Hoy es un día que, fresco y nublado como está, es ideal para recorrer el valle de Atxondo por esa vereda que en su día fueron las vías del tren, que lo recorría hasta las minas que había al final.
Hacerlo a buen paso a la ida, cuestión de ejercitar el cuerpo, ya después a la vuelta, más sosegado. Oyendo el rumor del río, en esta época sereno en su fluir. Los diferentes cantos de las aves que, en vuelo o posadas en la umbría, amenizan el ambiente tranquilo de las campas, prados, huertas y caseríos.
Y si has tenido la precaución de traerte la pequeña y musical flauta, siéntate en el murete de piedra que separa el camino de las campas, donde pace el ganado, caballos con sus crías, vacas y terneros, ovejas recién esquiladas, burros… Y toca esa dulce melodía que tocaba Abenámar, “El pastor y las estrellas”, que dejó su hogar un día para ir tras la Luz.

Siempre llamó mi atención que ninguno de mis hijos, que en la escuela tenían música y les compré la flauta traversa para ejercitarse y supuestamente aprender a tocar con ella, nunca pude escucharlos, ni siquiera estar a la vista la famosa flauta! Un abrazo Ernesto!
ResponderEliminarUn misterio sí! :)))))
EliminarAbrazos, Cristina.
Bonito finde!
“Prefirió ir al bosque, en busca del nacimiento del arroyo…a sus aguas eternas, le debía el conocimiento de la primera verdad…”
ResponderEliminarMe apunto a ese recorrido. Entrenada estoy. Me calzo deportivas, cojo mochila, bocadillo, cantimplora y voy. Al pasar llamo a tu puerta.
Hasta luego Ernesto.
Un fuerte abrazo.
Esperando quedo, amiga Ángela.
EliminarPreparando el bocadillo y demás viandas.
Gero arte.
Gran abrazo.
Ernesto, qué placer leer esta entrada tan serena. Describes un día fresco y nublado, perfecto para recorrer el valle de Atxondo por la antigua vía del tren, caminando a buen paso a la ida y más despacio a la vuelta, escuchando el rumor del río y los cantos de las aves entre campas, prados, huertas y caseríos. Luego aparece esa imagen tan tuya: sentarte en el murete de piedra, frente al ganado que pace tranquilo, y tocar la pequeña flauta con la melodía de Abenámar, “El pastor y las estrellas”, ese canto de quien dejó su hogar para ir tras la Luz. Es un cuadro de calma, de naturaleza y de búsqueda interior que respira profundidad en cada línea.
ResponderEliminarUn fuerte abrazo, Ernesto.
Gran abrazo, amigo Enrique.
EliminarBonito finde!
Ernesto:
ResponderEliminaruna propuesta "divina".
Salu2.
Dyhego:
EliminarAl alcance de tu mano siempre!
Salud.
Qué bien has sabido transmitir la serenidad de ese paseo, Ernesto. Mientras leía el texto casi podía escuchar el río, los pájaros y ese silencio tan especial del valle. Hay lugares que invitan a caminar despacio y a dejar que el tiempo pase sin prisas. Un abrazo.
ResponderEliminarKaixo Gumer.
EliminarY hasta puede que conozcas el valle de Atxondo.
He echado un vistazo a tus fotografías en tu blog. Creativas y con buen hacer1
Abrazos.
Me recordaste una vía verde al lado del Matarraña, hecha a golpe de pedal, con esas pautas de disfrutar del paisaje con calma. Un abrazo.
ResponderEliminar¿Quién habrá marcado esa vía verde a golpe de pedal con el paso por ella una y otra vez?
EliminarAbrazos, Alfred.
Aprovecha y disfruta, que luego vendrán los achaques y te faltará el resullo, no solo para tocar la flauta, también para caminar.
ResponderEliminarGraqcias por traerme bellos recuerdos de años mozos.
Un abrazo.
Hola Juan. Me alegro por esos recuerdos tuyos.
EliminarSobre tus primeras palabras, decirte que no tienen porque llegar esas circunstancias. Pero entiendo tus recomendaciones. :)))))
Y repito una vez más mi satisfacción por verte tan activo de nuevo!
Abrazos.
Un camino idílico, que ya me gustaría recorrer. Donde estoy ahora mismo no se puede salir al exterior, la temperatura se acerca peligrosamente a los 40º, y no está el día para paseos, sino para quedarse en casa al resguardo de este infierno.
ResponderEliminarDisfruta tú que puedes.
Un abrazo Ernesto
Hola, Rita.
EliminarCreo que por estos lares míos dan hoy esas temperaturas tuyas de ayer. Hoy no hay flauta que valga.
Abrazos, amiga.
If you listen to the murmur of the river, it will be etched into your neurons, and you will take it home with you. ;)
ResponderEliminarÎn engleză, dragă Cătălin?
EliminarÎncercai să emulezi nivelul caprei?... :)))))
Pa. Un weekend plăcut!
Tu relato hace de lo sencillo algo grande.
ResponderEliminarUn abrazo
Hola Ale.
EliminarY ello es porque lo "grande" es en realidad sencillo. Y sabes a qué me refiero!
Siempre un placer saber de ti.
Abrazos.
That sounds absolutely magical. I can almost hear the flute and the river from here. Enjoy that beautiful pace, the fresh air, and the quiet. Let the music carry you!
ResponderEliminarA hug.
We're working on it, my dear friend. Just like you in your natural habitat.
EliminarHugs, Kaya.
