No busques la verdad; simplemente, deja de atesorar opiniones... Si quieres conocer la verdad, entonces no sostengas opiniones ni a favor ni en contra de nada. Establecer lo que te gusta frente a lo que no te gusta es la enfermedad de la mente.- (seng-ts'an)

http://www.oshogulaab.com/ZEN/TEXTOS/HSINHSINMING.htm

domingo, 16 de septiembre de 2018

...el "regalo".


Envió un “regalo” a su amiga por su cumpleaños. Una noria le dijo previamente… Y ésta se escandalizó. (Efecto calculado por él, por supuesto, como sorpresa para ella).

Toda la conversación se desarrolla por mail
─Ella.- Pero..., ¿una noria? ¿Con lo grande que es, con lo que pesa... Y para qué quiero yo una noria?... jjajajajaajajja..
─Él.- Bueno, peso y tamaño es perfectamente asumible... Podrás llevártela a casa silbando sin ningún esfuerzo. Y en cuanto a la utilidad, es muy práctica y necesaria. Como bien sabes, sirve para extraer, hacer visible el agua oculta... dando vueltas en círculo... generalmente empujada por un "pollino" jajajajajajjajaaja...
─Ella.- “...ya estoy viendo el "pollino" jajajajajajajajajaja... no tengo duda que será de gran utilidad,...”
─Él.- “Cuando la recibas me avisas, tengo que indicarte como apretar cierto tornillo...”
─Ella.- “jjajajajajaja... me estás asustando! Buen día ...!”
Al día siguiente... 
 ─Ella.- “...y yo pensando dónde poner una noria jajajajajajajajajaja... me mondo!!! A ver esas indicaciones que tienes para mi, que las voy a necesitar para leer a Osho... dime dime jajajajajajajajaja... vaya vaya...
─Ella ironizando.- Hola, hola... - ¿Ha llegado la "noria" a su destino? - Creo que si... si se refiere a un cuadernillo, fotocopiado, donde aparece un hombrecillo con gorrito que quizás va a seguir dando vueltas y vueltas en el mismo cielo.
─Él.- Aunque si crees que tengo clave alguna para que tú "leas" a Osho... vas lista "listilla".
─Él.- “Hola hola de nuevo.
Lo que tienes en tus manos sí es una “noria”, metafóricamente hablando, claro. Y con una “función” útil, práctica y necesaria... “hacer visible el agua oculta... (se refiere al “Ser” interior de cada uno), dando vueltas en círculo... generalmente empujada por un "pollino" ¿Lo coges?... ¿Sí, no? No es a mí a quien puedes responder. Ni pregunto ni me concierne.
Y ahí está todo querida amiga: noria, función, hacer visible, vueltas en círculo (sin ir a ninguna parte) y..., no podía faltar el “pollino” que hace todo esto posible... Siempre y cuando sea capaz de: dejar de hacer el “pollin@” jajajaajjajajaa..., dejando de dar vueltas en círculo, tratando de hacer visible algo... que ya lo “Es”!, comprometiéndose en funciones que no necesita y, montándose norias no necesarias... y menos las “regaladas” por algún otro “pollino” que, no sabiendo qué hacer con la suya, o sí, trata de darle utilidad compartiéndola.
Estas páginas de Osho: “Un solo cielo”, me llegaron hace bastantes años. Y las he leído varias veces, la última en estos días. De ahí que surgiese el regalo de cumpleaños jajajajjaja...”
Fuerte abrazo de nuevo ... Chao chao.
─Ella.- “No hay preguntas amigo mío, leeré y te veré entre vuelta y vuelta jajajajajjaja... seguro!”

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Oiga, lo que no entiendo muy bien es por qué a un regalo que parecen ser unas cuartillas escritas las cataloga como “noria”…
Bueno, tiene usted razón, un libro no es precisamente una noria… Pero puede usted convertirlo en ella (dándole vueltas sin fin) si la utilidad que le da es la que se sugiere en este texto: “...“hacer visible el agua oculta... (su propio Ser interior), dando vueltas en círculo... (sin avanzar un ápice) generalmente empujada por un "pollino".
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viernes, 31 de agosto de 2018

Bailaora...


