jueves, 19 de febrero de 2026

¡Ya somos «ellas»!

 

La única Brujas que conozco es esta ciudad belga. 

El texto de hoy es mi comentario al extenso y pormenorizado texto publicado en su blog, Cisne en llamas, por Joselu. "La generación ansiosa."

Iba para comentario en su blog, pero dada la relevancia de su texto, que respeto, y de algunos de los comentarios que le hacen, ha derivado en una entrada mía.

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Debe haber otras «metas» para el ser humano, más profundas y reales, que este desgranar de circunstancias “adversas” que, no voy a negar, vuelan por las redes… Y algo de realidad tangible!

Personalmente, en lo que a “menores” se refiere, dos nietas, 22 y 15 años, con esos móviles que mencionas, con excelentes notas en sus estudios. Equilibradas en sus realidades diarias… En lo que los adultos las podemos percibir, cierto que viven, vivimos, en un contexto bastante natural.

Un valle entre montañas. Un entorno rústico. Caseríos por doquier. Ganado, naturaleza. La gente en la calle, las cuadrillas de amigos en todas las edades. El txikiteo en los mediodías. El conocernos, interactuar natural, etc., todo ello conforma, no sólo un vivir diario, sino también una perspectiva de vida futura… más “relativa” que los miedos expandidos por noticias interesadas.

Puedo comprender las inquietudes que hoy el mundo parece vivir, cuando no encaminarse a ellas… ¡Parece!

Debe haber otras «metas». ¡Las hay!

¡¡Ya somos ellas!!

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El “mundo” te esboza una realidad de “brujas”.

¡Tú te lo crees!

Y las acabas teniendo expresadas en tu mundo diario.

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9 comentarios:

  1. Tendré que ir a leer el post que te ha hecho reaccionar así, en el tuyo. ;)
    Un abrazo.

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  2. Vivir en un entorno natural rodeado de bosques, montes y naturaleza, con caseríos, tiene que ser una ayuda importante para no acabar con la socialización, pero en entornos urbanos, agresivos y duros, es otra la realidad. Cada uno ve el mundo desde su prisma particular, y cree que es la totalidad del panorama. Yo he dado clases en entornos muy intensos de ladrillo, aglomeración, inmigración en circunstancias difíciles, hambre, desarreglos psicológicos, violencia, apatía... Sin duda, allí también tenéis de esto, pero es cierto que en el País Vasco hay un factor, para bien y para mal, de intensa socialización por medio de las cuadrillas, el txikiteo...

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    1. Joselu, sin duda que has visto y vivido lo que relatas. Y para ti una realidad que puede que única!
      ¿Es eso que describes la única realidad que crees que abarca al ser humano? ¿Ayer, hoy, mañana? ¿Es eso todo?
      ¡Está claro que no me refiero sólo al contorno redondeado del planeta Tierra!
      En cuanto a tu apreciación, comprensible, de: "Cada uno ve el mundo desde su prisma particular, y cree que es la totalidad del panorama."
      No requiere comentario.
      Saludos.

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  3. Parece que hay diferentes entornos para observar y opinar, cada uno desde su perspectiva, y esa es la realidad también, un abrazo Ernesto!

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    1. Hola Cristina.
      Desde lo alto de una montaña o la orilla de un río, cierto que son diferentes entornos, y por ello perspectivas particulares y reales de cada uno.
      Pero, sabes, que ello no es lo único real que abarca al ser humano. ¡Que el propio ser humano es! Y es a esa «realidad» a la que me refiero.
      ¡Es! Pero a la vez, ¡tiene que «despertar» a ella! Descubrirla, por llamarlo de alguna manera.
      Abrazos, amiga de Argentina!

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  4. A algunos, la última patria que nos queda es la niñez.
    A pesar del hambre, seguíamos jugando.
    Un abrazo.

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    1. Hola Juan.
      Me consta esa segunda parte de tu comentario. A pesar de..., seguíamos jugando! Inercia natural en cualquier niño.
      Creo recordar que naciste poco antes de la guerra civil, ¿1934? Y, como dices, puede que ello conllevase en ocasiones, hambre!
      Yo nací en el 48, alejado ya de esa desgracia que asoló el país. Y si bien mi madre recorría diferentes zonas y tiendas buscando ese mejor precio de los alimentos, hambre no la conocí nunca!
      Ya sobre "patrias"... :))))) ¡Qué decir! De las de "aquí", sueños y distracciones.
      De la única «real», amigo, hacia ella en el ritmo natural de la vida!
      Que ya te aseguro que no es la cacofonía que impera por doquier en este mundo!
      Abrazos, Juan.




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  5. Depende del entorno en el que vives y que sea sano. Un beso

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