lunes, 10 de agosto de 2026

...el contexto adecuado.

 


Si colocas un grano de trigo sobre el mueble del salón, ¿crees que fructificará? ¿Crees que lo hará si dejas caer dicha semilla sobre la acera, sobre un camino de tierra, endurecida por el paso de cien generaciones? ¿No? ¿Entonces? …

¡Claro que no! Sabes que para que un semilla crezca, se desarrolle, dé frutos, debes sembrarla en una tierra que previamente hayas arado abriendo surcos, y aireándola. Y antes incluso haberla desbrozado de malas hierbas.

Sembrar una semilla en la buena tierra es conocer su proceso de vida. No porque la plantes hoy, fructificará mañana. ¡Lleva su tiempo!

¡Cómo todo en esta vida! ¡Cómo casi todo en ti!

Parte de la falta de <cosecha> que no ves fructificar en tu vida, tal vez se deba a que las semillas previas no fueron sembradas en el mejor contexto...

Este decreto, <orden>, desbroza de inadecuadas actitudes que puedas haber estado sembrando en tu vida.

"Perdono todo lo que deba ser perdonado, y también me perdono a mí mismo.

Doy mi Amor y mi Perdón a todo el que lo necesite."

¡Simple, pero muy efectivo! 

Y como enseña la Metafísica Espiritual: ¡No lo creas! ¡Pruébalo! 

domingo, 9 de agosto de 2026

¿Necesitas algo...?



¡Aprende a pedir!

En el libro ÉXODO de la Biblia, 3: 14, cuando Dios se dirige a Moisés a través de la zarza ardiendo. Y le pide que saque a los israelitas de Egipto.

Moisés asiente, y le dice a Dios: Bien, yo me presentaré a los israelitas y les diré: El Dios de vuestros padres me envía a vosotros.

Pero si ellos me preguntan: ¿Cuál es su nombre?, ¿qué les responderé?

Y dijo Dios a moisés: “YO SOY” el que SOY, así les responderás: “YO SOY” me envía a vosotros.

Y añadió: El Dios de vuestros padres, (…), me envía a vosotros.

¡¡Éste es mi nombre para siempre, éste es mi memorial de generación en generación!!

Siendo la mayor parte de la Biblia una recopilación limitada y sesgada de la llamada historia sagrada, cuando no una simple alegoría de la Realidad Única, muchos conceptos reales han sido <velados> por, principalmente, intereses antiguos de poder de las antiguas iglesias.

Entre ellos, el del nombre de Dios. Y más que el nombre, su realidad. “YO SOY”.

No voy a extenderme aquí en la relevancia <práctica> que dicho nombre tiene. Su utilización, su pronunciación, repetición, su conocimiento real de lo que <significa>, su <hacerlo tuyo>, y más, ¡es la clave de la vida!

Y a su vez es la puerta, real, por la que llega hasta ti lo que puedas necesitar.

Creas o no en ello, es irrelevante para su Realidad.

Siempre está al alcance de tu mano… ¡¡Pero pueden pasar vidas hasta que <despiertes> a ello!!