Hoy, un día espléndido a estas horas, 10:12, pero amenazando algo de lluvia para la tarde. Nieve para mañana en Álava, por donde pensamos viajar en ese trayecto de los “90 kms” ya comentado, etc., y no teniendo absolutamente nada relevante que comentar...
¡Si el río del valle donde habito, su destino siempre es el Océano, a qué añadir nada!
Por ello, por estar todo dicho, hoy toca, y sólo por abrir la boca, esta anécdota. Que nadie quiera ver en ello que me cubro de “flores”. :))))))
En casa de mi hija, su marido, mis dos nietas, 22 y 15 años, yo no estaba. Alguien dice que un piso que tenemos alquilado a terceros queda libre en una semana. Mi yerno comenta que dada la necesidad de vivienda que hay no tardaré en alquilarlo de nuevo. Interviene mi nieta pequeña.
─ ¡No es eso! ¡Es que aitite (abuelo) tiene un “don” especial!
Este encanto, y encantadoras son las dos, lista, y con una profundidad que llama la atención, suele decir, cuando surge la ocasión, si bien en tono desenfadado y algo irónico lo siguiente.
─ Aitite y yo somos los inteligentes de la familia.
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Queridos amigos, mis disculpas por parecer eso de las “flores”. Y mis mejores deseos para todos en este
largo fin de semana que disfrutaremos. ¡Sin duda!

Muy florida mañana, tarde y fin de semana, la chica tiene chispa sin dudas, un abrazo Ernesto!
ResponderEliminarLa tiene, amiga Cristina. Y algo de "razón"... :)))))
EliminarAbrazos.
Cuando ya está todo dicho, hay mucho por decir. Éxito con lo del alquiler; yo hace años tiré la toalla con eso.
ResponderEliminarEsa niña sabe de lo que habla. Tienes una hermosa familia, Ernesto.
¿Té?
Hola Maia.
EliminarCon el té en la mano me pillas a estas horas.
Piso alquilado a una pareja encantadora y con buena situación laboral y económica.
Dicho y por decir... Curioso esto. Que seguro en un têt a têt quedaría más claro... :)))))
Abrazos, amiga.
Sí, me refería a que estás en sus conversaciones porque habitas sus pensamientos, eres una gran persona y con una maravillosa familia. Lo del piso sí me sorprende, tengo algunas por ahí y no hay manera; y ahora con la nueva reforma de arriendo social estamos fritos.
EliminarAbrazo, amigo
Probablemente no se equivoca la nieta, o por lo menos así lo ve ella. Buen fin de semana tengas, el sábado anuncian chubascos en mi ciudad. Nada especial a reseñar. Lluvia, río, mar, lo de siempre. Saludos.
ResponderEliminarHola Joselu.
EliminarYa te digo yo que mi nieta no se equivoca... :))))) ¡Piso alquilado ya!
Fin de semana. Ayer llovía. y hasta nevó en las cumbres. Hoy luce el sol.
Salud, o abrazo. A escoger!
Así da gusto. Un beso
ResponderEliminarLa vida suele ser así, Susana.
EliminarAbrazos.
Ernesto, qué delicia de anécdota y qué manera tan tuya de compartirla, con ese pudor amable que siempre te acompaña y que, lejos de restar, engrandece lo que cuentas. Empiezas hablando del día, del tiempo, de ese viaje de los “90 kms” que ya forma parte de tu paisaje narrativo, y lo haces como quien abre la puerta de casa para saludar sin prisa. Y de pronto, casi sin querer, aparece lo verdaderamente importante: la familia, ese territorio donde siempre escribes lo mejor de ti.
ResponderEliminarLa escena en casa de tu hija es un pequeño regalo. No estabas presente, y sin embargo estabas en el centro de la conversación, como suelen estar quienes han sembrado afecto sin alardes. Tu yerno, práctico y sensato, comenta lo evidente; pero es tu nieta pequeña quien ilumina el momento con esa frase que solo puede nacer del cariño profundo y de la admiración limpia: “Aitite tiene un don especial”. Qué belleza que lo diga así, sin solemnidad, sin explicaciones, como si fuera lo más natural del mundo. Porque para ella lo es.
