jueves, 21 de mayo de 2020

...su temprana muerte!

Unos "gritan"... (nadie les niega su derecho, tampoco a la cigarra del cuento) Otros laboran con responsabilidad.


Sin presentir siquiera
su temprana muerte,
la cigarra canta.

¿No me diga que se ha pasado a lo poético? Usted, el hombre de las fábulas y la prosa…
No no, nada de eso. No sabría rimar dos palabras seguidas… Y en cuanto a lo poético en sí, poco… Eso sí, lector de A. Machado desde hace unos 40 años. El único poeta que he leído, leo.
¿Entonces?…
Nada, unas imágenes que vi ayer en las noticias y que por un momento me recordaron la fábula de “La hormiga y la cigarra”.
Incluida en las “Fábulas”, de Samaniego. Libro que en su 3ª edición, 1956, me fue regalado por mi abuelo el 15-08-1961. Y donde consta la siguiente dedicatoria:
.- “A mi querido nieto Ernesto...”,
.- (…) “De niño y de hombre, encontrarás siempre en cada línea y párrafo enseñanzas y saber”...
.- (…) “Como recuerdo cariñoso de tu abuelo consérvalo con esmero y nunca te desprendas de él.”
¿Y la relación entre una cosa y otra que hizo es?…
Bueno, la imagen de unos ciudadanos recorriendo las calles de Madrid, y otras ciudades, cantando “libertad” cacerola y sartén en mano, me recordaron a la cigarra del cuento. Y su canto monocorde, cansino, estéril y estridente…
Y a diferencia de éstas, las cigarras de la fábula, con las laboriosas y disciplinadas hormigas (la inmensa mayoría de los ciudadanos responsables), me llevó a la relación con el haiku señalado.

Sin presentir siquiera

su temprana muerte,
(la escalada de nuevos contagios y fallecimientos, su repunte, ha comenzado ya…)

la cigarra canta.

26 comentarios:

AlmaBaires dijo...

Qué acertada simbología! Y es que como digo siempre, la libertad conlleva una gran responsabilidad, sino es libertinaje y sería un tremendo error confundir estos dos conceptos.

Un beso.

Tracy dijo...

Un recuerdo precioso de tu abuelo que has sabido traer a la actualidad.

lunaroja dijo...

Totalmente de acuerdo con este post!
No puede ser más diáfano.
Tu abuelo sabía lo que decía.
Un abrazo.

Alfred dijo...

Ese fue un buen abuelo, haces bien en recordarlo.
Un abrazo.

Piruli dijo...

Las cigarras hacen mucho ruido pero las hormigas son mayoría.
Nunca recuerdo haber visto leyendo a mis abuelos, menos mal que a mi madre sí.
Besos

Margarita HP dijo...

Hola amigo mio. Totalmente, pero que totalmente de acuerdo contigo. Ojalá no tengamos, cual hormigas trabajadoras volver a entrar en el hormiguero por repuntes masivos. Uf

Juan L. Trujillo dijo...

Lo malo es, que esas cigarras que irresponsables cantan, muchas veces engatusan con sus canciones y ganan a las hormigas.
Ya ha pasado y temo que seguirá pasando.
Un abrazo.

maría cristina dijo...

Ernesto, un artista nuestro hizo una versión libre de la cigarra y la hormiga, ésta atiende a la cigarra que llega a su puerta, creyendo que va a pedir ayuda, pero se encuentra con que su visita le ofrece participar en las ganancias de su versión musical que subió a internet y le da pingües ganancias! El otro lado de las cosas jajaja, un abrazo!

Rita dijo...

Una fábula de la que deberíamos tomar nota.
Un abrazo

Rachel dijo...

Que bonito el recuerdo del abuelo! Y como bien dices la cigarra canta y las hormigas vamos a pagarlo caro. Un abrazo.

María Socorro Luis dijo...


Tu abuelo sabía muy bien, lo que debía regalarte en ese momento de tu proceso mental.

Ya ves, te encuentras muchas cigarras y muchas hormigas en la vida...

Abrazo de aqui cerquita.

Sandra Figueroa dijo...

Un lindo recuerdo Ernesto. Saludos amigo.

Matías dijo...


Después de trabajar como hormiga mas de cuarenta años, creo que si tuviera otra vida intentaría ser político cigarra u hormiga, buen sueldo, trabajo escaso y muchos privilegios.

