domingo, 17 de octubre de 2021

La manzana de la discordia.

 


Trascendidos los episodios del día 12, para cuya referencia utilicé la ironía de la cabra, trascendido todo ya, ¡la vida continúa!, doy paso a este domingo otoñal, soleado y luminoso. Tranquilo y silencioso desde casa, donde solo se escucha el girar del bombo de la lavadora.

La temperatura es cálida. Me asomo a la ventana y veo a las dos gemelas de enfrente, a tres años no llegan, jugando en la acera con sus “motos” de anchas ruedas. Una ligera brisa hace oscilar las ramas del árbol, que señalan hacia el cielo, y que desde el suelo casi alcanza la altura de mi casa. Pienso que los pájaros ven el mundo desde lo alto en algo parecido.

Ahora ya parece que las dos peques pretenden algo a lo que la madre se opone, su pequeña algarabía así lo señala…

¡Dulce infancia! ¡Santa inocencia! ¿Dónde empezamos a perderla?

Por que está claro que tanto la infancia como la inocencia quedan atrás… en ese caminar por esos caminos del mundo… ¡Que no de la Vida! ¡Que no queda claro a dónde conducen!

¡O sí! Y es la renuencia a seguirlos, en su diseño natural, la “desobediencia” bíblica del Paraíso Terrenal.

Pienso que la parábola del hijo pródigo, quien se marchó de la casa del padre, dilapidó su herencia, vivió un calvario de existencia en la distancia…, que solo resolvió regresando al hogar, es la esencia/camino de todo ser humano!

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Releyendo los dos últimos párrafos del texto caigo en la cuenta de que su aparente imprecisión, simple juego de palabras, podría dar paso a alguien a pensar que soy de la creencia de que la Biblia es! ¡Y no es el caso! La conozco, la he leído tratando de adivinar su esencia y, llego a la conclusión de que en un 90% es simple alegoría.

Su verdadera esencia queda velada para la inmensa mayoría de creyentes. Sus enseñanzas reales son repetidas en mil libros de mil culturas en mil lenguas naturales desde el origen de la Vida.

sábado, 16 de octubre de 2021

Tan formal ella...

 

Castro-Urdiales (Santander)

Toda la mañana entretenido con el ordenador, trabajando, y dado el soleado día que hace, echo de menos una llamada de la cuadrilla de amigos que solemos ir, de vez en cuando, a la costa a comer y pasar el día. Y hacer risas por casi cualquier cosa… Desenfadado relax se le llama a esto. Pero no suena el teléfono…

Otra cosa que me gustaría hacer ahora es mantener una charla tipo tertulia con quienes nos reencontramos por estos espacios, pero… el quid está en de qué hablar!

Algo saturado por las inacabables repeticiones de las únicas noticias que parecen existir en el mundo: el volcán de La Palma y el precio de la luz, cuya relevancia no niego, pienso… ¿de qué comentar?

Y si bien temas hay, no tengo claro que haya recepción para algunos… Por una u otra causa percibo, se percibe con claridad, que o bien no habría receptividad/ánimo… en algunos de los presentes/destinatarios, o bien hay demasiadas ausencias de quienes sí entrarían en la charla.

Tengo en mente algún texto, relevante en demasía, puedo asegurar, y sin embargo natural como el agua del manantial, que verá la luz en tiempos más propicios.

¿De qué hablar hoy que pueda aunar el interés general?

─Bueno, larga exposición ha hecho para no decir gran cosa…

─¡Ya le digo!… No sé si dar puntada sin hilo o desempolvar el caramillo…

Ya que insiste, y solo por ello, voy a esbozar brevemente algún tema de última hora/noticias que pudiese propiciar entretenida charla.

¿La presencia de la cabra de la Legión en el desfile del día 12, llamado de la Hispanidad? Tan formal ella!

Seguiré esperando que suene el teléfono… Y no ya tanto del grupo de comensales habituales de costa, sino de cualquier amigo/seguidor del blog que guste hacerlo.

¡No os privéis! Castro-Urdiales está precioso en días como éste.


sábado, 9 de octubre de 2021

Un magnífico...


 ...fin de semana!

Finde, largo “puente” vacacional, carreteras llenas vehículos, atascos, hoteles, fin de las “restricciones”… para muchos. Esperemos que a su vuelta hayan/hayamos sabido mantener la cordura!

¡La vida continúa!

Y es bueno que lo haga en sus ritmos naturales. Sean estos cuales sean. Pretender que tal o cual evento, ¡natural!, es una desgracia, no parece de recibo… (Entiéndase bien).

Desgracia para todos estos veraneantes de 4 o 5 días, ¡no parece! Y para quienes no viajamos, ¡tampoco!

Que no en todas partes luzca a la vez el sol, es natural. Si te ha tocado en suerte, gafas oscuras! Si llueve, paraguas! Si diluvia, ¡cuídate!