Y luego, esa otra frase suya, tan divertida como reveladora: “Aitite y yo somos los inteligentes de la familia”. Ahí está la complicidad, el guiño, la alianza secreta entre generaciones que se reconocen. Ahí está también tu manera de contarlo: con humor, con ternura, con esa mezcla de orgullo y vergüenza que solo sienten los que han vivido mucho y bien.
No hay flores aquí, Ernesto. Hay algo mucho más valioso: el reflejo de lo que has dado a los tuyos. Ese “don” del que habla tu nieta no es un misterio: es tu forma de estar, de acompañar, de sostener sin ruido. Es la huella que dejas sin proponértelo.
Gracias por compartirlo, por abrirnos esta ventana íntima con la naturalidad de siempre. Estas pequeñas historias son las que nos reconcilian con la vida y nos recuerdan que la verdadera grandeza se mide en gestos así.
Un abrazo grande, de esos que se dan con la alegría tranquila de saberse querido.
Así es, amigo Enrique, ¡de saberte querido!
EliminarDe tu comentario, detallado en cada una de sus facetas, ¡qué decir! Así eres tú. Claro en la percepción de las cosas de la vida, reales, bien entendidas. Siempre la palabraa justa, medida, que no "calculada". Siempre lo que te sale del corazón. Y no me refiero sólo a éstas o a mí.
Tanto en tus textos como en tus comentarios, predomina siempre lo real. La cordura, la sabiduría, el buen hacer, la templanza.
Y sobre todo, repito, lo real. Tus realidades, tú! Y en base a ellas, reflejas las de quienes contactamos contigo.
Gracias a ti siempre, amigo. Tu presencia, amistad y cariño.
Fuerte abrazo, Enrique.
Las flores seguramente están donde deben estar, no hay que olvidar de darles agüita fresca. Tiempo sin leerte amigo, eres brisa de aire fresco, lleno de elegancia y gracia. Un abrazo estrecho,
ResponderEliminarP A T Y
Hola, Paty.
EliminarSí, algo ocupado hasta ahora.
Me alegra saber de ti.
Fuerte abrazo, amiga.
LOs niños de estos últimos diez años son especiales... tienen "algo" que va más allá
ResponderEliminarUn abrazo!
Hola Luna.
EliminarNo sabría medir ese tramo de tiempo, cualquiera que sea, pero que hay un algo especial en la niñez/juventud, sin duda.
Dicho esto, Ale, no voy a negar que ya hace 77 años... algunos nacimos así! jajjajajajjaaja... (Te pasaré por el correo una fotografía mía con mi madre y abuelo de cuando tendría unos tres años).
Abrazos, amiga!
¡Claro que sí!
ResponderEliminarEn ello seguimos, Dyhego, en un excelente fin de semana.
EliminarKloka barnbarn, och en imponerande bild,,
ResponderEliminarTraducción de Lasse:
Eliminar"Nietos sabios y una imagen impresionante."
Hola, Lasse.
EliminarExcelentes fotografías en tu blog.
Un saludo.
Escucha a tus dos nietas, (yo también tengo 2). No suelen equivocarse.
ResponderEliminarUn abrazo.
Hola Juan, amigo. Me alegra saber de ti.
EliminarAlgo habremos "sembrado" en ellas, sin duda.
Abrazos.
Rápida y decidida en su respuesta.
ResponderEliminarUn abrazo.
Alfred, así es ella. Aparte de encantadora! :)))))
EliminarAbrazos.
Una preciosa y entrañable anécdota.
ResponderEliminarUn abrazo.
Feliz fin de semana.
Hola, Amalia.
EliminarLas bonitas anécdotas de la vida son las pinceladas que le dan color y calor. :)))))
Buen domingo.
Abrazos.
