No busques la verdad; simplemente, deja de atesorar opiniones... Si quieres conocer la verdad, entonces no sostengas opiniones ni a favor ni en contra de nada. Establecer lo que te gusta frente a lo que no te gusta es la enfermedad de la mente.- (seng-ts'an)

http://www.oshogulaab.com/ZEN/TEXTOS/HSINHSINMING.htm

miércoles, 14 de noviembre de 2018

¡Adiós!


Su significado literal sería el antiguo: “vaya usted con Dios”. Palabras en desuso excepto en pueblos y utilizadas principalmente por la gente mayor. Y hasta el actual “adiós” empieza a ser sustituido por otras expresiones, entre ellas, la que parece extenderse por todas partes: ¡chao!

Considero que la palabra “adiós” no solo tiene su valor de significado sino también cierto encanto en lo que sería: “hasta luego, hasta la vista, hasta otro día…, hasta siempre”, etc.

Y sin embargo en su acepción más dura, ¡el adiós es tajante!, corta relaciones, amistades, parentescos, todo lo se le ponga por delante.

¿Es este segundo “adiós” algo que surge de la noche a la mañana entre las personas? Excepto en encuentros puntuales del día a día, malavenidos, no lo creo. Y sí que puede ser el colofón de un proceso, que puede que no se sepa bien cuando comienza, pero que tiende a acabar como el rosario de la aurora.

Distanciamientos, desavenencias, rupturas, “una y no más Santo Tomás”, etc., suelen darse con el “santo y seña” del adiós. Punto final que sintetiza movimientos y actitudes previas, generalmente utilizadas por todos los participantes. Si bien la mayor intensidad y actuación, suele provenir, en un principio, de una de las partes.

Palabras inadecuadas, gestos fuera de lugar, desencuentros repetidos, faltas de respeto que no se valoran como tales, etc., son el caldo de cultivo de estas situaciones. Que una vez iniciadas, no suelen tener buen final.

¿Diría que ese “segundo adiós” del distanciamiento y las desavenencias es algo negativo, que habría que procurar evitar, prevenir con un mayor diálogo, comunicación , etc.?
Creo que suele darse ese intento de prevenir el adiós, la ruptura definitiva, el “si te he visto no me acuerdo” pero… cuando los intentos se vuelven infructuosos… es mejor dejarlo estar.
Permítame una última pregunta… ¿cree usted que una disculpa a tiempo, un lo siento, un “no me di cuenta”, podría mitigar las consecuencias?
¡Podría sin duda!… Pero no suele ser frecuente… Es una “rara avis” difícil de ver! Debe tener en cuenta que si bien usted ha podido hacer “nada”, al otro su “nada” no le ha sentado nada bien.

jueves, 8 de noviembre de 2018

¿Y por qué canta el pájaro?



Hay enseñanzas en la humanidad, simples frases a veces, que son auténticos postes indicadores de la verdad, la realidad y el “lo único que hay/eres”. Las hay a miles y miles… También están las otras, las huecas, las superficiales, las inútiles, las de moda, las de “hoy para mañana”, multiplicadas hasta el infinito.

Las primeras, escogidas, el grano entre la paja, producto de la sabiduría natural. Resguardadas, que no escondidas, para quienes se adentran en su búsqueda, o bien les ha llegado la hora de topar con ellas.

¿Las segundas?… Observa a tu alrededor la vorágine de sin sentido en la que se encuentra la mayor parte del mundo, tu contexto más próximo… tú mismo, tal vez.

simples frases a veces”...

Ésta que sigue está extraída de una tira de cómic publicada en la última página de un periódico cualquiera. ¡Y dice tanto!

Se ve a Sócrates paseando por los pasillos de una gran superficie comercial, supermercado, mirando todos los productos expuestos en las estanterías. Y según llegaba al final de las mismas, exclamaba para sí:

Hay que ver la cantidad de cosas que hay que no necesito”.