¡Es la vida! ¡No te la pierdas!

sábado, 2 de octubre de 2021

La carta.

 

Tú a Boston y yo a California. 1961.

Creo que la mayoría de nosotros tenemos casi siempre una carta pendiente de escribir… Y una vez escrita, enviar. Pero no tengo tan claro que muchos lleguen/lleguemos a concluir el proyecto. ¡O sí! Si realmente lo hemos conseguido.

Cartas de todos los estilos, de infinidad de temas, a múltiples destinatarios… Algunos ya no están aquí. Se fueron antes de que llegase el cartero. Y no fue necesario que éste llamase dos veces, como indica el título de la película.

Cartas con decires nuestros… Que no quiere decir que sean las palabras que el otro necesita. O viceversa. Las tuyas son acertadas y sin embargo no encuentran arraigo en el otro.

Cartas empezadas mil veces, borradores los llamamos cuando no nos hemos atrevido a ponerles sobre y sello. Cartas de cajón antiguo, cartas que al repasarlas añadimos o quitamos palabras, conceptos, hechos que fueron… o nos parecieron que los demás hicieron. ¡Nunca nosotros!

Cartas que duermen casi olvidadas, o eso queremos creer, mientras nuestras vidas, y las de los destinatarios, siguen sus cursos divergentes. Y por seguir con el símil de los títulos de películas, hoy parece que ha surgido así: “Tú a Boston y yo a California”. 1961.

¿Acabaré de escribir la mía? ¿El borrador que lleva años en el cajón? ¿La enviaré?… ¿A quién. A quiénes?… ¡Los destinatarios hoy tienen 35 años más que el día que adquirieron ese título! ¿Habrá realmente destinatario hoy que se sienta concernido por mis palabras?

¿Hay alguien aquí que realmente escriba algo? ¿Hay destinatario?

¿No será uno y otro el mismo personaje que necesita este método para escribirse a sí mismo?

lunes, 27 de septiembre de 2021

La maleta.

 


No ha amanecido todavía…

Abro el ordenador y me encuentro con el mail de una simpática y amiga…, no detallo nacionalidad por respetar su privacidad… Que ya se encarga ella de pregonar a los cuatro vientos su “currículum” literario y personal.

Simpática y algo deslenguada. Encantadora por lo demás.

Ayer comentando con una amiga sobre la ausencia en los blogs de algunas personas amigas, algunas da la impresión que ya no encuentran en este medio razones para escribir, compartir, otras, tal vez, se toman un distanciamiento momentáneo…, un “no tengo ánimos para compartir”, me decía ésta que lo fundamental que nos quedaba era nuestro propio escribir… por escribir.

Algo así como: “si quieres escribir escribe, publica, al margen de quien te lea o comente”. Y reconozco que no comparto del todo esta idea…

Una cosa es escribir en un blog reciente, nuevo, donde nadie te conoce, y otra escribir, compartir, en esa tertulia habitual de años… Donde te conocen y, sobre todo, ¡conoces a todos!

Y ahí radica la cuestión. ¿Cómo escribes de según qué a ciertas personas que “sabes” de sus “circunstancias personales”. Y que “sabes” que algunas de tus reflexiones, naturales por otro lado, les pueden afectar.

Y cuando llegue el día del último viaje,
y esté al partir la nave que nunca ha de tornar,
me encontraréis a bordo ligero de equipaje,
casi desnudo, como los hijos de la mar.

(A. Machado)

El título de ese texto que me hubiese gustado compartir era “La maleta”. En referencia a todas esas cosas, “útiles” ayer, “inútiles ya”, para quienes viajan a bordo...

...!Hasta la vuelta! Ya que igual que las "oscuras golondrinas" de Gustavo Adolfo Bécquer, ¡volveremos todos!

martes, 21 de septiembre de 2021

...la silla.

 


Hay momentos en la vida en que se requiere parar, sentarse en una silla y ver venir... Este es uno de ellos.

Si bien ya estoy escribiendo el siguiente texto.

Un abrazo.

domingo, 19 de septiembre de 2021

"con-fin.es"

 

Las nueve musas griegas.

Una vez más en mañanas de domingo, y no sé por qué, según preparo el té voy pensando de qué escribir… Y suelo llegar a la conclusión que de nada. Si bien dicha conclusión, como ahora, me sirva de tema. ¿La pescadilla que se muerde la cola?

El reloj de la iglesia da las ocho!

Pulso la última tecla de mi contraseña en el ordenador y... ¡oh milagro!, conectado con el mundo y sus “con-fines”.

domingo, 12 de septiembre de 2021

Tras el anonimato!

 

Esta mañana al abrir las ventanas al fresco y al azul del cielo he observado la estela blanca que dos aviones que lo cruzaban iban dejando tras ellos. Bueno, aviones se les supone, pues era tal la altura que solo la estela parecía salir de la nada.

Y un pensamiento llegó hasta mí. ¡La tecnología!

