No busques la verdad; simplemente, deja de atesorar opiniones... Si quieres conocer la verdad, entonces no sostengas opiniones ni a favor ni en contra de nada. Establecer lo que te gusta frente a lo que no te gusta es la enfermedad de la mente.- (seng-ts'an)

http://www.oshogulaab.com/ZEN/TEXTOS/HSINHSINMING.htm

lunes, 9 de diciembre de 2019

1925

1933. ¿Seguirá sonriendo igual hoy, 86 años después?


Aunque no con el entrañable sonido de la zambomba y la pandereta, que muchos hemos conocido, llega de nuevo este momento llamado Navidad. Que, evidentemente, no es el de aquellos tiempos en que, por lo menos éste que escribe era niño… Y vivía y percibía las cosas y el mundo de manera diferente.

Si era mejor o menos mejor que éste de ahora, cada quien lo catalogará en función de valores, creencias, sensaciones y experiencias.

La costumbre, la tradición, lo “políticamente correcto” sugiere la felicitación pertinente. ¡Ahí va la mía desde el corazón! 

¡FELICES FIESTAS A TODOS!


1925. Dispuesta a vender todo el lote... ¿Quién compra... esa alegría natural?


¿No sería más bonito y entrañable decir aquello que decía la familia Ulises en sus historietas de los almanaques del TBO allá por los años cincuenta? 

¡FELIZ NAVIDAD Y PRÓSPERO AÑO NUEVO!

Puede ser… Aunque si lo mira bien verá que eso de la Navidad, las peladillas, las pasas, el belén, la copita de anís o coñac, que le servían en estas fechas cuando iba de visita, los villancicos y demás, ha decaído mucho…

Sí, puede que tenga razón… Las cenas familiares de antaño, el reunirse toda la familia, el ambiente entrañable que se vivía (por lo menos desde la óptica de los niños), ya no es lo mismo. Muchas familias parecen disgregadas. Se reúnen, si es que lo hacen, los más próximos, en distancia y en afecto… A los demás, familia y amigos, una carta, una postal de felicitación, cuando no un mail o un simple whatsapp.

Son los tiempos… Adaptarse a ellos, o mejor, vivirlos de acuerdo con uno mismo y no al son de costumbres, antiguas o modernismos, es la clave. Piense que, si no sus hijos sí sus nietos, no habrán conocido ni oído hablar, tan siquiera, de aquellas épocas suyas.


1933. ¿Recuerdas estos instantes?


Sí, es cierto. No me apena que estas cosas hoy hayan “perdido” el encanto del ayer… ¡Qué objeto tendría echarlas de menos! Las recuerdo brevemente, pues estancarse en ellas, sería perderse la realidad del momento.

Lo que sí puede hacer, permítame una sugerencia, es dejar de lamentar el estado de las cosas que vive o cree percibir… ¡Cierto que los reyes de hoy, no le traerán lo que usted mismo no sea capaz de producir. Procure relativizar los chascarrillos que los medios de comunicación le presentan como realidades ineludibles. ¡No son tales! Y si bien es cierto que le informan de las noticias…, no se lo cuentan todo. Y además, dichos medios, a nivel de dirección o propietarios, tienen sus propias ideologías e intereses.

Es cierto que en estos tiempos no se oye el sonido de la pandereta y la zambomba… alegre y desenfadada (bueno, de la “pandereta” puede…), pero recuerda que lo natural de antaño, hoy en día cuesta encontrarlo.
Esta "reliquia" del pasado también. (Diez de cada generación) Es una imagen de la red... No me busquéis aquí!

miércoles, 4 de diciembre de 2019

Una gran idea... ¡Anímate!

Una gran idea para los tiempos que vienen.


Hoy es uno de esos días en los que parece que nada relevante pasa y sin embargo no he parado de “trabajar”, con el ordenador, desde que me he levantado a eso de las seis y media. (Son las nueve y treinta.) Y cuando digo trabajar, es literal. Nada de trastear por la red, blogs, etc.

Cartas a unos y otros, temas varios pendientes. Mails también, reenvíos de unos a otros, etc. Todo cuestiones administrativas y legales… ¡Entretenido!

