Sentado a la sombra de unos robles en la terraza del restaurante de mi hija, aparece mi nieta mayor, 22 años.
─ ¡Hola, aitite! (abuelo)
Venía de casa, enfrente, a 30 m del lugar. Acababa de terminar sus estudios. Vestía pantalón corto y camiseta. Se sentó a mi lado, pero de frente al sol.
─ Aitite, ¿se va a acabar el mundo?
─ ¡No ni amor, el mundo no se acaba!
Y totalmente relajada pasamos a otros temas de conversación.
El coche de segunda mano que espera que le compremos entre los aitites y sus padres. El máster que iniciará en la universidad de Eskoriatza el próximo curso, tras haber finalizado la carrera de andereño (maestra). El calor que hacía, las palomas del campanario, los gorriones que venían a comer las migas de pan que yo les echaba, etc.
Y es que la vida, bien entendida, es digna de ser vivida en armonía.

De lo casual pasaron a lo importante, un abrazo Errnesto!
ResponderEliminarTal cual el fluir del río de la vida que cruza el valle donde vivimos.
EliminarAbrazos, Cristina.
Yo siempre digo que la felicidad está en las pequeñas cosas. Al alcance de la mano de cualquiera.
ResponderEliminarFeliz fin de semana.
Abrazos
Si, Rita, una vida bien vivida suele ir pareja a las cosas del día a día. Cierto que no todas llevarán el mismo sesgo, pero si la disposición personal es la adecuada, todo tiende a simplificarse.
EliminarFeliz domingo.
Abrazos.
Basta un "no", y si es con amor ni te cuento, para deslizarse por cuestiones que no tienen relevancia.
ResponderEliminarY basta un aitite como tú, para que tu nieta encuentre refugio, calma y equilibrio, para dar sentido a preguntas que en esas edades es inevitable hacerse.
Un fuerte abrazo Ernesto.
Me ha gustado especialmente eso de "deslizarse por cuestiones que no tienen relevancia."
EliminarDenota esa profundidad, y a la vez sencillez que te caracteriza!
Gran abrazo, Ángela.
Dicen que vivir es la vida y tienen razón.
ResponderEliminarAbrazo
La vida, y querer vivirla... Que no todo el mundo aboga por ello.
EliminarHay muchas personas que se dispersan en mil temas... Que pululan o suceden en el mundo pero que a ellas no les atañen. Pero...
Si las oyes hablar, unas con otras iguales, hay mucha "desgracia" y "problemas mil"... Que, por supuesto, acaban condicionándolas emocionalmente. Y de ahí a verlo casi todo "gris"... ¡su día a día!
¡La vida no es eso! Tendrán que despertar a otras realidades!
Abrazos, Andreja.
Totalmente de acuerdo contigo.
ResponderEliminarTal para cual. :)))))
EliminarHay que vivir la vida y disfrutar de esos bellos momentos.
ResponderEliminarAsí es.
Feliz fin de semana.
Un abrazo.
En eso estamos la mayoría, Amalia. Centrados en el entorno más inmediato.
EliminarFeliz domingo.
Abrazos.
Un cuadro precioso el que describes.
ResponderEliminarHace poco y con menos años que tu nieta, se repitió esta misma escena con la mía de 14.
Benditas y adoradas !
Abrazo
Cierto, amiga mía, benditas y adoradas.
EliminarAparte de ésta de 22 tenemos a su hermana con 15 años. Otro regalo!
Abrazos, Ale.
Una jornada tranquila, sin altibajos por los rumores que llegan de otros lugares.
ResponderEliminarUn abrazo.
Permíteme, Alfred, un pequeño juego de palabras. Juego de palabras, no que no sea real además!
EliminarLos "altibajos" del mundo pueden equipararse en muchas ocasiones al viento que, según sople en determinado momento, te 2despeine" más o menos. :)))))
Por aquí dichos "altibajos" llevan esa dinámica...
Sin restar relevancia a lo que tus palabras indican.
Abrazos.
¡Ohhh!! Qué belleza... tu nieta debe ser de la misma quinta que mi hija... por aquí estamos en plena temporada de exámenes. Y lo que no quiere es que se acabe el día por o mucho que tiene que estudiar.
ResponderEliminar¡maestra!! qué bela profesión. Felicidades, Ernesto.
Abrazos
Hola Maite.
EliminarExcelente profesión las de ellas. Y gratificantes!
Felicidad compartida.
Abrazos.
The car, the car is very interesting! What brand will you get your niece, Ernesto?
ResponderEliminarTe grăbeai să apari, pentru că te-am văzut navigând prin alte locuri...
EliminarFord, fără îndoială!
EliminarConduc această marcă de ani de zile.
Sunt incredibil de rapide! (O expresie colocvială care înseamnă că zboară pe autostradă! Ei bine, cel puțin eu o fac!!)
