realidades...

 


Ayer, mientras desgranaba en la cocina unas docenas de guisantes, sonaron las campanas de la iglesia con alegre revuelo. Y el pensamiento volvió hacia atrás, 1953, 5 años, Salamanca. Una iglesia hacia la que nos dirigíamos por una empinada calle, puede que a algún funeral, y donde una bandada de alegres y veloces vencejos acompañaban con su piar el sonido de las viejas campanas.

Era una tarde clara de verano en las tierras castellanas.

¡Ayer viví, por unos instantes, dos realidades!

¿Recordarán mis nietas, 10 y 17 años, el día de mañana el ocasional sonido de unas campanas?

¡En este caso sé que sí! Pues viven a pocos metros del campanario de Arrazola (se pronuncia Arrázola) y su gran campana rota. Sonido inconfundible al dar las horas en el valle.

viernes, 14 de mayo de 2021

La Virgen del Pilar dice...

 


El texto de hoy, si bien pudiera parecer que habla de política tipo “candelero” a todas horas en la tv, nada más lejos de la realidad. Superado el trámite de elecciones en Madrid, ahora toca seguir con el día a día… Eso sí, algunos serán más “libertad porque les da la gana” que la mayoría del país.

Resido en una Comunidad en la que los vaivenes nacionales afectan poco. Formamos parte del todo pero por aquí los aires soplan tipo brisa al atardecer paseando por la playa…

Los vendavales, de cierto punto geográfico para abajo!

Quedan dos años de legislatura, es decir de Gobierno actual a nivel nacional y de algunos autonómicos en plan regional.

Personalmente, y no por afinidad ideológica, de hecho no albergo ninguna, hoy, valoro al actual presidente y su equipo de Gobierno. Ni comparar, en ética, formalidad, buen y saber hacer, determinación y logros, dentro de una realidad con la que hay que contar, con ninguno de los conocidos.

Dejando al margen el “traspiés” de los resultados en la política madrileña, y observando el hacer a nivel nacional con objetividad, en los mil frentes a los que tiene que dar respuestas, podría decirse que contamos, en el interior, Europa y resto del mundo, con un buen equipo.

Ya disculparéis, algunos, el tema de hoy… Controvertido sin duda, pues opiniones a millones! Pero es que no tenía mucho más que decir. Ya sabéis, hay días que amaneces así. Y ya llevaba con la boca cerrada, algunos.

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El día a día, en cualquier hacer en política, no se dirime en la aparición fugaz de platós de tv, o frases recurrentes. O por lo menos no debiera.

Empieza la nueva etapa. Continúan los objetivos responsables que los ciudadanos necesitamos.

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miércoles, 5 de mayo de 2021

Si en algún momento...

 

Higos chumbos.

Si en algún momento llegase a habitar una pequeña casa de planta baja, con algo de huerto/jardín, en algún pueblo pequeño y entrañable, plantaría una higuera, de higos no de brevas. Una booganvilla roja que trepase por la pared orientada al sur. Construiría un pequeño estanque a ras de suelo, apenas dos cuartas de profundidad, en el que nadarían peces rojos y amarillos y, tal vez, una tortuga de tierra, habitante del huerto, se bañase ocasionalmente.

Un murete de piedras viejas, a media altura, rodearía todo el recinto. En él se sentarían a descansar los caminantes que, tras largo paseo por los alrededores del pueblo, puede que hasta el río, regresasen al atardecer.

Quienes hubiesen recogido hongos, castañas en otoño, o meruéndanos rojos y dulces en las orillas del manantial, tal vez nos dejasen un poco de su cosecha… sobre el murete, en un cestillo de mimbre “olvidado” ahí.

En la parte de atrás de la casa, la más alejada, la que daría a los prados, dejaría caer unas hojas de “chumbera”, traídas de Extremadura o Levante. Que tras arraigar en la tierra, se multiplicarían, y en verano darían decenas de higos chumbos. ¡Están riquísimos!

En las tórridas tardes de verano, tras comer, ¡siesta! En los fríos atardeceres del invierno, tras regresar a casa del paseo y los dos “blancos” que me permito desde hace años, uno en la bodega La Rosa y el otro en el bar de Jacinta, encender el fuego bajo en la chimenea de la casa.

