En el año de gracia de vaya usted saber cuál… En uno de mis múltiples viajes en aquellos tiempos a la zona de Barcelona a comprar ropa para las tiendas... Me invitó a subir a su casa.
Y ahí descubrí uno de los inventos más prácticos de la tecnología. ¡Un mando de la televisión a distancia!
Si yo quería cambiar de canales en mi casa tenía que levantarme del sofá. Con lo cual no cambiaba ni muchísimo menos tan a menudo como me hubiese gustado.
Este buen amigo, y fabricante de pijamas, hacía clic clic clic... Y su instante a instante era otra historia. Lo impresentable de la tv desaparecía.
Hace ya muchos años que también tenemos en casa el "mando clic".
Y en esa dinámica de "no me ocupo de las personalidades", no cuento con ellas, no las oigo, no me afectan…(Me refiero, principalmente, a “personalidades tóxicas” de la vida internacional...)
Y por ello, por estar libre y despreocupado, he visto hoy las primeras golondrinas de Gustavo Adolfo Bécquer…
Volverán las oscuras golondrinas
en tu balcón sus nidos a colgar,
y otra vez con el ala a sus cristales,
jugando llamarán...

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