Final de semana, final de mes, final del periodo de lluvias… Y seguro que hay algunos “finales” más en la vida de tantos. ¡Finales en el buen sentido!
El fin de una situación incómoda. El fin de una relación que pudo ser. El fin de algún desarreglo personal, sea este de salud, económico, laboral, familiar, etc. Y todo ello dentro de la continuidad que la vida es a cada instante.
Justo ahora me viene a la mente la noria de feria en la que me montaba de niño, Noia, 1956, en las fiestas populares.
Y creo el paralelismo entre aquella noria de juego y de tiempo limitado, principio y final de un trayecto, y la «noria» que la vida puede parecer, en ocasiones. ¡Con una salvedad!
Ésta, la vida representada por una noria que gira y gira, a veces lenta y otras de vértigo, y en cuyas cestillas vamos sentados, ahora subiendo ahora bajando, ¡no tiene fin!
Cierto que algunos se bajan antes y otros seguimos un tiempo… Pero la noria de la vida no se detiene jamás.
Y quienes se bajaron en su momento, no finalizaron su viaje, volvieron a sacar billete para el siguiente viaje. Que puede verse como el nuevo tramo de vida que escogemos experimentar. Ese nuevo curso que iniciamos con la intención de aprender, evolucionar, «despertar», a esa Realidad que siempre es.
¡Que siempre somos!
─ Parece estar hablando siempre de lo mismo. ¿No se cansa de ello?
─ ¡Veo salir el sol cada día! ¡Fluir, sereno, el río que cruza el valle donde habito! Y desde hace tres días y a eso de las cinco de la madrugada, oír al mirlo cantar… ¡Acompaña a la hembra, ésta en el nido ya!
─ No sé si le entiendo bien… Por un lado dice que los giros de la noria/vida no tienen fin. Y por otro señala un «despertar» que parece indicar el fin.
─ ...

Subimos, bajamos, el mirlo cada mañana te acompaña, a cada uno de nosotros algo le sucede en repetición, a veces no lo notamos, estamos distraídos, quizás un rayo de sol se filtra por la persiana, otras la lluvia golpea incesantemente, esa es la vida que la naturaleza nos brinda, y está la vida espiritual que cada uno sostiene, un abrazo Ernesto!
ResponderEliminarAsí es, amiga Cristina.
EliminarAcertada presentación de, en ocasiones, esa "dormida" vida espiritual en cada uno.
Abrazos.
La noria que evocas, Ernesto, no tiene principio ni fin; sólo aparece el movimiento a los ojos de quien aún se identifica con la cabina que sube o desciende. Pero el que observa, el que simplemente es, no gira. Los que “se bajan” no van a ningún sitio: simplemente dejan de soñar que estaban en movimiento. El despertar del que hablas no supone fin del viaje, sino el reconocimiento de que nunca hubo viaje alguno. La vida no continúa: la vida es. Cuando descubres eso, el girar mismo se disuelve en silencio. Saludos.
ResponderEliminarHola Joselu.
EliminarAlgo debe suceder en la vida del ser humano, algo ha sucedido ya en quienes han «despertado» a ESO. Y no han regresado jamás a la rueda de las Reencarnaciones que la vida aquí es.
Cierto que esto puede que suceda más habitualmente en otras culturas diferentes a la occidental. Más desapegadas a la densidad de los valores mundanos.
Dicho lo anterior, lo cierto es que cualquiera va, dé las vueltas y revueltas que dé y de los circunloquios que se le ocurran, hacia ese inevitable «despertar».
Sea en esta vida, las siguientes, o las que fueren.
¡Inevitablemente!, la gota individual de agua que junto a otros miles de ellas fluye en el curso del río de la vida en pos de, ¡llega al Océano!
Abrazo.
Comprendo lo que quieres decir. Un beso
ResponderEliminar¡Lo sé, Susana!
EliminarAbrazos.
Ernesto, al leerte uno siente que la noria deja de ser un vaivén y se vuelve un recordatorio amable: no importa si subimos o bajamos, lo decisivo es esa quietud que observa el giro sin dejarse arrastrar. Quizá ahí reside el verdadero “final” del que hablas: no un cierre, sino la comprensión de que nada empieza ni termina, que sólo cambia la perspectiva desde la que miramos.
ResponderEliminarMe ha gustado especialmente esa imagen del mirlo cantando a las cinco de la madrugada. Hay algo profundamente revelador en esos pequeños ritmos que se repiten sin pedir permiso: la vida mostrándonos que el despertar no es un suceso extraordinario, sino un gesto cotidiano que siempre estuvo ahí, esperando a ser reconocido.