Observo los tejados de enfrente a través del ventanal y los veo blancos de la helada que ha caído esta noche. Ya ayer, la luna brillante y sin nubes en el cielo, presagiaban el frío. Y en eso estamos hoy a estas horas: frío, a pesar de que luce el sol.

A las dos hemos quedado con una pareja a comer en Vitoria. Un pequeño asunto que tratar nos obliga. Nadas serio, disfrutaremos de la comida y compañía. Y encauzaremos el tema de la mejor manera.

¡Oiga, no parece que esté diciendo nada de interés! Más parece un monólogo entre sus ocupaciones…
¡Pues sí, tiene usted razón! Verá, por hablar, hablaría con cualquiera de cualquier tema… Pero sucede que no hay nadie a mano, y menos a estas horas. Y en cuanto a escribir sobre algo…, no sabría ahora mismo ni de qué ni a quién. Y tampoco me siento impelido a ello. Creo que voy a dejar que la vida siga su curso, ¡natural!, y lleve la iniciativa… Si bien algunos proyectos para hoy ya están marcados.

¡Qué simple es la vida!, que no aburrida, cuando somos capaces de hacernos a un lado. O dicho de otra manera: no tintar de relevante a lo que apenas lo es. ¡Empezando por uno mismo!

viernes, 29 de noviembre de 2019

¿Impuestos?... ¡Sí, gracias!




¡Los impuestos! (seguro que la palabra no deja indiferente a nadie.) Los impuestos, eso tan inherente a las sociedades en su conjunto, tiene tres variantes, cuando menos.

1ª.- Los impuestos, recaudados por el gobierno, tienen la finalidad de cubrir los gastos de, pensiones, sanidad, educación, vivienda, empleo, servicios sociales, becas, el paro, el sostenimiento del sistema de bienestar, dependencia de nuestros mayores, minusválidos, el propio Estado, que lo forma la propia sociedad, etc. Entre otras muchas atribuciones.

2ª.- Servir de “estaca” a ciertas formaciones políticas para “atizar” al adversario. La “estaca” suele ser el mantra, generalmente de las derechas, de que si gobiernan los suprimirán. Cosa lógica dentro de las campañas para captar votantes. Otra cosa es que “esos votantes” se lo crean. Cosa que suele abundar.

3ª.- Los impuestos, suprimidos, y en esta ocasión si puede que lo sean, conllevan algo tan simple y elemental que no es fácil de percibir por quienes esto aprueban, dándoles el voto a quienes lo promueven.

Si no hay impuestos que recaudar, o estos se han reducido mucho, está claro que los españoles vivirán mejor, gastarán más y serán más felices… Hasta...

Hasta que la caja del Estado, mermada, no pueda cubrir la sanidad, educación, vivienda, empleo, pensiones, servicios sociales, becas, el paro, el sostenimiento del sistema de bienestar, dependencia de nuestros mayores, minusválidos, etc.

Y entonces, esos gobernantes, los que “hubiesen arrasado” prometiendo la bajada de impuestos, se hubiesen dirigido a sus votantes, y resto del país, y les hubiesen dicho: ¡¡Habéis vivido bien unos meses, pero ahora toca apretarse el cinturón, ¡no hay un “duro”!!

¡¡Ni para gastos de pensiones, ni sanidad, educación, vivienda, empleo, servicios sociales, becas, el paro, el sostenimiento del sistema de bienestar, dependencia de nuestros mayores, minusvalidos, etc.!!

¡¡Y por ello tendréis que contratar la mayoría de estos servicios con la empresa privada!! Pensiones, sanidad, educación, vivienda, etc...
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¡Santa inocencia! Quienes dan su apoyo a estas formaciones cuyo programa es la interesada bajada de impuestos, por un lado, y la sacrosanta zanahoria patria por otro, ¿no se dan cuenta de la utilización que se hace de ellos?

Todo el mundo tiene derecho a expresar sus preferencias.
¡Cierto! Y respetadas quedan. Pero a la vista de lo que están haciendo “sus preferencias” en los pocos días que llevan en el cargo…, no parece la mejor opción para generar estabilidad, concordia social, paz, trabajo de calidad y, sobre todo, un clima natural de convivencia entre todos los ciudadanos de este país.

miércoles, 20 de noviembre de 2019

tic-tac tic-tac tic-tac...