Bailaora de flamenco (Fernando Botero)

Mail de mi buena amiga que da pie a mi entrada. Publicada con su permiso.
Me acordé que te he mandado esta mañana una foto, y ahora me arrepiento después de que esta tarde te preparabas para entrar en un estado de espiritualidad, jajajajaja, aunque la foto es de lo más normal… (Se refiere a la conversación mantenida con ella esa tarde).
Bueno, esto es para pincharte un poco, pues como comprenderás a estas alturas de la vida, me importa poco como pienses, mientras no te metas conmigo malamente, jajajajaja.

Entonces ya no te mandaré las fotos del castaño, aunque puedo enviártela sin castañas, solo con algo colgando... un chuletón de vuelta y vuelta.”
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Buen día…

Muy simpática, risueña, elegante y movida la joven que baila en esa fotografía... Si yo supiera también lo haría. Nada que ver con "espiritualidades" de catecismo.

En cuanto a la conversación de ayer, más trascendente de lo que pudiera parecer, es a su vez de lo más natural. "Normal" puede que no, pero eso ya es asunto de cada uno.

Meterme contigo va a ser que no... Si bien alguna broma que otra puede que caiga. ¿Cómo sino nos vamos a entender?

La frase "el solomillo vuelta y vuelta", en alusión a esa invitación tuya a comer, quiere significar que al margen de la conversación de ayer, sus lecciones, (aquí me refiero a tres hechos sucedidos ayer tarde en los que mi "ego", mi orgullo, mi sentido "crítico" con lo que otros hacen...mejorable, dio pie a una toma de consciencia...), aceptadas por mi parte dadas las tres experiencias vividas, uno sigue siendo el mismo... De aquí, con los pies en el suelo y todo lo demás... Solo que "en el suelo y todo lo demás", pierde mucha de la relevancia que se le ha ido dando. Se hace, o se pretende, casi lo mismo pero de otra manera... Más simple, mas ordinaria, más desapegada de lo que no tiene "sustancia o realidad".

Que no hayas oído, hasta ahora, hablar de estas cosas que trascienden el saber y las creencias humanas más comunes, no es razón, incluso en ti, para "negarlas". Tampoco para creerlas... Basta con dejar la puerta abierta a la posibilidad de que algo de eso, que llega hasta ti hoy, pueda tener, tal vez, algo de real...

¡De lo que me hablas nada sé... ni creo en ello tan siquiera..., pero no podría negar que no sea cierto!

De todas formas es irrelevante que sepas o no, que creas o no, que rechaces o no. ¡La vida es... otra historia! Distinta a tus creencias e ignorancias de hoy. Como ya te dije ayer, por esa vereda he transitado mucha parte de mi vida. Sé lo que piensas, lo que rechazas, las dudas... y hasta los miedos que provoca... Que se suelen disfrazar de "saltos" en el vacío en busca de afianzar lo "conocido".

Decías ayer que tú no volverás a este mundo, en otra reencarnación, en un intento infantil de compararte con el "despertado", lo que en otras culturas se entiende por haber alcanzado la iluminación, que realmente no volverá! ¡¡Aquí nada tiene que hacer ya!! Ello no deja de ser un juego de palabras, sin sentido real, pues nada sabes de lo que hablas, de lo que eres, más allá de la apariencia, el sueño que vives/vivimos, lo ilusorio, lo no real, el valle de lágrimas que este mundo es!

Y sin embargo esto, este mundo, lo único que hay aquí abajo (frase hecha)..., es la fragua perfecta para modelar lo que puede entenderse como.. eso que está ahí. Lo real en ti desde siempre... pero que está sin descubrir.

Ayer, toda tu vida por lo que parece, dabas pasos en una dirección, hoy puede que sean los mismos, mañana Dios dirá. No seré yo quien intente, o tenga interés, en cambiar nada en tu vida.

Sri Nisargadatta Maharaj afirmaba que:

"Usted no es el pensamiento ni el sentimiento, el tiempo ni el espacio, la mente o el cuerpo. Usted no es nada que pueda comprender, definir, explicar¡ Usted es la Realidad Absoluta!"

