lunes, 10 de agosto de 2026

...el contexto adecuado.

 


Si colocas un grano de trigo sobre el mueble del salón, ¿crees que fructificará? ¿Crees que lo hará si dejas caer dicha semilla sobre la acera, sobre un camino de tierra, endurecida por el paso de cien generaciones? ¿No? ¿Entonces? …

¡Claro que no! Sabes que para que un semilla crezca, se desarrolle, dé frutos, debes sembrarla en una tierra que previamente hayas arado abriendo surcos, y aireándola. Y antes incluso haberla desbrozado de malas hierbas.

Sembrar una semilla en la buena tierra es conocer su proceso de vida. No porque la plantes hoy, fructificará mañana. ¡Lleva su tiempo!

¡Cómo todo en esta vida! ¡Cómo casi todo en ti!

Parte de la falta de <cosecha> que no ves fructificar en tu vida, tal vez se deba a que las semillas previas no fueron sembradas en el mejor contexto...

Este decreto, <orden>, desbroza de inadecuadas actitudes que puedas haber estado sembrando en tu vida.

"Perdono todo lo que deba ser perdonado, y también me perdono a mí mismo.

Doy mi Amor y mi Perdón a todo el que lo necesite."

¡Simple, pero muy efectivo! 

Y como enseña la Metafísica Espiritual: ¡No lo creas! ¡Pruébalo! 

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