domingo, 9 de agosto de 2026

¿Necesitas algo...?



¡Aprende a pedir!

En el libro ÉXODO de la Biblia, 3: 14, cuando Dios se dirige a Moisés a través de la zarza ardiendo. Y le pide que saque a los israelitas de Egipto.

Moisés asiente, y le dice a Dios: Bien, yo me presentaré a los israelitas y les diré: El Dios de vuestros padres me envía a vosotros.

Pero si ellos me preguntan: ¿Cuál es su nombre?, ¿qué les responderé?

Y dijo Dios a moisés: “YO SOY” el que SOY, así les responderás: “YO SOY” me envía a vosotros.

Y añadió: El Dios de vuestros padres, (…), me envía a vosotros.

¡¡Éste es mi nombre para siempre, éste es mi memorial de generación en generación!!

Siendo la mayor parte de la Biblia una recopilación limitada y sesgada de la llamada historia sagrada, cuando no una simple alegoría de la Realidad Única, muchos conceptos reales han sido <velados> por, principalmente, intereses antiguos de poder de las antiguas iglesias.

Entre ellos, el del nombre de Dios. Y más que el nombre, su realidad. “YO SOY”.

No voy a extenderme aquí en la relevancia <práctica> que dicho nombre tiene. Su utilización, su pronunciación, repetición, su conocimiento real de lo que <significa>, su <hacerlo tuyo>, y más, ¡es la clave de la vida!

Y a su vez es la puerta, real, por la que llega hasta ti lo que puedas necesitar.

Creas o no en ello, es irrelevante para su Realidad.

Siempre está al alcance de tu mano… ¡¡Pero pueden pasar vidas hasta que <despiertes> a ello!!

1 comentario:

  1. Muy interesante. YO SOY el que SOY, es verdad, así responde a Moises, luego se le fueron agregando nombres, pero Él es uno y uno es su nombre.

    Buen Domingo y bella semana.

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