Nunca es el “caso” de nadie pero las cosas suceden!
Las cosas de la vida no son unicamente las que suceden… Las que ves suceder.
Las que no han sucedido, o no te han sucedido a ti, también están presentes. Aunque no sea sino en potencia, posibles de suceder.
Dice la sabiduría de siempre. En este caso a través del libro: El Maestro. Chao-Hsiu-Chen.
“Lo que sucederá no lo podemos evitar. Y lo que no sucederá no lo podemos forzar. Todo sucede porque ha de suceder.”
En ese “posible sucederá” y “no sucederá”, está implícito tu previo “suceder”.
Lo que hagas, o no hagas, producirá consecuencias…
Si haces cosas, sucederan cosas.
ResponderEliminarUn abrazo.
La reflexión que nos haces hoy, amigo Ernesto, es tan cautivadora e inesperada como evidente. Recuerdo, hace muchos años, viendo jugar un partido de baloncesto en el que jugaba mi hijo, les pitaron una falta personal injusta. La madre del causante de la falta (justo a mi lado), cuando el muchacho que lanzó la personal y la falló, la contigua madre dijo: "Porque no era". No sé si tendrá que ver con lo que tú nos dejar ver aquí, hoy, pero quizás tenga algo que ver con ello. Ah, yo, en otro momento, en el 62, jugando en el Damm CF, me mandaron tirar un penalti (el primero que lancé en mi vida), y entró. El entrenador gritó: Lo sabía, Enrique, lo sabía. ¡¡¡Tenía que suceder!!!
ResponderEliminarUn fuerte abrazo, Ernesto.
Before everything was the Creator.
ResponderEliminarWhen things go wrong in my life, I often tell myself, "Whatever happens, happens". These words became my mantra, they give me peace of mind.
ResponderEliminarErnesto, you have gone deeper into your thoughts and I am grateful for that.
A hug.
Nada podemos controlar...
ResponderEliminarUn abrazo.
Bueno, yo, prosaico, intento convencerme de que yo, pobre de mí, no soy el culpable de todos los males que aquejan al mundo... Pero, maldita sea, no me convenzo...
ResponderEliminarUn abrazo, amigo
Mi conclusión: hay que hacer cosas, la inacción no es buena consejera. Después, la vida decidirá.
ResponderEliminarUn abrazo.
Muchas veces es mejor hacer y equivocarse que no hacer, pero otras muchas veces es mejor dejar de hacer y quedarse espiando para ver qué sucede! Un abrazo Ernesto!
ResponderEliminarCreo que somos co-creadores y transformadores de lo que sucede, siempre clara de que hay algunos hechos fuera de nuestro alcance. Si yo decido comentarte esta publicación, siento que es una decisión mía, puedo y no puedo hacerlo, y así, en muchas acciones más creo fehacientemente que tenemos el poder de decidirlas, sino la existencia de una mente, un espíritu y un alma, serían en vano. La palabra “aceptación” es clave, como también las palabras, “pienso, decido y actúo”
ResponderEliminarTambién creo que la felicidad es una construcción personal, pequeñas grandes decisiones que forman parte de una realidad dinámica, es decir, debemos sostener esas decisiones con voluntad y esmero para que esa felicidad siga siendo parte latente de nuestra vida, día a día, independiente de lo que sucede: puedo sentirme ocasionalmente triste siendo una persona constantemente feliz.
Buen tema Ernesto, gracias amigo por tus aportes a nuestras reflexiones, lo cual es vital en nuestro proceso de madurez y búsqueda de paz. Un abrazo grande, espero tengas una linda semana.
Paty
Me gusta la reflexión del maestro Chao-Hsiu-Chen.
ResponderEliminarUn abrazo.
Lo que hacemos y no hacemos siempre trae consecuencias. La vida es un entramado de acciones y decisiones posibles y utópicas. Pienso que nuestros grandes errores y aciertos van en dirección preestablecida, es decir, cada vez siento que lo que debo aprender para avanzar justamente nace de mis errores aparentemente justificados. De verdad, siento que somos como títeres en manos del destino y, las consecuencias de esos actos ya estaban implícitas.
ResponderEliminarUn gran abrazo estimado Ernesto
"Lo que hagas, o no hagas, producirá consecuencias…"
ResponderEliminarAsí es. A veces pienso si hubiera sido bueno poder pre-ver algunas de ellas, en especial las menos acertadas.
Pero la experiencia me dice que muchas veces se aprende de los porrazos (aunque te dejen chichones!)
Que tengas buena semana. Un abrazo Ernesto
Muy buenas tardes, Ernesto. Gracias por tus comentarios en mi espacio, a los que no puedo contestar. Antes de que se me olvide... cierto, no es lo mismo campanario que espadaña. Sé la diferencia entre ambos, pero se me fue un poco el santo al cielo hablando de campanas y sólo usé el término apropiado, para esa iglesia, en una de las palabras que escribí. En cuanto a lo de sucederá o no sucederá... pues sí, lo que yo haga o deje de hacer, supondrá una consecuencia, a veces buena, a veces indeseada, y no habrá marcha atrás porque, aún no y no sé si en el futuro, no podemos ir atrás en el tiempo y enmendar lo que se ha hecho.
ResponderEliminarTen una buena tarde y disculpa que no pueda contestar a vuestros comentarios, es frustrante, pero os leo siempre, eso seguro.
Un abrazo
Mari Carmen Polo
Muy buena y certera reflexión.
ResponderEliminarUn abrazo.
Hola, lo que uno quiere que suceda no siempre se consigue.
ResponderEliminarPuedes poner pies en ese camino, pero si no está de ser no es.
Saludos