El gato blanquinegro que nos acompaña, que un buen día aparecería maullando en la ventana de la cocina, ya la estaría esperando. En ocasiones dormita en mi regazo tras haber cenado nosotros y, sentados en el sofá, adormecernos al calor del fuego y al ronroneo de Mizifuz.

Todo esto y más, si en algún momento llegase a suceder lo descrito…

miércoles, 28 de abril de 2021

¡Atención:... se rueda!


Ingrid Bergman

Acabo de suprimir el texto escrito hoy y cuando ya estaba en la plantilla del propio blog dispuesto a publicarlo… Una última relectura, señaló ¿la “sandez”, inapropiado, “pero qué dices”, etc., del mismo.

¡Ángela María! ¡A qué sequedad de ideas, creatividad, imaginación, me lleva ¿nos?, este momento de pandemia y sus consecuencias.

No es que la situación en sí me afecte especialmente. Estamos tranquilos en la familia, interactuamos, a gusto en casa, salimos a la calle, viajamos, por motivos de ocupación comercial y cuando queremos, a unos 90 kms de casa, etc.

Pero sí que en general, y en particular hay también algunos cambios, la suma de esto y aquello, aquí, allá y acullá, puede que esté influyendo más de lo que pareciese…

Respecto a los blogs, creo percibir que algunos habituales, de años ya, publican menos. Otros, me consta, se han pasado, o se combinan con otras redes sociales. Otros, ¡vaya usted a saber qué!…

El caso es que hasta los propios lectores, anónimos, que muchos ni tan siquiera comentaban, pero leían, van desapareciendo…

¿Está llegando la hora de aprender a jugar al “tute”, servidor, para juntarnos cuatro y el del tambor en una mesa?

Menos mal que, como reza el dicho en la película “Casablanca”, 1942,: “...siempre nos quedará París”…

Claro que aquí, en el suelo patrio, algo más modesto y de menor glamour, nos quedan las elecciones de Madrid. Que nunca alcanzarán el brillo de la película y, esperemos, su dramatismo.

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¿Y no cree usted que hubiese ganado más este artículo si hubiese puesto la imagen de una de las dos protagonistas, "cara" y "cruz", más relevantes de esta campaña electoral?

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viernes, 23 de abril de 2021

Tataranietos!

 


Acabando de leer y comentar a algunos/as amigos/as del mundo de los blogs, y constatando que tampoco parecen prodigarse nuevas publicaciones en este día, no suele hacerse los fines de semana, y por seguir “tecleando”, que el hecho en sí tiene su encanto… Al margen de que lo que se escriba sea o no relevante, retomo ese texto en espera que dio pie a la entrada anterior. “Los Peribáñez”.

Leídos vuestros comentarios al respecto de esa “posible opinión mía en suspenso”, así decía: En realidad es una opinión mía. Una exposición de algo… que ha surgido… ¡Un hecho!” Decido publicarla como esto último. ¡Un hecho!

Y como tal y para no levantar susceptibilidades ni contradecir creencias, lo hago en primera persona.

¡Esto soy yo!

En las fotografías antiguas, cuando acompañado por los demás, y cuando los "demás" puede que ya no estén, en ocasiones surge el recuerdo de los mismos... Por sí mismos o en relación a nosotros. Y a veces ese recuerdo, o ausencia, genera pesar, tristeza, añoranza de lo que fue... y no volverá! Este sería un sentimiento bastante generalizado, del que creo, no se tiene verdadera consciencia.

¿Qué cabría lamentar de un hecho incuestionable, que fue. Y cuya existencia es ya solo visible en el recuerdo. Podemos hacer girar de nuevo el "tiovivo" en el que se subieron, nos subimos con ellos, muchas veces en las innumerables experiencias de vida compartidas... ¡Podemos sí!... Pero solo en el campo emocional, sentimental, mental. No hay más realidad con la que construir la nada. ¿Da vértigo esto?

¡Fue! Fueron... Fuimos con ellos!... Viven en nosotros a través del recuerdo... ¡¡Mientras nosotros mismos vivamos!! Ya en la tercera generación, nietos, puede que la cosa no esté tan definida. Y no digamos ya de la cuarta, biznietos, que puede que jamás hayan oído hablar de "aquellos"...