No puede negarse que hoy la tecnología, impensable otra cosa, está tan íntimamente arraigada en el ser humano, casi, como el ADN.

La tecnología y sus inconmensurables alcances, derivaciones, logros, efectos, etc., etc., etc. ¡Todo parabienes! O casi…

Pues he recordado la efectividad del cuchillo en los usos del ser humano. Herramienta imprescindible desde siempre donde las haya. Y sin embargo…

Efectividad” que no siempre es adecuada. Pues si bien el cuchillo facilita las cosas en la vida de la gente, también sirve para “quitarla”.

¿Es el cuchillo una herramienta maldita? ¡Es claro que no! Solo su uso inadecuado ostenta esa calificación.

Lo mismo sucede con los avances de la tecnología… Ellos son, se les supone, positivos para la humanidad… Pero, igual que con el cuchillo, todo dependerá de la mano, o intenciones, del que la use.

La “tecnología” permite hoy en Twitter, entre otras opciones, esconderse tras el anoni-mato para insultar, mentir, amenazar, incluso de muerte, a cualquiera que no guste… (¿Qué no guste a quién?)

Entre otros, al equipo de médicos, virólogos, expertos, científicos, etc., que cada sábado por la noche en el programa de la “Sexta Noche” hablan, informan, sugieren y advierten de los riesgos de la irresponsabilidad en la pandemia.

Quien más quien menos todos conocemos el término “la condición humana” para referirnos a ciertas actitudes inaceptables de ésta…

Y no cabría negar que la tecnología ha sacado a flote la enfermedad de una buena parte de dicha humanidad.

viernes, 10 de septiembre de 2021

Posible TIMO oculto...

 

RAJANI REHANA

Qué hacer cuando ves que en tu blog alguien publica un comentario sin ton ni son. Un comentario “cizaña”. ¡Pues cizaña es el parásito que crece entre los trigales!

El personaje Rajani Rehana, que de vez en cuando realiza una siembra de cizaña/comentarios entre blogs que ni lee, ni entiende, ni le interesan, ni comenta nada referente a los mismos, que lo único que busca es coleccionar nuevos “seguidores, lectores, comentarios, etc., ¡¡con objetivos ocultos!!, que cree que sus textos deben ser leídos, y aprendidos, por cuantos más mejor, esta mujer que cada tantos comentarios recibidos se permite publicar uno en castellano, y repite, que dice: “gracias por leer”, es, a mi modo de ver, un “parásito” que ha dejado su huella en mi blog.

- No lee los textos de otros. No le interesan!

- No hace referencia alguna a nada!

- No entiende lo que tú publicas. No entiende el castellano. Escribe en inglés.

- De quienes le dejan un comentario en su propio blog agradeciéndole su presencia en los suyos, ni los lee, ni los agradece, etc. ¡¡No es ese su objetivo!!

¿Qué busca realmente este personaje? ¡Simple!

¡Ha descubierto que no tiene que leer a nadie, ni decir nada de nada ni de nadie! ¡¡Solo tiene que regar unos 100/150 blogs cogidos al azar con sus siguientes dos frases… en inglés:

─Beautiful blog. (Hermoso blog) Referido al tuyo.

─Please read my post. (Por favor lee mi publicación) Mendicante petición...

He entrado en su perfil de LINKEDIN y… ¡¡Oh!! Sorpresa!! ¡¡TIMO TIMO!!

Traducción de las palabras al lado de su fotografía:

A fines de la semana recibí un mensaje del propietario de un pequeño negocio, estaba tan impresionado con un CEO al que se lo presenté. No estaba segura de cómo su compañía ...”

lunes, 6 de septiembre de 2021

esquejes...

 


Un soleado y caluroso día se presenta ya tan de mañana… Septiembre, mes de la caída de las hojas, su revuelo por las calles, esquinas y parques dejándose arrastrar por los primeros vientos del otoño, que, ciertamente, no es el caso hoy.

Septiembre! Mes de la vuelta a clase… Inicio de curso… Continuidad de grupo en el aula/blog…

Veremos cuantos fichamos/fichan!

Comprendo la relevancia de las redes sociales, su realidad, sus valores, su expansión… Las desconozco, no estoy en ninguna. Pero valoro a quienes las utilizan para su satisfacción. Entiendo también que puede que no sea oro todo lo que reluce. Algo oigo por ahí en ese sentido. ¡Ni preocupar!

Como señala Humphrey Bogart a Ingrid Bergman en la película “Casablanca”, «Siempre nos quedará París».

Aunque no sea sino, en estas tierras nuestras, una entrañables tertulia, ante humeante café, o té, en cualquier acogedor pueblo, aldea o ciudad, de playa o montaña, de Norte o Sur.

(Comparto con varios contactos, amigos, desde hace años comunicaciones personales a través del correo electrónico, con frecuencia, e incluso por teléfono. ¡Es gratificante poder contar desde casa con personas afines con las que compartir momentos, risas e ideas. Tengo mi dirección en mi perfil del blog. Quien quiera comunicarse, dejar el suyo, bienvenido.)

