Donde pones tu atención, en eso te conviertes.
Reza la enseñanza de la sabiduría perenne. La de todos los tiempos.
Y esta mañana, temprano, antes de que amaneciese, ya estaba trasteando por la cocina. Mi esposa había hecho ayer noche la crema para las torrijas de hoy, y anduve fregando toda la cacharrería que había en la fregadera.
Una vez más, el mirlo de la zona ya cantaba a esas horas. Abrí las ventanas y el sonido entró en la casa…
Y ahí puse mi atención. Y en eso me convertí. El amanecer de la Naturaleza.

I understood. The morning target was the fried bread and not the song of the blackbird!
ResponderEliminar:)
Catalin dice;
Eliminar"Entendí. ¡El objetivo de la mañana era el pan frito, no el canto del mirlo! :)"
Que traducido del "română" quiere decir:
Eliminar"Buen día, Ernesto, ya que me ha despertado el canto del mirlo, se me ocurre invitarte a desayunar. ¿Te apetece pan frito?"
¡Y es que esta joven es un encanto!
Un bello amanecer...
ResponderEliminarY, además, con esas torrijas, seguramente deliciosas.
Un abrazo. Feliz fin de semana.
Lo estaban, Amalia. Y el flan de ayer...
EliminarAbrazos. Buen finde.
Tendré cuidado con lo que miro, especialmente al amanecer...
ResponderEliminarMe sacaste risitas... Gracias por eso. Un abrazo amigo.
P A T Y
Más que mirar, amiga Paty, es "dónde" pones tu atención! Al margen de cualquiera que sea la hora del día. Sé que sabrás a qué me refiero! :)))))
EliminarFuerte abrazo.
Cuando se levantará tu mujer , se volvería loca de ver todo limpito.
ResponderEliminar¡Cada mañana una fiesta, Tracy! :)))))
EliminarDesayunar torrijas, escuchando el canto de los pájaros... Pues no es mal plan. Mucho mejor que desayunar galletas María mientras se escucha, en el fondo, una tertulia feroz en la tele...
ResponderEliminarUn abrazo, amigo
Entre la cara o cruz de la alternativa, amigo Ildefonso, no hay duda! :)))))
EliminarAbrazos.
Me apunto a las torrijas, aunque el mirlo no cante y tan pronto como deje de toser.
ResponderEliminarUn abrazo.
Hecho, amigo Juan. Y además hoy hay también flanes caseros. De momento todavía en el horno.
Eliminar¡Cuídaros!
Abrazos.
Este comienzo me hizo recordar a mi hijo menor, retándome porque me divierte un tonto que dice ocurrencias en
ResponderEliminarTV. Yo le digo, es que me entretiene, y él me retruca entretenete con algo mejor! "Donde pones tu atención en eso te
conviertes" Un abrazo Ernesto!
Bueno, está claro que no es tu caso. Reirle las gracias a un cómico no le hace a uno cómico... :)))))
EliminarAbrazos, Cristina.
El canto de los pájaros en mi casa va cambiando, hay calandrias y también aparece cada tanto un bicho feo con el que hago contapunto y el sigue y yo le respondo. Son una maravilla las aves, acompañan alegran. Buen fin de semana.
ResponderEliminar[
Los pájaros tienen su encanto. Y más en plena naturaleza. E interactúan con los humanos, cuando los humanos sabemos "acercarnos" a ellos.
EliminarAbrazo, Mariarosa. Bonito finde!
Ernesto, qué serenidad tan limpia la de este amanecer que cuentas. Hay algo profundamente verdadero en esa enseñanza: allí donde uno posa la atención, allí se va moldeando el día, el ánimo y hasta la identidad.
ResponderEliminarTu escena de cocina, mirlo y primeras luces tiene esa mezcla de sencillez y hondura que convierte lo cotidiano en revelación. Basta un instante bien mirado para que todo cambie.
Gracias por recordarnos que la atención es un acto creador y que, a veces, basta abrir una ventana para convertirse en amanecer.
Un fuerte abrazo, Ernesto.
Enrique, la «sencillez» y la «hondura», cuando convergen en la vida derivan en lo «real».
EliminarY sí, querido Enrique, la atención, donde pones tu atención, en eso vas convirtiendo el día a día. Y hasta que la propia persona decide el cambio.
El cambio en este caso viene a señalar lo de «negativo» con que se suelen observar los acontecimientos del mundo.
Gran abrazo. Buen domingo!
Hermosa estampa primaveral la que nos trasladas, gracias amigo.
ResponderEliminarUn abrazo.
La que ya recorre buena parte del mundo!
