Sábado, fin de semana, fin de mes. Nada sustancial que decir…
En el País Vasco, donde resido, 26°, nublado y dan algo de lluvia…
Ante la pantalla en blanco cojo el libro ¿Quién puede hacer que amanezca? Anthony de Mello, S. J. Y leo el capítulo «Ceguera»
─ ¿Puedo ser tu discípulo? Pregunta el aspirante al Maestro.
─ Tan solo eres discípulo porque tus ojos están cerrados. El día que los abras verás que no hay nada que puedas aprender de mí ni de ningún otro.
─ Entonces, ¿para qué necesito un Maestro?
─ Para hacerte ver la inutilidad de tenerlo.
A la simplicidad de este cuento, que sé cierto, habría que anteponer la complejidad del momento actual que vive el mundo.
¿Cuál de las dos opciones está presente hoy, ahora, en tu vida?
¡Sólo a ti concierne la respuesta!

No sé si un maestro, pero lo cierto es que aprendemos unos de otros, un abrazo Ernesto!
ResponderEliminarPermíteme amiga Cristina.
EliminarHoy a diferencia de ayer luce el sol entre nubes, y por ello puede que el día, dentro siempre del aprecio y respeto debido, venga algo más desenfadado... :)))))
Voy con el juego de palabras. Maestro sin duda que se necesita, más allá de la profundidad del cuento de A. de Mello. Jesús lo fue en su tiempo. ¡Y hoy sigue siéndolo por los siglos de los siglos!
Nisargadatta, por nombrar uno más, fue otro.
Voy... Ese "otro" del que, según tú, aprendemos, en la inmensa mayoría no es más que el rey/tuerto en el país de los "ciegos".
Pero, ¿quién enseña la realidad de la Vida?
¡La propia Vida!
Dentro, eso sí, del libre albedrío de cada ser humano.
Abrazos, Cristina.
Hace años que tengo ese libro.
ResponderEliminarLa simplicidad del cuento y el libro en sí, desde mi conocimiento, no contienen broza ni hojarasca. Refiriéndome a estos términos, no como deshechos de las plantas, sino como palabras innecesarias y superfluas. Profundas sí, sencillas también.
Un fuerte abrazo Ernesto y buen finde.
Un excelente libro que nos permite "conocernos" un poco más cada vez que lo ojeamos.
EliminarGran abrazo, Ángela. Bonito día!
Lo simple y lo complejo, no pueden vivir lo uno sin lo otro. Quizá no somos maestros de nada, sino que cada uno va aprendiendo sobre la marcha.
ResponderEliminarFeliz finde
Cierto, Rita.
EliminarSimple/complejo, blanco/negro, risas/lágrimas, y mil caras más del poliedro que la vida puede ser, son!
Y cierto también que vamos aprendiendo a lo largo de nuestras vidas... ¿Y?
La pregunta no requiere ninguna respuesta! Cada quien se dará a sí mismo la que le "convenga". Que puede que la de hoy no sea igual que la de mañana...
Pero, ¿y la de ese "pasado mañana" al que todos llegaremos?
Abrazo. Buen domingo.
Seguro que es un buen libro para meditar.
ResponderEliminarDe todos aprendemos algo.
Feliz fin de semana.
Un abrazo.
Buen libro como tantos otros, Amalia.
EliminarFeliz domingo.
Abrazos.
Ernesto, paso a saludarte muy brevemente porque hoy estoy realmente cansado. He leído tu reflexión y esa mezcla de simplicidad y complejidad que planteas resuena incluso en días nublados como este. Gracias por seguir ahí con tu mirada clara.
ResponderEliminarUn fuerte abrazo, Ernesto.
Un placer verte de nuevo en la parrilla de salidad de los participantes en estas entretenidas y encantadoras tertulias.
EliminarDescansa y cuídate!
Gran abrazo, querido amigo Enrique.
Siempre nos traes algo para que reflexionemos, yo ahora mismo estoy entre "Pinto y Valdemoro" ¡Me voy a reflexionar!.
ResponderEliminarAbrazos.
