lunes, 19 de abril de 2021

...los Peribáñez.

 


Al hilo de una entrevista que estaba teniendo Jordi Évole este domingo por la tarde en el programa de Cristina Pardo, “Liarla Pardo”, en la Sexta, y en relación a las declaraciones que un “negacionista”, de la pandemia, el virus, los hospitales saturados y los fallecidos en el mundo, había vertido en un programa del propio Évole, éste venía a reconocer que muchas de las declaraciones del entrevistado resultaban difíciles de “tragar”. Y no tanto ellas en sí, sino en contraposición a la opinión y conocimiento general que todos tenemos de la situación sanitaria en el mundo.

Dicho de otra manera: ¿cómo “presentar” las declaraciones del “negacionista” a los miles de contagiados, ingresados en hospitales y UCIs, familiares de fallecidos, etc.?

Y llegaban ambos a la conclusión, Cristina y el propio Évole, que en muchas ocasiones el periodista se siente tentado, obligado más bien, a “dulcificar” al público ciertas noticias o declaraciones de terceros.

Y terminaban reconociendo que, en realidad, debían dar las informaciones periodísticas tal y como eran… Y dejar que el público que es, en parte, heterogéneo, múltiple y cambiante, cuando no errático y contradictorio, sacase sus propias conclusiones.

Viene esto a cuento porque en ocasiones también cualquiera de nosotros siente la “necesidad” de censurar-se en sus expresiones, temas por publicar, compartir… Y ello, principalmente por esa heterogeneidad de quienes nos leen.

¡Qué dirán los de “Pérez”, Peribáñez o Alvargonzález si publico esto!

Tengo un texto en reserva para publicar precisamente por esto mismo. El “cuidado” que en ocasiones creemos que les debemos a “nuestros” lectores y comentaristas.

En realidad es una opinión mía. Una exposición de algo… que ha surgido… ¡Un hecho!

Como millones de “hechos” así hay en la vida. Aunque todavía no hayan rozado tu conciencia… No sepas nada de ellos. O sabiendo, los niegues, no los aceptes.

Para ser una simple opinión, parece bastante determinado en ello…

─Simple apariencia! Ningún interés en difundir nada.

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¿Y por qué canta el pájaro?», respondió el Maestro. El pájaro no canta porque tenga una afirmación que hacer. Canta porque tiene un canto que expresar.” (Anthony de Mello).

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19 comentarios:

maría cristina dijo...

Mientras prime el respeto se puede decir todo lo que uno piensa y así el otro lo puede escuchar y dar su propio parecer, pero siempre está la tentación de "liarla" no? Un abrazo Ernesto!

Alfred dijo...

Tendemos autocensurarnos, para no molestar, ofender, violentar a nuestros queridos lectores o seguidores. Es difícil contentar y ser comprendido del mismo modo por todos, así que a veces nos evitamos problemas.
Otra cosa es que a veces hartos de todo recibamos palos por ser sinceros.

Un abrazo.

Manuela Fernández dijo...

Hoy en los medios hay tanta información como desinformación. Ya todo el mundo tenemos voz, ya no hay que ser periodista, ya no hay que documentar las historias ni comprobarlas... ya todo puede ser verdad o mentira.
SAludos.

La utopía de Irma dijo...

Hace unas semanas por publicar un post en mi blog sobre un tema concreto no veas que revuelo, me llamaron por teléfono y todo, la gente creo que no es más tontuna porque es imposible serlo. Paso de autocensuras que últimamente la censu está como muy arraigada, es alucinante. Pero vamos no quité ni un punto de lo que puse.

Así que lo que tengas que decir dilo alto y claro, de todos modos la gente ve demasiada televisión y traga con todo, así nos va.

Abrazote utópico y otro a los Peribañez esos.

Matías dijo...

No vi el programa que citas, solo he visto dos programas de Ëvole, mi opinión es que sabe perfectamente a quien tiene que entrevistar para aumentar las audiencias, que en mi opinión es lo que interesa a las televisiones, mas audiencia, mas spots publicitarios.
Un abrazo.

Ángela dijo...


Pienso que uno debe manifestar su verdadera opinión, sin renunciar a su libertad personal, por temor a las consecuencias, a herir susceptibilidades o por deferencia.

En un blog es sencillo. Nadie obliga ni a leer ni a comentar.

Sobre esa entrevista...y otras, creo que se debe mostrar el rigor periodístico que lleva en sí la credibilidad para el medio.
En cada adulto está escuchar a quien le resulte interesante, o rehusar al "personaje" en cuestión como me sucede a mi en esta ocasión.