Jesús enseñaba a sus seguidores que: "Estáis en el mundo (sus valores, sus creencias, sus limitaciones) pero no sois del mundo."

Estas frases son metafóricas... Algo quieren decir. A algo señalan. Sin esta comprensión no tienen valor alguno. De hecho serían contraproducentes pues no son comprensibles, viables, en términos humanos…

A la espera de ese solomillo o chuleta, vuelta y vuelta, me despido hasta la próxima charla… de interés!

Fuerte abrazo.

domingo, 26 de agosto de 2018

La vida es... una tarde de verano!


¿Es la vida una tarde de verano en un pueblo tranquilo de un pequeño valle que cruza un río? ¡Sin duda!

¡La vida es siempre y en cualquier lugar o circunstancia!

Bueno, pero estará de acuerdo conmigo en que lo mismo que no todas las tardes son iguales, los pueblos tranquilos y los valles pequeños, a las “vidas” les pasa lo mismo. ¡No todas son iguales!

En apariencia pudiera ser… Pero ni aún así… Usted parece referirse, posiblemente, a que no percibiendo vidas iguales, unas deben ser mejores que otras. ¡Y puede que ejemplos no le falten! Pero yo intento ir algo más allá… Hacia algo más profundo que, siendo consustancial con el ser humano, no se hace evidente con facilidad… ¡Casi nunca!… A menos que usted cambie...
Lo que usted llama diferentes vidas, unas mejores que otras en su apariencia, podrían no ser tales si tiene en cuenta un detalle. Una vida no es un instante, sino la secuencia de muchos. Y estos no son siempre iguales.
¿En qué secuencia, momento, instante, de su propia vida podría decir que es, o ha sido, ¡o no!, una buena vida?
Posiblemente, en función de edad y otras circunstancias, no pueda. Pues habrá pasado por distintas situaciones en las que unas le habrán parecido buenas y otras no tanto.

¿Qué quiere decir con eso de que cambie? ¿A qué tengo que cambiar?

En realidad, y en este caso, la palabra cambiar es una forma de hablar… Pues no hay tal cambio que deba/pueda producirse… ¡Usted ya es! Podría entenderse mejor la cuestión si la cambiamos por: despertar. (Aunque también ésta no abarca la realidad a la que se refiere)

Uy uy uy… muy confuso parece esto.

Sí, ya le dije que no es fácil, pero no se preocupe… ¡Cuando el alumno esté preparado, aparece el Maestro!
Cuando usted esté dispuesto, preparado, listo…, surgirá el cambio.

¿Y mientras tanto?…

¡Siga de vacaciones. Poco más puede hacer!

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En el despertar, toda búsqueda es una pérdida de tiempo. 
Todo esfuerzo es contraproducente.
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Sintió la inquietud un día y salió en su "busqueda"... 
Tras un largo periplo creyó haber llegado al final de su camino. ¡Cerrado el círculo!
Pero descubrió que había llegado al punto de partida...
Y comprendió que si bien no había habido viaje, la travesía (experiencia) resultó imprescindible.
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martes, 21 de agosto de 2018

ésos... ¡no volverán!


Pretender saberlo todo siempre es un error, a menos que realmente lo sepas...”

Curioso este enunciado que he encontrado como comentario en un blog. Y dado que la imaginación para escribir parece estar de vacaciones, aquí no llega nada, pues me agarro a este clavo ardiendo para intentar hilvanar unas líneas de entretenimiento.

Podría preguntarse uno que cómo el autor sabe que lo que realmente sabe no es un error de pretensión…

Y la respuesta es que no lo sabe.

En las palabras “saberlo todo” el autor parece indicar la Realidad Una. ¡Absoluta! ¡Lo único que Es!

Parafraseando el enunciado, para un entendimiento mejor, podría quedar así:

Pretender (saber, conocer) ser (si uno es no necesita “pretender”, “saber” o “conocer”) la Realidad Absoluta es un error, a menos que realmente lo seas”.

