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| ¡EQUILIBRA! |
Hay una inestabilidad mundial… Que no tiene porque hacer perder la estabilidad emocional/mental, de la persona.
Tu mundo, que no el mundo, de alguna manera puede circunscribirse a un espacio determinado, personal. ¡Real!
Delimitarlo es, por ejemplo, extender los brazos en cruz. Girar el cuerpo. Formar esa especie de tubo en el que te envuelves. ¡Ese es tu «mundo»!
¡Ahí estás tú… contigo mismo! ¡Sin interferencias!
¡Ahí puedes hacer, y conseguir, cosas a las que tienes derecho... espiritual!
¡Y dejar a un lado las “mochilas” que, tal vez y sin ser consciente, cargas!
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Estimado Ernesto,
ResponderEliminarEstoy, y no estoy de acuerdo con el post que has publicado, no sé si verme como "El gato de Schrödinger",
o apelar a Sta. Teresa de Jesús
"Nada te turbe, nada te espante todo se pasa,
Dios no se muda, la paciencia todo lo alcanza,
quien a Dios tiene nada le falta sólo Dios basta."
O quizás como el famoso dicho, "Ni sí, ni no, si no todo lo contrario".
Pero negar que la inestabiliad mundial, no ha de afectarte, cuando, por poner un ejemplo, todo sube, menos los salarios, ni tu pensión, o cuando todo a tu alrededor se radicaliza, o se torna más inseguro todavía...etc.etc.
Quizás (tal como yo lo veo), no es lo que sucede a tu alrededor, si no como lo somatizas, o como eres capaz de aislar parte de ello, de tí mismo.
Básicamente, es por ello, por lo que estoy, y no estoy de acuerdo con el post.
Podría ser un tema de tertulia extremadamente largo e intenso, pero, lo dejaré ahí, pues el equilibrio siempre, siempre es precario.
Estimado Ernesto me ha resultado un post, sumamente interersante, por lo introspectivo que puede llegar a ser.
Salud y Felicidad.
Estimado Anónimo.
EliminarNo voy a negar que tus palabras de hoy, siempre, pero hoy especialmente, suponen conocimiento para mí.
¡Ni oír hablar nunca de, "El gato de Schrödinger". Y de la temática que parece representar. ¡La física cuántica!
No niego la inestabilidad mundial. Como no niego las amapolas que sobresalen en un campo de espigas de trigo. Ambas cosas son reales.
Como la física cuántica. Cuyo ponente en el vídeo que miraba, por saber del gato que mencionabas, viene a decir algo así cómo: “Si cree que entiende la física cuántica, es que no sabe nada.” Y añade: “La no comprensión de la misma de debe a: ¡las imposibilidades humanas!”
Ya que mencionas a Sta. Teresa de Jesús, voy a recurrir a mi amigo, y tuyo, el Maestro Jesús, y sus enseñanzas vivas. ¡Y sumamente prácticas… para la vida del día a día!
- A sus discípulos (o tú mismo): “Estáis en el mundo, pero no sois del mundo.”
- ¡Caerán mil a tu lado y diez mil a tu diestra, pero a «ti» no han de tocarte! (¿Palabras “muertas” o creíbles?)
- ¡Buscad y hallareis! ¡Llamad y se os abrirá! (Y, tal vez la más “controvertida”, pues pocos se la creen. ¡¡Y menos la practican!!) ¡PEDID Y SE OS DARÁ!
De todas, amigo, pero de esta última, ¡a la orden del día! Para lo grande y menos grande…
Ya que “estás” y “no estás”, es decir la moneda de canto, propongo que siga rodando hasta ese encuentro de “tertulia extremadamente largo e intenso…)
Que ya te aseguro que intenso ¡sí!, y el largo será por el placer de la charla en sí.
¿Te animas?
Abrazo. Feliz día y finde!
Fint o klokt skrivet,,
ResponderEliminarTraducción de Lasse:
Eliminar"Escrito con belleza y sabiduría.)
Ernesto:
ResponderEliminarpero suele ser inevitable, las circunstancias externas nos afectan demasiado.
Salu2
Dyhego:
EliminarQue las circunstancias externas afectan demasiado, ¡sin duda!