Hola Conchi.
EliminarCon serenidad en la vida, la flor de la realidad se va abriendo como las amapolas con la luz del sol.
Cierto que hay que tener un "ansia" de saber. Bien por decisión propia o porque las circunstancias que la vida te pone delante te "obligan" a ello.
Las vicisitudes en la vida suelen ser puntos de partida para cambios sustanciales. Avances en la evolución de la persona.
Abrazos.
Lo simple, de tan simple, nos parece fatuo, cuándo realmente encierra la verdad.
ResponderEliminarUn abrazo.
Por ahí suele ir la realidad, amigo Alfred.
EliminarAbrazos.
Existe la creencia (creo que convenientemente inoculada históricamente) de hacernos cree que necesitamos un maestro para todo.
ResponderEliminarTal vez nos haga falta alguno,no digo que no, pero,el camino interno es en solitario , así como el aprendizaje.
Un abrazo.
Ambas caras de la moneda pueden ser ciertas en según que tramos de vida nos encontremos. Maestros en la vida mundana, cómo no. Matemáticas, literatura, inglés, etc.
EliminarYa para la "ciencia" o la "historia" el maestro mundano siempre estará tintado bien con grandes limitaciones, bien con sus propias creencias.
Ese camino interno al que te refieres, ¡cierto él, también está sujeto, como seres humanos, a limitaciones y creencias. Ello es consustancial a la condición humana.
Pero a su vez no es razón para que cuando la Vida llama a tu puerta, intenta decirte o enseñarte algo relevante, no prestes atención.
Habrá razones para no prestar el debido interés... Uno de ellos es, suele ser, el poder que la "calle", los demás, ejercen sobre uno.
¿Quién quiere quedarse solo en búsqueda de no se sabe qué?
La Vida seguirá insistiendo una y otra vez... Y si en el proceso llegas a:
"Y cuando llegue el día del último viaje,
y esté al partir la nave que nunca ha de tornar,
me encontraréis a bordo ligero de equipaje,
casi desnudo, como los hijos de la mar."
No te preocupes. Volverás a nacer en este mundo. Y traerás un nuevo programa de vida. Al fin y al cabo ya llevas varias idas y venidas.
Y de esto, Ale, tú ya sabes!
Abrazos.
Envío un saludo dominical y te deseo todo lo mejor... abrazo Andreja
ResponderEliminarBuen día, Andreja. Igualmente para ti.
EliminarAbrazos.
Hola Ernesto, siempre me admira la simplicidad y profundidad de los cuentos de Anthony de Mello. Vamos abriendo los ojos de a poquitos mientras recorremos este camino llamado Vida.
ResponderEliminarAbrazos y buen domingo!
Hola Cecilia.
EliminarReflexiones sobre la vida es lo que representa A. de Mello. En lo que debe ser tenido en cuenta y en lo que no.
El resultado en ciertos tramos de nuestras vidas suele ser que cargamos más de "lo que no", y menos del "tenido en cuenta".
Pero con esto ya cuenta la Vida!!
Y por ello el proceso de "despertar" a lo Real, es largo... Muy largo!
Abrazos, amiga. Bonito domingo.
Por lo que a mí respecta, soy tan viejo que ya no puedo ser discipulo, ni podría ser maestro de nada. Estoy en una edad, en la que los conocimientos y las sensaciones se "cortacircuitan".
ResponderEliminarUn abrazo.
Hola Juan.
EliminarSin duda que las edades marcan el día a día y el proceso de vida. Ni discípulo ni maestro sería necesario en ciertas circunstancias. Y sin embargo pueden bastar unos segundos para comprender lo que, tal vez, no se haya comprendido hasta ahora.
Bastará con no cerrar la puerta a que lo que quiera que sea, llegue! Aunque no se sepa qué es Ello.
Abrazos. Buen finde.
Strange! It was raining thousands of kilometers away!
ResponderEliminarDe Catalin:
Eliminar"¡Aprieta! ¡Estaba lloviendo a miles de kilómetros de distancia!"
¿Hay paraguas?