Un cómic, un cuento, una fábula… ¡una parábola bíblica! Unas palabras que llegan hasta ti y dejan huella. Una enseñanza, una guía, una advertencia… ¡No una imposición! La sabiduría, el despertar, no se imponen. ¿Cómo podría imponerse algo que tú ya eres?

Es cierto que mientras permaneces dormido, incluso en el sueño de cada noche, tus facultades están mermadas. ¡Eres!, pero no eres el todo de cuando estás despierto. Tu vida entonces se desarrolla en sueños… mentales. ¡No “reales”! No te mueves de la cama pero viajas por todo el mundo, vuelas, navegas, ríes o lloras, haces cosas increíbles…, e inútiles, pues tú y tu cuerpo permanecen sin moverse. Y sin embargo estás vivo… Y si tienes una pesadilla, sufres… por nada, pues ella no es real.

¿No se parecería esto, el dormir, el soñar, con la vida que llevas cuando estás despierto? ¿No será la vida que llevas, despierto, el sueño de una vida más profunda, más real, a la que todavía no has despertado? ¿No sientes que te sobran infinidad de cosas, ideas, conceptos, creencias, algo de “no saber”, valores huecos… Y por lo que te afanas día tras día, vida tras vida?

Curiosa su apreciación… Por un lado nos cuenta un chiste y por otro pretende ligarlo a algo más profundo que, personalmente, he de reconocer no me siento identificado…
¿Usted cree?
¡Desde luego! Considero que bastante complicado es ya el mundo en el que vivimos como para tener que adentrarnos en otras supuestas realidades que, si fuesen ciertas, ya se sabrían… Ya se hubiesen publicado, enseñado, ya serían de dominio público. No acaban de convencerme sus palabras.
¡Ni lo pretendo!
¿Por qué siempre parece estar hablando de lo mismo... sin acabar de decir nada concreto?
¿Y por qué canta el pájaro?... El pájaro no canta porque tenga una afirmación que hacer. Canta porque tiene un canto que expresar. (Esta última línea, extraída del libro de Anthony de Mello: “El canto del pájaro”.

jueves, 1 de noviembre de 2018

¿Quién eres?...

 
Antiguo árbol genealógico que solían poseer las familias nobles.

En esta tranquila y medio soleada mañana de día de “difuntos”, y sin mucha inspiración para decir nada de interés, y sin que guarde ninguna relación el tema que trato con el día que es (acabo de caer en la cuenta de la coincidencia), ha surgido lo que sigue:

Mis bisabuelos paternos, naturales de pequeños pueblos de labriegos de Palencia y Zamora, emigraron a Galicia. Allí se casaron con dos mujeres de estirpe Céltica.

(“Dos etnias diferentes se reparten el territorio [nacional]. Las de estirpe celta, que con sus poblados y castros se asientan fundamentalmente en el norte y el oeste del país. Y las de tradición íbera o ibérica, que se extienden a lo largo de la franja mediterránea y sus áreas de influencia. En las tierras de la Meseta, la mezcla entre ambos pueblos dará lugar a las tribus celtíberas, las habitantes de Numancia.”).

Y mi abuela materna, Catalina Roig (pronúnciese Rochs) Mayans, con la que convivía todos los veranos en vacaciones, cuyas raíces se pierden en la isla de Formentera (Baleares). Y que en algún momento emigró a Ibiza, donde casó con Juan Torres Torres, sería de estirpe Íbera. (Comentaba que en su isla, de niña, no conocían los zapatos ni los burros).

Cuenta la leyenda que Aníbal Barca (247- 183 a.C.), el que cruzó los Alpes con su ejército y 38 elefantes, nació en la isla de Ibiza al tener que atracar el barco en el que viajaba su madre, embarazada, por una fuerte tormenta.

Y puesto que nací de Celtas e Íberos en Eivissa, suelo bromear con el hecho de que, tal vez, sea pariente del tal Aníbal.

