domingo, 18 de julio de 2021

¡Apocalipsis 2021!

 

Los 4 jinetes bíblicos...

Acabo de descubrir que el libro que leí de niño, el “Lazarillo de Tormes”, no es la historia del “pícaro” conocido que frecuentase, en sus aventuras, las márgenes del río Tormes a su paso por las provincias de Ávila, Salamanca y Zamora… Tormes es el apellido del niño Lázaro, protagonista de la novela cuyas ediciones más antiguas datan de 1554.

La razón de este descubrimiento ha sido buscar información del “pícaro” de antaño para crear un paralelismo con los “pícaros” actuales.

Ciertos “pícaros” actuales… Pues este espacio de escritura debe ser comedido para facilitar su lectura.

Puede que el lazarillo de Tormes tuviese que agudizar su ingenio si quería comer, y beber de la “bota” de vino, algo más de lo que el “ciego” disponía, pero ello no creo que pusiese a nadie en riesgo enfermar gravemente y hasta de perder la vida!

Cosa distinta es con los “pícaros” actuales. Y más si la inconsciencia o irresponsabilidad es bandera ondeante en sus actuaciones sociales…

Los hechos:

En un supermercado de un pueblo de unos siete mil habitantes, una enfermera efectúa sus compras tras su jornada de trabajo. Descubre por los pasillos del centro a una mujer que esa mañana ha estado haciéndose pruebas sobre la covid y ha dado positivo!

Se dirige a la dirección del centro y pone en su conocimiento estos hechos. La dirección anuncia por megafonía lo siguiente: “Se ruega a la persona que ha dado positivo en covid esta mañana pase por recepción”.

¡¡Se presentan 4 personas!!

22 comentarios:

Mari Carmen Polo dijo...

Buen día, Ernesto. Así es la humanidad, así somos. ¿Por qué me voy a quedar en mi casa encerrada, aunque puedo contagiar, si tengo cosas que hacer? Y sales, aunque sepas que no está bien. Da igual. ¿Quién lo va a saber?
Y así está el país, sumido en esta montaña rusa, hasta que enfermemos todos o muramos todos, lo que llegue primero.
Ten un día excelente :)

Ernesto. dijo...

Hola Mari Carmen...

En el "todos" primera opción y en el "todos" segunda opción, ¡que no me busquen!

Como dice cierto poema... "no estaré bajo tierra, soy viento de libertad!" :))))))

Palencia, Cervera, Agilar de Campoo, Guardo y cien pueblos más de esa zona que conozco.

Hilando con mi comentario en tu otro blog, mi bisabuelo paterno emigró de Valdeolmillos, Palencia, a Galicia. Y el otro, materno, de Bermillo de Sayago, Zamora. De ahí la saga de gallegos.

Excelente día. Chao.

Mari Carmen Polo dijo...

En mi familia también ha habido emigrantes, de Andalucía a Cataluña (y viceversa), o a Argentina, o a Estados Unidos. Mi segundo apellido es Soler, catalán. La gente necesitaba buscarse la vida, dentro y fuera del país. Ahora también emigramos. Yo he emigrado desde el sur, pero me he acomodado bien en todas partes por las que he pasado. Soy, digamos, 'universal' :)
Por cierto, me encanta Zamora, es una ciudad preciosa. Y Palencia también. A Galicia, aunque la he visitado, me queda mucho por conocer. Espero que todo se normalice para retomar mis viajes.
¡Buen domingo! :)

soco luis fernandez dijo...


La picaresca, Ernesto es muy "española"... Hay que mantenerla viva, no?...

Abrazos, y sol de domingo.

Amapola Azzul dijo...

Vaya...

Menuda sorpresa.

Un abrazo.

mariarosa dijo...


¡¡¡Que inconscientes!!!!

Son malas personas, no se me ocurre otra definición.

mariarosa

Matías dijo...

Si todos los contagiados guardaran la cuarentena estaríamos en otra situación.
Esos del supermercado los habían diagnosticado, pero los miles de jóvenes contagiados pero asintomaaicos que ni siquiera lo saben están campando libremente por las fiestas y botellones.
Un abrazo.

lunaroja dijo...

Sin palabras...
Así están las cosas..(aquí un emoticono, el de la señora que se tapa la cara como diciendo: Mi madre)
Un abrazo

Carmela dijo...

Hay mucha gente inconsciente y egoísta.
Así nos va.

Un abrazo.

Ángela dijo...

Claro lo expones Ernesto, y cierto que coincide poco, la piscaresca actual -aunque existe-,con la que se narra, hasta con toques de humor, en las novelas de ese género.