Si bien, y más con la edad, podríamos distinguir diferentes “tramos” en nuestras vidas, bebés, niños, adolescencia, juventud, “novia”, en aquellos tiempos, hoy la cosa va por otras vertientes, matrimonio, casábamos jóvenes, hijos, etc., etc., estos, los tramos de la vida, hoy en día encierran múltiples momentos. Cuando estábamos en “un tramo determinado” no éramos conscientes de ello. ¡Evidentemente!

Con 13 años no conocíamos el tiempo… Con 18 teníamos todo un mundo por delante… Ya los 30 nos hacían más responsables. Había un futuro que guardar, mantener, alcanzar…

Hoy, cumplidos los 71, sigo viviendo el mismo momento, instante, de siempre. ¡El instante! ¡No hay nada más!

Lo que parece atrás y adelante, ayer y mañana, pasado y futuro, no es más que el ejercicio de la memoria y la imaginación. Y aunque cueste verlo así, aceptarlo, ¡así es!

Es como el consabido sueño, esa vivencia que se experimenta cuando se duerme. ¿Se experimenta? ¿Quién experimenta? ¿El personaje soñado del sueño?

Lo que realmente quiero señalar, ese aquí y ahora es y será siempre ¡eso! Ese único instante, solo y nada más, en el que se vive.

Y que si ahora es gris, limitado, pobre o falto de salud, no quiere decir que en el siguiente sea igual. Puede ser diametralmente opuesto.

Esta reflexión surge de las lamentaciones de alguien, de avanzada edad, al que he leído hace poco, y que parece creer que él y su vida, su tramo de “ahora” mismo, su instante, no tiene posibilidad de cambio. ¡Y no es así!

De hecho ahora, en este instante en el que lees esto, es más que probable que su punto de vista, su vida, haya cambiado.


Bueno… ¿No sabe hablar de otra cosa? Siempre está con el sueño, el recuerdo, el ansia del mañana, que según usted no hay tal, etc.
Sí, algo de razón tiene… Y no es que lo busque o no tenga nada más de que hablar, aunque no mucho más, no crea, pero en este caso respondía, traté de hacerlo, a este buen amigo en la distancia.
Si estuviésemos a mano uno y otro, un gran abrazo mitigaría en mucho su sentir!

sábado, 16 de noviembre de 2019

Un día del ayer...

Aquellos años vividos...


Sonó el silbato en la escalera…, dos veces…, silencio…

Una voz de hombre clamaba...

¡Telesforo García!… ¡Margarita Cifuentes!… ¡Rogelia Tizón!…

Y al poco se oía como se abrían algunas puertas y alguien bajaba las escaleras…

Poco después éstas se cerraban de nuevo!

El cartero había traído correspondencia. Generalmente era una alegría recibir aquellas cartas. Abuelos, primos, amores, amigos…, mi tía Lolita...

¡Aquellas cartas!… ¿Adónde fueron?… ¿Qué se las llevó?… ¿Volverán algún día?

¡Sí! ¡Hoy han vuelto!… Apenas un instante… Cartas que tuvieron su razón de ser. ¡Que la tienen hoy!

(Solo por hoy, queridísima, vuelves a la vida...)

jueves, 7 de noviembre de 2019

Hola... soy yo!



...¡La Conciencia!