Viajar y conocer otras tierras y gentes, siempre he practicado. 

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Sería curioso que algún familiar o amigo se sintiese reconocido en estos datos.

Bisabuelo: Juan Calvo Chicote, carabinero, Vino desde Bermillo de Sayagos, cerca de Zamora.
Familia en Palencia capital: Lupiginia, Eutiquio...

Bisabuelo/a: Leandro Marcos y Leonor Cagide, de Lugo. Ésta no sabía de leer ni escribir. Él era carabinero. Vino de Palencia, de Valdeolmillos. Creo que hay familia, alguien por Vitoria.
Marcos después pidió la cartería de Muxía. Abrieron una fonda. Muy conocidos.

Mi abuelo: Ernesto Calvo Pardo. Mi abuela: Josefa Marcos Cagide. (Noia. A Coruña)
Mi padre: Ernesto Calvo Marcos. Mi madre: María Torres Roig. (Ibiza)
Yo: Ernesto Calvo Torres.
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jueves, 25 de octubre de 2018

...el reflejo.

 


Anoche sonreí al salir del cuarto de baño pues volví a hacer el gesto de apagar la luz en el alargador que durante unas semanas ha ido del interruptor exterior en el pasillo al aplique interior y nos ha permitido tener luz. Un fallo en dicha llave nos ha mantenido en esta situación. Felizmente resuelta desde hace días por nuestro amigo “vale para todo” Mohamed.

Y sin embargo he seguido haciendo el gesto, por reflejo involuntario, de dirigirme a un inexistente interruptor colgado frente al espejo.

Y pienso, sé, en lo nefasto que es que nos guiemos por impulsos “reflejos” y no por las realidades que nos envuelven… Y somos. ¡Y son los demás!

Intrascendente es este ejemplo de un simple interruptor de luz, pero… ¿cuántos interruptores internos pulsamos de manera “refleja”, inconsciente, automática, en el día a día que nos llevan a situaciones no precisamente cómodas?

No voy a señalar ni una sola. Todos albergamos, hemos experimentado, infinidad de ellas. ¡Y seguimos! Y así va el mundo. A impulsos sin medida.

Y así van muchos, de salto en salto, en ocasiones como “pollos sin cabeza”, “montándolas pardas” en sus vidas y en las de los demás.

Con el agravante de que hay quienes se valen de estos impulsos incontrolados nuestros, generalmente emocionales, para hacernos ir por aquí y por allá en intereses que no nos benefician en nada.

Ésos, ni se mueven a impulsos ni actúan de manera incontrolada. Más bien al contrario. Todo medido hasta el mínimo detalle para conseguir sus objetivos.

Y aquí entraría la publicidad, las empresas de servicios: sanida privada, educación privada, pensiones privadas, etc. Los grandes centros comerciales, los bancos, etc. Y...

Ciertos partidos políticos con ansias de poder. De "poder" dirigirnos a todos en políticas restrictivas en sanidad, educación, vivienda, trabajo, libertades sociales, etc., como las experimentadas en etapas anteriores. Y sin más programa político/social que el enfrentamiento entre unos contra otros. 

─Vaya, no parece pintar usted muy alagüeño el futuro inmediato de este país.
─Al contrario, considero que si bien en el caso del interuptor inexistente en el cuarto de baño fue el impulso involuntario el que me hizo levantar la mano buscándolo,  será el voto consciente, y positivo, de la mayoría el que afiance la nueva línea política que ya se impone en beneficio de muchos.
─¿Se atrevería a hacer un diagnóstico para las próximas elecciones generales?
─Si el gobierno actual agota la legislatura, es decir, si se le permite llevar adelante todas sus políticas sociales, económicas, laborales, etc., y por hacer un pequeño juego, sí.
 ─A ver a ver...