Vrei să le dai o tură? :)))))
...only if it has automatic pilot. :)
EliminarCine ar trebui să fie automată, mașina sau eu?
EliminarPentru că mașina are transmisie manuală... la 200 km/h. Și eu sunt mai degrabă o persoană înnăscută. :)))))
The car!
Eliminarps
the saint is a Roman soldier, actually.
Uau! Româna mea devine din ce în ce mai bună... Putem vorbi în ea când ne așezăm împreună la o cafea/un ceai.
EliminarÎn orice zi. :)))))
Una crónica familiar bellísima. Da gusto leer cómo los proyectos de futuro se mezclan con la paz de una tarde de confidencias bajo los robles.
ResponderEliminarUn abrazo, Ernesto
Certera definición la tuya, amigo Jordi, de una secuencia de vida vivida en esa tarde natural.
EliminarAbrazos.
Que bonito has descrito ese sencillo momento con tu nieta. Hermosa profesión ha elegido, no exenta de responsabilidad, pero muy gratificante.
ResponderEliminarMuy tierno ese momento, compartiendo ilusiones de futuro.
Y la seguridad y la fuerza que le das con tus palabras, le servirán de ahora en adelante.
Abrazo, Ernesto.
Hola Maripaz.
EliminarSí, así fue el momento dentro de la sencillez y naturalidad del mismo.
Y sí, sin duda que las palabras oídas a lo largo de su vida hasta ahora le servirán siempre.
Así es la vida bien entendida!
Ayer oí que había granizado en Guardo.
Abrazos, amiga.
This is beautiful. The contrast between her heavy question about the end of the world and your simple, absolute reassurance—followed by the immediate return to breadcrumbs, pigeons, and second-hand cars—is exactly what life is about. Your presence clearly gave your granddaughter the anchor she needed in that moment. Thank you for sharing such a beautiful moment of life.
ResponderEliminarA hug, Ernesto.
Traducción de Kaya:
Eliminar"Esto es precioso. El contraste entre su profunda pregunta sobre el fin del mundo y tu sencilla y absoluta tranquilidad —seguida del regreso inmediato a las migas de pan, las palomas y los coches de segunda mano— es precisamente la esencia de la vida. Tu presencia le dio a tu nieta el apoyo que necesitaba en ese momento. Gracias por compartir un momento tan hermoso.
Un abrazo, Ernesto."
Gracias a ti, Kaya, por percibirlo tan real y exponerlo con esa claridad.
EliminarAbrazos.
Momentos entrañables los que compartes con tu nieta, bajo la sombra de esos robles que llenan de paz el lugar.
ResponderEliminarAbrazos, amigo!
Como bien sabes, amiga Cecilia, la vida está llena de momentos entrañables. Dentro de la naturalidad de los mismos.
EliminarAbrazos, Cecilia.
Cierto que el mundo no se acaba, sobre todo si ahí hay aitites y amamas que recuerden que el mundo sigue. Un bonito relato un placer visitar tu blog.Un abrazo
ResponderEliminarEgun on, Ainhoa.
EliminarPor ahí va la cosa. Buen ambiente familiar, ideas claras y realidad diaria.
Tu blog, dinámico y original. Y se agradece encontrar espacios así.
Abrazos.
Sin lugar a dudas. Lo que no se puede es echar más leña al fuego. Los instantes primorosos que nos regala la naturaleza, la bondad de la gente, el temple de quien va mirando hacia la luz y recibiéndola, esa sensación de paz y conformidad... Todo eso nos ofrece la natura si sabemos mirarla de frente; es el hombre, algunos, los menos, pero sí poderosos y crueles, quienes la maltratan, quienes buscan odiar y pelear. Pero nuestro respiro al lado de quienes amamos en un ambiente pacífico y hermoso es un inmejorable regalo que alienta nuestras almas y las hace bellas y mejores. Tu relato, aparentemente simple, encierra mucha hondura, apreciado Ernesto.
ResponderEliminarTe va un abrazo.
Abrazos recibido, amigo Teo. El mío de vuelta.
EliminarBuen finde!
Ernesto, querido amigo, esos momentos con tu nieta no pueden ser invadidos por temas de terceros, son esos momentos que uno guarda en el alma como un tesoro.
ResponderEliminarBesitos y te dejo todo mi cariño
Hay muchos momentos así en la vida de las personas. Saber apreciarlos, y vivirlos, puede que ya sea otra historia.
EliminarBuen finde, Mathilde.
Ernesto:
ResponderEliminarcambiará la sociedad, eso sí. Todas cambian.
Salu2.
Puede que cambie, Dyhego. ¡Allá cuidaos!
EliminarLo que cambie para ti, ya es responsabilidad enteramente tuya... O debiera, amigo!
Buen finde. Salud.