sábado, 29 de noviembre de 2025

Esta "zorra" que me ha...

 


Mientras paseaba por Durango ayer por la mañana, me adelantaron grupos de estudiantes que habían salido del instituto. Última clase de la semana! Uno de ellos compuesto por tres jóvenes, de unos 15/16 años, el “líder” en el medio, éste iba diciendo refiriéndose a una de sus maestras:

Esta zorra que me ha suspendido con un 4,9 se va a enterrar. Ya sé cuál es su coche, dónde aparca, y va a saber lo que es bueno.” Y buscando algo en su móvil, deletreo a los otros dos la matrícula del coche de la profesora. “Se va a enterar.” Fueron las últimas palabras que le oí pues me quedé rezagado para no significarme demasiado.

Llamé al instante al instituto. Hablé con un responsable, le expliqué y le di los datos identificativos del joven. Inconfundible. Un pelo largo por los hombros, rubio, rubio de Noruega, una vestimenta tal, mochila tal, calzado tal…

Hacía un día estupendo. Y tras degustar dos excelentes txakolis, “blancos” fríos, el último de pie en la terraza exterior del bar, ¡me puse el mundo por montera!… 

Era viernes, fin de semana, y empecé a tararear canciones de un lejano ayer. Alguna de creación propia. Lo que conllevó aplausos del respetable que estaba sentado en la terraza, o qué pasaban en ese momento por ahí.

Hasta me pareció oír al paso de alguien algo así como… ¡Torero! ¡Torero!

¿O fue una impresión mía? ¡En fin! :)))))

4 comentarios:

  1. Ernesto, lo tuyo hoy ha sido un paseíllo completo: la denuncia valiente, los txacolís bien saboreados y ese canto improvisado que terminó en “¡Torero, torero!”. Invencible entre tanta prensa gris, tu entrada brilla como faena de feria mayor. ¡Olé por ti!
    Un saludable abrazo, querido amigo.

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  2. ¡Muy oportuno! ;-)
    Buena noche.
    Aferradetes, Ernest.

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  3. Eso es vivir en el presente!
    Bravo.
    Espero que tu llamada al Instituto haya sido productiva para la pobre profesora.
    Un abrazo

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