Gracias por recordarnos que cada giro, incluso los que parecen descender, forma parte de ese aprendizaje silencioso que nos acerca (sin prisa), a lo que somos.
Un fuerte abrazo, Ernesto.
Cierto, amigo Enrique. Todo forma parte de ese aprendizaje que nos acerca más a lo que somos.
EliminarRazón única de nuestra presencia en esta realidad llamada vivir...
Bueno, ésta y las múltiples "distracciones" en las que se suele enredar el ser humano a lo largo de la mayor parte de su vida... Hasta que, algo empieza a plantearse sobre el sentido de la vida. ¡Cuándo quiera que sea!
¿Hubo "la nuit" anoche? :)))))
Fuerte abrazo, Enrique. Buen finde!
La vida tiene muchos cambios y está llena de variaciones.
ResponderEliminarDe estar en lo alto muy contentos a estar abajo con mucha pena.
Siempre en movimiento.
Te deseo un excelente fin de semana.
Un abrazo.
Lo mismo te deseo a ti, Amalia.
EliminarMientras, en ese subir y bajar, surja el encuentro con «eso», que solemos identificar con lo Real. :)))))
Bonito finde. Abrazos.
Leyendo, Ernesto, me vino a la mente "la rueda del samsara", que representa el ciclo continuo e ininterrumpido del nacimiento, muerte, vida y renacimiento. La vida en resumen es eso. Haces un paralelismo muy interesante. Abrazos
ResponderEliminarHola Gil.
EliminarEn lo que sé, ese círculo "continuo e initerrumpiso" es el proceso de la vida de cada ser humano aquí, en este plano llamdo tierra. ¡Y como tal proceso humano, tiene un fin! ¡Un final!
Si bien, ni el proceso ni el fin parecen estar a la mano de la comprensión de la mayoría.
¿Un problema ello? ¡En absoluto! ¡Una característica más del propio proceso!
Abrazos.
Comienza un año de cambios muy fuertes , a todos los niveles, andaremos moviéndonos así,como dices,entre norias, y certezas.
ResponderEliminarUn abrazo
Hola Ale.
EliminarComo bien señalas, en el plano humano, "terrenal", entendiendo esto de "terrenal" como "político", "económico", "social", nuevos "valores" mundanos, "nuevos" personajes de ámbito internacional... Sus consecuencias, etc. ¡Sí que puede que haya cambios! Pero...
Ello, a un cierto nivel profundo, en quienes hayan empezado a intuir, a comprender, a conocer... e ir en pos de Eso, lo Real, la única realidad, puede que no sean «afectados».
¿Atrevido lo anterior? ¿No es posible? ¿De locos?
La Sabiduría de todos los tiempos enseña:
¡Caerán mil a tu lado y diez mil a tu diestra, pero a «¡ti!» no han de tocarte! Jesús.
¡Estáis en el mundo, pero no sois del mundo!. El mismo!
Tal vez todo consista en bajarse del autobús "colectivo", destino ninguna parte, y plantearse el otro camino... :)))))
Abrazos, Luna.
The "awakening" isn't the end of the ride; it's the end of the illusion that the ride is a trap. When you realize the wheel never stops—that those who "got off" simply moved to another stretch of the journey—the dizziness of the heights and the fear of the depths vanish. You stop gripping the safety bar and start enjoying the view.
ResponderEliminarA hug.
Traducción de Kaya:
Eliminar"El "despertar" no es el final del viaje; es el fin de la ilusión de que el viaje es una trampa. Cuando te das cuenta de que la rueda nunca se detiene —que quienes "se bajaron" simplemente se trasladaron a otro tramo del viaje—, el vértigo de las alturas y el miedo a las profundidades se desvanecen. Dejas de agarrarte a la barra de seguridad y empiezas a disfrutar de la vista.
Un abrazo."
Certera afirmación, amiga!
EliminarAbrazos, Kaya.
Aunque algunos se empeñen en que la música de feria, tome un cierto sonido de marcha militar.
ResponderEliminarUn abrazo.
jajajjajajaja...
EliminarAbrazos, Juan. Buen finde!
Simplemente vamos girando.
ResponderEliminarAbrazo.
Si el "giro" es asumible, tú mismo...
EliminarSi coge vértigo, plantéate apearte... :)))))
Abrazos, Alfred.
La noria nunca deja de girar, excepto de vez en cuando y nos obliga a que algunos bajemos.
ResponderEliminarAbrazos.
Aquí el "bajar" representa el "partir" y hasta la vuelta...
EliminarAbrazos, Conchi.
It's good. It's good that the rainy season is over. ;)
ResponderEliminarSoarele strălucește puternic astăzi aici, iar cerul este de un albastru senin.