El hecho que describes va más allá, y con las circunstancias sanitarias actuales en las que nos encontramos, cuesta creer que sea evidente..., tal vez no han entendido, ni quieren entender, que el distanciamiento social es responsabilidad de todos..

Un abrazo y buen descanso.

Elda dijo...

Las picardías son bastante aceptables si las hace quien pasa hambre, y siempre que no vaya en detrimento del afectado, y no se vuelvan violentas. Pero la que tu cuentas, de la que yo ya había oído, es una irresponsabilidad según están las cosas.
Ayer mismo, dieron la noticia de que un sanitario que iba en el metro, le dijo a un pasajero que se pusiera la mascarilla, y este se lio a mamporros, ahora le están buscando. Ya sé, esto no es una picardía, es una agresión... pero parece que es lo que más abunda ahora.
Un abrazo Ernesto.

Margarita HP dijo...

¡Madre mía! Ofú, ofú. Pues si amigo mio, nosotros somos puros jinetes de apocalipsis, que por cierta, menudo foto impactante, ja ja. Y sí, por desgracia, así es. Yo he llegado a atender en mi trabajo a personas que me han dicho directamente que vienen de hacer la prueba porque tienen sintomas. Y tú dices... ¿Y ahora qué? Cuando yo llegue a casa con mi familia... ¿qué? Es increible.
Besos amigo mio :D

maría cristina dijo...

Y ahora, agua y ajo: "a aguantarse y a jo...se"! Así anda el mundo, un abrazo Ernesto!

AMALIA dijo...

En la sociedad que vivimos, es normal que sucedan estos casos.
Así nos va...
Un abrazo, Ernesto.

Juan Carlos dijo...

En forma individual, son cuatro inescrupulosos que transitan por un supermercado sin importarles el contagiar a sus semejantes del virus que los afecta, sin embargo se acercan mansamente a la recepción de la tienda apenas escuchan el llamado por los altavoces… la anécdota me suena un tanto a broma, pues la lógica me hace pensar que estos individuos a quienes no les interesa nadie ni nada, tampoco respetarán una simple invocación verbal, pero la moraleja que nos deja este breve relato es que… el riesgo de contagio puede presentarse hasta en los lugares menos pensados, porque hay más “pícaros” (léase “salvajes”) de los que creemos, por ello, simplemente no hay que descuidarse con las medidas de protección.
A cuidarse.

Siby dijo...



Es triste mi amigo lo que vivimos,
hay personas muy irreflexiva, ni piensan
ni les importa y eso es lo peor.

Besitos dulces

Siby

Ernesto. dijo...

Hola Juan Carlos.

Puede parecer, como señalas, una broma tal como está presentada la noticia, pero en este caso es real. Sucedido en el centro comercial a 300 m de casa.

¿Por qué se presentaron?

En primer lugar se presentaron 4... ¿Cuántas más había? Esto engarza con tu reflexión. Y en segundo lugar, se presentaron porque cada una de ellas se sintió "identificada"... ¡O vaya usted a saber qué!

Abrazo amigo.

Loles Miva dijo...

Claro, donde todos se conocen, mejor ser manso cuando te pillan! Qué pena! En parte casi me alegro, porque mira que es fácil echarle la culpa de todo a los jóvenes o a los políticos!
Ommmmmmmmmm
Un abrazo Ernesto

Joaquín Galán dijo...

Muy bien traído el ejemplo de El Lazarillo de Tormes,una de las primeras novelas picarescas de nuestra Literatura.La primera vez que la leí por orden académico ya nos advirtieron de que la novela picaresca no fue un invento de la nada sino que surgió porque los españoles ya éramos así entonces. El autor solo tuvo que trasladar al papel sus vivencias. Y de aquellos polvos,estos lodos.No quiero decir que todos los españoles seamos pícaros (sería una auténtica tragedia nacional) pero sí es cierto que por estas tierras más que por otras continúa extendiéndose la sombra de Lázaro. Lo que cuentas es lamentable,de esas cosas que te incitan a montar en cólera contra algunos de tus compatriotas. Pero como decimos por Extremadura,"semos asina".

Abrazos Ernesto.

Sandra Figueroa dijo...

En este tiempo ya es normal que gente contagiada salga a la calle a contagiar, son irresponsables.... Saludos Ernesto.-

Ernesto. dijo...

TIMO TIMO... ADRIK VADIM INTENTA TIMAR AL INCAUTO!

SUPRÍMELE DE TU BLOG!

Alfred dijo...

Tenemos lo que nos merecemos.

Un abrazo.