Usted perdone, le dijo un pez a otro.
Es usted más viejo y con más experiencia que yo y probablemente podrá usted ayudarme. Dígame, ¿dónde puedo encontrar eso que llaman Océano?
He estado buscándolo por todas partes, sin resultado.
¿El Océano, respondió el viejo pez, es donde estás ahora «mismo».
¿Esto? Pero si no es más que agua…
Lo que yo busco es el Océano, replicó el joven pez, totalmente decepcionado, mientras se marchaba a buscar en otra parte.
─ Deja de buscar, pequeño pez. No hay nada que buscar. Sólo tienes que estar tranquilo, abrir tus ojos y mirar. No puedes dejar de verlo.
Del conocido sacerdote Jesuita Anthony de Mello.

Dicen que siempre y en todas partes hay que mirar con el corazón... ¡beso, Andreja!
ResponderEliminarY según sea la búsqueda, con una cierta consciencia...
EliminarAbrazos, Andreja.
The story reminds me of another one. A little boy walks into a train station and asks a ticket inspector: "Mister, where is the train that leads to a better life?" "Kid, that train was sent to the scrapyard a long time ago!"
ResponderEliminarThat's life!
Traducción de Catalin:
Eliminar"Esta historia me recuerda a otra. Un niño entra en una estación de tren y le pregunta a un revisor: «Señor, ¿dónde está el tren que lleva a una vida mejor?». «¡Niño, ese tren fue desguazado hace mucho tiempo!».
¡Así es la vida!
No no no, querida amiga!
EliminarLa vida no es eso en absoluto... Deberías dejar por un rato el andar por las alturas, :))))) que ya veo que no te dan la perspectiva real de la Vida, y bajar a pie de calle.
Que si bien es cierto que está el mundo algo revuelto... No tiene porqué afectar tu vida.
Jesús a sus discípulos: "Estáis en el mundo, pero no sois del mundo".
O dicho de otra manera: "Cuando la «gota» desaparece (deja de ser), aparece el «Océano» (que siempre Eres)
Feliz finde, Catalin.
No hay nada como tenerlo ante las narices para no darle importancia.
ResponderEliminarUn abrazo, Ernesto, y buen finde.
Ya tomaría un buen y frío "Ampurdan" sentado en Las Ramblas de aquella Barcelona del siglo pasado.
EliminarBuen finde, Alfred.
Ernesto, qué bien transmites la enseñanza de esta pequeña historia. Ese joven pez que busca el océano sin darse cuenta de que ya está en él refleja tan bien nuestra tendencia a buscar lejos lo que ya nos rodea . La invitación final a dejar de buscar, estar tranquilo y mirar con atención es luminosa y sencilla, casi un recordatorio de que la realidad profunda nunca está escondida .
ResponderEliminarUn fuerte abrazo, Ernesto.