¿La conciencia… Y eso qué es?
Pues… la Conciencia… ¿No ha oído hablar nunca de la Conciencia?
¡Manuel… ¿Has oído hablar tú de algo que se llama la conciencia?… ─Pregunta Juan─.
¡Ahora no caigo… ¿Cómo dices que se llama?
¿Conciencia ha dicho usted? ─Le pregunta Juan a la Conciencia─.
Eso mismo, ¡Conciencia!
Tendrá que disculparnos… Por estos lares parece que no se la conoce! Y dígame, ¿exactamente qué es ello?… ¿Para qué sirve?… No sea que nos estemos perdiendo algo de interés.
La Conciencia es usted, son ustedes, es esto y aquello. La Conciencia es Todo. ¡La conciencia YO SOY!
Esa palabra me suena… ¿Tiene que ver con la religión?
Tiene que ver con todo. No necesariamente con una parte… Si bien “ésta” también es! Si usted va al campo, por ejemplo, verá trigales cargados de espigas verdes con incipientes granos de trigo, punteadas por infinidad de amapolas. En el prado cercano, cubierto con una fina capa de hierba, puede que observe conejos comiendo, o correteando unos tras otros. Urracas, abubillas, gorriones, mirlos, algún cernícalo o milanos sobrevolándolo. Alcornoques, encinas, algarrobos, zarzas, abejas, lagartijas, etc. Y en el río que lo cruza, peces, ranas, alguna culebra, etc., etc. ¡Y a todo ello le llama “Naturaleza”!
¡Claro, la naturaleza! Eso ya lo conozco…
¿Sí? ¿Es consciente de lo que está diciendo? A esos cientos, miles, de “cosas” que ve, percibe, conoce, interactúa con ellas, les llama Naturaleza… una! Es decir, comprende, o por lo menos acepta, que a todo eso, ese conjunto de cosas, se le conozca como la naturaleza.
¡Pues la Conciencia viene a ser algo parecido. Solo que no abarca solo una parte… la naturaleza, los océanos, la tierra, la humanidad! ¡¡Lo es Todo!!
No le cojo el punto…
Ya lo veo, pero observe… Usted, que reconoce que la multiplicidad de cosas “naturales” es la ¡naturaleza! una sola, le cuesta reconocer, admitir, que el resto de cosas, incluido usted mismo, todos ustedes mismos, también son una sola cosa. ¡Son la Conciencia!
Y ésta, se manifiesta en esa multiplicidad de cosas que ustedes identifican con lo que creen ver, con lo que creen que son, con lo que creen que todo es.
Y es de este “olvido”, confusión, error, que parte su realidad.
Bueno, si lo que dice es cierto, que todo es, somos, esa conciencia, no parece que su “conciencia” sirva para mucho… No habría más que ver cómo está el mundo. Algo caótico…, y cada vez más. Cada vez más incomprensible. Como los pueblos, las gentes, la humanidad en su conjunto… Venimos de algo que, más o menos, identificamos como nuestro, nosotros, el ayer conocido, vivido, pero si miramos al mañana, incluso el hoy mismo, creo que no entendemos nada.
¡Aunque parezca que estamos en la modernidad… a ninguna parte!
Por ahí va la cosa… Ustedes no son “eso” que creen. Lo mismo que cuando sueñan que vuelan, ¡vuelan!, en el sueño. Pero es al despertar, y solo entonces, que se dan cuenta de la realidad.
Entiendo que quiere indicarnos algo… Y algo relevante, sin duda, pero, ¿sirve para algo?
¿Sirve para algo despertar del sueño, por placentero o trágico que éste sea? Cuando despierte, quien ya lo ha hecho, descubre otra cosa.
Qué él y la Conciencia son lo mismo. ¡Una sola cosa!
El Océano y la gota son solo y exclusivamente agua.
Cuando la gota desaparece (despierta), aparece el Océano.

Puede que le cueste aceptarlo con tanta sencillez…

domingo, 3 de noviembre de 2019

No sé qué título ponerle a esto... ¡o sí!





(Tal vez ninguno sea lo mejor)

Habiendo leído en la prensa hace unos días un artículo sobre cierto ruiseñor… (no, no me refiero al ruiseñor de Avignon, Mireille Mathieu), éste era poco melodioso… Más bien sus expresiones cantoras se equiparaban mejor con el graznido de los «cuervos». Además, cantaba fuera de lugar. En su pueblo, su tierra, no eran canciones del lugar, no eran canciones apreciadas... Podría decirse que de cada mil habitantes, solo dos o tres las valoraban.