Creo que queda más claro así (dentro del galimatías que todo ello produce…) el sentido que el autor parece querer expresar. (Y si no fuese el caso, que el autor me disculpe la osadía)

Y como decía el poeta Gustavo Adolfo Bécquer…

"Volverán las oscuras golondrinas
en tu balcón sus nidos a colgar,
y, otra vez, con el ala a sus cristales
jugando llamarán;
pero aquellas que el vuelo refrenaban
tu hermosura y mi dicha al contemplar,
aquellas que aprendieron nuestros nombres…
ésas… no volverán!"

Jugando con las palabras del poeta para señalar que, igual que las golondrinas, nuestros compañeros de blog, hoy de vacaciones o medio mudos por el calor,

-volverán a colgar sus textos en nuestro balcón/blog,

pero que...

-algunos de aquellos que aprendieron nuestros nombres…,
-ésos… ¡no volverán!

martes, 14 de agosto de 2018

...el espejo de "tu" vida.

Amaya (Mocedades)
Ayer...


¿No te reconoces?...



Amaya.

Hoy...

(La verdadera esencia de esta entrada es que, utilizando la figura de Amaya, ayer y hoy, te mires tú en el espejo de la vida)

domingo, 5 de agosto de 2018

Por los clavos de...

 
"Yo soy el clavo"
No solo hace un calor “infernal” sino que ello produce una gran sequía… en el campo, la tierra, los cultivos, etc. Y de ahí también algunos incendios que se están produciendo.

Luego está la otra “sequía”. La nuestra, la de cada uno, la que parece que en verano entre los que estáis/estamos de vacaciones y la menor actividad en los blogs, esto parece un desierto…

Y para muestra de “sequía” de ideas y “desierto” literario, aporto a la red la relevancia de un “clavo”.

¡Un caballo, un caballo! ¡Mi reino por un caballo!”
 
Esta famosa frase se le atribuye a Ricardo III -un nefasto monarca Inglés- y que la misma fue inmortalizada por William Shakespeare en la obra que lleva por título el nombre del rey en mención. La expresión fue pronunciada por Ricardo III mientras trataba de detener la desbandada de su ejército después de caer de la cabalgadura que los herreros le habían preparado con demasiada rapidez para participar en la guerra -a causa de que él mismo los presionó para alistar un caballo que no estaba herrado- y al ir a la batalla una de las herraduras del animal se salió de su lugar por la falta de un clavo bien colocado en el casco y le tumbó al suelo. Al darse cuenta que lo único que separaba el éxito del fracaso era su habilidad de ponerse al frente de su ejército pidió desesperadamente un caballo para sustituir al que insensatamente había forzado a cabalgar.

¡Pero no hubo caballo!…

-Por un clavo se perdió una herradura.
-Por una herradura se perdió un caballo.
-Por un caballo de perdió una batalla.
-Y por una batalla se perdió un reino.

Y es que las cosas hechas a la carrera no salen bien.
 
Y arriesgamos más de lo que ganamos cuando no prestamos atención a los detalles.

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Ya había publicado mi entrada, esta de la sequía, cuando descubro en el blog de Margarita, http://pergaminodesuenos.blogspot.com/2018/08/camino-de-piedra-azul-de-almudena.html tres poemas sublimes de la autora que presenta: Almudena Tarancón.

Ausente de toda sequía, fluye en ella el agua clara de sus versos...
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viernes, 20 de julio de 2018

Viejas piedras...


Tras dejar en los “udalekus”, centros de juego para niños en verano, a las dos peques de la casa, mi nieta Ziara, 7 años, y Mamía, 10, saharaui que comparte verano, piscina y agua en abundancia con nosotros, he pasado cerca de los muros de la iglesia del valle… Muros viejos. Con historia…

Bajo su pórtico, grande en comparación con ésta, se reunían antaño casi todos los vecinos, entonces de caseríos, que poblaban este pequeño valle de prados, huertas, ganado, montes y río a las faldas del monte Anboto, 1.331m.