Que sean inevitables... Te aseguro que no. Pero es cierto que para llegar a ello, y no sólo a su comprensión intelectual, sería necesario una mayor «profundidad» en saber, y hacer realidad ese «saber».
Una sencilla pregunta, con todo mi respeto. ¿Tienes hoy el mismo conocimiento que cuando tenías cinco años?
Pues piensa en lo que te queda de vida en este mundo, ¿cuántas cosas puedes conocer todavía?
¡Si hubiese ánimo de ello! Pero si no fuese el caso, sigue con tu vida, amigo. ¡Todo está bien!
Salud. Buen finde.
El hecho de circunscribirme a mi espacio íntimo personal, ese que no dejas traspasar salvo a contadas personas, no implica inhibirme de la época histórica en la que vivo y sus hechos que condicionan mi vida.
ResponderEliminarUn abrazo.
Sin duda, amigo Alfred.
EliminarUn abrazo.
El problema es Ernesto, en que "un día llaman a tu puerta" y esa percepción es la que desconcierta,
ResponderEliminarmientras podamos mantenernos en paz con nosotros y los cercanos estaremos bien, un abrazo!
Hola Cristina.
EliminarTiempos pasados los de esa "percepción"... O debiera ser!
En lo que se conoce por la vida del día a día de cualquiera de nosotros, subyace otra «realidad». Está ahí. Es real. Pero, parece ser, que no se acaba de dar con ella. ¡Se intuye!
Puede que no se inicie el camino hacia ella... No pasa nada. Se sigue viviendo la vida de cada uno tal como está. Luces y sombras.
Abrazos.
Es un lujo poderte abstraer del mundo que te rodea. Significa que tienes lo suficiente para vivir, que no tienes problema para acceder a la vivienda, que cuentas con resortes de resistencia, que no hay una guerra a tu alrededor, que no hay bombas que estén cayendo en tu barrio, que no eres objeto de persecución étnica... Pienso en la guerra oculta de Sudán donde hay doce millones de refugiados internos o externos y cientos de miles de muertos. La conciencia social comienza cuando, sin ser uno de esos millones de refugiados, los tienes en consideración y ocupan parte de tu pensamiento y de tu acción a ser posible. Saludos.
ResponderEliminarBuenos días, Joselu.
EliminarAcabo de leer de nuevo mi texto en cuestión tratando de encontrar en mis palabras razón alguna que explicasen las tuyas. Respetables en lo que te conozco. Y no la encuentro.
El texto, con sus “comillas” y "cursiva", puede asemejarse al dedo que señala la «Luna». El dedo, y mucho menos la mano que lo sostiene, no es la «Luna».
Hasta la simpar Catalin, más abajo, expresa su comprensión, y profundidad, al preguntarse: ¿Quién garantiza el equilibrio? :)
Dicho esto, y no teniendo nada más que decir, y siendo conscientes ambos que la interrelación que hemos mantenido durante estos meses, pero que va llegando a su final, me despido!
Y no por la relevancia de tus palabras, que ciertamente no la tiene en esta ocasión, es, simplemente, porque esto ha llegado a su final. ¡Y ambos lo sabemos!
Adiós, Joselu.
Es difícil de conseguir. Los problemas del mundo, aunque no sean personales, afectan.
ResponderEliminarFeliz semana.
Un abrazo.
Hola Amalia.
EliminarPor lo que "cuesta" conseguir, sí que parece difícil. Como "imposible" parece encontrar algo que, intuyendo como que, "algo más debe de haber", no iniciamos búsqueda alguna.
Feliz finde!
Abrazos.
… el tubo! Qué fuerza tiene esa imagen que propones, Ernesto: ese gesto de dibujar con los brazos un espacio propio, un refugio mínimo donde uno puede escucharse sin interferencias. A veces basta esa pequeña delimitación simbólica para recordar que la serenidad nace dentro, no fuera. Pero también es cierto que ese “tubo” no nos aísla del todo; la vida insiste, golpea, llama, y uno tiene que aprender a abrir y cerrar ese espacio sin perder la orientación. Quizá ahí esté la verdadera destreza: en saber recogerse cuando hace falta y, al mismo tiempo, no dejar de atender lo que importa, lo que duele, lo que nos vincula. Tu texto lo sugiere con una claridad que invita a respirar más despacio y a mirar con más profundidad.