¿Y?...
Amenizaba a sus vecinos con amplia variedad... Una de sus preferidas, entre otros himnos militares, G. Civil, etc., era: "El novio de la muerte."
¿Y?...
¡Pues que tanto la amaba... y tanto la llamó, que un buen día ésta, llegó!
¿Y?...
¡Dejó de cantar!
¿Volvió la normalidad al pueblo?...
¿Sí, pues también el resto de la bandada emigró al norte... de Europa!

miércoles, 30 de octubre de 2019

...tal vez mañana!


No voy a decir el tiempo que llevo ante esta página en blanco... Escuchando música, sí, por acompañar lo que fuese a surgir, pero... nada ha surgido!

¡Mañana será otro día! Chao!

Caos!


Hola, me llamo Julio David ha dejado un nuevo comentario en la entrada ""Redes sociales" de 1952...":

Esta pregunta me la repito siempre: ¿Será que la tecnología vuelve ambigua nuestra soledad? Porque derechamente sí o sí fomenta la cesantía. Menos gente se requiere como mano de obra y se construyen más robots para que cumplan la misma función que antes cumplía tu vecino. Ciertamente no sabemos si sentirnos totalmente solos del todo puesto que vivimos una era de conexión total con el resto del mundo pero, al mismo tiempo, nos conectamos a través de los demás en nuestras casas, en nuestros dormitorios, sin salir de la cama. Solos. ¿O no? Únicamente la revolución que se produzca a partir de esto nos dirá, con los años, si estuvimos bien o mal. Y todavía así dudo que haya un acuerdo global. Como suele pasar siempre. En toda materia. Por mínima que sea. Y que nos lleva a la guerra como si lo fuera todo de todo.”

Texto de Julio David como comentario en mi blog.

Me ha impresionado el certero análisis que hace de una situación actual, y que muchos tienen presente sin atreverse a ponerle nombre!

La tecnología, la soledad, la mano de obra con menos gente, los robots, las funciones de tu vecino. El totalmente solos y el nos conectamos a través de los demás… en nuestras casas, sin salir de la cama…

¡La revolución!… ¿Habrá una revolución?… ¿Un acuerdo global?… ¿Una guerra de todo?…

Cuando años ha empezaba a moverme en, por llamarlo de alguna manera, el cuestionamiento de mis creencias…, realidades, comunes a la mayoría, un amigo mío, que en el aquel tiempo ejercía, sin saberlo, de introductor en la materia, solía afirmar, cuando la realidad chocaba con la Realidad, que había un Orden y un ordencito!

E identificaba ese Orden con el Todo. ¡En el que todo estaba/está bien!

Y al ordencito, como el quehacer de cada ser humano… en su vida y circunstancias.

¡Hay un Orden que gira en un sentido… natural! Sí giras en él, todo va bien.

Pero si te dejas llevar por el ordencito, las creencias, lo que ignoras, tus apetencias, tus desagrados, lo que valoras como bueno y lo que rechazas como menos bueno, harás de tu vida un caos!

¿Será éste el caos al que hace referencia Julio David?

¿Tienen todos, los del Orden y los del ordencito, la misma meta a alcanzar?

¡Sí, sin duda! ¡No hay otra! Pero…

Si bien todos los caminos conducen a Roma, los “segundos” harán del suyo una nueva subida al Gólgota.

sábado, 26 de octubre de 2019

"Redes sociales" de 1952...



Las redes sociales de aquella época las constituían las sillas, generalmente bajas, con las cuales la gente de entonces, “ayer”, bajaban a la fresca, a las reuniones que se formaban en la calle frente a las puertas de las casas, escaleras, etc., de los pueblos y ciudades.

El calor reinante al anochecer, la falta de televisores, la vecindad, la proximidad de la gente, la comunicación, el diálogo, el haber cenado, o no, según la hora en que se formasen, etc., hacían de aquellas “redes sociales” algo entrañable, cotidiano…

Que la “modernidad” fue haciendo perder, como tantas otras cosas. Cierto que trajo avances: la lavadora, el frigorífico, la fregona con palo, etc. ¡No cabría dudar de esto y mucho más! Pero… ¡cuánto se llevó!

Compaginar “pérdidas” y “ganancias” es, a día de hoy, para quienes vivimos aquellos ayeres, un casi constante mantener el fiel de la balanza en su justo término.

