sábado, 10 de enero de 2026

¡Las trompetas de Jericó!

 


Hay sol en lontananza, si bien sobre mí se ciernen nubes oscuras… Ha llovido. Las calles están húmedas. Poca gente transita por ellas. Y lo hace abrigada. Y además, tienen un objetivo… ¡Próximo y concreto!

Los pequeños árboles que adornan la calle los podaron ayer. Los prepararon para el nuevo ciclo que comienza. ¡La vida continúa!

A pesar de los tambores de guerra y las trompetas de Jericó que suenan a lo lejos, la vida aquí y ahora, fluye serena.

Son las 8:15 de la mañana de este segundo sábado del nuevo año. Quedarán por llegar unos 50 sábados más. Pero lo harán uno a uno, día a día, instante a instante. ¡Ni antes ni después!

¡A qué preocuparse hoy, ahora, té o café en mano, por lo que quiera que sea que pueda suceder… Mañana, el mes siguiente, la próxima Navidad!

El «valle de lágrimas» que algunas personas viven con intensidad, no les sucede sólo cuando, si fuese el caso, lo cruzan. Sino mucho antes de que pueda llegar a suceder. ¡Si es que les sucede alguna vez!

¡Pero ellas ya lo experimentan mental y emocionalmente al “vivirlo” con anterioridad!

27 comentarios:

  1. No hay que preocuparse, sino ocuparse del problema real, un abrazo Ernesto.

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    1. A ver cómo te hago llegar el premio de ser la primera en comentar casi siempre! :)))))
      Abrazos, Cristina. ¡Bonito día1

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  2. La vida tiene su curso, hay que dejarla hacer, y podemos estar contentos de seguir en ella.

    Un abrazo, Ernesto!!!

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    1. Certera reflexión, amigo Alfred. La vida tiene su propio curso!
      En cuanto a la alegría de seguir en ella... jajjajaajjajaa... ¡Por muchos años!
      Abrazos.

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  3. He llegado hoy por primera vez al blog y este texto me ha pillado en un momento concreto. Desde ahí hablas del miedo que se adelanta a los hechos y de cuánto nos adelantamos a lo que aún no está pasando. El tono del post invita a seguir leyendo lo que compartes. Me quedo con eso.

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    1. Bienvenido, Angelo.
      También el tono de tu blog, textos, tu "Sobre mí" y la amplia Información Personal que todo ello supone, invita a seguir leyéndote! Y por ello, ahí me quedo.
      También muchos de los comentarios que te dejan tus habituales, van en una sintonía parecida a la tuya. Y todo ello es de agradecer en este mundo de los blogs.
      Nos seguimos viendo.
      Saludo.

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  4. Qué maravilla, Ernesto. Tu reflexión vuelve a recordarnos algo esencial: incluso cuando afuera suenan tambores inquietantes, la vida (la de verdad, la que se despliega en cada gesto sencillo), sigue avanzando con una calma que reconforta. Hay una lucidez muy tuya en esa manera de mirar el presente sin dramatismos, sin anticipar tragedias, sin hipotecar la paz de hoy por miedos que quizá nunca lleguen. Tus palabras invitan a respirar, a habitar el instante con más ligereza y a confiar en ese ritmo natural que, como los árboles recién podados, siempre encuentra la forma de renacer. Gracias por este recordatorio tan oportuno y tan humano. Da gusto empezar el año leyéndote.
    Un fuerte abrazo, amigo siempre madrugador.

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    1. Dices bien, amigo mío.
      ─incluso cuando "afuera" suenan tambores inquietantes.─
      Hay mucho de "afuera" de nosotros que condiciona sin "razón aparente" alguna.
      Y sí, da gusto empezar el año como lo hemos empezado... Sobre todo quienes acudís a los "viernes la nuit". :)))))
      Abrazos, amigo Enrique.

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  5. Suele pasar esto de vivir en la anticipación de los sucesos tremendos que puedan suceder.
    Lo importante es poder darse cuenta.
    Un abrazo

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    1. O que puede que no sucedan nunca, amiga Alejandra.
      El riesgo, la molestia, está en "ir amortizándolos", con el miedo o el dolor anticipado cuando la mente emocional dirige las vidas...
      Abrazos.