¿Dónde queda, pues, esa "realidad" emocional que nos embarga?. Y que en ocasiones desborda. Y en otras desestabiliza... Y lleva a hacer vivir, revivir, lo que no son sino "sueños" sentimentales... ¡Nada en realidad!

Como nada seremos nosotros mismos, el día de mañana, en las vidas de esa tercera, o cuarta, generación. ¿Vértigo?

Pero es que hay más! Nosotros mismos, al poco tiempo de haber "partido", cuando la mentalidad humana que tuvimos, y nos permitió vivir aquí, empieza a diluirse..., y surge la nueva acorde con la realidad que seremos/somos, esa nueva escala de valores, hoy impensable, ¡nada tendrá que ver con “los de antes”!

¿Y, según usted, dónde queda el consuelo, dónde los sueños, el soñar?

El dormir es necesario. El soñar puede representar una distracción!

lunes, 19 de abril de 2021

...los Peribáñez.

 


Al hilo de una entrevista que estaba teniendo Jordi Évole este domingo por la tarde en el programa de Cristina Pardo, “Liarla Pardo”, en la Sexta, y en relación a las declaraciones que un “negacionista”, de la pandemia, el virus, los hospitales saturados y los fallecidos en el mundo, había vertido en un programa del propio Évole, éste venía a reconocer que muchas de las declaraciones del entrevistado resultaban difíciles de “tragar”. Y no tanto ellas en sí, sino en contraposición a la opinión y conocimiento general que todos tenemos de la situación sanitaria en el mundo.

Dicho de otra manera: ¿cómo “presentar” las declaraciones del “negacionista” a los miles de contagiados, ingresados en hospitales y UCIs, familiares de fallecidos, etc.?

Y llegaban ambos a la conclusión, Cristina y el propio Évole, que en muchas ocasiones el periodista se siente tentado, obligado más bien, a “dulcificar” al público ciertas noticias o declaraciones de terceros.

Y terminaban reconociendo que, en realidad, debían dar las informaciones periodísticas tal y como eran… Y dejar que el público que es, en parte, heterogéneo, múltiple y cambiante, cuando no errático y contradictorio, sacase sus propias conclusiones.

Viene esto a cuento porque en ocasiones también cualquiera de nosotros siente la “necesidad” de censurar-se en sus expresiones, temas por publicar, compartir… Y ello, principalmente por esa heterogeneidad de quienes nos leen.

¡Qué dirán los de “Pérez”, Peribáñez o Alvargonzález si publico esto!

Tengo un texto en reserva para publicar precisamente por esto mismo. El “cuidado” que en ocasiones creemos que les debemos a “nuestros” lectores y comentaristas.

En realidad es una opinión mía. Una exposición de algo… que ha surgido… ¡Un hecho!

Como millones de “hechos” así hay en la vida. Aunque todavía no hayan rozado tu conciencia… No sepas nada de ellos. O sabiendo, los niegues, no los aceptes.

Para ser una simple opinión, parece bastante determinado en ello…

─Simple apariencia! Ningún interés en difundir nada.

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¿Y por qué canta el pájaro?», respondió el Maestro. El pájaro no canta porque tenga una afirmación que hacer. Canta porque tiene un canto que expresar.” (Anthony de Mello).

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miércoles, 14 de abril de 2021

...en pos de algo.

 


Si ya la búsqueda de uno mismo, el real, no era fácil de percibir antes de la pandemia, la vorágine que ésta representa en nuestras vidas la hace casi imposible… Y sin embargo nada fuera de esto sería relevante!

─¿Ya empieza con sus cosas?…

─¡Desde luego que no! Reconozco que no es fácil esa tarea… Y como digo, casi imposible! Por ello, ¡Ni una palabra más!

─¿Y entonces…, quiere decir que estamos perdidos? ¿Qué el ser humano esta condenado a vagar sin rumbo concreto?

─¡En absoluto! ¡No hay pérdida alguna! El ser humano solo se “pierde” cuando cree que tiene que ir en pos de algo… Metas que él mismo se crea. Cuando cree que, habiendo cometido el pecado original, ¡maldita herencia impuesta por la ignorancia… interesada!, debe ir en busca de la redención.

La eterna noria de la vida girando sobre sí misma, con esfuerzo y dedicación, ¡valle de lágrimas!, para no ver la inutilidad de girar y avanzar… sin llegar a ninguna parte.

