domingo, 6 de junio de 2021

ándele ándele...

 

C-ándele-ro.

Una mañana cualquiera, simple naturalidad. Un cielo azul con algunas nubes grandes y blancas, sol, que a diferencia de lo que se ve en las noticias en otras partes del país, ni lluvia ni granizo ni viento ni nada que altere la tranquilidad del día…

Seguro que el río de la vida del valle fluye sereno entre campos de fina yerba punteados de margaritas. El ganado de los caseríos que recorre, pacen apaciblemente.

Cantaba Nino Bravo que “...cuando Dios hizo el Edén pensó en América”… ¿Seguro?… ¿No lo crearía por estos lares llenos de belleza, luz, naturalidad, “saber” vivir y buen vino? (Disculpad la pequeña broma al hilo del desenfado con que encaramos el día.)

En las proximidades desde donde escribo, la mesa camilla del salón-cocina, mi esposa está haciendo un pastel de limón. Las limitaciones de la pandemia, la han convertido en una experta repostera. Cada día hace uno o dos de diferentes sabores, texturas, ingredientes, que posteriormente se sirven en el restaurante de nuestra hija.

Y nuestra nieta mayor, 17 años, desayunando a mi lado. Que ha dormido esta noche aquí… Y la anterior… Y la de hoy/mañanapasado…, se pondrá a estudiar en su habitación. Examen de inglés mañana.

El que escribe…, ¡escribe!

Y la vida continúa a su ritmo natural. Libre de luces y colores ficticios, mohines y gestos agrios, dimes y diretes, creados muchas veces por la propia dinámica de la llamada modernidad… para mantenerse en candelero!

Candelero: Utensilio para sujetar y mantener derecha una vela o candela que consiste en un cilindro pequeño hueco, donde se coloca la vela, unido a un pie.

18 comentarios:

Amapola Azzul dijo...

La vida junto a la naturaleza, es belleza pura.

Un abrazo.

lunaroja dijo...

La vida, ni más ni menos, su grandeza dentro de su sencillez.
Abrazos!

Manuela Fernández dijo...

Suena muy bien el ambiente que nos describes, suena a serenidad, paz, familia, hogar... no se puede pedir más.
SAludos.

Tracy dijo...

El candelero es el que vamos a tener que usar para poner la vela que nos alumbre, cuando no nos llegue para pagar la luz eléctrica. por lo demás todo sigue su curso.

J.P. Alexander dijo...

La vida sigue. Genial entrada te mando un beso

Alfred dijo...

Mientras estemos iluminados seguiremos entendiendo.

Un abrazo.

Margarita HP dijo...

¡Hola amigo Ernesto! Esos pasteles que tu mujer va preparando y que cada vez seguro son más maravillosos, junto a la imagen de tu nieta acompañándoos, me recuerda infinitamente las tardes de estos meses pasados donde las unidades familiares se cerraban hasta lo indecible.
Afortunadamente lo vamos contando, y encima, degustamos esos maravillosos pasteles. En mi caso, me hice experta en limpieza del hogar, creo que jamás estuvo ni estará tan limpia mi casa como en esos días, donde además, había que entretener la mente.
Muchos besos amigo mio :D

Juan L. Trujillo dijo...

También tiene su encanto la cotidianeidad, eso que nos ocurre mientras vivimos y que si nos falta, cambiaría por completo nuestras vidas.
Un abrazo y que el pastel de limón triunfe en el restaurante.

maría cristina dijo...

Una alegre y apacible cotidianeidad, un abrazo Ernesto!

AMALIA dijo...

Qué buenos momentos!!.
Tan bonitos y sencillos.
Un abrazo.

Joaquín Galán dijo...

Afortunado tú,Ernesto,que has descubierto la esencia de la vida:escribir junto a tu nieta contemplando un paisaje ideal donde los seres vivos "viven"si otras preocupaciones y,para completar el cuadro,al lado de una esposa que te endulza las mañanas -al menos la vista- y todo ello prescindiendo de la luz de un candelero que,al fin ya al cabo siempre termina por ser un objeto inútil en el momento en que se consume la vela (fama,vida). Mi admiración total por tu forma de verlo,una forma que comparto sin pero alguno.

Abrazo,amigo.

Juan Carlos dijo...

Ernesto, como siempre tú, un talentoso para describir el momento y la atmosfera que rodean tus historias.
Así pues, entre tus letras puedo ver los bellos paisajes que cobijan tus tierras, sentir los deliciosos aromas de aquel pastel de limón horneado por tu esposa, también puedo sentir el amor que emanas por tu nieta, e incluso el calorcito de la vela encendida.
Bienaventurados los que pueden disfrutar de las cosas simples y sencillas (como tú) porque ellos siempre encontrarán una razón (o un pretexto) para ser felices y hacer felices a los que los rodean.
Y termino parafraseando una parte de tu texto… El que escribe, … ¡escribe! (y vaya que tú lo haces muy bien)

Matías dijo...

Nos muestras una parte de esa vida diaria en un lugar que al parecer es privilegiado para vivir. En esta otra parte del mapa intentamos también salir hacia la naturaleza y evitar agobios.
Al citar a Nino Bravo me recuerdas aquellas canciones de nuestra juventud que eran otra cosa, o al menos nos lo parecían.
Un abrazo Ernesto.

RECOMENZAR dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
Siby dijo...



Que bellas son tus historias Ernesto,
que son de la vida real, ademas que te
quedan tan lindas y las dices, que uno
se las imagina y hasta uno se adentra
en ella, un placer leerte.

Besitos dulces

Siby

Carmela dijo...

En resumen vivir la vida saboreándola, disfrutándola, la mayor riqueza que podemos tener.
He visto esos prados y el río, se me ha hecho la boca agua pensando en el pastel de limón y te habría dado un pañuelo para esa babita mirando a tu nieta... me he sentido bien, muy bien.

Un abrazo, hombre con suerte por saber vivir tan bien.
Y un beso.

Teo Revilla Bravo dijo...


Es muy grato leerte, poder compartir contigo esos momentos en que el día se viste de luces, colores, pasteles y armonía, y la actividad es aún lenta y acomodada al hogar tan bien reflejada en lo que nos escribes-describes.

Muchísimas gracias por este momento, Ernesto.

Y un abrazo.

RECOMENZAR dijo...

Mi vida es como la tuya pero no cocino uso mi tiempo en algo que no me engorde ya que me encanta comer. Este el pais que vivo es un pais increíble Lleno de todo el mundo que quiere vivir aquí. Nada nos falta. Tenemos un presidente de Geriatrico pero es bueno.
La gente viene hace un Lease de un auto alquila todo es simple nada es complicado. Es por eso que un dia llegamos y nunca nos fuimos. Te entiendo Ernesto tienes lo que quieres con un calor familiar que es fundamental para poder ser feliz. Yo lo tuve, lo pasé, lo vivi, lo amé, y ahora crezco renazco brillo.
Pensando en el ahora
ya que el pasado lastima
y el futuro está embadurnado de vacunas.
Leerte me ha hecho abrirme
cosa que no es fácil cuando uno comenta.
Un brindis por tu felicidad
te dejo mis huellas
Hasta pronto
Mucha