Las generaciones del mañana, mis nietas por ejemplo, también echarán de menos, cuando las canas afloren, sus equivalencias a las sillas aquellas de madera y cuerda...

jueves, 24 de octubre de 2019

...hoy!


Siete de la mañana. Día frío, de otoño, lluvioso… Las calles están cubiertas de las hojas desprendidas… El poeta vibra con la imagen… El ciclo de la vida continúa!

Por un momento el recuerdo se ha ido hacia atrás, muy atrás. 1956, Noia, Galicia. Allí viví con mis abuelos durante unos 6/8 meses. Después volví con mis padres y hermana a Es Pont d’Inca, Palma de Mallorca…

Luego la vida continuó.

Hoy tenemos novedades tempranas que modifican ligeramente estas primeras horas del día. La compañía de la luz cortará el suministro a las 8:30 hasta las 11:00. (Ya tengo sobre la mesa la batería del ordenador). También una vela y una caja de cerillas.

Un té verde, tres pastillas, complementos sobre algo que ya ni recuerdo, recomendadas por la naturópata hace años, y, seguir tecleando. Tal cual estoy haciendo con este texto.

De vez en cuando mi esposa me indica un artículo más a apuntar en la lista de la compra…

Llama nuestra hija, va camino de Francia, tiene visita… ¿Puedes recoger a Ziara en la logopeda a la una y cuarto? (Ziara, nuestra nieta de 8 años)

¿Cabe sencillez mayor en el día a día de cualquiera?

Hoy el día ha surgido así… ¡Mañana Dios dirá!

miércoles, 23 de octubre de 2019

...el "día después".


La meta ya está en ti... Pero al no saberlo, no creerlo, sigues buscando...

Hoy es el “día después” de mi entrada anterior… escrita, comentada, respondida… Toda una experiencia!

Hoy toca, no pasar página, claro que no, hoy toca seguir el punto y seguido que suelen ser nuestras vidas.

Punto y seguido que, creemos, suele tener tres facetas, cuando menos (pues en esto de las “creencias”, la imaginación se desborda). “Ayer”, hoy, “mañana”.

Si no hubiese “memoria”, no existiría el “ayer”. Cabe deducir, pues, que la realidad de ese ayer es ¿efímera?…

Sin “imaginación”, es impensable imaginar un hipotético “mañana”.

No hay “ayer”, no hay “mañana”… Solo queda, como hecho real, “tangible”, cuantificable, eso que denominamos hoy. Y aún así, matizable hasta el infinito. Pues en sí no es un ente concreto. ¡Tampoco existe un “hoy”!

Pues éste, está compuesto por una infinidad de instantes… ¿Cabría pensar que uno tras otro, las 9:00, 9:05, 9:10, 9:30? ¡No! ¡Todos a la vez!

Lo que el ser humano percibe como tiempo, pasado, presente y futuro, podría no ser más que un instante perpetuo…

Que si bien no es fácil de percibir, y menos aceptar, podría ser real.

Algo farragoso viene usted hoy…
Sí, puede parecer… El día ha salido así!
Quiero creer que algo de lo que señala puede que sea verdad… Pues ya he oído algo al respecto en otros tiempos… Pero reconocerá conmigo que lo que expone, cuesta asimilar… ¡El tiempo!
Sí, lo sé lo sé… Ha sido un teclear tras otro lo que ha acabado componiendo esto… No tengo mayor interés en hacer de ello algo útil para nadie, ni señalar camino alguno. ¡Para nada! Al fin y al cabo cada quien vivirá su vida acorde con sus creencias, conocimientos, lecciones pendientes de trascender, metas, etc.
¿Metas dice?…
Pues sí, metas! Si bien hay que reconocer que esto de las metas, de cada uno, queda bastante confuso en estos instantes que vive la humanidad.
¿Podría decirse que la gente tiene mil y mil cosas como objetivos a alcanzar en sus vidas y que la meta no es una de ellas?
¡Podría decirse así!

viernes, 18 de octubre de 2019

El páramo...





...de amig@s.