PSOE:......................106. Ahora: (84)
PP:.............................105.           (134)
U-PODEMOS:........78.             (67)
C,s:..............................23.             (32)
ERC...............................?                (9)
EAJ-PNV.....................?                (5)
MIXTO..........................?              (19)

martes, 16 de octubre de 2018

...en las orillas!

 
Orillas de un río rojo. (Betina Levin)

Una hoja en blanco, un día que amanece, una playa sin olas… El silencio de la noche todavía no se ha ido… ¡Todo un mundo por delante! Por hacer, por tejer, por pintar de colores que no están definidos a esta hora del día. Puedes hacer del lienzo lo que quieras. ¡Arte o rutina! ¡Vida o sueño! (Ten cuidado, este último puede convertirse en “pesadilla”)

Es curioso, empiezas a desperezarte, te incorporas al mundo, giras y giras, marcas destino…

¡¡Viajeros al tren!!

Y resulta que para lo que para ti es un inicio, para el río de la vida, que fluye en el valle, es una continuidad. Un instante, sin principio ni final.

¡Oiga, si lo que dice es cierto, y no dudo que algo de realidad conlleva, dígame ¿dónde situaría la realidad del ser humano en su esencia más profunda? ¿Dónde las interminables dificultades que parecen acompañarle desde la noche de los tiempos, en que transitaba/transita por aquel valle de lágrimas? ¿Dónde las efímeras gotas de felicidad y risas, el paraíso perdido, que parece haber heredado de su primeros padres… tras la caída?
¡En las orillas!
¿En las orillas?…
Sí, en las orillas. En las orillas del cauce por el que fluye la vida de cada uno. Éstas están, son, para facilitar el transito, el fluir natural de las aguas que todos somos, el encuentro de todos nosotros, el fundirse con el Océano al final del camino… ¡Cuando la gota desaparece aparece el océano!
No sé si será esto que describe el destino final de la persona…, pero a la vista del mundo que recorre ahora, no lo parece…
Ya le digo, es cosa de las orillas… En el fluir natural del río, si éste se va deteniendo en cada recodo de ellas, distracciones, creencias, decisiones efímeras, ignorancias, etc., está claro que no llegará fácilmente a su destino.
¿Quiere decir con ello que estamos condenados al fracaso, a la interminable travesía del desierto, al destino incierto?
¡En absoluto. Es más bien todo lo contrario! No habiendo principio ni final, ¡ya estamos en ese Océano! ¡Ya somos Él!
¿Y entonces, todo este infierno que nos rodea, que condiciona nuestras vidas, nos engulle en el torbellino sin fin?…
¡¡Una simple creencia errada!! ¡Lo que usted cree que es (en su vida, en su entorno, en el mundo), acaba siendo lo real!

jueves, 11 de octubre de 2018

Paisaje de otoño...




Convaleciente de una operación quirúrgica, nada serio pero sí algo molesta, y mientras observa por la ventana como la brisa agita las hojas de la palmera y nubes blancas conjugan formas con el azul, se da cuenta de la falta del sonido humano que hoy abriga su alma… Lo único que se oye es la nueva música que está escogiendo.

Tal vez sea ésta la causa de todo… El sonido y su ausencia. También, cómo no, cierto cansancio y limitación física que la situación le crea. El no poder salir a recorrer sus calles de siempre…, sus gentes, sus risas, sus abrazos, sus holas y charlas…, se sume al instante en que estas palabras toman forma.

Nuevos cambios aparecen en lontananza… Se cambian de casa…, más al interior del valle. ¿Más silencio? ¿No será demasiado precisamente ahora? El descubrimiento de carencias, que creía trascendidas, propias y ajenas. La falta de estímulo que puede crear el hecho de que ¡hoy está todo hecho, mañana Dios dirá!, puede que también incida en ello.

Descorcha una botella de vino, lleva semanas sin probarlo, y según se sirve un vaso recuerda las palabras de Hermann Hesse en “El Caminante”:

”Tenía planes mucho más bonitos para esta tarde: cena y alojamiento en la taberna de pescadores, paseo por la playa, baño en el lago y tal vez nadar a la luz de la luna.