La fábula es muy cierta, no se si tiene mucho que ver con los de las cacerolas, pero yo la aplicaría a todos esos jóvenes políticos actuales que han vivido plácidamente de sus padres, hasta que han conseguido vivir de la política ¿que son? cigarras u hormigas.
Un abrazo.

Ángela dijo...

Los abuelos, además de cómplices y fuente de sabiduría, dejan una huella para siempre, en el alma de los nietos...

Bien traído el símil de la fábula para la actualidad.
En ocasiones pienso, que cada persona tiene su "especialidad", en la que cabe únicamente chirriar como cigarras.

Un abrazo Ernesto y buen día.

AMALIA dijo...

Un buen recuerdo. Ya lo creo.
Un abrazo.

Conchi dijo...

Buen regalo y consejo te dio tu abuelo Ernesto. Tienes toda la razón, si hay repuntes ¿Quién tendrá la culpa?.

Un abrazo.

Carmela dijo...

Un hermoso recuerdo!

Unas cigarras para quemarlas.

Un fuerte abrazo, Ernesto.

Tesa Medina dijo...

Ay, Ernesto, qué recuerdos de mi infancia "Las Fabulas de Samaniego" y que bello que hayas compartido con todos ese libro dedicado con tanto amor y sabiduría, seguro que será uno de esos tesoros de los que nunca te vas a desprender.

Acabo de ver a las cigarras esta vez en coche, ni siquiera lujosos, la mayoría de gama media baja, cansados de contagiarse y contagiar a otros a pie, se han motorizado.

Con su miles de banderas y sus coches estaban taponando los pasos de peatones y molestando con sus bocinas, ante mi requerimiento educado de que fueran un poco más cívicos, su respuesta echando miasmas a la velociada de la luz por su furia ha sido:

"Muerta de hambre, ojala te veamos pronto en una caja de Pino"

Quería decirles que la prefiero de cartón, pero no me han dejado hablar, aunque seguro que me hubieran dicho... "y encima ecologista de mierda"

"Que país, que paisajes (tan bellos por cierto) y qué paisanaje"

Buena semana, Ernesto, nosotros seguiremos contibuyendo como hormigas al bienestar de toda la comunidad.

Un abrazo,

Loles Miva dijo...

De casta le viene al galgo... Qué buen regalo el de tu abuelo, y ¡cuánta punta le has sacado!
Se oye mucho a los que ladran últimamente...
El Guerra (torero de aquí) te hubiera dicho:
«Hay gente pa tó»
A mi lo que se me viene es: «Están locos estos romanos» (espero que además de las fábulas hayas leído a Astérix).
Un abrazo Ernesto

Juan Carlos dijo...

Lo más grave de esta fábula (versión actual siglo XXI) de “La cigarra y la hormiga” está, en que no solo la cigarra morirá haciendo sus chirridos, muchas hormigas también lo harán por culpa de estos ruidosos bichos, a los cuales parece no importarles contagiarse o contagiar, o quizás no logran entender que el dinero se puede perder y recuperar muchas veces, pero la vida es solo una… y no hay más.
De otra parte, Samaniego era un genio capturando en sus fábulas las diferentes facetas de la conducta humana, tu abuelo un seguidor erudito que tuvo la sabiduría de heredártelas. Y tú, un digno guardián de estas lecturas, que no son otra cosa que lecciones de vida que no caducarán jamás.
¡Saludos!

dijo...

Me gusta mucho,me emocionan,las palabras que te dedicó tu abuelo!Sabiduría popular o propia,es igual!
Lo que no entiendo es el afán por salir de casa cuandos sabemos que está la muerte esperando.Sí,ya sé que la economía se va al traste,pero como dice alguien más arriba:elegir entre trabajo y la enfermedad o la muerte.Creo que elegiríamos seguir viviendo
Besucos de hormiga

Laura dijo...

Lo que daría por tener un libro firmado y dedicado por mi abuela...
😊
Abrazo grande.

Marina-Emer dijo...

Gracias amigo Ernesto ,con poquito y bueno está el mejor poema .
Besos

Hola, me llamo Julio David dijo...

Toda esa gente debería conocer a Juan Segura, que vivió 100 años.
Abrazos.

Siby dijo...


Los abuelos jamas se olvidan siempre estan
presentes en nosotros,me agrado mucho mi amigo.

Besitos dulces
Siby

Rosa B.G dijo...

Hola Ernesto, cierto lo que dices a través de la comparación con la cigarra.
La esponsabilidaddd cada uno termina donde comienza la del otro.
Y qué importantes son los abuelos/as en la vida de los nietos.
Un abrazo