Tras el verano, y no sé si por el propio otoño que nos embarga, y la consiguiente caída de las hojas, algunos comentaristas, casi todos amig@s, se han ido descolgando de este espacio. No especialmente de éste, pues tampoco ellos se prodigan mucho, casi nada, en los suyos. Nada que decirles al respecto. Faltaría más. Yo mismo también lo hago… Aunque no suele ser habitual.

Pero el caso es que, y con los geranios pasa lo mismo, cuando alguno se marchita, por la causa que sea, propia o ajena, se le “sustituye”. No a ella o a él, ¡evidentemente! No hay sustitución que valga tratándose de amigos o conocidos entrañables. Pero sí al espacio que dejan vacío.

Y por ello me propongo acceder a otros blogs, generalmente los saco de listados de blogs amigos, que ya conoces la temática que emplean, o comentarios en estos. Y de esa experiencia, recomponer el ramillete de siempre. Es decir, esos 28/35 comentarios que solía haber en cada entrada.

Y no, tampoco soy tan ingenuo como para no tener en cuenta que no siempre son los demás los que se “van”… Que puede que uno mismo, por las temáticas que trata, o por otras razones, se encarga, sin pretenderlo, de hacer de su espacio un páramo yerto!

En fin, un entretenimiento más a realizar. Que así como en el têt a têt diario, los contactos, los saludos, las pequeñas frases, las sonrisas y hasta las cacajadas, las gratas relaciones que se fomentan, etc., están a la orden del día, en esto de las redes, y ésta es la única que frecuento, parecen estar en baja.

Dicho todo lo anterior con el máximo respeto y aprecio por quienes, por una u otra causa, se han tomado un impasse en esto, han cambiado de preferencias, han encontrado ese silencio reparador…, etc.

Y todo ello para bien! Pues ahí afuera están esperando otras personas encantadoras con las que interactuar.

¡Chao chao amig@s!

¡Bienvenidos amig@s!

domingo, 13 de octubre de 2019

Respeto.


La honda con la que tira mi amiga es similar a la que venció a Goliat por parte de David. Nada que ver con esta imagen.

Más vale que te hagas anacoreta...”
Eres así como un anarquista, pero de los que le gusta que le sirvan, ¡aunque no!, porque eso de la igualdad entre todos los hombre no es una doctrina que te caracterice...
Conseguí lo que pretendía” :))))) (Un emoticono con una sonrisa finaliza el texto)

Este texto, simpático y desenfadado donde los haya, pertenece a mi muy buena amiga… No voy a poner nombres. Solo diré que según cómo se levante, o haya dormido, tira con honda o me invita a tostadas con mermelada… Que nunca he saboreado pues la distancia que nos separa, física, es de varios cientos de kilómetros.

Como veréis, entre anacoreta, anarquista y “no es una doctrina que te caracterice”, intenta darme una colleja detrás de la oreja jajaajjajaja…

Y es que ella es así. Como el diablo. Cuando no tiene nada que hacer, ¡mata moscas con el rabo!

Pero lo que me ha llamado la atención es esa frase de: ...”igualdad entre todos los hombres...”

Y le he respondido:

En cuanto a la igualdad esa, de catálogo y cartón piedra, no existe. Ni existe ni se pretende que exista. Y para muestra, el mundo tal y como lo conoces en realidad. Y no en el manido folletín de los mítines de campaña de los oportunistas a la caza de "despistadas". (Esto iba en referencia a sus, respetados, gustos de partido político).
Lo que hay, y debiera abundar más, es RESPETO por los demás. “

Y sí, creo, sé, que eso de la igualdad entre todos es, cuando menos, una entelequia, o zanahoria puesta delante del asno… Que es cómo el poder económico del mundo ve y considera mayoritariamente a la gente. Este poder puede ver o actuar, intentarlo, como guste. ¡Si bien es cierto que si está ahí, y aplica sus políticas, es porque la “gente” se lo permite… con sus preferencias políticas a la hora de votar!

RESPETO… por lo demás!

Esto sí que es una realidad. Y al alcance de la mano de cualquiera! Y si lo pones en práctica, lo haces tuyo, lo aplicas, verás las cosas del día a día cambiar… a mejor! Las tuyas y las de los demás.