Las “piedras viejas” tienen un encanto especial. Es igual que estén en casas de pueblos viejos, plazas, puentes, monasterios, iglesias, calles o muros. Eso viejo tiene algo entrañable para mí. Su color, su rugosidad al tacto, sus líquenes y musgos que el tiempo ha ido formando, sus vivencias, su historia, su imagen toda, me da esa sensación de… ¿cómo decir?… ¿hogar, recogimiento, seguridad, vida serena…, oasis en un mundo de vértigo? ¿Reminiscencias de vidas pasadas?

Si os acercáis a ellas con la mente abierta podéis oír sus cantos, o sus “cuentos”. Sus enseñanzas interminables... Las piedras viejas enseñan, como enseñan los árboles solitarios el sentido del mundo, o el fluir del río a su paso por el valle. A través de ellas podréis oír los ecos de fiestas o de tragedias habidas. Los lamentos oídos y las risas compartidas. Los primeros besos a los 14 años y los furtivos de los 46. El jadeo de los cuerpos apoyados sobre ellas en algunas noches tórridas de verano…

Las piedras viejas cuentan la historia de la vida. ¡Tu propia historia!

domingo, 8 de julio de 2018

¿Un día cualquiera?... ¡No, gracias!


¿Es hoy un día «cualquiera»?

¡Desde luego que no! La palabra «cualquiera» parte de señalar «algo» dentro de un conjunto… Qué canica quieres, qué zapatos te pones, qué día quedamos para comer, etc. Pero una vez escogido ese «cualquiera», pasa a ser algo concreto. Esta canica, estos zapatos, este día… 
 
Bueno, mirándolo así podría decirse que la palabra «cualquiera» es efímera…

Sí, podría decirse así. Efímera, pasajera, de tránsito de un punto/cosa «cualquiera» a otro/cosa «concreta»-

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¿Qué flor blanca (del magnolio) te gusta más aitite (abuelo)? ─me pregunta mi nieta Ziara, 7 años, mirando por la ventana─.
¡«Cualquiera» mi amor, todas son preciosas!
¡Pues a mí me gusta «aquella».
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jueves, 28 de junio de 2018

«Intuición»


Chófer de una empresa de material eléctrico viajó hasta una obra de construcción a entregar el material solicitado. Cuando llegó no había nadie esperándole… Llama a la empresa y ésta le dice:

Ahora mismo te mando a “un genio”… Lo que motivó la risa del chófer.

Quince minutos después llegaba el operario… No le pareció precisamente ese “genio” anunciado. Descargaron y se fue.

Días posteriores de entregas al mismo personaje le permitieron comprobar que su nombre era Eugenio.

Te mando a “un genio” y te mando a Eugenio suenan bastante parecido, y sin embargo la realidad era otra cosa.

¿Cuántas veces en la vida confundimos a los “Eugenios”, personas o situaciones con las que nos encontramos, con “genios” que no son tales? ¡¡O viceversa!!

Aunque la mona se vista de seda, mona se...”

sábado, 16 de junio de 2018

Evocación...


Evocación es eso con lo que nos embriagamos cuando, como al tomar una copa de vino, ello nos transporta a otro estado de nosotros mismos, otra conciencia, otra realidad.

Evocar es dejar de estar presente para viajar a otros mundos que ya no son…

Evocar es perder el instante real que somos. Y dejarnos deslizar por la cuesta abajo que representan nuestros recuerdos, nuestras vivencias de un ayer que fue… ¡Pero que jamás es!

Esta tendencia nuestra de «navegar» por océanos virtuales, sueños, recuerdos, ilusiones, querencias vividas, etc., que no son, es lo que nos impide arribar al puerto de la única realidad.

Muchas de las insatisfacciones que se viven… tienen su origen en esa evocación en la que nos permitimos naufragar.


El oleaje de las emociones que nos embargan, de aquí para allá, es la causa de nuestros propios desvaríos.

Entonces, ¿nos está sugiriendo que el mundo que vivimos, en el que vivimos y tenemos nuestro ser es el reflejo de nosotros mismos… Y no al revés?





¿Por qué tendría que sugerirle algo? ¡No, no lo hago! Ya se bastará usted mismo para ello… Si tiene a la mano un zapato precioso, que le gusta mucho (la evocación), y se lo calza a pesar de ser un número menor que su propia realidad necesita…, lo llevará el tiempo que quiera o, tal vez, el tiempo que el sufrimiento le permita. Más tarde o más temprano tendrá que hacer frente a «su» única realidad.

