En
esta tranquila y medio soleada mañana de día de “difuntos”, y
sin mucha inspiración para decir nada de interés, y sin que guarde
ninguna relación el tema que trato con el día que es (acabo de caer
en la cuenta de la coincidencia), ha surgido lo que sigue:
Mis
bisabuelos paternos, naturales de pequeños pueblos de labriegos de
Palencia y Zamora, emigraron a Galicia. Allí se casaron con dos
mujeres de estirpe Céltica.
(“Dos
etnias diferentes se reparten el territorio [nacional]. Las de
estirpe celta, que con sus poblados y castros se asientan
fundamentalmente en el norte y el oeste del país. Y las de tradición
íbera o ibérica, que se extienden a lo largo de la franja
mediterránea y sus áreas de influencia. En las tierras de la
Meseta, la mezcla entre ambos pueblos dará lugar a las tribus
celtíberas, las habitantes de Numancia.”).
Y
mi abuela materna, Catalina Roig (pronúnciese Rochs) Mayans, con la
que convivía todos los veranos en vacaciones, cuyas raíces se
pierden en la isla de Formentera (Baleares). Y que en algún momento
emigró a Ibiza, donde casó con Juan Torres Torres, sería de
estirpe Íbera. (Comentaba que en su isla, de niña, no conocían los
zapatos ni los burros).
Cuenta
la leyenda que Aníbal Barca (247- 183 a.C.), el que cruzó los Alpes
con su ejército y 38 elefantes, nació en la isla de Ibiza al tener
que atracar el barco en el que viajaba su madre, embarazada, por una
fuerte tormenta.
Y
puesto que nací de Celtas e Íberos en Eivissa, suelo bromear con el
hecho de que, tal vez, sea pariente del tal Aníbal.
Viajar
y conocer otras tierras y gentes, siempre he practicado.
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Sería
curioso que algún familiar o amigo se sintiese reconocido en estos
datos.
Bisabuelo:
Juan Calvo Chicote, carabinero, Vino desde Bermillo de Sayagos, cerca
de Zamora.
Familia
en Palencia capital: Lupiginia, Eutiquio...
Bisabuelo/a:
Leandro Marcos y Leonor Cagide, de Lugo. Ésta no sabía de leer ni
escribir. Él era carabinero. Vino de Palencia, de Valdeolmillos.
Creo que hay familia, alguien por Vitoria.
Marcos
después pidió la cartería de Muxía. Abrieron una fonda. Muy
conocidos.
Mi
abuelo: Ernesto Calvo Pardo. Mi abuela: Josefa Marcos Cagide. (Noia. A Coruña)
Mi
padre: Ernesto Calvo Marcos. Mi madre: María Torres Roig. (Ibiza)
Yo:
Ernesto Calvo Torres.
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Por cierto, Ernesto, dados mis ancestros germanos no me siento vinculado a esos datos, pero es una atrayente historia de tus orígenes que dominas a la perfección, cosa que no suele ser común.
ResponderEliminarSaludo austral.
Como bien dice esteban lob en su comentario, no suele ser común eso del árbol genealógico.
ResponderEliminarYo llego hasta mis abuelos y de ahí no paso.
Saludos.
¡Vaya! Mi abuelo materno recopiló la información que de la familia tenían varios sobrinos. La investigación llegaba hasta el siglo XVI. Pero sin llegar tan lejos, conservamos con emoción el relato del padre de su mujer, que emigró a Argentina para poder ayudar a su familia arruinada cuando apenas tenía veinte años. Lo que cuenta de su vuelta a Calpe, muchos años después. La emoción que sintió al ver a sus hermanas con una vida desahogada en su ciudad natal, donde ya nadie sabía quién era si no decía su nombre.
ResponderEliminarEs interesante tener conocimiento de nuestros ancestros, saber de dónde venimos.
Un abrazo Ernesto.
Anda Ernesto, tu casi tienes un arbolito genealógico, hasta los apellidos de tus bisabuelos!!. Yo ni siquiera un bonsai, jeje, porque cuando me he puesto a pensar me di cuenta que ni siquiera me acuerdo de los segundos apellidos de mis abuelos maternos, y de mis bisabuelos ni idea tengo.
ResponderEliminarInteresante tu entrada, y una información personal... muy amplia sobre el tema.
Un abrazo.
abrazos Ernesto ,no estoy bien ,me bajo mucho la tensión .
ResponderEliminarMi gran abrazo
Olá, Ernesto, nombre de tu padre!
ResponderEliminarTu entrada se relaciona com o dia de defuntos, "finados", creo yo.
Tienes uma árvore genealógica muy interessante e diversificada.
Abrazo y bon fin de semana.
Es bonito conocer nuestras raices; lástima que en muchos casos, la información nos llegue tan difuminada. Saludos.
ResponderEliminarQué curioso!Me agrada saber que recuerdas a tus ancestros com una amplía información
ResponderEliminarYo soy de origen celta(sonrisa)y tengo antepasados de Zamora,pero nada que ver con tus apellidos
Buena descripción para cualquier momento!
Saludos
Gó
Un árbol genealógico interesante.....Un gusto leerte...saludos
ResponderEliminarErnesto...me trago el escrito que tenía y como no estoy muy bien ….perdona ,,si me iría contigo a dar un paseo como en la tuya me pides ,pero
ResponderEliminarel día que sea verdad la petición me pongo guapa para ti y damos ese paseo...
