Siendo
todos los árboles «árboles», no hay una copa, de árbol,
igual a otra.
La
diversidad del ser humano, implica la diversidad de «percepción»
de cada uno. Percibimos, y reaccionamos, «vivimos», a lo percibido.
Al
dormir, por las noches, todos estamos «durmiendo», y sin embargo lo
soñado, lo «vivido», no es igual para todos.
De
lo señalado más arriba cabría deducir que, de las distintas
percepciones, de cada quien, surgen las diversas expresiones…
Que,
generalmente, se plasman, entre otros, en estos espacios de
comunicación, interacción, encuentro, compartir, etc.
Y
todo ello, o la mayoría, la consabida “oveja negra” siempre está
presente, bajo el paraguas del respeto, la comprensión del otro, la
consideración, aceptación, etc.
¡El
otro! (Nosotros mismos un poco más allá).
No
se trata de hacerles sitio en nuestras camas o en nuestras mesas (más
allá de las palabras ocasionales de «ayuda» que solemos emitir
ante hechos puntuales de cierto dramatismo, que los medios de
comunicación se encargan de “magnificar”), pues no habría
camas o mesas suficientes para albergarles a todos…
Es
más bien, creo, lo que se pueda hacer, puntualmente, sin que tu
mano izquierda sepa lo que hace la derecha, ante una situación
concreta, cercana, que pueda surgir ante ti. Que puede darse en tu
escalera, esquina de la calle, barrio, comunidad… y poco más.
¡No
necesitas recorrer el mundo! ¡No es tu caso! Puede que sea el de
otros, respétalos, pero no te impliques en algo
lejano que no puedes abarcar...
¡La
vida es así! Cuando somos capaces de «percibirla», y vivirla, así.
Se trata de ayudar a cada uno en su casa. Un beso
ResponderEliminar¡Claro! Aquí decimos que no hay que desnudar a un santo para vestir a otro, aunque eso no quite que haya quien se sienta mejor aceptado, más ambientado o más a gusto lejos de su patria chica para dar y recibir. Un abrazo Ernesto
ResponderEliminarGrano a grano, puede llenarse el granero.
ResponderEliminarUn abrazo.
Ernesto, tu entrada va en disonancia con los dichos de mi hija cada vez que quiero intervenir en algo circunstancial en el lugar que estamos y que sucede en el momento, aunque no me corresponda a mí, pero entiendo que se necesita auxilio, "MAMÁ NO TE METAS" jajaja, un abrazo!
ResponderEliminar
ResponderEliminarBuenas tardes, Ernesto.
Y un abrazo, desde aquí, al lado.
Si cada uno intentase mejorar su entorno respetando lo distinto y ayudando en lo posible, el mundo sería mejor. No hace falta más.
ResponderEliminarSAludos.
Ernesto, es como si te hubieras asomado por una mirilla al interior de mi casa...
ResponderEliminarViviendo una historia similar a lo que expresas en este texto.
No he necesitado recorrer nada para actuar.
Qué bueno, realmente muy bueno, y siempre tu mirada lúcida.
Un abrazo!
Todos somos uno en la Naturaleza plural que vivimos.
ResponderEliminarEs una verdad, que no hay 2 copas de árbol idénticas. Bellas y distintas hacen un bosque. Las personas también, distintas e iguales en derechos. Pero "otros". He leído que los maestros enseñan lo mismo para todos, pero no enseñan porque no es su labor, el respeto al "otro". Y decía que eso, tiene que aprenderse en la familia. Pero... hay familias que ignoran que son los primeros maestros de sus hijos. Y esa ignorancia, puede convertirse en cadena.
ResponderEliminarConvendría recordarlo.
Gracias Ernesto.
Un abrazo.
La paz primero en uno mismo, para que el contagio sea positivo. Un placer leerte Ernesto, vengo del bloc de Laura.
ResponderEliminarFeliz 2020.
Un abrazo
Sabias palabras.
ResponderEliminarUn beso.
Feliz 2020.
Estupendas letras .
ResponderEliminarPara tener muy en cuenta.
Un abrazo.
Felices días.
Hola amigo Ernesto. Pues sí, aportar ayuda, aportar lo que se pueda. Y granito a granito se hizo el guiso.
ResponderEliminar¡Un beso! :D
Hermosa tu filosofia del saber- Buen comienzo 2020-
ResponderEliminarFeliz Año, Ernesto y gracias por traernos siempre algo en lo que pensar.
ResponderEliminarPrecisamente esa variedad es lo que nos enriquece a cada uno.
El respeto hacia el "otro" es de vital importancia a la hora de convivir en esta sociedad nuestra multicultural.
Tienes razón respecto a que la mayoría de las veces no podemos abarcar el mundo. Solo nos queda colaborar con lo más cercano e inmediato.
Abrazos.
Gostei de te ler, Ernesto, no comentário do'blog´ da Elda, de onde venho e neste texto.
ResponderEliminarVamos percebendo e vivendo a vida.
Dias de muito conforto e carinho.
Saudações amigáveis.
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ResponderEliminarCada árbol es diferente y los humanos también lo somos.
mariarosa
Ernesto,
ResponderEliminarSou Catiaho (pronuncia-se Catiahorrô)
do Blog Espelhando e
é a 1a vez que aqui venho ler.
Estou encantada ejá seguindo
adorei que visite o meu espaço.
Quanto a publicação acima
é cheia de verdades para refletirmos.
Bjins
CatiahoAlc./Reflexd'Alma
entre sonhos e delírios
Voltei a ler as tuas considerações filosóficas sobre 'nós'...
ResponderEliminarGostei de te ver no meu espaço, tu da Bizkaia eu do Algarve,
o mundo é, cada vez mais, uma aldeia global.
Semana muito boa.
Saudações ibéricas.
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Es cierto que ningún ser vivo es igual a otro, ya sean vegetales o personas. Cada persona es un mundo, con sus deseos e inquietudes, nos expresamos de distinta forma y nos comportamos de manera diferente ante las situaciones que nos presenta la vida.
ResponderEliminarEn estos lugares de comunicación podemos intuir de forma superficial como es cada bloguero, pero nunca podemos saber como es en realidad.
Un abrazo.
ResponderEliminarHaría muchos comentarios a este texto, a los distintos aspectos que abarcas. Siempre contigo hablaría más de lo que hablo, puedo fácilmente imaginar largas conversaciones en las que seguramente no nos pondríamos de acuerdo, pero sé que las disfrutaríamos.
Sólo diré que nosotros también somos "el otro" para los demás. Entenderlo tal vez nos humanice un poco.
Un abrazo grande