Blogger… ¡¡Ya llegan los comentarios al correo!!


Lo que yo he hecho:

"Cuando publiques una entrada nueva vas a Configuración.
En Comentarios tienes 4 opciones: Ubicación, Quien puede comentar, Moderación y Verificación.
¡¡Cámbialas!! Cambia a otras opciones distintas a la que tienes. No te olvides de pinchar arriba a la derecha: Guardar configuración.
Una vez hecho esto puedes volver a tus opciones habituales y volver a Guardar...
Yo dejo cambiada la opción de Página completa. (Parece que el hecho de cambiar algo activa la recepción de los comentarios)

¡¡Y listo!! ¡Ya recibes!"

Lo que hace Ángela (de Pinceladas al viento):

 "A mí me funciona cuando se sube la entrada pinchar el recuadro de "Avisarme"en los comentarios y entran ya en el correo."

viernes, 15 de junio de 2018

...el zapato!


Una mañana algo gris, nubosa, sin lluvia… Una mañana tranquila. El pueblo despierta a sus quehaceres… Dan las siete en el campanario de las Clarisas.

Abro la ventana y un ligero aire fresco se cuela en la habitación moviendo las cortinas… Observo la plaza y ya las primeras palomas se bañan en la fuente. La puerta se cierra de golpe! A lo lejos se oye el chirriar del carro de Juan, el lechero... Una voz de mujer le grita: ¡aquí aquí...!

Veo pasar a Lola con su cesto de verduras en la cabeza y el cántaro apoyado en su cintura camino del mercado. Cintura a la que casi le llega la gruesa y ensortijada trenza del color de la paja. Su andar, tan conocido por mí, hace que su falda se mueva con gracia... Su blusa florida se ajusta al cuerpo. ¡Hay cierto encanto en esta imagen!

¡Si se mira con detenimiento, consciente, se verá que la vida está bien tal como está! O dicho de otra manera: ¡sencillamente natural! (Lo que no quiere decir que si un zapato le aprieta, busque y se ponga otro)

¿Y la vida, no despierta la vida también cada mañana?
¡No, desde luego que no! Lo que no duerme no puede despertar.
Bueno, ya estamos matizando… Puede que algo de razón lleve… Pero yo lo decía en plan poético.
...Si la poesía le desvirtúa el lenguaje, lo que realmente es…, lo que quiere expresar, yo me lo pensaría…
¡Hombre, no me diga que cuestiona también la poesía!
No, no cuestiono nada. No me refería a la poesía en sí. Que si bien no domino, valoro como expresión natural del alma. Me refería más bien a su “plan poético”. Su juego de palabras. Que en este caso le hacer afirmar/creer que la vida duerme y despierta.
¿Ha visto alguna vez que el río duerma?
No, eso es cierto. Siempre le veo fluyendo..., en movimiento continuo.
Pues así es realmente la vida. Otra cosa será como usted la perciba... Y la viva.

lunes, 11 de junio de 2018

El reencuentro...


Hola a todos, amigos y participantes de estas tertulias en el mundo de la comunicación que suponen estos espacios llamados blogs.

Algo alejado de ellos por estar enfrascado en otros temas, familiares en este caso, me abro de nuevo al día a día natural.

Ya he intentado escribir algo en las últimas semanas pero descubro que no encuentro tema de interés…, que no es que no los haya, pero parece que yo no estoy en ellos. ¡Curioso esto! Creo que engarza con mi despedida de la época de cuentos e historias de amor...

Veamos como me estreno…

Mi hija les compró a mis nietas una pecera y un pez de colores vivos y llamativos. Que resultó ser un «betta», también conocido como «luchador de Siam».

Para que no se encontrase solo les compré otro más normal. Éste naranja, rechoncho y con tres colas. Y poco después otro delgado y dorado.

