martes, 17 de mayo de 2022

bla bla bla bla...

 


Acabo de suprimir de un plumazo, como suele decirse, un escrito que intentaba hilar con la intención de rellenar espacio en el blog… Léase bien, ¡rellenar! Como quien rellena una oquedad con más de lo mismo: hueco. Y ello es posible, en mi caso ahora, por el deseo de teclear, me encanta teclear, sin mucho o nada que decir… Experiencia que no es nueva.

Cierto que me gustaría en estos momentos estar inmerso en un pequeño grupo de amigos, concretamente pienso en varios de los que interactuamos en los blogs, sentados en el salón, entre sillas y sofás calculo que cabemos unos 9 o 10, en alegre disertación sobre el sexo de los ángeles…

Se sobrentiende que como anfitrión aceptable, té, café y picatostes habrá en demasía.

─¿Sexo de los ángeles dice, eso tan manido en conversaciones mil? ¡Pero hombre de Dios, si ya se sabe que los ángeles carecen de sexo!

─Bueno, también se sabe de la insulsez de muchas conversaciones y ahí las tiene usted. Bla bla bla bla…

El mirlo de mis madrugadas, mi amigo sobre la chimenea de la casa de enfrente, que no calla en alegre conversación con algunos otros algo más allá, atenúa en parte esta soledad que alberga este momento…

Soledad ansiada cuando la cacofonía del mundo trata de aturdir la mente, el espíritu y hasta el alma.

¡Trata! No que lo consiga. ¡No a estas alturas de la vida!

¡Allí puede que diluvie!… Y el agua, emocional, discurra con fuerza y desconcierto. Arrastre y deje huella.

¡Aquí, en el valle donde habito, las aguas del río que lo cruza lo hacen en suave recorrido, sin afectar lo más mínimo todo lo que lo rodea, hacia el Océano de la Vida. ¡Hasta el Infinito siempre!

El canto del mirlo, que ya lleva más de una hora acompañándome a través de las ventanas abiertas, confirma la validez de lo escrito.

19 comentarios:

Manuela Fernández dijo...

Lo ideal es tener a lo largo del día ratos de soledad y ratos de compañía, el equilibrio siempre trae la felicidad, y aunque reconozco que no es fácil, la solución, tanto para encontrar lo uno como lo otro, está dentro de uno, independiente a que se viva en el campo o ciudad. Siempre la solución está dentro de uno.
SAludos.

Alfred dijo...

La soledad no impuesta no es mala cosa y el platicar sobre todo y nada es una de las mejores terapias.
Ahora mismo vengo de un desayuno de esos que nos dura un par de horas como mínimo en donde se habla de todo para bien, menos del gobierno, por supuesto. ;)

Un abrazo.

ETF dijo...

A veces, cuando empiezo a leerte, amigo Ernesto, recuerdo la letra de una vieja canción de Serrat que decía:

"Busqué, mirando al cielo, inspiración
Y me quedé colga'o en las alturas
Por cierto al techo no le iría nada mal
Una mano de pintura

Miré por la ventana y me fugué
Con una niña que iba en bicicleta
Me distrajo un vecino que también
No hacía más que rascarse la cabeza"

Me encantó leer lo que grabaste con letras en tu teclado mientras vivías esos momentos madrugadores y, ah, me quedo con una de tus muchas, afortunadas y buenas, frases: "Soledad ansiada cuando la cacofonía del mundo trata de aturdir la mente, el espíritu y hasta el alma".
Un abrazo muy fuerte, Ernesto y, ya sabes, no cambies nunca.

maría cristina dijo...

Ernesto, para no tener nada que decir y contemplar tu alrededor en paz y armonía, dijiste mucho, un abrazo!

mariarosa dijo...

En tu casa escuchas un mirlo, en mi ventana se mete el canto tristón de una calandria, compañera de las mañanas y del atardecer. saludos y del sexo de los ángeles? Ni idea.

mariarosa

Amapola Azzul dijo...

Qué delicia vivir tan cerca de la naturaleza.

Un abrazo.

lunaroja dijo...