Si perdemos, dejamos escapar, la comunicación, el encuentro, el amigo, los nuevos conocidos, quienes blanqueamos sienes desde hace tiempo, corremos el riesgo de tentar al aislamiento… La soledad. Puede que haya gente a tu alrededor, ruido, pero puede que no sea lo mismo.

Si dejas de regar los geranios de tu ventana…, seguirán luciendo en tu vida mañana y pasado mañana… Pero sin el agua del compartir, ¡de seguir siendo el que eres en tus ambientes habituales!, pero ampliándolos, de darte a conocer a otras nuevas personas, etc., puede que sigas teniendo tiesto en el alféizar de tu ventana… pero seco o vacío.

Desde que una persona de 98 años me hizo ver que, por su edad, se iba quedando sin los amigos de siempre, de nuevos y ni tan siquiera conocidos con los que poder hablar, compartir, vivir, la mayoría había partido ya, reconozco que, de manera natural pero consciente, soy tan conocido entre las personas amigas de mi hija y de mis dos nietas como de los míos propios.

¡Nunca sabes qué puerta se te abrirá, puedas necesitar, el día de mañana! 

¡No solo riego mis geranios de hoy, sino que planto todos los esquejes que surgen para mañana!

viernes, 27 de agosto de 2021

...espigas doradas!

 




El final del verano empieza a llamar a las puertas, si bien el otoño no acaba de abrirlas del todo… todavía. ¡Tiempo de transición! En el que el verde/primavera va camino del ocre/dorado de las hojas…

Las espigas que maduraron al sol, hoy descansan en las eras a las afueras de pueblos esperando los trillos que vuelta tras vuelta sobre ellas acabarán por desprender la paja del grano. Aventada la primera en su paso por el cedazo, queda el segundo que, recogido en sacos, se almacenará antes de ser molido en las “muelas” de los viejos molinos de piedra.

Vivencias de un pasado que, si bien evocador en el recuerdo, hoy apenas se encuentra activo en algunos pueblos de las dos Castillas, aldeas gallegas o asturianas o tierras de Andalucía.

Pero que me ha llevado hoy a 1964 en que tras despedirme de mis estudios en Madrid, pasé aquel verano en Santa Marta del Tormes, dando vueltas y vueltas sentado sobre el trillo y, riendas en mano, dirigiendo las dos mulas que me tocaron.

Y de ahí, no sé por qué, me he visto paseando en tarde otoñal por la calle Ordoño II, León, ciudad que en 1972 escogí para vivir un par de años.

León es un cúmulo de vivencias y recuerdos… y vivencias. Y en algunos aspectos, punto de inflexión en mi vida.

Parte de lo que soy, proviene de esa tierra, sus gentes, su esencia, su distinción siempre. ¡Castilla la Vieja!

También la canción que estás oyendo...

miércoles, 18 de agosto de 2021

¡Fin de la historia!

 


Tras el desternillante baile de Popotitos, la entrada anterior, "que en su día causaba pavor", según cuenta la canción, pasemos página descriptiva…

No en vano aquí, en el País Vasco, está lloviendo y hace una agradable temperatura. Y no digamos por las noches, donde de madrugada tienes que subir algo la manta que descansa a los pies.

Y si le añadimos que estamos pasando el periodo vacacional entre las conocidas y cómodas cuatro paredes de nuestra casa, ¡miel sobre hojuelas!

Dando por sentado, cómo no, que quién las pase donde las pase, las disfrutará de igual manera.

Y dicho esto no hay mucho más que decir…

Asomado a la ventana observo como un joven repartidor de alguna empresa de mensajería, con un sobre bajo el brazo, se dirige al portal de enfrente y llama… Le abren la puerta y entra… ¡Fin de la historia!

PD: Vestido de chándal y zapatillas de monte, por la lluvia, y con paraguas en ristre, salgo de casa a dar una vuelta por la plaza. Degustaré un par de "Verdejos" y compartiré calle con otros parroquianos. 

sábado, 14 de agosto de 2021

Ella...

 


Mediados de Agosto. Un tórrido calor de verano que no invita a mucha actividad, ni tan siquiera cerebral. Unas ciudades y pueblos medio vacíos. Unos abandonan el suyo y abarrotan el de otros. Un ir y venir que, quiero creer que tiene su razón de ser... Y no solo el bamboleo de ir de aquí para allá cual “pollos sin cabeza”.

(Por si alguien se siente ofendido por el término, sepa que quien esto escribe también saldrá de viaje un día de estos camino de la tierra del pulpo a la gallega, los berberechos y el Ribeiro turbio de tascas antiguas).