EliminarAbrazos, Alfred.
¡OOhhh, sí!! El fervor de las pequeñas cosas con atención, darse de cuenta del instante mágico en el el que suceden las cosas, sin más... ¡Qué disfrutes de todo con todos! Abrazos
ResponderEliminarUna buena forma de entender la vida y vivirla en consecuencia.
EliminarLo que no quiere decir que haya que "privarse" de los pequeños y cotidianos placeres que la propia vida diaria dispone. :)))))
Todos te damos un gran abrazo, Maite.
Me gusta este contraste. Por un lado, el sonido de la 'cacharrería' en el fregadero y, por otro, el silencio del campo abriéndose paso por la ventana. La foto es el reflejo exacto de ese sentimiento de conversión que describes: de la rutina de la casa a la luz del amanecer. Un momento de presencia pura.
ResponderEliminarComo veras soy nuevo por aqui, Ernesto. Me gusta tu boc y si no te importa, me quedo por aqui.
Saludos
Bienvenido, Jordi.
EliminarAcabo de acceder a tu blog y veo que goza de la misma naturalidad que pretendo compartir en el mío. Y por extensión a todo lo mío!
Te leo algo hoy y comento. Si bien entindo que hay más a lo que ojear.
Un detalle, sin bien en el País Vasco, nací en el Mediterráneo. Eivissa. Aunque la lengua materna hace ya muchos años que dejé de pronunciarla.
Abrazo.
Poner atención y centrarla en lo que miramos, pensamos, o sentimos, es una actitud ante la vida.
ResponderEliminarPara ello es necesario caminar a un ritmo más lento, y sin pararse, ayuda a encontrar la calma y la quietud.Vamos, que te vas dejando hacer poco a poco…
Me gusta saborear una torrija:)))))
Un abrazo Ernesto.
En cualquier momento montamos una degustación de torrijas caseras. :)))))
EliminarQuerida amiga, fuerte abrazo Ángela.
Tierno y rutinario amanecer, las cosas sencillas llegan a lo profundo y
ResponderEliminarestoy segura que el canto del mirlo lo amenizaria hermosamente
Un abrazo
Cierto Stella.
EliminarAmaneceres y sencillez guían a lo profundo del ser humano.
El mirlo hace su trabajo... :)))))
Abrazos.
Nada es más bello que el amanecer, en especial ese aroma que surge de las plantas y el canto de los gorriones.
ResponderEliminarSaludos.
Los atardeceres también tienen su encanto... :)))))
EliminarEl amanecer por acá es gris y triste, el otoño ha estado indiferente.
ResponderEliminarMe gusta el sonido de los trastos lavándose, sobre todo si no los lavo yo.
Saludos
Amanecer, atardecer... Es un proceso del tiempo. Como te afecte, no es tanto de ello como de ti misma.
EliminarPuede que llueva, ¡paraguas! Sol, ¡gafas oscuras! Pero ello no debiera afectar, mayormente, tu estado de ánimo. Tu realidad siempre.
Abrazo, Eugenia.
Pues te convertiste en un hermoso amanecer.
ResponderEliminarAbrazos.
Entre amanece y atardece... transcurre mi vida! :)))))
EliminarAbrazos, Conchi.
Casi llegué a creer que te habías convertido en ave y desplegando plumíferas alas habías traspuesto el alféizar de la ventana y lanzado al fresco matutino del patio para buscar en las ramas del árbol la que mejor acústica tiene para tus trinos melodiosos. Eso es más poético que lavar los platos, jajaja!
ResponderEliminarHola, Etieen.
EliminarNo creas del todo... Hay sonidos cotidianos, naturales, que también tienen su encanto. Y éste de fregar cacharros, supone la primera función del día para despejar el espacio... :))))) Luego ya el agua del té al fuego, preparar el ordenador, las pastillas del día, abro las ventanas, etc.
Buen finde! Sigue riendo, hay motivos para ello!
Hola Ernesto, bonito momento el que describes, esa calma, ese disfrutar del momento, es un arte de vida. Es un placer oir el canto de los pájaros, siempre tienen algo importante que decir.
ResponderEliminarFuerte abrazo, amigo
Gran abrazo, amiga Cecilia.
EliminarErnesto, son esos momentos que describes que no muestra la belleza de la vida, cuando estaba enferma y no podía hacer nada lo que mas extrañaba era eso de poder lavar los platos, cocinar y te das cuenta que un atardecer o amanecer con el canto de las aves es vida pura.
ResponderEliminarBesitos Ernesto
Así es la vida sencilla, la vida real, Mathilde.
EliminarAbrazos.