domingo, 25 de septiembre de 2022

El inevitable otoño...

 

Alejandra Römer.

¡Bienvenido el otoño! El de las 4 estaciones, general para todos. Y el personal e intransferible cronológico de cada quien… Al que le haya llegado.

Cada uno, cada etapa, con sus circunstancias. Si las aceptas, si te adaptas a ellas, la vida fluirá con relativa calma…

“Hay un Orden y un ordencito”. Decía un amigo años ha. A según quien le comentaba que en su vida había problemas…

Y a otros, por causas parecidas y simplificando las respuestas, les argumentaba: “Tú vas en piragua. Yo en yate”.

He de señalar que mi amigo, un bendito de Dios, sabía de qué hablaba.

Si vives en concordancia con el “Orden”, trataba de señalar, es como si fueses en yate. Sinónimo de viajar tranquilo, sin esfuerzo, sin mayores preocupaciones… ¡Hay quien se encarga de, casi, todo!

¡La vida es otra historia! A diferencia de viajar en piragua.

El “ordencito” personal. El que tú mismo de alguna manera construyes… Y luego te lamentas de tener que ir remando de aquí para allá. Expuesto a las corrientes… de la vida. Sin meta establecida, o por lo menos sin atisbarla con claridad...

21 comentarios:

Mujer de Negro dijo...

Qué te digo, Ernesto ...
Hasta hace unos años me dejaba llevar, tranquilita y sin mayores preocupaciones, pero sucede que algo cambia y todo cambia y así vayas contracorriente y sin remos, toca remar.
El otoño es estupendo, en estación y el personal

Un abrazo, buen domingo, te cuidas

Alfred dijo...

Parece ser que voy en balsa y sin timón.
Me gusta el otoño y eso que sus inicios no me traen buenos recuerdos.

Un abrazo.

maría cristina dijo...

Bueno, hay una manera simple de vivir y otra complicada, la que hace que nos metamos en marañas de las que cuesta salir, yo elegí la primera, lo llamo vivir al sol, donde nada se oculta en la oscuridad para bien nuestro y de todos, un abrazo Ernesto!

- R y k @ r d o - dijo...

O Outono como todas as estações do ano, também tem a sua natural beleza.
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Um domingo feliz … cumprimentos
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Pensamentos e Devaneios Poéticos
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Frases Bonitas dijo...

🍵🌞✨ Feliz Domingo. 🍵🌞✨

🍵🌞✨ "Ten un día lleno de bendiciones."🍵🌞✨

Laura dijo...

Yo encima voy a contracorriente, para hacerlo más difícil todavía... jajajaja
(para llevar yate hace falta carnet... y paso de sacármelo) 😉
Abrazote grande.

lunaroja dijo...

Hemos perdido el orden que naturalmente nos ofrecen las estaciones. Si pudiéramos ver la simbología de cada estación, tal vez comprendiéramos mejor el ciclo vital de los seres vivos.
Un abrazo!

Ana dijo...

Me quedo con el párrafo "Si vives en concordancia con el “Orden”, trataba de señalar, es como si fueses en yate. Sinónimo de viajar tranquilo, sin esfuerzo, sin mayores preocupaciones… ¡Hay quien se encarga de, casi, todo". Estoy completamente de acuerdo Ernesto.
Besos!!!

Tracy dijo...

Aunque no me gusta el otoño, sí que me gusta el otoño de la vida , aunque vaya contra corriente, se hacen más músculos, jejejej.

Catalin dijo...

With the canoe...life does not pass quickly.

AMALIA dijo...

Me gusta el otoño.
Te deseo felicidad.
Un abrazo.

Joaquín Galán dijo...

¡Y qué importante es ese "orden" interior! De una importancia vital para poder sonreír a la vida. Cuando no es así,cuando dentro está todo desordenado,la sonrisa se congela y se convierte en una mueca de dolor.
Siempre se aprende de tus textos Ernesto. Gracias por ello.

Abrazo y feliz otoño.

Piruli dijo...

¡Y con muchas ganas de que llegase!

mariarosa dijo...

otoño en mi vida, pero a este tiempo quiero la tranquilidad y para disfrutar y respirar el solcito primaveral.

saludos.

eli mendez dijo...

Que texto mas hermoso!!!
Diria que tu texto es "arte". Porque vivir es un verdadero arte, saber vivir, aprender a vivir y respetar/aceptar con agradecimiento aquello que nos toca.
Claro que hay un orden aunque nos cueste asumirlo, aunque no estemos de acuerdo. Comprender que no somos mas sabios que la naturaleza misma de la vida.
Otoño.. me parece precioso, tanto la estacion como la etapa de vida. Todo tiene su parte encantadora, solo hay que permitirse disfrutarla.
Gracias por abrirnos los ojos y la mente . Te quiero tanto!!!

Maripaz dijo...

Un nuevo Otoño se asoma por los caminos. Yo estoy dispuesta a vivirlo con enorme intensidad, pero serenamente. Con un orden interior, que me llevará a la paz.
La vida fluye, y yo me dejo llevar.
Muy acertado tu texto como siempre.
Saludos.

Conchi dijo...

Lo de "tú vas en piragua. Yo en yate". Es buenísimo. Los dos otoños son para vivirlos reposadamente disfrutando de ellos.

Un abrazo.

recomenzar dijo...

¿Qué se hace cuandose vive siempre en Primavera?

Juan Carlos dijo...

Si hablamos de un otoño existencial, nos referimos a una estación de la vida donde se puede ver con claridad a dónde hemos llegado, recordar de dónde venimos y proyectarnos a cómo y dónde se encamina el final.
Todo en el universo tiene un orden y ocupa un lugar determinado (para bien o para mal). Y parafraseando a tu amigo… terminar siendo un yate o una piragua no es cuestión de elección, sino más bien es la natural consecuencia de perseverar en el intento de alcanzar esa meta elegida, asumiendo todos los sacrificios que se requiera para conseguirla.
Leerte siempre es un gusto amigo Ernesto.

Teo Revilla Bravo dijo...


Hola, Ernesto, de nuevo por este "Cayado de sándalo" que tan buenos sentimientos recogemos y gratos momentos nos hace pasar.

El otoño llegó sí, con esa pátina de melancolía según cómo y de vibrante realce del sentido de la vida como en esa singular anécdota del amigo años ha nos muestras. ¡Ay, ese ordencito personal...!

Un abrazo grande.

Tesa Medina dijo...

Hala, Ernesto, coómo nos abocas a reflexionar.

Adoro el otoño y el invierno, y tengo que reconocer que no sigo el "orden" Ernesto, que en mi viaje vital elijo la Piraguan en vez del yate.

Soy algo irracional y me gusta el riesgo, el cambio, alternar la navegación tranquila con los rápidos... Por eso no me quejo, yo me lo busco, yo me lo encuentro y lo gestiono.

Prefiero la incertidumbre de la vida que la rutina y la calma chicha. Pero tampoco soy amante de "tempestades" y me gusta saber que más o menos por ahí cerca tengo un puerto en el que reposar cuando todo se pone loco.

Un abrazo,