De hecho, sin moverse del sitio. Cuando se haga consciente de ello, cuando despierte a la realidad, ¡sabrá que ha llegado!

domingo, 11 de abril de 2021

"Cara" y "cruz"...

 


Pido un Rueda (vino blanco frío) en la barra de la cafetería habitual en los últimos 2 o 3 años… Suelo preferir la calle al interior para tomarlo. Cogí la copa y salí afuera. Había dos mesas altas con taburetes en el borde de la acera. No había nadie sentado. Tampoco yo lo hice. Dejé la copa en una de ellas y acercándome a la cristalera miré hacia el interior observando la tv al fondo.

Al rato me vuelvo para dar un sorbo al vino y… ¿dónde carajo está mi copa? Observo que las vacías de la otra mesa también han desaparecido.

Entro en la cafetería y veo que el dueño con los dedos metidos en varias copas, una la mía por estar casi llena, las eleva del mostrador en dirección a la fregadera…

¡Mi copa mi copa! Exclamo sonriendo…

Vuelven las copas al mostrador, vía dedos, y, apartando la más llena, la empuja con el dedo en la base hacia mí… diciendo: “tal vez es ésta...”

Mientras el que las recogió en las mesas de fuera, también con los dedos dentro, un cliente bien intencionado, se disculpaba por haberla cogido…

Ante el impresentable gesto del dueño, simple camarero de tercera a pesar de llevar toda la vida en hostelería, merecía dos opciones. Opté por la única que no me ponía a su altura, y definitiva! ¡Jamás he vuelto a poner un pie ahí!

Di media vuelta y salí del establecimiento. Y comenté los hechos con unos conocidos que ya estaban sentados en las mesas de fuera. Desde el interior se observaba toda la escena…

A los pocos minutos sale un amigo mío, y cliente habitual como yo del establecimiento… Con dos copas de vino en las manos. Una para mí y la otra para la otra persona con la que hablaba. “Deduzco” que el dueño ha reconocido su falta de profesionalidad e impresentable actuación, y, en principio, acepto el hecho… ¡Cuestión de segundos!

Luis, ¿quién ha pagado esto?…

¡He sido yo!

Este buen amigo, tratando de quitar hierro al asunto, le preguntó al impresentable: ¿qué toma Ernesto? Y el impresentable debió responderle. A lo que Luis le pidió que pusiese una copa para mí y otra para su amigo. ¡¡Y se las cobró!!

¡Impresentable por partida triple!

Bien, ya hemos conocido la cara de este asunto, o más bien al “cara” en cuestión. ¿Pero dígame, y la cruz a la que se refiere?

Bueno, la “cruz” es la que siente cada vez que se cruza conmigo en la calle… Y revive una y otra vez, lo que no olvidará en su vida, su impresentable actuación y falta de profesionalidad.

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He calculado que ha dejado de ingresar en caja por mi ausencia unos 1.352€ anuales. (Que multiplicados por 10 años, suman 13.520€). Si a esto le añadimos que por las restricciones de la pandemia, cambios de costumbres en la gente, etc., ha visto reducida su clientela a un tercio... Más que "cruz", le parecerá un calvario!

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viernes, 9 de abril de 2021

Los de 1960...

 



¿De qué escribir, qué compartir? En estos momentos cruciales en la vida de tantos… ¡Que puede que no seas ni tú ni yo! Que tenga un cierto sentido de algo, sea éste de interés, curiosidad, entretenimiento, etc.

(…)

Este era el principio de una reflexión que surgió y escribí hace unos días. Y que gracias a… que desde entonces y en plenas fiestas me quedé sin conexión a Internet, no pude publicar. ¡Una suerte! Pues tanta “trascendencia” (expresión irónica) en un momento como el actual, pandemia, elecciones en Madrid pero que están generando más revuelo y expectativas que unas generales, hoy me hacen suprimirla. Y pasar a un tema más intrascendente: Los carteros de 1960.

Tras hacer sonar el silbato desde el portal del bloque de viviendas, para que todos en los pisos estuviésemos atentos, decía en voz alta los nombres de quienes recibían correspondencia. Y que bajaban con cierta expectativa a ver quiénes les habían escrito. ¿Y el que no estaba en casa en ese momento? ¡Mañana será otro día!