Estos «betta» son muy llamativos, muy territoriales y con cierta agresividad hacia otros peces. Hacia los de su especie, ¡a muerte! No es el caso aquí, si bien se observa que de vez en cuando los “mantiene a raya”.

Estábamos esperando temperaturas más de verano para sacar a los dos últimos y llevarlos a un estanque al aire libre de la zona. Estanques de parques donde ya viven desde hace tiempo otros peces de colores. Procuramos inculcarles a las peques que cada cosa debe estar en su lugar natural… No podemos hacer lo mismo con el luchador pues al ser de aguas cálidas, no aguantaría los fríos del invierno.

¡Oiga, le ha quedado muy natural la historia! No tiene el encanto y el misterio de cómo acabaría el “caminante de mochila y caramillo tocando bajo los soportales de madera de los pueblos antiguos” pero tiene su interés… No en vano eso de los «bettas» no es un tema conocido.
Bueno verá…, tenía otro asunto en la mente, éste más acorde con los tiempos que vivimos. Concretamente con el cambio de estilo, y ¡resultados!, que se ha producido en la gobernalidad de este país.
¿Resultados dice?, pero hombre de Dios si llevan cuatro días…
Pero los primeros ¡resultados! ya están a la vista.
¡No le entiendo!
¡Pues está claro! En la ciudadanía se ha instalado la ilusión, y la firmeza, de que otra manera de hacer las cosas es posible. Y de que ello ya está al alcance de la mano. Que los recursos del país, ¡haberlos hailos!, bien distribuidos, equilibrarán la convivencia, la igualdad, los asuntos sociales y la estabilidad del país.
Ummmm…, algo ingenuo le veo.
¡No crea!… A menos que pertenezca usted al “cuerpo de escopeteros”, tiene que advertir los cambios que se inician.
¿Cuerpo de escopeteros? ¿Y eso que es?
Pues a mi modo de ver son esos ciudadanos, entre otros en los que sí está justificada su crítica, que ya desde el primer momento y sin tener en cuenta nada más que su propia inercia de verlo todo negativo, imposible de cambiar, todos son iguales, etc., empiezan a “disparar” sobre el nuevo equipo de gobierno… tratando de que todo suceda como ellos creen que tiene que suceder!

¿Cómo podrían ver cambios en sus vidas quienes hacen de la queja y la resignación su estandarte?

domingo, 29 de abril de 2018

...mar de pañuelos!


He respondido a todos los comentarios recibidos en la entrada anterior… Pero he de reconocer que no esperaba ese mar de pañuelos despidiéndose de mi… ¿A dónde queríais mandarme exactamente, a mí, que no tenía intención de ir a ninguna parte jajajajajajaja…

Bueno, hechas unas risas, merecidas y deseadas, paso a lo serio…

Mi nombre, Ernesto, suele dar pie a confusión: Eduardo, Gerardo, Alberto, Luis (este es el nombre que la madre de un amigo mío empleaba, su hijo se llama Luis), etc. y no una vez, sino muchas. Y un día decidí poner freno a tanta ligereza…

A quien me llamaba por un nombre que no era el mío le decía sonriente: “me debes un euro”. ¡Nunca más se volvían a equivocar! Incluida la que me llamaba Luis. Y me llamó la atención este hecho pues es una mujer mayor y creí que no lo retendría. Al día siguiente ya me llamó por mi nombre al cruzarse conmigo. Lo que provocó mi carcajada… Y es que Don Dinero es Don Dinero.

Permitidme pues que, sino haceros pasar por caja, no es el caso, sí puntualice, en la primera estrofa del poema de Machado mi “debéisme”… jajajjajajaaja…

Y las dos últimas: “a bordo, ligero, casi desnudo...” en clara alusión a mi última frase en la entrada anterior, esencia de lo que realmente expresaba.

Y al cabo, nada os debo; debéisme cuanto he escrito.
A mi trabajo acudo, con mi dinero pago
el traje que me cubre y la mansión que habito,
el pan que me alimenta y el lecho en donde yago.

Y cuando llegue el día del último viaje,
y esté al partir la nave que nunca ha de tornar,
me encontraréis a bordo ligero de equipaje,
casi desnudo, como los hijos de la mar.”