Pero mientras tanto y con el ánimo de entretener el tiempo, y puesto que casi todos me pilláis lejos, otra cosa sería poder vernos a la hora del vermut/blancoyfrío y hacer unas risas, propongo que nos contemos algunas… (Iba a escribir “cuitas”, en el sentido de “secretillos”, pero la RAE da unas definiciones que no encajan aquí). Por ello lo dejaremos en… algunas anécdotas o vivencias que puedan contarse.

Y como no serán de “ayer”, en algunos de nosotros, espero que tengamos la libertad, y la gracia, de poder hacerlo.

Expongo mi pregunta:

¿Tuvisteis alguna vez una novia “popotitos”? ¿Lo fuisteis alguna de vosotras? ¿Sería posible contar con alguna fotografía de “ella”? Y ya puestos a pedir, y solo por animar el patio, ¿podrías exponer también la del “partener” correspondiente de entonces? ¡O sea, la tuya, la de quien esto está leyendo ahora!

¿Sí?… Para mañana es tarde!

domingo, 8 de agosto de 2021

«mil veces ciento, cien mil».

 


Había una vez una “banda” de escritores prolíficos que emborronaban cuartillas sin fin… Leían de casi todo, y opinaban/comentaban de lo escrito y por escribir! Era una banda dinámica, creativa, atrevida y, diría, simpática… Casi todo eran parabienes, felicitaciones, “avanti a toda vela muchach@s”… ¡El Cervantes (premio) es vuestro!

Pero llegó Agosto, y cual banda-da de gorriones sin trigo que llevarse al pico, volaron hacia otros horizontes… Playa, montaña, casa del pueblo, “querida tía Remedios, ya estamos aquí...”, paseos por El Retiro, la Alameda donde jugué de niño, etc.

A algunos se les ve correteando al amanecer por playas semidesiertas sembrando la arena de sombrillas y hamacas… Otros bajo la higuera a media tarde, siesta. Otros con el “fino” sobre la barra del bar degustando los pescaítos fritos gaditanos. Y, si tienes suerte, compartiendo copa y plato con poetas y fotógrafas tras el Pulitzer. ¡Que no hay que descuidar méritos y reconocimientos!

Y, dada la des-”banda”-da habida, quienes nos hemos quedado a cuidar ciudad, ver el vuelo rasante de las golondrinas, oír la sempiterna copla de la fuente en el viejo parque…

“Fue una clara tarde, triste y soñolienta
tarde de verano. La hiedra asomaba
al muro del parque, negra y polvorienta...
(...)
En el solitario parque, la sonora
copla borbollante del agua cantora
me guió a la fuente. La fuente vertía
sobre el blanco mármol su monotonía.

Antonio Machado.

Pero todo llega y todo pasa, y llegará Septiembre con su nuevo curso por trascender… Y todos, quien más quien menos, ocupará su asiento en el aula de la vida.

“Y todo un coro "infantil"
va cantando la lección:
«mil veces ciento, cien mil;
mil veces mil, un millón».”

jueves, 5 de agosto de 2021

El secreto del pañuelo!

 


No solo recuerdo como si fuese ayer esta canción, de 1965, sino que me sitúo en aquel tiempo, tardes de verano, calor. Calles de mi barrio, amigos, gentes… Mi casa, familia de entonces, mi vida… ¡Yo, 17 años!

Los mismos que hoy pueden tener cualquiera que vuestros nietos… De hijos, en lo que os conozco a la mayoría, creo que ya son padres.

56 años han pasado… Y no solo dos generaciones han nacido, sino que el mundo que conocimos entonces, tan cambiado como el de otros 56 años atrás para quienes lo vivían. El de nuestros abuelos con 17 años también. ¡1909!

De 1909 a 1965 hubo una evolución en la humanidad, en su parte occidental por lo menos, el mundo que conocemos, asumible... Aunque no sea sino porque muchos de nosotros mismos la vivimos. Evolución, adelantos, inventos, etc. ¡Transformaron el mundo! Las relaciones personales. Valores, creencias, certezas, etc.

Del 1965 a la época actual, si bien ya llevamos algún tiempo, algunos, en el que la evolución, los adelantos, la modernidad, cierta pérdida de identidad humana, social, otros valores, etc., nos pilla con el paso cambiado, gracias a Dios, todavía existimos… Estamos entre dos aguas, y ello nos permite balancearnos de un lado a otro, o si bien permanecer en uno, entender el otro.

Pero de aquí en adelante, y no con la progresión habida hasta ahora, tiempo al tiempo se decía, la cosa puede derivar en velocidades de vértigo. ¡Lo de las 8 de la mañana puede resultar antiguo para las 8 de la tarde! No digamos ya para pasado mañana. Pero…

¡Tranquilos! Puede que la cosa no vaya con nosotros… Los de, más/menos, 1948. ¡No directamente!

El tren de la evolución, la modernidad y demás valores, pasará por la estación de nuestras realidades… Las actuales, las conocidas, las de siempre. Las nuestras. Pero no tiene por qué afectarnos. Bastará con que contemos con un pequeño pañuelo blanco con el cuál, agitándolo en el aire, despidamos con serenidad al tren y a quienes en el viajen… ¡A dónde quiera que vayan!