No cabría negar ese cierto encanto que todo ello representaba… Y que concluía con la tarjeta de felicitación de Navidad que los carteros repartían en señalada fecha y en busca del merecido aguinaldo.

¿Volveremos a oírles gritar nuestros nombres cartas en mano? No parece probable, el invento de los buzones en los portales acabó definitivamente con ello.

─Sí sí, pero yo me he quedado varios días sin poder comunicarme por la red… Ni blog, ni comentarios, ni lectura, cartas, mails, etc. Y… ¡oh! sorpresa. ¡Esta mañana mientras levantaba las persianas de las ventanas, surgió el pensamiento de que nada relevante había sucedido! Y pensé que si este fallo individual de comunicación mundial llegase un día a fallar, atisbos ya se producen de vez en cuando, siempre nos quedaría de nuevo, aunque ya sin voz, las cartas de antaño.

─¡Hombre, no compare!

─No, no comparo. Señalo una posibilidad, que no niego que impensable, y que supondría para muchos de nosotros, ¡hecatombe mundial al margen!, la provisión de sobres y sellos con los que mantener viva estas relaciones y amistades de hoy.

No me atrevería a decir que ello supusiese, después de todo, un gran problema… Cierto que el cambio sería trascendental, pero creo que ganaríamos en profundidad en nuestras relaciones y comunicaciones personales!

domingo, 28 de marzo de 2021

...la "hucha" de tu pensión!



Como imagino que “estaréis la mayoría de vacaciones”, no tengo muy claro de qué escribir, pues al dar por sentado que será leído por pocos, la inspiración se retrae…

¡Brindis al sol, los menos!

El día es espléndido, y en vez de estar aquí, en casa, tranquilo y en silencio, debiera estar paseando por la playa con los pies metidos en el agua. (Tengo la playa a 45 minutos de casa.) Sol, brisa, naturaleza, salud, etc. ¡Debiera! Veremos si la realidad conjuga adecuadamente el verbo.

Dudo en tirar una moneda al aire para escoger entre tema trascendente o intrascendente sobre el que escribir. Sabiendo de antemano de la intrascendencia “real” de lo que suele, solemos, considerarse “trascendente”.

El momento en el que nos encontramos, social, política y económicamente, dando por sentado el sanitario, no parece el caldo de cultivo adecuado para “opinar” sobre nada.

¿Sigo, lo dejo, doy fin a la reflexión?…

Mientras fregaba los cuatro platos de anoche pensé en escribir sobre el hecho de las compras que muchos efectúan por Internet, Amazon, etc. Práctica multiplicada por mucho debido a las restricciones que la pandemia ha supuesto… Y, una vez más últimamente y sin darle mayor relevancia a la coincidencia, al abrir el ordenador aparece un mensaje de Google “sugiriendo”:

Apoya el comercio local y descubre tiendas cerca de ti”. Eslogan muy parecido al de algunas entidades financieras, bancos, etc. Campañas publicitarias “huecas” de apoyo al poco pequeño comercio abierto todavía… que trabajan con ellos.

Creo que comprar a través de Amazon, y otras plataformas de Internet, por las razones que cada uno tenga, modernidad, comodidad, precios… hoy, etc., está mermando la caja del Estado de las pensiones… tuyas de mañana!!

Pretender alimentar a gigantes como Amazon, compras on line, etc., cuyos beneficios e impuestos no quedan en este país, no parece la acción más adecuada  para llegar a recibir esa pensión justa y necesaria que, el día de mañana, hoy lejos pero que acaba llegando, reclamarás!!

¿Con qué derecho?

¡Recuerda la fábula de la hormiga y la cigarra! ¡La primera trabajaba para sí inteligentemente! ¡La segunda se pasaba los veranos cantando/comprando en Amazon sin beneficio propio!

¿De verdad crees que cual “maná” bíblico del siglo XXI te caerá del cielo la pensión necesaria sin haber dado un palo al agua en la previsión de la misma?

sábado, 20 de marzo de 2021

En el segundo...

 

Su mar de siempre. 

Hace poco, un buen amigo y miembro de la tertulia que aquí nos traemos publicaba un poema con temática y talante algo... melancólico? (Le encanta el mar). En mi comentario, no hice referencia a tristeza alguna, independientemente de que él la estuviese expresando.