Siempre mi abrazo
ResponderEliminarEste año debí ayudar a mi nieta a a preparar una lámina con su árbol genealógico e investigando llegué hasta la madre de mi bisabuela paterna. Pero del lado materno no encontré más que a mis abuelos. Creo que el tema debe ser tantas emigraciones que sufrieron algunas familias que al llegar a Argentina y al no saber leer ni escribir, perdían contacto con sus orígenes.
Saludos Ernesto.
mariarosa
Ernesto eres original hasta para hablar de los muertos. Nos han ido dejando, un legado genético primero y de caminos, cercanos o lejanos, de paisajes y culturas, que han hecho parte de lo que hoy somos.
ResponderEliminarPersonalmente el árbol de la vida, genealógicamente hablando, no me fascina. Recuerdo la experiencia de una clase muy heterogénea de la universidad, con alumnos de diversos países. Se pidió a los alumnos participar en una experiencia, simplemente dando un poquito de saliva.
Pudo demostrarse, por el ADN de los donantes, que los orígenes de cada uno de los donantes, iban mucho más allá de padres, abuelos y bisabuelos, conocidos. En muchos casos traspasaban las fronteras de los países donde habían nacido, e incluso se mezclaban razas y continentes,
Eso, la mayoría lo desconocemos o lo ignoramos. Posiblemente la mayoría de quienes vivimos aquí y ahora, valoramos lo que tenemos, venga de donde venga. Intentamos conectar con nuestra esencia, y vivir en consciencia, el presente. Tampoco sabemos -la mayoría- si hemos vivido vidas pasadas, sin negar que haya sido posible.
Por todo ello, la muerte no me asusta, porque no existe. Lo que llamamos muerte es un paso a otra dimensión. Yo Soy es Vida. En esa Vida yo soy. Agradecido, no me preocupa más.
Un abrazo,
José Manuel.
Me parece muy bonito conocer el árbol genealógico.
ResponderEliminarUna estupenda información.
Un abrazo.
Feliz semana.
Me ha encantado, Ernesto leer de donde vienes y cuales son tus raíces. Te envidio porque yo apenas se nada de las mías. Y mira que me encantaría saber de mis ancestros, pero no veo la posibilidad.
ResponderEliminarTe envío un fuerte abrazo.
Hola, Ernesto.
ResponderEliminarInteresante tu entrada.
Yo a penas sé de mis abuelos...
Ha sido un placer leerte.
Un abrazo.
Hola Ernesto, una entrada maravillosa y que he te hace pensar. Pues mira, en mi caso, mis padres, abuelos, bisabuelos y tatarabuelos no se movieron mucho de los alrededores de donde yo vivo. Andaluces todos. No es así el caso de mis tíos, emigrantes, algunos incluso al extranjero.
ResponderEliminarSin embargo, retrotraerme en el tiempo, generación tras generación, en mi caso... Ese "Hans" de apellido. Un pueblo fundado por colonos en el siglo XVIII con Carlos III, donde franceses, alemanes, y belgas, sobre todo, vinieron a una pequeña aldea apenas inexistente. A una tierra "mejor" les dijeron. Una especie de tierra protegida, que creo se les complicó al llegar.
Uf. Mi árbol sube y sube por Europa, ja ja.
Besos Ernesto :D
Este verano hice el árbol genealógico de la rama de mi abuela materna con la unión de otros primos y francamente resultó dificil llegar muy lejos, pero siempre se tiene la esperanza de que las otras generaciones podrán continuar.
ResponderEliminarEspero que encuentres algunos de tus familiares desconocidos.
Un abrazo.
ResponderEliminarHola Ernesto.
Eres una enciclopedia. Yo apenas si llego a los dos apellidos de mis abuelos, a los que por desgracia no llegué a conocer.
Te dejo mi abrazo de cercanía con mi cariño y admiración.
A mi a veces me asalta la inquietud de que alguien con mi mismo apellido "Cacao" contactara conmigo, o alguien con quien hubiese coincidido en los estudios o en alguna actividad de pequeña... pienso que es un afán de arraigo, arraigo en uno mismo, en la sociedad, en la vida en sí.
ResponderEliminarLuego digo: lo antiguo atrás se quedó, y familia solo reconozco a quienes me han rodeado siempre. :) :) :) :)
Muy curioso, me has hecho pensar que más allá de mis abuelos ni siquiera sé los apellidos.
ResponderEliminarMuy bueno ese recuperar las raíces.
Besos
Interesante post, amigo. Al final vamos a ser familia, jejjj. Yo tengo ancestros pasiegos, pero perdidos. El día que os ponga mi árbol vais a flipar:D
ResponderEliminarSomos una mezcla tan bonita, pero tan tan bonita....
Un fuerte abrazo, Ernesto!!
Es interesante tu recopilación de tus ancestros, yo no conocí nada mas que una abuela, natural de un pueblo castellano, pero nunca me preocupé en averiguar mi árbol genealógico.
ResponderEliminarUn abrazo.
Hola! Nuevamente me reintegro a las lecturas,después de otra pausa viajera...
ResponderEliminarMe encantó tu post.
Hace aproximadamente dos años hice un exhaustivo trabajo de búsqueda de ancestros...
Recurrí a iglesias de pueblos perdidos en los Alpes, en los Apeninos (por parte de madre y padre respectivamente) y pude armar un árbol que se extendía hasta 1850.
Fue impresionante ver reflejadas partidas de nacimiento y defunciones de hace dos siglos.
Un trabajo maravilloso el tuyo también sin duda.
Un abrazo!