Frase
hecha con un cierto sentido aparente sin sentido real. Permite
entender lo que quien la expresa quiere decir pero… en realidad no
concreta nada. Un conjunto de palabras más, de las miles que se
pronuncian, que queriendo decir algo no dicen nada
En
primer lugar es una declaración de intenciones algo limitativa. Uno
parece quedarse en lo malo.
En
segundo lugar el mismo “uno” parece negarse a lo que de bueno la
vida le depara.
Y
en tercer lugar, quiera quedarse o negarse, la vida que lo habita se
vivirá a sí misma a través de ese cuerpo-mente que él cree ser.
―Oiga…,
escuchándole se diría que eso que llaman destino no existe… Según
da a entender con eso de la vida que lo habita pareciera que
la persona tiene poca capacidad de decisión.
―Bueno,
no crea que es exactamente así, aunque mucho de cierto hay… Si
llueve, puede decidir salir sin paraguas.
―Me
mojaría entonces!
―¡Claro,
pero la decisión habría sido suya!
―¿Quiere
decir que puedo tomar ciertas decisiones pero otras no?
―Algo
parecido, sí. Puede decidir el color de los zapatos que vaya a
ponerse, saludar o no a los vecinos que se encuentre en la escalera,
abrigarse en días de frío o salir en manga corta. Puede decidir
muchas cosas, pero lo fundamental no puede decidirlo, ¡no está en
su mano!
―No
lo comprendo…
―Mientras
sueñe… la vida, puede hacer lo que le parezca. Si bien haga
lo que haga acepte las consecuencias… en el sueño. Cuando
despierte, cuando quiera que sea, y esto tampoco estaría en
su mano, se dará cuenta no sólo que soñaba, sino que no hubo/hay
nadie a quien le sucediese nada.
―Las
cosas suceden, ¡es todo!
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Lo que sucederá no lo podemos evitar. Y lo que no sucederá no lo podemos forzar. Todo sucede porque ha de suceder.
(Chao-Hsiu-Chen en su libro: El Maestro)
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Cierto es, que desde antaño existen esas frases qué adquirieron fuerza cada vez más en nuestro presente, pasan de generación a generación y pienso, no son limitadas, pues sí certeras, "cuando el río suena, agua lleva", por algo se dicen y se dijeron.
ResponderEliminarSiempre hay un porqué para que sucedan las cosas, una de ellas podríamos decir, fortuito, llamémosle suerte también, como se quiera, estar en el momento y en el lugar preciso para que suceda, todo tiene un porqué, aunque a veces, no se sepa de ese porque.
Muxus, Ernesto, pasa un hermoso fin de semana :-)
Por esto siempre hay que tener la curiosidad y conocer lo que no se conoce ya que de lo desconocido sale lo bueno muchas veces. Un abrazo.
ResponderEliminarErnesto, disponemos de nuestro libre albedrío para que sucedan las cosas que el destino nos tiene preparadas, ese es mi pensamiento, un abrazo!
ResponderEliminarMe encanta como detrás de cada relato tuyo se esconde un mensaje lleno de espiritualidad,pero,desde lo cotidiano y normal!
ResponderEliminarTocas muchos temas complejos a la vez. El gran enigma de todo hombre es justamente saber si todo es dirigido por fuerzas externas o el forma parte de su propia historia. Como tú, creo que son ambas cosas a la vez. Y quizá, a un nivel supraconsciente, hasta lo inevitable también lo hayamos decidido.
ResponderEliminarMuy interesante.
Un saludo cordial :)
Hola Maite.
ResponderEliminarLa complejidad que señalas, el enigma, sabes que no es más que "no saber". Cuando sabes, desaparecen.
Dirigido o decidido son, por llamarlo de alguna manera, las dos caras de la misma moneda. TÚ.
En cuanto a lo inevitable, más allá de la palabra coloquial, ¿qué podría ser inevitable de lo que sucede?
Profunda reflexión realizas, Maite. Realmente todo es muy sencillo...
Un abrazo.
Un fuerte abrazo Yayone, MariPI, Domingo, Cristina, Luna.
ResponderEliminarPasad un buen fin de semana. Siempre es un placer charlar con vosotros.
Chao.
Mi madre siempre me decia esta frase. Hoy dia se la digo a mi hija. Saludos!
ResponderEliminarInevitablemente, lo que tenga que suceder, sucederá. Para bien o para mal.
ResponderEliminarUn abrazo. Muy feliz fin de semana.
Siempre me dejas pensando.... :)
ResponderEliminarUn abrazo Ernesto.
Todo lo que tiene que suceder ya está en nuestro destino escrito, siempre hay un porque que no sabemos contestar.
ResponderEliminarSintamos y tengamos la curiosidad para vivir cada momento con intensidad.
Ernesto. Reflexivos tus post.
Un cálido abrazo
Y hay tantas "cosas"que van a suceder que no podemos cambiarlas!!
ResponderEliminarNo quiero ser oscura,pero hay verdades como la vida y la muerte con la que no podemos enfrentarnos.
Yo no creo en el destino,creo en el camino y los pasos que vamos dando.
Lo que tenga que ser,que sea,pero SÍ podemos darle una pincelada de honestidad,ternura,cariño...a quien se cruza por nuestro sendero.Y como el pájaro,vamos a hacer como él, cantar-contar-escuchar ,porque tenemos un canto que expresar.
P.D.
Cuando descubrí a Tony de Mello,así como hace treinta años,me llevé una inmensa sorpesa.Hombre que llegó a tener una espiritualidad elevadísima,
tan grande como su certeza y vivencia sobre los desapegos,y aquí es donde me dió en la "herida"(sonrisa)
Besucos
Gó
Muy real y cierto, la comodidad y la zona de confort también son una jaula que nos impide el vuelo.
ResponderEliminarUn abrazo grande y una linda semana.
mar
ResponderEliminarNo sé, Ernesto. No estoy muy segura de creer en la fatalidad.
Abrazo
Siempre habrán personas que elijan la frase titular y otras que estén más de acuerdo con la última que escribes. En el medio, seres buscando su ser, unos conscientes, otros no tanto, envueltos como están en los aconteceres, pero creo que todos llegamos algún día a mirarnos dentro, a preguntarnos quienes somos. Un abrazo Ernesto, estás inspirado.
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