EliminarȘi mierla continuă să-și însoțească partenerul cu cântecele sale în timp ce clocește ouăle în cuib. :)))))
Pues sí, la noria gira y la vida, cada mañana, comienza... Hasta que en algún momento la vida se para. Todo es cíclico. Nada es inmutable, ni siquiera la noria.
ResponderEliminarUn abrazo, amigo
Buen día, amigo.
EliminarLa noria del texto no es más que un simple juego que intenta explicar el proceso de la vida, aquí hoy, ¡allá "mañana"!
Abrazos, Ildefonso.
Vamos gira que gira en esa gran noria de la vida. Sería bueno recordar los giros anteriores.
ResponderEliminarAbrazos
Hola Cecilia.
Eliminar¿Por giros anteriores te refieres a recordar vidas pasadas? Creo que sí te refieres a esto.
Lo que sé, amiga.
Naces de nuevo en un nuevo ciclo de aprendizajes basados en las nuevas experiencias que la vida te va dando. Y, en teoría, partes de cero. ¡Libre de tomar una decisión u otra!
Si "recordases" otras vidas, experiencias, lecciones, fallos, etc., tu capacidad de reacción, aprendizaje, evolución, en relación a este nuevo curso, estaría "viciado".
Aquí y ahora, a cada instante, debes enfrentar cada situación de vida "libre" de condicionantes de vidas pasadas.
¡Éste es el ciclo y vivencias que "escogiste" antes de decidir "volver" a este plano llamado mundo!
Abrazos, amiga mía.
La vida, como la noria no se detiene, nos demos cuenta o no. "Parece estar hablando siempre de lo mismo" . es que "lo mismo" es lo importante.
ResponderEliminarUn abrazo Ernesto.
Certera conclusión, amiga Mara.
EliminarLo importante es Eso mismo.
Abrazos. Bonito día en esa ciudad entrañable.
Querido Ernesto, la noria me marea, no me gusta, je je je... pero es cierto que el círculo evoca un símbolo de eternidad, de unidad, una forma geométrica que representa el sentido de la vida y el universo.
ResponderEliminarComo no me gusta girar, prefiero ir caminando por el sendero que me toque, a veces, llano, y otra veces escarpado, una línea que parece no tener fin. Feliz semana. Abrazos
Buen día, Maite.
EliminarLa noria no es más que el símbolo de la vida aqui. Gira, sube, baja, el cestillo en el que estamos instalados...
Cuando finaliza el ciclo, ¡de vida! Partimos. Y tiempo después, ¡volvemos... a nacer!
Quienes conocen el proceso de la Reencarnación, lo tienen más fácil de aceptar.
Quienes lo ignoran, o sostienen otras creencias, ¡viven su vida y sus circunstancias de otra manera!
Cabría decir que cualesquiera éstas, creencias, etc., al poco de "partir", ¡todo se clarifica!
En un, por decir algo, 3, 7 días... ¡Todo se sabe del proceso!
Y a partir de ahí, enfocados ya en un nuevo periodo de "existencia", lo de aquí... se va diluyendo!
¡Es todo muy simple! :)))))
Abrazos, querida Maite. Precioso día!
Un texto profundo que me lleva a reflexionar sobre la vida misma y ese girar de la noria como algo simbólico.
ResponderEliminarSiempre elevas mi pensamiento.
Agradecida siempre.
Abrazo grande, Ernesto.
Buen día, Maripaz.
EliminarCuando el "símbolo" deje de ser, será porque la Realidad que ya somos, está asumida.
Cuando la "gota" deja de ser, aparece el Océano... que siempre Es.
Fuerte abrazo, amiga.
Hola Ernesto! Buena metáfora, incluida la sensación de hormigueo en el estómago mientras se desciende. Un abrazo
ResponderEliminarLoles, ese hormigueo al bajar la noria lo tengo en la memoria desde los 8 años. Y recuerdo que me producía algo de risa...
EliminarAbrazos.
Arriba o abajo, importa bajarse a tiempo…de cualquier noria.
ResponderEliminarFuerte abrazo Ernesto y feliz día
Hola Ángela.
EliminarComo bien sabes, las cosas suceden! Si bien cierta disposición personal las facilita. Hasta ese momento, el conocimiento y la serenidad debiera ser la tónica...
Dicho lo cual, y como también sabes, cada ciclo de vida, sus vicisitudes, lecciones y alegrías! :)))))
Gran abrazo, amiga. Bonito día!
La vida es un sube y baja continuo, es una vorágine de peincipio a fin. Interesante lo que expresas. Te dejo un grn abrazo.
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