Algo que demuestra que nuestras queridas nietas, 15 y 22 años, son naturales como el agua del manantial, es que ayer la mayor, de buen comer, le pidió a su amama (abuela), que hoy hiciese garbanzos… con todo.
Y aquí están los garbanzos con todos los predicamentos cociéndose en la olla exprés…
Naturales, pero de su tiempo. Modernas y bien relacionadas en sus ambientes. Buenas estudiantes. Tranquilas, serenas y confiadas en la vida que les toca vivir.
Conscientes del mundo, y sus vicisitudes… Pero no cargan, inútilmente, con el. Ayudan en lo que sienten y les corresponde. El resto, lo dejan fluir.
Son, como tanta juventud, garantía de un hoy ya, y un mañana más que aceptable en lontananza… ¡En sus vidas!

Así debe ser la juventud. Me alegro de que tengas esas nietas tan maravillosas.
ResponderEliminarUn abrazo
Así son ellas. Así es la mayor parte de la juventud. ¡Así es la vida bien entendida!
Eliminar¡Así somos la familia que las comparte!
Abrazos.
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EliminarAprovecha cada instante con tus lindas nietas.
ResponderEliminarEs fantástico compartir tan buenos momentos.
Un abrazo.
Cada día en sus vidas, cada día en las nuestras la vida fluye serena y natural.
EliminarAbrazos, Amalia.
Co,probando comentarios.
EliminarSon una alegría.
ResponderEliminarBesos.
Lo son, amiga Amapola.
Eliminar¡Bienvenida!
Gran abrazo.
Les estamos dejando un mundo complicado, pero veo que vienen bien preparadas, me alegra escucharlo :)
ResponderEliminarCada época, cada generación, trae sus propios retos. Y estilos de vida.
EliminarÉsta, en su mayor parte se prepara adecuadamente y en conciencia. ¡Son realistas!
Abrazo, Beauséant.
PD: Te dejo aquí mi comentario a tu texto publicado en tu blog pues no acabo de encontrar el punto para publicarlo ahí. Y creo que no es la primera vez.
"Un relato entrañable, por su dureza y naturalidad. Muy bien desarrollado.
Abrazos, Beauséant."
Enhorabuena por esas joyas de nietas.
ResponderEliminarSalu2, Ernesto.
Gracias, Dyhego.
EliminarAlgo de mérito tiene el orfebre que las moldea... :)))))
Salud.
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EliminarUn indicativo de que todo está en su sitio y la vida fluye correctamente.
ResponderEliminarRnhorabuena.
Un abrazo, Ernesto.
Gracias, Alfred.
EliminarAsí es. Todo fluye sereno e inteligencia.
Son un regalo!
Abrazos, amigo.
Unos garbanzos... con todo.¡Que maravilla! Lo pienso y me relamo.Ahora con la sopa me conformo. He renunciado a 3 vuelcos.
ResponderEliminarSe nota tu amor de abuelo.
Un abrazo.
Y hoy repetiremos plato. Muy buenos.
EliminarY por supuesto primero el plato de sopa.
Sí, tiene que notarse. Merecedoras son ambas.
Abrazos, Juan.
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EliminarPor el momento por preparar mi sopa de verduras, que no me falte! Ahora, esos garbanzos tendría que probarlos! Tus nietas son la luz de tus ojos, se nota, un abrazo Ernesto!
ResponderEliminarTe gustarían esos garbanzos! :)))))
EliminarY sí, también mis queridas nietas.
Abrazos, Cristina.
Como abuela de seis nietos mayores, todavia me siguen pidiendo comida, la especial de los seis es la lazaña. Como vez, cambia el pais pero no el amor entre nietos y abuelos. Crecen pero siempre rondan la casa de los abuelos.
ResponderEliminarEs bonito tu relato de hoy.
mariarosa
Abuelos y nietos. Ese binomio natural que se vive con naturalidad. Somos, y son, otra cosa diferente a padrers e hijas.
EliminarAbrazo, Mariarosa.
Pues bendito sea, amigo, esas nietas que tienes. Porque hoy, por el mundo, desfilan jóvenes que dan pena.
ResponderEliminarSupongo que eres consciente del "tesoro" que tienes.
Un abrazo.
Lo soy, amigo, lo soy. No en vano las venimos "moldeando" desde que nacieron. :)))))
EliminarAbrazos, Ildefonso.
Felicidades por esas nietas maravillosas... qué tendrán los abuelos, recuerdo perfectamente el sabor de las comidas de mi abula, y mis hijos me dicen que hay algunos platos que la abuela, mi madre, saben mejor. A disfrutarse mutuamente. Abrazos
ResponderEliminarSí, Maité, nietas como la mayoría para nosotros, los abuelos.
EliminarAbrazos.
Que bonita familia Ernesto, y que gratificante verlas crecer así, con esa naturalidad, y alegria que les da la seguridad de una familia amorosa.
ResponderEliminarUn fuerte abrazo
Hola querida Cecilia. Soy Ernesto.
EliminarEscribo desde un ordenador no mío, y por eso aparezco como Anónimo.
Ambas familias nuestras son bonitas, alegres y gratificantes.
Fuerte abrazo.
Como manda la tradición haciendo guisos como antiguamente y que los nietos agradecen.
ResponderEliminarFelicidades por esas dos nietas maravillosas que tenéis.
Un abrazo, Ernesto.
Hola, Piedad.
EliminarAquí cocinamos de todo, antiguo, moderno, pero muy creativo. Mi esposa tiene arte para ello. Y repostería ni te cuento.
Nietas, sí así son, por naturaleza. Pero, que duda cabe, que el ambiente lo facilita!
Abrazos, amiga.
Me alegra esa familia que tienes Ernesto. Mi nieta de 13 años tiene mucho en común con ellas respecto a la comida, siempre que viene quiere que le haga garbanzos, lentejas o judías.
ResponderEliminarAbrazos.
Hola Conchi.
EliminarAsí son nuestras nietas. Naturales, inteligentes, dinámicas y de su tiempo.
Abrazos.