En lugar de eso, un cielo desconfiado y sombrío deja caer, nervioso y destemplado, una llovizna caprichosa, y yo, no menos nervioso y destemplado, vago por el paisaje insólito. (…). Dios sabe a qué se debe. El ánimo es endiablado, el aire, lánguido y desagradable, mis ideas, taciturnas, el mundo sin brillo.

Me haré asar unos pescados y beberé el Nostrano en un vaso de cristal grueso, y consumiré largos cigarros Brissago y escupiré al fuego de la chimenea, pensaré en mi madre y trataré de exprimir algunas gotas de dulzura de mi temor y mi tristeza.”

lunes, 24 de septiembre de 2018

"Huellas".

 
¡Súbete al tren!
La vida es como un viaje en tren a un destino “concreto”, que al desconocerlo, solemos llamarlo “incierto”… (En realidad no hay nada incierto en dicho viaje, pero al “no recordarlo”, corremos como pollos sin cabeza de aquí para allá por este corral llamado mundo)

En dicho viaje, la ola de vida que vivimos, nos encontramos en múltiples situaciones y con infinidad de personas… Básicamente podría decirse que la vida es eso: situaciones, experiencias vividas, y con quienes las vivimos.

En ambos aspectos, “cómplices” que nos acompañan un trecho del viaje, las personas, y los “paisajes” que pasan ante nuestros ojos por la ventanilla, las experiencias vividas, dejan en nosotros huellas.

Huellas” que solemos catalogar de buenas o menos buenas, aceptables o “líbreme Dios de esto”. Vivencias deseadas o pesadillas a evitar. Sea como sea, y haciendo un símil con las vías del tren, recorreremos nuestro viaje casi casi sin salirnos del camino… trazado.


¿Trazado?… ¿De antemano?… Pero... ¿no quedamos que tenemos libre albedrío para decidir si ir por aquí o por acullá. Con fulano, zutano o merengano?

Libre albedrío y determinismo parecen las dos caras de la moneda que, al despertar cada día, tendríamos que enfrentar. Pero no es ese el caso. Ambos aspectos podrían ser “reales”… ¡La meta ya es! El propio viaje es la meta. (Frase hecha que muchos repiten y pocos aceptan). Y el “libre albedrío” es lo que decides cuando al salir de casa saludas, o no, al vecino. De esa decisión tuya surge que tengas una convivencia placentera o de tensión en la comunidad.
¡No hay mucho más! Pero la complejidad de tu mente, crea universos en los que, embarcado, recorres vericuetos y laberintos sin fin para llegar a ninguna parte… (Generalmente llenos de "sufrimiento" con algún paréntesis de "felicidad")
Y también esto forma parte del camino. ¡El tuyo, naturalmente!
Cuando te canses, o por la dureza del tramo que recorres, decidas cambiar, observa al gran maestro: el río (el que enseñó a Vasudeva, en la vida de Siddharta)
Fluye, fluye sin cesar. Ni tan siquiera es consciente de camino alguno y menos metas. Y sin embargo siempre llega a la misma, el final: El Océano. Lo único real. ¡Tú!

domingo, 16 de septiembre de 2018

...el "regalo".


Envió un “regalo” a su amiga por su cumpleaños. Una noria le dijo previamente… Y ésta se escandalizó. (Efecto calculado por él, por supuesto, como sorpresa para ella).

