domingo, 31 de diciembre de 2023

...un día que sigue al otro.

 


Que tengas un feliz fin de año y mis mejores deseos para ti y tu querida familia en el año que comienza, un día que sigue al otro.”

Palabras de una buena amiga mía, Ángela, en estos días de celebración de fiestas. Palabras que muchos habréis recibido o expresado. Palabras de felicitación, de buenos deseos, de paz y armonía. Pero también de gran realismo más allá de las propias palabras..

...un día que sigue al otro.”

No hay un fin de año concreto de 365 días pasados, ni uno que comienza con el mismo número de días por llegar.

Sólo hay, “...un día que sigue al otro.”

Día a día, momento a momento, instante a instante… ¡Así es la vida!

Te despiertas por la mañana, y antes de haber tomado la primera taza de café, ¡no has vivido el día completo!

Y hasta puede que no seas tú quien lo viva… ¡Y sea el propio día quien te viva a ti!

Llueve apaciblemente, en estas calles solitarias, a estas horas, según miro por la ventana. El silencio de la casa, la gente duerme, es sinónimo de tranquilidad, sosiego, vida…

Voy con la segunda taza de té.

sábado, 23 de diciembre de 2023

¡La cosa no funciona así!

 

Óxido - Tiempo.

¡FELICES FIESTAS Y PRÓSPERO AÑO NUEVO!

Sin duda una felicitación clásica en un mundo y momento en el que pareciese obligado hacerla… Cuando la realidad del día a día en muchos lugares del planeta es todo lo contrario.

¡Ni fiestas, ni felices, ni próspero futuro!

No cabe señalar uno u otro lugar, pueblo, país… Pues todos tenemos en mente a varios de ellos. ¡Dos especialmente!

¿La causa de ello? La geopolítica mundial. La economía desmedida. El abandono de valores, si es que alguna vez estuvieron presentes, realmente. Pues hasta instituciones como la iglesia, de anteayer, de cuando sus orígenes…, de ayer, de hoy mismo, no siempre tuvieron presentes al ser humano como meta. Como razón de ser de la propia institución.

Si Aquel volviese hoy al mundo, ¡volvería a expulsarlos del templo con el látigo! (Juan 2, 13-25)

¡Mercaderes de ganado! ¡Cambistas de dinero! ¡Fariseos! ¿Os suenan los términos?

Bueno, una vez puesto el punto sobre la “i”, la mañana no venía así pero al final la cosa ha florecido, desconozco la causa y los efectos. No me atañen. Cabe dejarse llevar por ese ambiente navideño que, sin duda no es el de nuestra niñez y juventud. O por lo menos ni lo recordamos así ni lo vivimos.

Ya que he mencionado aquel Maestro de antaño. Maestro de la Humanidad por sus enseñanzas. Libres de parafernalia sagrada o eclesiástica, recuerdo una de ellas.

¡Caerán mil a tu lado y diez mil a tu diestra, pero a ti no han de tocarte! (Salmos 91: 7-10)

Amigas, amigos, que cada uno trabaje ese aspecto de ti que hará que a pesar de los avatares que parecen convulsionar al mundo, ¡no te toquen!

Ese aspecto está en tu interior. No esperes a que las condiciones exteriores te sean favorables… ¡La cosa no funciona así!

domingo, 17 de diciembre de 2023

¿Dónde están?

 


Ya anoche, noche despejada, auguraba fuerte helada. Sobre todo aquí en el Norte. Y así ha sido esta mañana cuando he llevado a primera hora a mi nieta mayor al trabajo. El restaurante de su madre en el corazón del valle de Atxondo. A los pies del monte Anboto. (La n está bien puesta). 1.331 m de altitud. Vimos garcetas blancas posadas en las campas cubiertas por la escarcha, donde pacen ovejas y terneros, y una garza real en la orilla del río.

Un cielo azul y despejado augura un excelente día de luz y color otoñal. El Edén no andaría muy lejos de esta zona…

En el viaje de vuelta, un pensamiento surgió. No tanto recordar a alguien en concreto, sino ser consciente de haber vivido y conocido a personas que ya no están… Nacieron, vivieron sus vidas, las compartieron conmigo… Un día lejano ya, partieron.

¿Dónde están? ¿Dónde estaré yo cuando alguien en el futuro tenga un recuerdo de mí?

¿Qué es la vida? ¿La escala de valores que mueve el mundo? ¡Y por mundo hay que entender el mundo que cada uno es!

Cuando somos capaces de mitigar el ritmo imperante en nuestras vidas, aunque sólo sea durante esos instantes en que observamos una garza en el río pendiente del pequeño pez que le servirá de sustento, permitimos, o por lo menos estamos perceptivos a que otras realidades aniden en nosotros…

¿Vuelan espantadas esas realidades, cual garzas huidizas, ante el menor atisbo de que puedan modificar nuestros mundos?

Hay tantos valores en el mundo, huecos la mayoría, fuera y dentro de nosotros, tanta distracción, que no le resulta fácil a la persona despertar del sueño a que despierta cada día.

domingo, 10 de diciembre de 2023

...ni con tres pelucas!

 




 Dormido en el sofá me dieron las 6:18… Un vaso de leche, unas galletas. Abrir la correspondencia del banco, la nueva tarjeta de crédito, etc. ¡Las 6:58! Abro el ordenador.

Domingo. Amanece en alguna parte...

¿De qué escribo? ¿A quién me dirijo? ¿Digo lo que pienso sin más, o tengo en cuenta al auditorio? ¿Brindo por el nuevo día, y sus avatares, o me centro en el anuncio que pienso publicar en Walapop?

Nada nuevo bajo el sol… de la mente. ¡O no!

Sobre el escribir… en los blogs. Cuando se ha planteado esta cuestión, ¿de qué, a quién?, surgen algunas voces que dicen:

- “tú escribe lo que quieras, si te leen bien y si no también.”

- “¿o es que escribes para los demás?”

¡Ni “calvo” ni con tres pelucas!

Cierto que escribimos lo que queremos, pero si lo hacemos sin tener en cuenta a los “destinatarios”, y más cuando nos conocemos todos, corremos el riesgo de publicar “infumables” que a nadie interese. Y si bien escribimos por el placer de hacerlo, mayor placer es conseguir la comunicación con los demás.

viernes, 8 de diciembre de 2023

¿Quién eres tú... realmente?

 


Oyó hablar a dos personas en la mesa de al lado donde tomaba un té, verde, y le decía una a la otra: “fíjate en mi dedo meñique, se está separando en la punta del siguiente (anular). Algo de artrosis o artritis puede que se esté manifestando… Es un fastidio que yo tenga que vivir esta situación. La edad no perdona!”.

Y como en ese momento descubrió que alguien la estaba mirando, sonrió y le preguntó:

─¿No lo cree usted también?

A lo que sonriendo la persona interpelada respondió:

─Permítame que le haga una pregunta. ¿De quién es el zapato que lleva puesto en el pie izquierdo?

─Mío, naturalmente!

─¡Sin duda es suyo! Pero dígame, ¿es usted realmente el zapato o sólo es suyo? ¿Cuándo se lo quita o cambia por otro, deja de ser usted?

Tal vez vea afectar a lo que cree suyo, que confunde con usted, o su entorno más próximo… Y ello le inquieta y le perturba.

Y a la vez le distrae, cuando no oculta, lo que realmente es usted.

¡A lo que usted es, realmente, hay pocas cosas que le puedan alterar!