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| ¡Respeta la decisión de quien, por sufrimiento, decide darle fin! |
El Constitucional rechaza el recurso del padre de Noelia, la joven de 25 con paraplejia, para detener su eutanasia.
Abogados Cristianos llevará el caso al Tribunal Europeo de Derechos Humanos
El Supremo ya respaldó en enero la decisión del TSJ de Cataluña que avalaba la muerte digna de la joven
El Tribunal Constitucional ha rechazado el recurso del padre de Noelia, la joven de 25 años de Barcelona con paraplejia, en el que solicitaba detener de manera cautelar la eutanasia de su hija hasta que se resuelva el recurso de amparo que ha interpuesto ante esta corte.
La decisión se ha tomado por unanimidad en la Sala Segunda de este tribunal de garantías en una sesión extraordinaria celebrada este viernes, según explica el Constitucional en una nota de prensa. Los magistrados argumentan "manifiesta inexistencia de violación de un derecho fundamental tutelable en amparo", en contra de los criterios del padre de Noelia y de la Fundación Española de Abogados Cristianos.
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La decisión natural de una persona con grave situación de salud y dolor, impedida por terceras personas que no tienen en cuenta esa circunstancia personal.
¡Y sí la imposición de sus creencias religiosas!

P: Seguramente, usted morirá.
ResponderEliminarR: La vida se escapará, el cuerpo morirá, pero ello no me afectará en absoluto. Yo soy más allá del tiempo y del espacio, incausado, sin causar nada, y al mismo tiempo soy la propia matriz de la existencia.
YO SOY ESO, pag. 308.
¡Certera cita, Joselu, realidad, de alguien que «despertó» mucho antes de partir!
EliminarSri Nisargadatta Maharaj.
Esta muchacha tiene derecho a pedir la eutanasia, nadie debería tener el derecho a impedírselo.
ResponderEliminarUn saludo, Ernesto
Ser paralítico no impide tener una vida casi normal. Ningún padre aceptaría esto. Un beso
ResponderEliminar¿Qué es lo que no aceptaría un padre, Susana, que le apliquen a ésta la eutanasia solicitada dadas sus situaciones de salud, dolor, y falta total de curación? ¿O que no se la apliquen?
EliminarPermíteme las preguntas porque no queda claro en tu respuesta qué sí y qué no.
Rstás diciendo que deberíamos matar a todos los paralíticos o enfermos mentales en lugar de ayudarles
EliminarEl terrible drama de Noelia no es exactamente la paraplejia -que se la causó por un intento de suicidio frustrado- sino su enfermedad mental Trastorno Límite de la Personalidad, una dolencia que sufren algunas personas y es el equivalente a vivir cada instante de la vida en carne viva, con un dolor inenarrable y sin posibilidad de consuelo. Es como morir en vida cada momento de esta. Puedo comprender el deseo de morir para poner fin al sufrimiento sin final, unido, además, a la paraplejia. Es difícil no aceptar la decisión inapelable de esta mujer joven porque no hay ninguna salida para ella. Puedo entender también al padre que no acepta la decisión de su hija y cree que puede ser que ahora quiera morir pero en un futuro no. En eso se basan sus demandas, pero ya ha habido tiempo suficiente para que Noelia se haya reafirmado en su trágica decisión que debería ser atendida sin más tardanza.
ResponderEliminarErnesto, tu reflexión vuelve a poner el foco donde suele doler: en la frontera entre la libertad personal y las imposiciones ajenas.
ResponderEliminarTu lectura del caso de Noelia, tan duro, tan humano, señala con claridad algo que a menudo se olvida: nadie que no cargue con ese dolor, con esa enfermedad, con esa vida quebrada, puede decidir por encima de quien la vive.
Nombras sin rodeos lo que tantas veces se disfraza: la intransigencia que se ampara en creencias propias para negar la autonomía ajena. Y lo haces desde ese sentido práctico y ético que te caracteriza, sin estridencias, pero con firmeza.
Gracias por recordarnos que el respeto a la dignidad pasa, precisamente, por aceptar decisiones que no son las nuestras, pero que nacen del sufrimiento real de otro ser humano.