Y ya de espaldas a la estación y de camino a casa, contemplemos los campos sembrados a ambos lados del camino, esos trigales dorados por el estío. Los pétalos rojos de las amapolas que sobresalen entre las espigas. Oigamos al jilguero cantar posado sobre el manzano tras el murete de piedras que delimitan las pequeñas huertas. Y cuando atravesemos el centenario puente de viejas piedras, y nos sentemos un momento en el borde a contemplar las aguas de montaña que pasan bajo el, imperturbables, observemos la claridad de las mismas… ¡Todo se ve diáfano!

¡Así debemos ver nuestras vidas actuales!

jueves, 29 de julio de 2021

De oca a oca y...

 


...de "error" en "error"!

Pensar que tu vida está ya “marcada” a cierta edad…, o circunstancias, cuando no de antemano en edades más tempranas, y que por ello no habrá cambio alguno, en cualquiera de las facetas de la misma, puede ser un error.

Conformarse en ello, o en su parecer, sería el siguiente error. Por ello utilizar el “conformar”, versus resignación, en su acepción más restrictiva es, a mi parecer, encadenarse a una idea…

Hoy está, la tienes, las cosas de tu vida parecen encajar en ella pero…, en un momento dado, pasado mañana, transcurrido un tiempo, si bien el sol seguirá saliendo por Levante, el intervalo entre éste y el Poniente, es decir tu día a día, puede haber cambiado diametralmente.

Una clave para ello es utilizar el con-formar, en sustitución del “conformar/resignación”.

¡Con-formar! ¡Dar forma! Acción. Determinación. Cambio. Creatividad, etc.

.- ¡Pedid y se os dará!

Esta frase, enseñanza, desprovista totalmente de tinte religioso alguno, auténtico lastre limitativo, es clave en la determinación de búsqueda, de cambio en la vida.

El resumen, la esencia primera y última de lo que se conoce como La Biblia, y lo que se pretende significar con ella, podría circunscribirse a estas breves y concisas palabras:

.- ¡Buscad y hallaréis!

.- ¡Llamad y se os abrirá!

Y una de las más significativas…, en los tiempos que corren…

.- ¡Las cosas que yo hago vosotros podéis hacer y mayores cosas aún! (Jesús)

A buen entendedor...

sábado, 24 de julio de 2021

¡¡Qué espanto!!

 

Jerusalema. Sora Magdalena.

¡Cuánta “realidad” percibida… formalmente! ¡Y “compartida”… formalmente! De cosas que no niego que estén ahí, en el mundo, como tantas y tantas… ¡¡En esta mañana de sábado que ha llegado a su final!!

Y me refiero expresamente al tema del anterior texto publicado… ¡¡A quién Dios se la dé San Pedro se la bendiga!!

¡¡Fiesta fiesta!! ¡¡Marcha marcha!!

Me explico. Y quien no quiera entender...

Hace poco publiqué una canción con baile incluido que no había oído nunca. “Jerusalema. Sora Magdalena”. ¡Extraordinaria! Más tarde vi que había múltiples versiones. Lo que demuestra la gran belleza y validez de la misma. Hoy, buscando alguna música para publicar, he dado con esta otra versión, la que estás escuchando ahora.

Y ¡oh!… Algo ha sucedido aquí…

Viendo el vídeo “me veo” a mi mismo antaño, alto, delgado, con barba (algo más poblada), nacido a la orilla del mar, y, si hubiese aprendido a tocar el violonchelo, en el centro de ese grupo de personas que bailan, sonríen y viven, parecen, como las flores en primavera. Pura belleza, juventud, despreocupación, ver venir el día a día… Sin más horizonte que el ocaso al atardecer.

Y me pregunto… (Sin que el tiempo tenga hoy relevancia alguna...)

Puesto que hoy sé que tras los veranos llegan los otoños, ¿hubiese vivido aquellas primaveras, compartidas, como el vídeo en grupo, con la misma intensidad y frecuencia… o más?

Ha sido la imagen del barbas con el palito en la boca, y demás atrezzos, los que han motivado este paréntesis de cierta vacilación… 

(Así es la vida del que sigue vivo...)

Si quieres ver el vídeo en pantalla completa, cosa que te recomiendo, pon el cursor sobre el mismo, aparecen las palabras YouTube, y a la dcha un cuadradito. ¡Pínchalo!... ¡Y disfruta!

viernes, 23 de julio de 2021

...con dríaco.

 


"La característica esencial de la hipocondría es la preocupación y el miedo o la convicción de padecer una enfermedad grave, a partir de la interpretación personal de alguna sensación corporal o de casi cualquier otro signo que aparezca en el cuerpo."