ResponderEliminarUn fuerte abrazo, Ernesto.
Sigamos mirando, amigo Enrique, con esa mayor profundidad que sugieres...
EliminarDeseo que disfrutes de esa paz y tranquilidad que es tu hogar!
Gran abrazo!
Creo que es el gran aprendizaje de este momento planetario... ahora,el que se logre ya es otro cantar.
ResponderEliminarUn abrazo!
Luna, ya que propones "otro cantar", ¡cantemos, amiga, mientras la vida nos sitúa frente a la Vida. :)))))
EliminarAbrazos, Ale.
What a big world!
ResponderEliminarHow small people are!
Who ensures the balance?:)
Traducción de Catalin:
Eliminar"¡Qué mundo tan grande!
¡Qué pequeñas somos las personas!
¿Quién garantiza el equilibrio? :)"
Catalin, amiga mía.
EliminarHay certezas, y profunda inteligencia en tus palabras!
¿Va un abrazo? :)))))
Tea time, my friend!
EliminarLet's set our souls to admire the world!
Traducción de Catalin:
Eliminar"¡Hora del té, amigo mío!
¡Preparemos nuestras almas para admirar el mundo!"
Profundas palabras, amiga mía.
EliminarAlma, y observación positiva (real) del mundo!
Encuentro una gran sabiduría en tus palabras, y con esto no creo que se esté diciendo que no importa aquello que sucede a nuestro alrededor pero me pregunto si no es otra “excusa” para no tomar la decisión de ser feliz, para no mejorar ese mundo personal que todos tenemos… tus palabras me dejan pensando y, ya sabes, eso siempre me ha gustado…
ResponderEliminarUn beso.
Hola Alma.
EliminarY a mí me encanta que pensemos siempre! :)))))
Y no, claro que no se está diciendo que no importa aquello que sucede a nuestro alrededor. Al contrario. Sólo que la visión de ello es diferente.
Y también el hecho real de que suceda lo que suceda, no cabe perder la estabilidad personal. No sólo la tranquilidad de pasear por el parque... ¡Sino la profunda «realidad» que siempre somos!
Cuando la "gota" (entre millones de gotas) deja de ser, "gota" (creerse gota), aparece el «Océano» (que siempre es).
Fuerte abrazo, amiga mía.
Al igual que tú amigo, creo -porque lo practico- que hay que protegerse de tanta información real y también exacerbada de lo que sucede en nuestro mundo. Siempre digo, al tiempo que pasan 10 cosas negativas, suceden 500 o más positivas solo que estas últimas no tienen cobertura periodística porque no “venden”... pero ciertamente que si existen. Ahí pongo el foco, en lo mucho o poco benevolente que sucede a mi alrededor, punto. No veo noticieros, desde el inicio de la pandemia me negué a ver más, hace poco volví a mirarlos y me duró muy poco el retorno, rápidamente me retiré otra vez. En fin, considero muy sabias y acertadas tus palabras amigo, hay que mantener la mente sana sin por ello negar ciertas realidades, pero en la mayoría de ellas lamentablemente no podemos hacer nada y si encontramos alguna en la cual podamos contribuir, bueno, hay que hacerlo y ya está, cada quien hace lo que puede con lo que sabe y lo que tiene, lo esencial es mantener el corazón dispuesto al amor y la generosidad y no al fastidio y la amargura. Te mando un abrazo cómplice.
ResponderEliminarP A T Y
Hola Paty.
EliminarMuy real lo que señalas respecto a lo que sucede en el mundo. 10 sobre 500. Y aún diría más. 1 sobre mil, o dos mil o cinco mil. Teniendo en cuenta las mil acciones de buen hacer que suceden a nuestro alrededor practicadas por la mayoría de las personas.
Reconozco estar al día de las noticias de los medios de comunicación, y los consiguientes hechos que sucden en el mundo. Vieja herencia del pasado. Pero hay dos cosas que practico con asiduidad.