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  6. Ernesto, que hermoso texto.
    Tienes razón, a veces nos preocupa lo que va a suceder y nos perdemos de vivir el hoy en plenitud.
    Bellísima imagen acompaña tu magnifico texto.
    Que tengas un feliz día junto a tu familia, a disfrutar cada instante.
    Besos Ernesto

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  7. "Bástale al día su propio afán", querido Ernesto, o lo que es lo mismo " un día por vez".
    Me cuesta llevar a cabo esta pequeña pero certera lección; si me descuido, mi mente ya está pensando en las cosas que tengo qué hacer después de dedicarle un rato al blog... oh, no, déjame disfrutar de este instante maravilloso de lectura del blog de Ernesto, deleitarme seranamente mientras escribo este comentario, del té calentito de esta mañana de domingo, si no tengo prisa...

    Ya ves, "bástale a cada momento su propio afán", porque no puedo gastar tiempo en cavilar por las cosas hechas o no del día de ayer, y aunque piense que mañana podré rendir más... ¿quién sabe qué pasará?
    Seguiré un rato más vivitando con calma el mundo blogger, hoy he decidido no tener prisa. Gracias por tu compañía mientras tomo el té. Un fuerte abrazo. Feliz domingo.
    PD: La imagen que acompaña tus letras transmite mucha paz y quietud. Acertada foto para insonorizar las trompetas de Jericó ;)

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    1. jajajajjajaja... Sabía que la palabra Jericó despertaría expectativa!
      Sí, querida Maite, "Bástale al día su propio afán". Más aún, a cada instante. Y en los actuales tú los compartes con el té.
      ¡Mañana dios dirá! Frase hecha, según se mire, pues está claro que Dios no tiene nada programado para mañana que la persona no se disponga a hacer. ¡El libre albedrío bien entendido tiene su a qué!
      Y por si la frase supusiese un "escándalo" para alguien, diré!
      Jesús enseñó (sin que muchos no se hayan dado cuenta):
      ¡Las cosas que yo hago vosotros podéis hacer. Y mayores cosas aún!
      En ese "Y mayores cosas aún", ¡¡está implícito el libre albedrío!! ¡No la voluntad de Dios! ¡¡La tuya!! ¿Se entiende esto? ¡Es todo muy simple!
      Gran abrazo, Maite. ¡Feliz día!

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  8. Ernesto:
    el tiempo, esperemos que haya tiempo para seguir disfrutando de lo cotidiano.

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    1. Dyhego, tienes a tu alcance todo el tiempo del mundo... y más! Aunque sea a tanto por vida! :)))))
      Si es que conoces el término!

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  9. Mejor no preocuparse por cosas que quizás nunca lleguen a suceder.
    Vivamos al día con la mayor serenidad posible.
    Un abrazo.

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    1. Sabia sugerencia, Amalia. Certera forma de vivir con serenidad!
      Abrazos.

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  10. La vida fluye serena, regalándonos instantes en el día a día. Que transcurran con calma, y que podamos acallar la vocecita de alarma que a veces nos quiere prevenir de lo que podría ser y probablemente no sea.
    Fuerte abrazo, amigo!

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  11. Buen día, Cecilia.
    Hay una enseñanza con la que acabo de reencontrarme hace unas semanas, en un más que usado libro con el que trabajé durante muchos años, y que acabo de pronunciar hace un momento cual «orden» dada:
    ¡No me ocupo de las personalidades!
    Y todas ellas, generalmente "molestas" en algún grado, "desaparecen" de mi vida. ¡Simple! ¡Libre!
    «Molestas» porque así las considero... yo! No porque ellas en sí mismas lo sean. Pues todos somos esencia de la misma Vida. Es más, a un cierto nivel de realidad, son elementos esenciales en la vida de uno. Son el cómplice amigo que te ayuda a poner de manifiesto algo que está en ti... ¡Y tiene que ser corregido!
    Gran abrazo, querida amiga.

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  12. Oh, no me hables de trompetas bélicas, aunque sean bíblicas, que me envalentono y soy capaz de lanzarme a la conquista de Albania, otra vez... Uhhhhh, con lo tranquilo que estaba yo y ese sonido trompetero me ha encabritado...
    Un abrazo sonriente, amigo

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    1. Por supuesto, amigo Ildefonso. Talante y motivos tienes para sonreír siempre.
      Fuerte abrazo.

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    1. Mira qué regalo me han traido los Reyes Magos... ¡La siempre risueña María Garavito en persona!
      Bienvenida, amiga.
      Abrazos.

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  14. Gran mensaje, Ernesto, todo a su momento, el mío, por ahora, es bajarme de esta cálida cama e ir a prepararme un té verde ¿te apetece?

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  15. Vivir los acontecimientos antes de que ocurran no es para nada beneficioso amigo. Interesante entrada.

    Abrazos.

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  16. Ernesto, paso a saludarte y desearte un maravilloso día junto a tus seres queridos, bendiciones
    Besos Ernesto

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