Quien más quien menos muchos conocemos el término “hipocondríaco” para definir a la persona que se ajusta a la declaración anterior. Y la mayoría nos declararemos no hipocondríacos. ¡Y con razón! Pero…

Ello puede que solo lo sea en cuanto a “salud”.

Pues “...libres de la preocupación y el miedo o la convicción de padecer una enfermedad [situación] grave, a partir de la interpretación personal de alguna sensación corporal [emocional o psicológica] o de casi cualquier otro signo que aparezca en el cuerpo [entorno o la vida...].”

Sin negar la presencia de situaciones incómodas, indeseables o mejorables, en la vida de muchas personas, sean éstas reales o imaginarias, cabe que algunas de ellas sean la consecuencia de algo parecido a la hipocondría respecto a la salud.

¡Están sanas pero viven como si no. Tienen pero viven la carencia! ¡No tendrían razón para tanta pre-ocupación pero se pre-ocupan en exceso!

La pre-ocupación, ese algo tan habitual en la vida de muchos, consustancial podría decirse, no es más que la ocupación previa en algo que, de momento, no existe.

Ocupación previa de "algo que no es", todavía, y puede que no lo sea nunca, solo puede generar intranquilidad, malestar, pobreza de vida, etc. Cuando no consecuencias negativas.

Soy de la creencia de que si te pasas parte de tu vida sembrando miedos e inquietudes de algo que no es, algunas de esas semillas acabarán floreciendo en tu vida.

Pasas tanto tiempo lamentando situaciones, que no son, dándole mil vueltas a las cosas, que la Vida, que siempre escucha y atiende, pero no entiende tus por qué emocionales, puede acabar promoviendo  más de lo mismo.

¡En lo que pones tu atención, en eso te conviertes!

domingo, 18 de julio de 2021

¡Apocalipsis 2021!

 

Los 4 jinetes bíblicos...

Acabo de descubrir que el libro que leí de niño, el “Lazarillo de Tormes”, no es la historia del “pícaro” conocido que frecuentase, en sus aventuras, las márgenes del río Tormes a su paso por las provincias de Ávila, Salamanca y Zamora… Tormes es el apellido del niño Lázaro, protagonista de la novela cuyas ediciones más antiguas datan de 1554.

La razón de este descubrimiento ha sido buscar información del “pícaro” de antaño para crear un paralelismo con los “pícaros” actuales.

Ciertos “pícaros” actuales… Pues este espacio de escritura debe ser comedido para facilitar su lectura.

Puede que el lazarillo de Tormes tuviese que agudizar su ingenio si quería comer, y beber de la “bota” de vino, algo más de lo que el “ciego” disponía, pero ello no creo que pusiese a nadie en riesgo enfermar gravemente y hasta de perder la vida!

Cosa distinta es con los “pícaros” actuales. Y más si la inconsciencia o irresponsabilidad es bandera ondeante en sus actuaciones sociales…

Los hechos:

En un supermercado de un pueblo de unos siete mil habitantes, una enfermera efectúa sus compras tras su jornada de trabajo. Descubre por los pasillos del centro a una mujer que esa mañana ha estado haciéndose pruebas sobre la covid y ha dado positivo!

Se dirige a la dirección del centro y pone en su conocimiento estos hechos. La dirección anuncia por megafonía lo siguiente: “Se ruega a la persona que ha dado positivo en covid esta mañana pase por recepción”.

¡¡Se presentan 4 personas!!

jueves, 15 de julio de 2021

¡OJO!... ¡Timo!

 


Hace cosa de un mes empecé a recibir en el móvil llamadas de teléfonos extranjeros. Duraban unos segundos y se cortaban… En la pantalla quedaba reflejado que las hacían desde Reino Unido, la mayoría, Alemania y una desde Nicaragua.

Nunca cogí ninguna y menos llamé a esos números. La cosa duró unos 20 días y ya llevo otros 15 que no se han producido más.

Cada vez que recibía una de ellas, las pasaba a la ¡lista negra! del móvil.

Ello hace que desde ese número no vuelvas a recibir más llamadas. Puede que ellos las hagan, pero a ti no te suena llamada alguna. Ni te enteras!

Esto mismo puedes hacer con todas las llamadas que recibes de múltiples empresas que te ofertan de todo… 

.- En el móvil, en el registro de llamadas, tienes todas las recibidas o efectuadas.

.- A la derecha del número, junto a la fecha, tienes un círculo u otro dibujo. ¡Pínchalo!

.- Abajo de la pantalla aparece Editar, alguna otra indicación y ¡tres puntos!

.- ¡Pínchalos!

.- Aparecen varias opciones para ese número… Una es: ¡Añadir a la lista negra!

.- ¡Pínchala! Verás que aparece el mensaje: ¡Añadido a lista negra!

.- ¡Con ese número no te llaman más!

.- Y si quieres liberar algún número de la lista negra, vuelves a pinchar los tres puntos y le das a: ¡Eliminar de la lista negra!

¡Tema resuelto!

domingo, 4 de julio de 2021

El secreto del desierto.