- ¡No me ocupo de las personalidades!
No me dejo afectar por lo que haga o no haga éste o aquél. Y fue precisamente este hecho, hacerme cargo de lo "malo" que era uno u otro, y la consiguiente crítica interior mía sobre ello, que me di cuenta que afectaba a mi propia estabilidad. ¡Lo que hace aquél, me afecta a mí! ¡¡De locos!!
Ser consciente de esto, me hizo coger de nuevo un viejo libro con el que trabajé durante años! Y muchos años atrás. Y ahí estaba la enseñanza anterior. No me ocupo...
Y también esta otra, entre cientos de ellas:
- ¡Perdono todo lo que deba ser perdonado y también me perdono a mí mismo. Doy mi Amor y mi Perdón a todo el que lo necesite!
¡Libre, Paty! ¡¡Libre""
Fuerte abrazo, amiga mía!
"Hay una inestabilidad mundial… Que no tiene porque hacer perder la estabilidad emocional/mental, de la persona".
ResponderEliminarOpino igual. Es por sanidad mental. Y la sanidad mental puede seguir operando desde la sensibilidad y el objetivo de logros (y con mejor y mayor claridad). No se trata, creo yo, de darle la espalda al mundo para mirarte el ombligo y vanagloriarte y jactarte de él. Pero el sistema de control te quiere ver, innecesariamente, "golpeado" por personas que no solo la pasan mal, sino que incluso han cruzado el umbral hacia lo peor. ¿Pero de qué sirve (por exagerar) medio mundo sumido en el caos bélico y la miseria, y la otra mitad del mundo llorando por ello? Y no es menosprecio, es gestionar las emociones para darles un mejor enfoque e impacto real y beneficioso en el mundo inmediato que rodea a cada quien.
El que dona plata para una ONG sobre un problema/crisis que está azotando la otra punta del planeta, ¡está muy bien!, ¿pero cuántas veces mirará para otro lado cuando un mendigo le pide una moneda? El ego se quiere sentir majestuosamente importante, visto, aportando su granito de arena en un evento de escala mayor, ¡lo que está muy bien!, ¿pero cuántas veces no le habrá contestado el teléfono a ese familiar difícil, ese que tal vez ahora solo necesita un hombro en donde apoyar, un ratito, su cansancio existencial? Creo que una manera de honrar la vida, aparte de siendo agradecido, es estar con más presencia en tu mundo inmediato; en lo que está a tu alcance. Y sí puedes mejorarlo, y lo haces, Gaia sana. Y por resonancia, frecuencia, va sanando el colectivo. Como dicen por ahí, sé el ejemplo que quieres ver en el mundo.
Va un abrazo, Ernesto.
¿O sé el cambio que quieres ver en el mundo? Ya me confundí, Ernesto. Y eso que estoy a puro té jaja
EliminarEs de agradecer, amigo Julio, una opinión como la que expresas, clara, natural y cierta! Similar a otras que han sido dejadas como comentario en esta entrada.
EliminarY no lo digo por tu concordancia conmigo, que así es, sino por lo que atañe al mundo, a las personas, al individuo!
El ejemplo del mendigo, y lo que representa..., ha sido dar en la diana de pleno. Gracias por esa lucidez que expresas!
Abrazos, Julio.
Gracias por tus buenos deseos de que sea... :)))))
EliminarEl mundo es y va!, y este individuo también es y va! Y ambos caminos tienen su razón de ser, más allá de opiniones personales que pueden expresar un sentir, o un ver, distinto!
Justo ahora con la primera taza de té! Concordancia, sin duda!
De nuevo, un abrazo.
Buen día de lunes, querido Ernesto:
ResponderEliminarTermino de tomar mi té y me encuentro con esta entrada que has escrito y que, como siempre, me hace pensar y meditar.
Intento estar al día en cuanto a los acontecimientos que acontecen en el mundo, un poco por encima, sin profundizar demasiado e intentando que no me perturben y sobre todo que no me asusten; porque el miedo no es lo mejor en esta hora.