¡Hay que comprender, y aceptar, que cuando una persona expresa un sentimiento, de la índole que sea, no hay que "coartarle" con palabras de "ánimo"...!! ¡Hay que permitirle, hay que hacerse receptivo a ese momento puntual suyo! ¡Hay que demostrarle, oyéndole, apoyándole, que entendemos su situación! ¡Qué estamos ahí, a su lado, de manera real. Y no meramente con palabras que, no niego que sinceras en muchas ocasiones, pero en otras "huecas", pura formalidad, cuando no... compromiso forzado!

¿Sabemos realmente compartir, apoyar..., sin cargar en el otro nuestras propias "percepciones" de su situación?

Hoy al abrir el blog leo el poema de alguien que, si bien poetas ambos, que no circunstancias personales parecidas, se expresa en términos diametralmente opuestos. No es que sea mejor o más positivo un poema que el otro. No. Es solo que cada uno de ellos se expresa en lo que siente, vive y comparte, en ambos casos con amigos.

Son las dos caras de una misma moneda. ¡Sentimientos! Que a su vez definen momentos, necesidades. En el primer caso, ansia de compartir, de recibir una palabra, o gesto, que denote comprensión...

En el segundo, pura expresividad!

Poemas de siempre. Sonríe.

Lo sabías?

La tristeza nos pone feísimas.

Nubladas.

Amargadas.

Y acelera el envejecimiento

sobre el horario previsto.

(...)

O sea, que pasarlo mal,

acelera a tope el calendario

y nos deja pero que muy feas.


Ya lo sabes.

Si te levantas triste y abatida,

si una lágrima te recorre,

si te acecha un enfado,

o si alguien

quiere darte un disgusto...

Recházalo, -no, gracias-

Y sonríe…


Del blog de Soco. http://olerki.blogspot.com/

domingo, 14 de marzo de 2021

...no fue suficiente llevar pan a la mesa.






 Ayer entré en el blog de Eugenia y aparte de leer su último poema, me encontré con este otro que dejó huella en mí. Por su realismo y actualidad.

Eugenia relata en su poema lo que yo aprendí este día. ¡Nunca más coartar el contacto físico, la comunicación con nuestros niños y jóvenes, el sabernos pendientes de ellos, aunque estén enfrascados en sus propios juegos o asuntos!

https://azulgenia.blogspot.com/2016/08/cuantas-lunascuantos-anos.html

(Dedicado a mi amada hija Liliana por sus forty years.)

Estabas insegura

para probar la fuerza de tus alas

como una jovencita,

te guardaste tus miedos y saliste al mundo,

solo aquellas libretas sabían de tus secretos.


Cuando estabas en casa, era algo cotidiano

ver que te refugiabas en tu cuarto

alejando el silencio con notas musicales,

tocando la guitarra.


Muy tarde me di cuenta la falta que te hizo

tener quien te escuchara,

que no fue suficiente llevar pan a la mesa

ni pagar el colegio o unos zapatos nuevos.

Te hizo falta la madre, la amiga y confidente,

pero tú tan madura, nunca me lo dijiste.

Con un largo silencio fuiste guardando guerras

que perdías y ganabas.


El tiempo es implacable,

he pagado muy alto la factura al perderme

momentos importantes en tu vida.


J.Eugenia Diaz M.

Agosto/30/2016

Feliz cumpleaños mi niña grande, te amo.



miércoles, 10 de marzo de 2021

As meigas, habelas, hainas…

 



Había escrito una sencilla y bonita historia para hacer unas risas… Pero la protagonista, que es, aparte de amiga, un poco “meiga” gallega se lo había olido en la distancia… Y no, no se desplazó desde la tierras celtas hasta Euskal Herria montada en su escoba de palo de castaño, que son los más resistentes, para parar la obra, no. Se limitó a enviar la escoba sola, volando. Con un papelito pegado con celo que dice: ¡si publicas te atizo!

Y aquí estoy en la disyuntiva de si debe prevalecer la libertad de expresión o mi cabeza. Y conociéndola, sé que puede optar por cualquiera de las dos decisiones.

Pero bueno, ¿no dice usted que es amiga suya? ¡Cómo va a atizarle hombre de Dios!