EliminarErnesto, querido amigo, necesite maestro en el colegio y mas en matemáticas, pero mi verdadero maestro fue la vida misma, caí y me levante y así fui aprendiendo.
ResponderEliminarNo le quito méritos a la lectura, pasaba noches cuidando a mi niña y para no quedarme dormida leía.
Acá estamos en Otoño, el clima raro ni frio ni calor pero mucha humedad.
Es lindo leerte, disculpa por no pasar antes, mi chiquita tuvo un cambio en la medicación y fue peor.
Que tengas un precioso y feliz día junto a tus seres queridos
Besitos y te dejo todo mi cariño
Hola Mathilde.
EliminarSi bien no es imprescindible "caer" o sufrir para después avanzar en la evolución de la persona, si que suele darse el caso de que si no es por esa vía, las personas no "avanzan". No despiertan a otras realidades...
Mi caso tal cual en su día y proceso! Años en el!
Espero que la recuperación de tu hija se haya normalizado. Ya me contarás.
Bonito día, amiga.
Abrazos.
Que precioso paisaje, estar unos días ahí que bien que me vendrían.
ResponderEliminarBesitos y todo mi cariño Ernesto
Sin duda, Mathilde.
EliminarHoy un día soleado y excelente temperatura.
Chao.
Por aquí, 40 grados a la sombra y sol achicharrante... El Maestro está escondido. Hace días que no lo veo. Se ve que teme a las calores...
ResponderEliminarUn abrazo, amigo
También podría suceder que tengas una idea de él y que, teniéndolo delante, no acabes de verlo... :)))))
EliminarHoy aquí, amigo Ildefonso, 21 grados y algo de lluvia fina.
Aquí el Maestro está al alcance de la mano. :)))))
Pasa buen día.
Abrazos.
un mejor clima que acá!
ResponderEliminarSin duda, Iron, que la diferencia con México es notable.
EliminarSaludo.
Que maravilla es Anthony de Mello, siempre encuentro algo nuevo en sus pequeños cuentos.
ResponderEliminarBuena semana.
La sabiduría que los libros de A. de Mello van rezumando es inagotable. En parte porque a cada quien, según sea o se encuentre, lo van haciendo en consonancia. De ahí que, como digo, pueden ser de lectura de años.
EliminarBuena semana, Mariarosa.
Curioso, o coincidencia: "El mejor maestro no está en un libro ni en otra persona: está en tu interior", es la frase escrita en la pizarra de la clase de yoga.
ResponderEliminarFeliz día, querido Ernesto. Abrazos
Mi querida Maite, juguemos hoy con las palabras.
EliminarNi una cosa ni la otra. Ni cara ni cruz. La moneda de canto y que ruede... No la queremos estática. :)))))
La cita de yoga ese eso, una cita.
Es cierto que todo está en ti. Y es simple. Pero descubrirlo no es fácil.
Un libro, un pensamiento, una intuición, una frase que te llega, alguien que te comenta algo, etc. Todo ello son medios por los que te llega lo fundamental...
¡Cuando el alumno está preparado, aparece el Maestro! Reza la sabiduría de todos los tiempos.
El agua que sale del grifo es vida. Pero la cañería que te la hace llegar es imprescindible. Ella no es maestra de nada. Y sin embargo sin ella...
Precioso y fresco día.
Abrazos.
Hola, Ernesto.
ResponderEliminarDepende como amanezca el día... a veces se ven las cosas muy bonitas y otras no tan bonitas... Pero siempre hace falta un profesor.
Un fuerte abrazo.
Así es, Piedad. Según el día...
EliminarPero ese "maestro" viene a ser como la lista de la compra que haces previamente.
Una vez efectuadas "todas las compras", ¿para qué quieres conservar dicha lista?
Gran abrazo, amiga!
Ernesto, querido amigo paso a saludarte y desearte un precioso y feliz día junto a tus seres queridos, bendiciones.
ResponderEliminarBesitos y te dejo todo mi cariño
Gracias y buen día, Mathilde.
EliminarAbrazos.