Bonito post. Buen fin de semana!!.Un abrazo
ResponderEliminarHola Hanna.
EliminarMe alegra saber de ti. Paso por tus poemas, será mañana.
Buen domingo.
Abrazos.
Entrañable anécdota que refleja la cercanía que tiene contigo tu nieta. Momentos que se disfrutan.
ResponderEliminarAbrazo y que pases bonito fin de semana!
Cierto Cecilia.
EliminarEntrañable y natural cercanía con las dos! Regalo de vida.
Disfruta del domingo.
Abrazos, amiga mía!
¡Clo que sí! Tienes un don especial, y tu nieta también. Y te agradezco que compartas esta maravillosa anécdota y tu talento, tu don, y tendrás muchos. Los abuelos suelen tenerlos. Abrazos y feliz domingo.
ResponderEliminarAbrazos y feliz domingo, amiga Maite.
EliminarNada que añadir a tus palabras... jajajjajajaja.
Abrazos.
Nadie como tu nieta conoce el don de su aitite...jejeje.
ResponderEliminarPalabra de nieta, palabra sagrada...
Entrañable su amor por ti y tu amor por ella.
Abrazo grande querido amigo.
Fuerte abrazo, querida Maripaz!
EliminarSimpáticas palabras!
La niña apunta maneras como su aitite, ya me gustaría tener una conversación con ella.
ResponderEliminarAbrazos.
Hola Conchi.
EliminarY a ella contigo, seguro. Es muy abierta y determinada!
Abrazos.
Ernesto, me emociono tu entrada, los nietos son el regalo de la vida.
ResponderEliminarMe gusta esa complicidad y ternura que los une, ella se va haciendo sabia gracias a su abuelo.
Lo mismo me pasa con mi nieta, es el sol que ilumina y pone alegría a mis días.
Que pases días maravillosos junto a ellas
Besitos a tus nietas y a ti, que Dios los bendiga
Hola Mathilde. Cuenta que se los daré.
EliminarCiertamente las nietas son, en la vida, un punto y aparte.
Y un punto y seguido..., cuando la persona va evolucionando! Cuando descubre que todo es un «continuo». ¡Una sola cosa!
Siempre un placer saber de ti.
Bendición por bendición. Me enseñaron lo siguiente: ¡Bendigo a Cristo en ti! (Algo así como, ¡hazlo tú!)
Abrazos.
Los niños dicen la verdad, reza un viejo dicho y más aún si son propios nietos, ya que saben la verdad desde adentro y con ojos de inocencia.
ResponderEliminarPara Arg, el finde que viene es un poco más largo, un asueto histórico / político devenido en día que propicia la actividad turística.
Saludos!!
Hola Etienne.
EliminarPues me alegro de ese finde que, supongo, será entretenido y digno de disfrutarlo.
Los niños son, como dices, realistas en sus apreciaciones del mundo que los rodea. Sanos y naturales.
Saludo!
As long as there are intelligent people, the world is not lost! Tea is good regardless of the season!
ResponderEliminarDiplomat!
EliminarÎi întoarce complimentul, dar nu reușește să iasă la ceai!
Ay, los nietos y su encanto inmenso... Que alegría la primera vez que nos llamaron "abuelo"...
ResponderEliminarUn abrazo, amigo.
Pues sí, amigo Ildefonso. Y qué dulce oírlo a cada instante!
EliminarFuerte abrazo.
I love the transition from the river flowing to the sea to the simple, quiet magic of a family conversation. It seems your 'special gift' is making the everyday feel significant.
ResponderEliminarA hug.
Traducción de Kaya:
Eliminar"Me encanta la transición del río que fluye hacia el mar a la sencilla y tranquila magia de una conversación familiar. Parece que tu «don especial» es hacer que lo cotidiano se sienta significativo.
Un abrazo."
Big hug, Kaya.
Eliminar¡Hay que fiarse de la opinión de tu nieta!
ResponderEliminarSalu2.
Sin duda, Dyhego! :)))))
EliminarSalud.