─¡Qué sí qué sí, que es muy capaz. Es muy suya. Y aunque ya le he dicho que con esas ínfulas no vamos a llegar muy lejos, no puede desistir ¡Nada, lo dejo aquí! Y mira que era simpática la historia…

martes, 2 de marzo de 2021

NO te llegan los comentarios...

 



Si es tu caso, que no te llegan a la bandeja del correo los comentarios que te hacen en tu blog, prueba lo siguiente:

.- Cuando publiques cada entrada, asegúrate de tener activada la opción: Comentarios> Permitir.

.- Y al instante, antes de que nadie te comente, Vas a Comentarios, en tu entrada abajo, y te envías un punto (.) a ti mismo. Recuerda activar la opción:  

.- Verás que te ha llegado. Puedes suprimirlo ya.

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.- Y puedes hacer esto mismo aunque no lo hayas hecho al principio… Y no te hayan llegado los comentarios hasta ese momento.

sábado, 27 de febrero de 2021

...un camino, una canción. Una copa de vino!

 



Había un texto... Pero se ha quedado entre las dunas del desierto!

Hay una canción que hoy vuelve a oírse. ¡Alzo mi copa y brindo por ella!

Pero aquella forma de comunicación, aquella comunión de almas, aquella intimidad profunda. Aquello que veo vibrar a mi alrededor, en tantos... al alcance de sus manos. Aquel decir sin palabras, eso, ya no volverá!

Y hoy a vuelto a mi recuerdo... 

martes, 23 de febrero de 2021

...la futilidad de lo "hueco".

 

¿Tema para comentar?… Varios, demasiados surgidos de la actualidad. ¿Interés en hacerlo? ¡Pues va a ser que no! Y menos a estas horas de la madrugada: 5:42.

De lo actual, nada qué decir. Quien más quien menos va servido. Y hasta harto. Del “pasado” o del “futuro”, no se me ocurre. Y sin embargo, levanto la vista de las teclas y miro la cacharrería que acabo de fregar antes de sentarme, la cocina americana que junto al salón y la mesa desde la que escribo, en medio, conforma la pieza principal de nuestra casa. 

La taza del té que acabo de tomar, vacía, hace juego con esa otra que, llena, descansa sobre la encimera. Es/era, la de mi esposa, que duerme plácidamente en la habitación de al lado. Digo era pues tengo la intención de tomármela yo, y hacerle otra, acompañada de algunas madalenas que hizo ayer tarde.

¿Cabe mayor “futilidad” en mis palabras?

Fútiles o no, queda claro que han servido para jugar con ellas y compartir estos momentos, míos desde luego, pero no intrascendentes…

No intrascendentes aunque parezca que nada dicen. Pues de lo trascendente que se oye, se dice y se vive por por ahí, en la sociedad, la política, país y mundo, suele brillar, por su ausencia, la realidad de las cosas y la vida.

Quedando simplemente en el ambiente social, la oquedad del instante, del tweet efímero, la imagen de 20 segundos en la pantalla de la tv, o las promesas “prometidas”, en campaña, o en cualquier ámbito de la sociedad, sabiendo quien lo hace que jamás tendrá que cumplirlas!

sábado, 13 de febrero de 2021

amapolas...


Hoy luce el sol y aunque algo nublado, acompaña mis paseos de sábado por estas calles viejas de Euskal Herria, que me recuerdan aquella Noia del 56, su alameda, su ría, sus gentes, aquel tiempo...

Ayer llovía aquí. Un fino sirimiri, llamado “calabobos” en otras partes del país. Mi abuelo, allá en su Galicia, me explicó que ese nombre era debido al hecho de que cuando llovía de esa manera tan fina, casi imperceptible, los “bobos” salían a la calle sin paraguas y acababan calados hasta los huesos. ¡Razón llevaba el hombre!

¡Luce el sol! Y puede que lo haga también en esos campos de Soria que, aún hoy, y siempre, rezuman la esencia de Antonio Machado.

No recuerdo si la palabra amapola aparece en alguno de sus poemas… Si no fuese así, debería. A lo entrañable del primero, acompaña la natural belleza de la segunda.

¿Usted cree que volveremos a ver los campos floridos de nuestras Castillas?

¡No le quepa duda! ¡Los campos de cereal y los cerezos y almendros en flor!