Bonito y refrescante paseo escuchando el silencio del bosque.
ResponderEliminarAbrazo.
Tal cual por tu Cuenca querida! :)))))
EliminarAbrazo, Rafaela.
Cuerpo alargado y sereno caminando por ahí, una bonita postal en movimiento, Ernesto
ResponderEliminarFlauta, dos significados totalmente distintos
¿Puede matizar la joven Adel esos dos significados? :)))))
EliminarEsperando quedo, caminando por ahí sereno y alargado...
Abrazos.
La flauta que has mencionado, un instrumento de viento; y también un antojito típico de la gastronomía mexicana, platillo sencillo pero muy difícil de lograr.
EliminarAbrazo, Ernesto.
Ampliamos conocimiento.gastronómico... :))))) Nunca sabe uno donde acabará!
EliminarAbrazos, Adel.
Querido Ernesto: Al leerte, me imagino un paseo por el lugar que describes, refrescante, al menos.
ResponderEliminarPor La Mancha hace muchooooooo calor; por la noche, se levanta una pequeña brisa y se ven mejor las estrellas, quizás escuche a lo lejos el sonido de la flauta de Abenámar. Abrazos
Querida Maite, cuando la serenidad embarga tu ser, contexto y circunstancias, se oye con claridad la flauta del pastor de estrellas.
ResponderEliminarY todo suele suceder en armonía... Al margen de lo que quiera que "suceda" a la vuelta de la esquina!
Saber diferenciar una cosa u otra, es la esencia de la vida. Y cuando "esa otra" se funde contigo, o viceversa, ¡tu vida ya es otra historia!
Abrazos.
Qué bonito paseo, lo voy imaginando...
ResponderEliminarUn abrazo, Ernesto.
Te espero por mi espacio también (no se si se actualizan mis entradas)
Feliz día.
Ya he pasado por ese espacio tuyo.
EliminarAbrazos, Marisa.
¡Qué serenidad tan bonita!.
ResponderEliminarMuy feliz semana.
Un abrazo.
Espacios tranquilos.
EliminarFeliz semana, Amalia.
Abrazos.
Que preciosidad de imagen has seleccionado, amigo. Tus palabras nos traen paz y sosiego.
ResponderEliminarUn saludo.
La esencia de la vida cuando somos capaces de hacerla nuestra!
EliminarAbrazos, Ildefonso.
La honestidad de la realidad, la verdad que todos deberían creer, está en la naturaleza. En el canto del pájaro, en la brisa suave, en la humedad del pasto. Y ni hablar de la paz de la música.
ResponderEliminarHola Etienne.
EliminarPues si ya conocemos el guion perfecto de vida... Recorrámosla en alegre marcha cada uno! :))))))
Querido Ernesto, precioso paseo que inunda el alma de serenidad, lo bello, lo sencillo es poder ver con los ojos del alma nuestro entorno y descubriremos que cada día es una bendición para vivirla, escucharla y sentir sus aromas.
ResponderEliminarMe encanto la imagen que acompaña tu texto es maravillosa.
Encontrar paz, serenidad en el dolor, trabajo en ello y paseos como ese ayudan mucho.
Que pases un precioso y feliz día.
Besitos y te dejo todo mi cariño querido Ernesto
Hola Mathilde.
EliminarDe tus palabras me quedo con: "Encontrar paz, serenidad en el dolor, trabajo en ello y paseos como ese ayudan mucho."
Principalmente con "...trabajo en ello..."
La vida bien entendida no es aceptar sí o sí lo que "ésta" disponga siempre... Sino trabajar, pedir, ¡ordenar!, que las cosas cambien. ¡¡Y pedir y ordenar que nos llegue esto y aquello!!
Cierto que el concepto puede chocar con creencias arraigadas... ¡Tal vez ha llegado la hora de relativizar éstas, e ir hacia las certezas de la Realidad.
Abrazos.
Que paseo más bonito y relajado que acabo de hacer al venir a tu espacio. Me encanta, Ernesto.
ResponderEliminarTe dejo un abrazo.
Abrazos, amiga Piedad.
EliminarErnesto, ultimamente yo ya no sé lo que es un día fresco y nublado en León. Pasamos , de los 30º . Menos mal que las noches se llevan el sol, porque cuesta salir de casa. A seguir disfrutando de lo que venga hasta septiembre y más allá..
ResponderEliminarUn abrazo.
Hola Mara. Sí, nos contactamos de nuevo en Septiembre... A menos que hagamos una escapada a León o La Bañeza. Tenemos amigos allí. Y según digo esto me acuerdo del pulpo a la gallega en Casa Celso... :)))))
EliminarAbrazos, amiga!
Bueno, del pulpo, el barrio Húmedo, y mi entrañable León. Su ambiente, calles, gentes, etc.
EliminarUn paseo sin duda maravilloso. Por la belleza que va saliendo al paso, por la paz que va regalando el entorno, por los estímulos poéticos que se abren, momento a momento, en el corazón...
ResponderEliminarCómo sabes contagiarnos de ese espíritu sereno que te ha regalado la naturaleza, esa nobleza de espíritu, esa amistad sincera, gracias.
Y decirte adiós: me voy mañana para mi pequeño rincón palentino.
Un fuerte abrazo.
Como bien conoces tú también, amigo Teo, así de sencilla es la vida bien entendida.
EliminarPequeño rincón palentino donde sopesamos comprar una casa de pueblo... :)))))
Gran abrazo, Teo.