 


Quienes tienen la certeza de que el río de la/sus vida desemboca siempre en el Océano, no tienden a preocuparse, en exceso, por las «vicisitudes» que dicho río afronte en su recorrido.

¡Saben! (Saber no significa estar exento de ellas...)

Saben de una manera natural y sencilla. Y por ello no permiten que la complejidad de sus mentes les generen vidas complejas.

Sin negar que los tiempos antiguos tenían sus propias circunstancias, y no todo era vida bucólica y pastoril, no cabría no reconocer la complejidad del mundo de hoy. Sus logros, cómo no, pero también sus enormes servidumbres… Que en ocasiones podrían llegar a equipararse con cierto sentido de esclavitud a “amos” o “dioses” que la modernidad, de valores fútiles pero atrayentes, tal cual flauta de Hamelín, suenan sin cesar… Y atraen multitudes.

Cierto que hemos de ganarnos el pan con el sudor de nuestras frentes…

Pero cuando ves que muchos corren, dedican tiempo y preocupación en sus vidas, en pos de cosas, intangibles muchas de ellas (Y por poner un ejemplo, las simples opiniones sin más que Twiter genera sobre cualquier nimiedad. ¡Arden las redes! He oído en ocasiones...), sabes que el tramo de vida que la humanidad está atravesando, es árido.

Y si bien no será igual para todos, y emulando la bíblica travesía del desierto, aquí el maná ya no cae del cielo, sabes que se saldrá, pero no sin llanto o rechinar de dientes.

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La señalada travesía, la falta del maná, el llanto y la salida anunciada, no son cosas por venir… ¡Están ya en la vida de muchos!

Y si lo que se quiere es salir de ello, es sencillo.

Cambia tu forma de ver el mundo. Cambia tu forma de pensar. Haz cosas diferentes a las que haces.

Sin un solo cambio por tu parte, ¿cómo esperas recoger cosecha distinta?

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jueves, 1 de julio de 2021

Vuelve 1960...

Massiel. Eurovisión. 1968.

 ¿Y por qué no iban a “volver” aquellos años, “ayer” para muchos, en los que la vida era otra historia.

No sé si esta canción representa algo de aquello… Pero no he podido evitar que surja, hoy, de los pliegues del tiempo.

¡Dejad volar la imaginación!

¡La realidad siempre está ahí!

sábado, 26 de junio de 2021

...yo me lo guiso...

 




Dice Julio David en su comentario de hoy en mi blog que: “Hay gente que se organiza para bailar, y otra para asesinar. Me abruma la bipolaridad/locura humana.”

Dejando al margen la palabra “maldita”, y no porque esté ausente en el comportamiento humano, me quedo con la segunda parte: “bipolaridad/locura humana.”

Si bien en este caso, dicha bipolaridad, la resalto en estas dos vertientes… tan humanas ellas:

.- La capacidad del ser humano para engañar/liársela al otro.

.- La capacidad del ser humano para dejarse engañar/ser-liado.

Y entre esta “cara-dura” del primer caso y la “cruz-sufrimiento” del segundo, transcurre buena parte de la experiencia humana.

Cierto que hay otras mil aptitudes/actitudes en el género humano. ¡Solo faltaría! Pero esa dos señaladas campan a sus anchas entre el “respetable”.

Hay un pez que se mueve en los fondos marinos, grande, feo y con una boca inmensa. No suele nadar en pos del alimento… Al contrario. Se queda quieto, camuflado en el entorno. A la espera del “incauto”. Tiene un apéndice en la parte frontal que suele agitar cuando está de caza. En su extremo acaba en una forma que imita a un gusano… Cuando un pez se acerca con la intención de “conseguir comerse el señuelo”, el “captador" abre su descomunal boca y se lo traga.

¿Os recuerda esto las captaciones bancarias/timo? Que arruinaron a tantos…

¿Las clínicas dentales de franquicia que, primero te cobran el tratamiento completo, previo crédito bancario, antes de que abras la boca… Y después ya veremos cuando cerramos la barraca y desaparecemos?

Lo último que pulula en productos confusos, si bien puede que mi ignorancia me haga percibirlos así, es la moneda virtual «Bitcoin»

Comentario de expertos: Esto significa que Bitcoin depende de que los individuos aprecien su valor negociándola y pagando con ella, para que su valor pueda seguir aumentando con la demanda del mercado.

Dicho de otro modo: “Yo me lo guiso, yo me lo como”.

No hay nada sustancial, tangible, mostrador o puerta oficial que garantice el valor “intangible” de este producto.

Productos de mercado” intangibles como estos, los hay a cientos, miles… Para que los “humanos para engañar/liársela al otro” ganen. A cuenta de los “humanos para dejarse engañar/ser-liado" pierdan.

Aquí, en este amanecer, solo se oye el canto del colirrojo tizón que, desde luego, no cotiza en mercado alguno.