Un abrazo lleno de respeto, querido amigo.
Que manía tiene la gente con imponer su moral religiosa, por encima de la voluntad de la gente, en sus cosas personales.
ResponderEliminarUn abrazo.
Tremendo.
ResponderEliminarDifícil de entender que un padre prolongue la agonía de una hija , que no respete siquiera la vida que ella elige tener y la muerte también.
Un abrazo
Otra vez los tentáculos de la religión
ResponderEliminarQuerido Ernesto:
ResponderEliminarEl tema que tratas hoy es harto complicado, sobre todo, si has recibido e interiorizado ciertos dogmas. A lo largo de mi vida he intentado ir desprendiéndome de esas reglas y he comprendido otras que se aproximan mucho más a mi sentir espiritual; aún estoy en ello. Qué un ser querido decida quitarse o que le quiten la vida es muy doloroso; basándome en mi experiencia te diré que pienso mucho en esta situación y hoy en día me pregunto qué haría yo si estuviese en el lugar de ese familiar o de esa persona enferma que sólo espera cortar el hilo que une el cuerpo físico con el alma; egoistamente, y por "mi" dignidad cada vez lo tengo más claro. Por mí y por los míos.
Un fuerte abrazo
Todos nos pedimos y deseamos una muerte digna y sin dolores, pero cuando se trata del prójimo, pedimos el comodín de la religión.
ResponderEliminarPura hipocresía.
Un abrazo.
Se deben respetar las decisiones personales, en estos casos graves y siendo adultos es necesario hacerlo, un abrazo Ernesto!
ResponderEliminarCuando se comprenda que no somos dueños de la vida de “nadie”, - incluida la de nuestros hijos- prevalecerá el respeto a la persona y no las creencias.
ResponderEliminarY no basta con comprender solamente, es necesaria la compasión, para reconocer lo que la otra persona padece y aliviar su sufrimiento desde el desapego.
Ernesto, debe ser difícil tomar una decisión así, pero creo que hay que cumplir con los deseos del que sufre y su vida es un infierno, eso es no es vida.
ResponderEliminarMorir con dignidad es lo que todos merecemos y hay veces que es necesario practicar lo que el enfermo desea y pide a gritos que ya no quiere mas dolor.
Que tengas un hermoso y feliz día
Besitos Ernesto a ti y a tu amada familia
Una muerte digna es, sin duda, un derecho.
ResponderEliminarEs un tema muy doloroso que genera un gran conflicto.
A mi me impresiona.
Un abrazo. Feliz semana.
Muchos no tememos a la muerte. Tememos al dolor, al sufrimiento terrible e inutil...
ResponderEliminarEs un tema tremendo este que planteas.
Lo de los abogados lo veo insustancial. No van los tiros por ahí. El drama está entre el padre y la hija. Ella sufriendo y él que no quiere que se vaya... Ufffffffffffffffffff
Buen día a todos, amigos!
ResponderEliminarLeídos todos vuestros comentarios, y conociéndo a cada uno, voy a guardar silencio sobre el tema. Muchas gracias por vuetras palabras.
Fuerte abrazo.
Difícil, Ernesto, estos casos donde se mezclan intereses éticos, legales y religiosos.
ResponderEliminarCreo que los pacientes deben de tener derecho para decidir sobre su propio cuerpo, máxime en situaciones donde la enfermedad es irreversible, evitando así el sufrimiento. Hay que respetar esa autonomía, esa decisión humana propia. El problema ha de ser abordado con delicadeza, cuidado y con decisión.
Un abrazo, apreciado amigo. Y salud; mucha salud.
Tema de actualidad que no deja indiferente a nadie, Ernesto.
ResponderEliminarCreo que ya te dejé mi opinión en otra entrada en la que hablabas de ello.
Saludos.
How good it is to hear the blackbird's song in the morning!
ResponderEliminarErnesto, paso a saludarte y desearte días muy felices, hasta pronto si Dios quiere.
ResponderEliminarBesitos para ti y tu querida familia