Amo mi soledad, la busco, respeto esa necesidad vital para mi... pero también adoro la compañía de las personas que me nutren,con las que me río,con las que me emociono. Ya hace tiempo que no hablamos del sexo de los ángeles,por suerte nunca faltan temas interesantes.
Un placer imaginar la naturaleza que te rodea.
Un abrazo

Tracy dijo...

Ni tú tampoco Enrique.

Tracy dijo...

Guárdame un sitio entre las 9 sillas, que yo me llevo mi taburete, no quiero que alguien se quede sin sitio por mí.

Kaya dijo...

The blackbird of my early mornings... My early mornings start with a loud chirping of two Magpies that are my companions. When I don't hear their songs I feel that I am missing something very important. Solitude... I always looking for it but it comes unexpected like a little gift from universe.
A hug.

eli mendez dijo...

Yo lei "el sexo de los angeles " y me dije...me estan llamando jajajajajajj y tambien imaginé el café, el té, las risas y esas gentes con las que uno quisiera estar y fundirse en esos abrazos eternos y llenos de color.. Tu eres de esas personas querido Ernesto..feliz de encontrarte por aqui. ( perros sin playa! madre mia del frio de estos dias) jjajaja Besosssssssssss un montonazo

Margarita HP dijo...

Hola amigo mío, a veces no sabemos sobre qué escribir, pero es que a veces tampoco sabemos sobre qué hablar. Yo creo que son esos (nunca mejor dicho) silencios de ángel. Pero también son necesarios para después coger fuerzas. En cuánto al sexo de los ángeles, sigo pensando que es una lástima que sean asexuales, no es por nada... tienen toda una eternidad por delante y bueno, me gustaría pensar que no es así.
Besos fuertes desde el sur en un día en el que yo tampoco se muy bien qué escribir, jaja. :D

Paty Carvajal dijo...

Somos seres muy duales, a veces la soledad nos parece una fortuna y otras, una tortura. Ciertamente, el canto de ese mirlo y el murmullo de ese río... son lo más atractivo y gratificante de tu particular y reflexivo relato. Te los cambio por los nerviosos ruidos de las notificaciones... rsrsrs. En cualquier caso, tarde o temprano, a mí me parece -y siento- que siempre necesitamos del contacto físico y de la conversación con otros seres vivos, es parte de nuestra naturaleza.

Que tengas un buen día Ernesto, lleno de esa soledad que nos invita a escribir de los tornasoles del alma. Paty

ETF dijo...

Lo intentaré, amiga Tracy, de momento no puedo ir a tu blog, técnicos de McAfee me han recomendado que no lo haga, pero no es por tí, ni mucho menos. Algún día te contaré.

AMALIA dijo...

La verdad es que tu escrito transmite mucha serenidad.
Un abrazo.

Catalin dijo...

Don't bet. Soon there will be a rumor that angels are having sex. :)
Whoever hears the song of the blackbird lives in an unpolluted place.

Tracy dijo...

Me imagino, pero... ¡vaya tela!

Tesa Medina dijo...

Como te entiendo, Ernesto, pues has dicho mucho, sin querer decir tanto.

Compartimos cantos de Mirlo, aunque los míos se quedan algo afónicos haciéndose oír por encima del tráfico, que a veces es invasivo, por aquí hay mucha moto con pretensiones. Soy en esencia solitaria, pero a la vez disfruto de la compañía y la charla de las personas interesantes, y me escaqueo de las conversaciones esas en las que nadie escucha a nadie... Un rato cada día con uno mismo, es también placentero. Necesito pensar en soledad y en movimiento, en eso sí que soy algo rara, si quiero pensar me pongo a caminar, cerca del mar lo mejor, o un valle con un río tampoco estaría mal.
Ah, esa reunión de blogueros, seguro que sería de las interesantes.

Un abrazo,

hanna dijo...

A veces necesitamos esa soledad a veces no sabemos de que hablar o que escribir, pero solo con ese entorno en el que vives dices tanto rescato por ello" Aquí, en el valle donde habito, las aguas del río que lo cruza lo hacen en suave recorrido, sin afectar lo más mínimo todo lo que lo rodea, hacia el Océano de la vida". Genial!!! Un abrazo