Un fuerte abrazo Ernesto.

stella dijo...

Amigo Ernesto, desde que he vuelto a mi blog, ando buscandte y de ninguna manera he podido ponerme en contacto contigo, te dejé un mensaje en el blog antiguo, por correo pero creo que no te ha llegado, te encuentro de forma casual y me ha llevado una gran alegria, ya te leeré con calma
Un abrazo
Carmen

Amapola Azzul dijo...

Hay tantas posiciones radicales, y sí también habrá que respetar posturas y opiniones diferentes a las de uno mismo.

Un abrazo.

mari carmen G franconetti dijo...


Hola Ernesto, no ví el programa. Si quieres exponer una opinión hazla tal como la ves, lo harás sujeta a las normas de respeto siempre y aportarás sobre el tema. No contentarás a todos y supongo que ya cuentas con eso. Expresas lo que creas que debes de decir, no hay nada más enriquecedor que el intercambios de ideas. Yo hice en mi segundo blog una entrada y no fuí lo suficientemente bien entendida, ya contaba con eso...

Un abrazo.

Elda dijo...

Hola Ernesto.
Me reservo mi opinión sobre este impresentable. No vi el programa pero he visto algún avance.
Me encanta Jordi Évole y también Cristina Pardo.
Un abrazo y buen día.

Juan L. Trujillo dijo...

Lo bueno de llegar a viejo, es que uno ya no tiene que tener remilgos a la hora de escribir y decir lo que siente.
Puede no gustar, pero ya no importan las consecuencias.
Dicho esto, defiendo la postura de Évole al escoger al personaje, que solo con su presencia, voz y argumentos se retrata él solito y nos muestra sus contradicciones y su soberbia.
Un abrazo.

Teo Revilla Bravo dijo...

Tienes el poder de hacernos reflexionar con tus escritos, con tus comentarios u proposiciones, con tu sola presencia, estimado Hernesto.
Qué difícil es calibrar las opiniones ajenas y aún las propias, siendo sinceras y partiendo de buenas razones. Cuando ni esto se da, qué decir que no sea polemizar.
Fuerte abrazo.
Teo

AMALIA dijo...

El respeto es fundamental.
No he visto la entrevista completa pero, me parece, que ese "negacionista" necesita tratamiento psicológico.
Un abrazo.

Gabriela dijo...

La conciencia de las diferencias nos aterra.
La estigmatización del "Extranjero"
aún dentro de nosotros mismos.
Y desde ahí, este presente tan difícil de digerir

Hola, me llamo Julio David dijo...

Solo los tontos pueden ser negacionistas de esta tamaña evidencia mundial. No deberían tener tribuna, excepto si son invitados a un programa de humor.

Va un abrazo.

Loles Miva dijo...

A veces pienso que es mejor que nos vean como somos para evitar desengaños mutuos. Aunque perdamos por el camino a alguien que nos gustaba, del que nos gusta su opinión...
Mientras haya respeto, el que se asuste de nosotros tal vez no esté tan cerca como creíamos.
Me parece Évole un tipo honesto.
Muy bueno el cuentecillo de Tony de Mello.
Un abrazo Ernesto

Laura dijo...

Vi la entrevista y no me lo podía creer, al final apagué la tele de muy mal humor.
Un abrazo... sin censura.

Joaquín Galán dijo...

Creo, Ernesto que la clave está en la frase de Anthony de Mello que cierra tu entrada,hay que escribir lo que sentimos independientemente de lo que vayan a opinar los posibles lectores. Unos estarán más de acuerdo que otros en lo expresado y es ahí precisamente donde radica la "gracia" ya que tanto el apoyo como la discrepancia van a servir para enriquecernos.
Otra cosa muy distinta es una entrevista a alguien cuya opinión es contraria a la mayoría. El entrevistador se arriesga a que apaguemos la TV para no oír tantas barbaridades.

Un abrazo

Rosa B.G dijo...

Hola Ernesto, el periodismo hoy en día está infravalorado en muchas situaciones precisamente por entrevistas y opiniones públicas, contradictorias al sentido común, vertidas en diarios, revistas, etc.
Es difícil a veces saber cómo deben encajar dichas opiniones, entrevistas, etc.
Cambian los criterios, las formas y el rigor ya no es el de antes.
Admiro tanto a Jordi Evole como a Cristina Pardo, me gusta mucho su rigor y su implicación. Entiendo que se le hayan hecho difíciles ciertos programas y entrevistas.
Un abrazo