¿Es
la vida una tarde de verano en un pueblo tranquilo de un pequeño
valle que cruza un río? ¡Sin duda!
¡La
vida es siempre y en cualquier lugar o circunstancia!
─Bueno,
pero estará de acuerdo conmigo en que lo mismo que no todas las
tardes son iguales, los pueblos tranquilos y los valles pequeños, a
las “vidas” les pasa lo mismo. ¡No todas son iguales!
─En
apariencia pudiera ser… Pero ni aún así… Usted parece
referirse, posiblemente, a que no percibiendo vidas
iguales, unas deben ser mejores que otras. ¡Y puede que ejemplos
no le falten! Pero yo intento ir algo más allá… Hacia algo más
profundo que, siendo consustancial con el ser humano, no se hace
evidente con facilidad… ¡Casi nunca!… A menos que usted
cambie...
Lo
que usted llama diferentes vidas, unas mejores que otras en su
apariencia, podrían no ser tales si tiene en cuenta un
detalle. Una vida no es un instante, sino la secuencia de muchos. Y
estos no son siempre iguales.
¿En
qué secuencia, momento, instante, de su propia vida podría decir
que es, o ha sido, ¡o no!, una buena vida?
Posiblemente,
en función de edad y otras circunstancias, no pueda. Pues habrá
pasado por distintas situaciones en las que unas le habrán parecido
buenas y otras no tanto.
─¿Qué
quiere decir con eso de que cambie? ¿A qué tengo que cambiar?
─En
realidad, y en este caso, la palabra cambiar es una forma de hablar…
Pues no hay tal cambio que deba/pueda producirse… ¡Usted ya
es! Podría entenderse mejor la cuestión si la cambiamos por:
despertar. (Aunque también ésta no abarca la realidad a la que se
refiere)
─Uy
uy uy… muy confuso parece esto.
─Sí,
ya le dije que no es fácil, pero no se preocupe… ¡Cuando
el alumno esté preparado, aparece el Maestro!
Cuando
usted esté dispuesto, preparado, listo…, surgirá el cambio.
─¿Y
mientras tanto?…
─¡Siga
de vacaciones. Poco más puede hacer!
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En el despertar, toda búsqueda es una pérdida de tiempo.
Todo esfuerzo es contraproducente.
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Sintió la inquietud un día y salió en su "busqueda"...
Tras un largo periplo creyó haber llegado al final de su camino. ¡Cerrado el círculo!
Pero descubrió que había llegado al punto de partida...
Y comprendió que si bien no había habido viaje, la travesía (experiencia) resultó imprescindible.
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A pesar de la sequía vacacional, por tus manos ha llegado la ansiada lluvia de ideas y palabras.
ResponderEliminarLo celebro de verdad,porque te leía y admiraba tu manera de explicar tan claramente algo que no es tan sencillo de "captar" por decirlo de alguna manera.
En pocas palabras has expresado una reflexión profunda de una forma tan lúcida.
Es así, todos "somos" algunos "despiertan" mientras otros permanecen en el "sueño" no?
Un abrazo enorme.
Gracias por este rato.
ResponderEliminarNo se si estoy preparada para entender ese cambio, somo diferentes y cada uno vive lo mejor que puede y disfruta, quien con poco y otros no les da felicidad su vida holgada. Es que dentro nuestro esta el buen vivir y al decir buen vivir, hablo de disfrutar con el simple hecho de estar y ser.
ya te digo, no sé, si te comprendí, pero puse toda mi buena voluntad y tal vez no he llegado a ese cambio que tu anuncias.
Saludos.
mariarosa
A veces, estimado Ernesto, cambiamos...y al tiempo comprobamos que fue solo una ilusión.
ResponderEliminarPues sí, la vida es siempre una fuente de vida.
ResponderEliminarDesde mi experiencia comprendo lo del "cambio", que según apuntas no es tal cambio, sino percibir y vivir que el sendero a recorrer está dentro y que no hay que buscar fuera.
Desde luego que no es fácil despedir etapas, romper anclajes, decir adiós...
Todo es consecuencia de un proceso, y en un momento determinado- no de golpe y porrazo- la vida se ve distinta y comenzamos a vivir distinto, una vida sencilla, en calma, sin esfuerzo-como señalas-, confiando en la vida.
Agradezco tu entrada, es como descansar en un remanso.
Un abrazo Ernesto.
Una reflexión valiosa querido amigo. El despertar, esa maravilla, esa necesidad no entendida por todos. Me encanta pararme en el instante, por ejemplo, ahora mismo, en esta fresca mañana de agosto, y pensar que tecleo y contacto con un amigo al que no conozco pero que está ahí. ¿Es vida? Claro que sí.
ResponderEliminar¡Besos!
Muchas veces nos parece que cambiamos, tan solo aprendemos a vivir con los cambios de los tiempos, pero seguimos siempre siendo los mismos.
ResponderEliminarUn buen verano.
Pués no sé si he cambiado demasiado a través de mis años...fui una vieja temprana desde siempre, maestros, esos sí que han ido cambiando a lo largo de mis días, aprender, a saber, cuando creía que había aprendido algo, va la vida y me vuelve a mostrar que sigo igual, antes era consciente y ahora también, pero, sabiduría, lo que se dice sabiduría de esa que me gustaría, no me la veo. Pués será eso, que el maestro no aparece. Gracias por compartir tu sentir Ernesto, siempre profundo y no para todos los públicos jajajajaja. Abrazos.
ResponderEliminarCuando menos lo esperamos vemos que algo hemos cambiado, mas lo percibimos cuando ha pasado el momento y ya estamos en otra etapa, esa nueva que mañana será la que dejamos atrás en nuevos pasos, esta es la vida, Ernesto y siempre hay que agradecer, un abrazo!
ResponderEliminarLa vida tiene cambios que, sin duda, repercuten en las personas.
ResponderEliminarUn abrazo.
Hay que abstraerse mucho de las circunstancias que nos rodean a unos y a otros para ver que la vida, tanto para quienes viven en nuestro entorno o en lo más profundo de la selva o junto al Indo, es una lucha por la supervivencia y comunicación con quienes nos rodean. Pero así es. Un saludo.
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