Así que, sí, soy de las que extiendo mis brazos y me digo: mi paz interior no se toca... Lo cierto es que desde que hago esta práctica me siento mejor y mis pensamientos, ahora, son mucho más positivos, sin olvidar una frase que me he anotado y que por cierto, he aprendido de ti:"""¡Caerán mil a tu lado y diez mil a tu diestra, pero a «ti» no han de tocarte!"""
Gracias y feliz semana
Buen martes, querida Maite.
EliminarEs un ejercicio gratificante lo del té y "mi paz interior no se toca" para empezar el día. En ello estoy yo.
La frse que señalas es una de las enseñanzas de Jesús. Tiene un significado literal, "a «ti» no han de tocarte".
Y otro más profundo. Ambos igual de reales.
Cierto es que ese «ti» tal vez no se haya "despertado" del todo. Y la persona se indentifica más con los valores del mundo, todavía, que con lo "real".
Todavía se considera "gota", entre millones de ellas. Y no acaba de percibir el Océano...
Fuerte abrazo. Buena semana.
PD: Este intento de explicar algo puede parecer pretencioso. Nada más lejos de la realidad. Es que no conozco otro que defina lo simple que esto es.
Al hablar de "mundo", me acuerdo de Richard Bach en su "Ilusiones" en la que Donald Shimoda el Mesias diserta sobre la imposibilidad de que todos vivamos en un mismo mundo, refiriendose a que cada una de las personas tienen diferentes necesidades, intereses, creencias, gustos... habla también de ser auténtico y que eso está ligado a nuestra propia realidad.
ResponderEliminarYo siempre he creído que si cada ser humano se dedicara a influir positivamente su "mundo" su entorno de 2, 3, 10, mil personas, el planeta que alberga a nuestros mundos sería un lugar hermoso.
Hola Etienne.
Eliminar«Aquél» lo aclaró con contundencia a sus discípulos: ¡Estáis en el mundo pero no sois del mundo!
En lo que sé, amigo, la única razón de tu presencia en este mundo es despertar a lo que realmente ya eres: la Realidad Absoluta, que decía Sri Nisargadatta Maharaj. O cualquier otra persona que haya despertado a ello.
Que mientras estás aquí, de "cursillo", teniendo que hacer cosas y no hacer otras, para avanzar, evolucionar, acabas haciendo lo que no debías y dejas de hacer lo que te "habías propuesto", y por ello tu ola de vida ha quedado incompleta, pues no pasa nada...
¡Volverás en la siguiete ola a intentarlo!
¡Que hagas el bien a otros, mano de santo! ¡Tú único objetivo, y el de cualquiera, es "despertar" uno mismo.
Abrazo.
Yo siempre me digo que yo no tengo la culpa de todos los males del mundo... Y entonces corro y apago la tele...
ResponderEliminarDesde que veo menos tertulias, mi factura del psicologo se ha reducido de modo drástico.
Un abrazo, amigo
Una excelente manera de transitar el mundo, amigo Ildefonso.
EliminarAbrazos.
Esa inestabilidad mundial me afecta personalmente. Por eso procuro refugiarme en mi burbuja, para que no afecte demasiado a mi estabilidad emocional y mental.
ResponderEliminarTodo sea por la salud, Ernesto.
Abrazo.
Haces muy bien, Maripaz.
EliminarNo en vano las noticias que llegan, sin dejar de ser ciertas, llevan una línea determinada, negativa siempre. Como si no hubiese otra realidad en la vida.
¡Cuídate!
Abrazos.
No es tan fácil, Ernesto, no en mi caso. No olvidemos que somos seres sociales, y que el hambre y el sufrimiento del vecino no pueden dejar indiferente y que ese sentir por el otro también es espiritual, sobre todo si se traduce en ayuda; quizás más que la de encerrarnos en una burbuja olvidándonos de los problemas que nos rodean. Cierto que a momentos es necesario para no acabar hundidos en la problemática que a veces se va multiplicando, precisamente por los seres que parecen no tener alma y sí crueldad. No obstante lo escrito, creo entenderte: yo siempre decía que me hubiera gustado encerrarme en un monasterio dedicado al rezo y al cuidado de la huerta. La vida es compleja, querámoslo o no, y hay que intentar cambiarla para mejor. Un fuerte abrazo.
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