Toda la conversación se desarrolla por mail
─Ella.- Pero..., ¿una noria? ¿Con lo grande que es, con lo que pesa... Y para qué quiero yo una noria?... jjajajajaajajja..
─Él.- Bueno, peso y tamaño es perfectamente asumible... Podrás llevártela a casa silbando sin ningún esfuerzo. Y en cuanto a la utilidad, es muy práctica y necesaria. Como bien sabes, sirve para extraer, hacer visible el agua oculta... dando vueltas en círculo... generalmente empujada por un "pollino" jajajajajajjajaaja...
─Ella.- “...ya estoy viendo el "pollino" jajajajajajajajajaja... no tengo duda que será de gran utilidad,...”
─Él.- “Cuando la recibas me avisas, tengo que indicarte como apretar cierto tornillo...”
─Ella.- “jjajajajajaja... me estás asustando! Buen día ...!”
Al día siguiente... 
 ─Ella.- “...y yo pensando dónde poner una noria jajajajajajajajajaja... me mondo!!! A ver esas indicaciones que tienes para mi, que las voy a necesitar para leer a Osho... dime dime jajajajajajajajaja... vaya vaya...
─Ella ironizando.- Hola, hola... - ¿Ha llegado la "noria" a su destino? - Creo que si... si se refiere a un cuadernillo, fotocopiado, donde aparece un hombrecillo con gorrito que quizás va a seguir dando vueltas y vueltas en el mismo cielo.
─Él.- Aunque si crees que tengo clave alguna para que tú "leas" a Osho... vas lista "listilla".
─Él.- “Hola hola de nuevo.
Lo que tienes en tus manos sí es una “noria”, metafóricamente hablando, claro. Y con una “función” útil, práctica y necesaria... “hacer visible el agua oculta... (se refiere al “Ser” interior de cada uno), dando vueltas en círculo... generalmente empujada por un "pollino" ¿Lo coges?... ¿Sí, no? No es a mí a quien puedes responder. Ni pregunto ni me concierne.
Y ahí está todo querida amiga: noria, función, hacer visible, vueltas en círculo (sin ir a ninguna parte) y..., no podía faltar el “pollino” que hace todo esto posible... Siempre y cuando sea capaz de: dejar de hacer el “pollin@” jajajaajjajajaa..., dejando de dar vueltas en círculo, tratando de hacer visible algo... que ya lo “Es”!, comprometiéndose en funciones que no necesita y, montándose norias no necesarias... y menos las “regaladas” por algún otro “pollino” que, no sabiendo qué hacer con la suya, o sí, trata de darle utilidad compartiéndola.
Estas páginas de Osho: “Un solo cielo”, me llegaron hace bastantes años. Y las he leído varias veces, la última en estos días. De ahí que surgiese el regalo de cumpleaños jajajajjaja...”
Fuerte abrazo de nuevo ... Chao chao.
─Ella.- “No hay preguntas amigo mío, leeré y te veré entre vuelta y vuelta jajajajajjaja... seguro!”

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Oiga, lo que no entiendo muy bien es por qué a un regalo que parecen ser unas cuartillas escritas las cataloga como “noria”…
Bueno, tiene usted razón, un libro no es precisamente una noria… Pero puede usted convertirlo en ella (dándole vueltas sin fin) si la utilidad que le da es la que se sugiere en este texto: “...“hacer visible el agua oculta... (su propio Ser interior), dando vueltas en círculo... (sin avanzar un ápice) generalmente empujada por un "pollino".
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viernes, 31 de agosto de 2018

Bailaora...


Bailaora de flamenco (Fernando Botero)

Mail de mi buena amiga que da pie a mi entrada. Publicada con su permiso.
Me acordé que te he mandado esta mañana una foto, y ahora me arrepiento después de que esta tarde te preparabas para entrar en un estado de espiritualidad, jajajajaja, aunque la foto es de lo más normal… (Se refiere a la conversación mantenida con ella esa tarde).
Bueno, esto es para pincharte un poco, pues como comprenderás a estas alturas de la vida, me importa poco como pienses, mientras no te metas conmigo malamente, jajajajaja.

Entonces ya no te mandaré las fotos del castaño, aunque puedo enviártela sin castañas, solo con algo colgando... un chuletón de vuelta y vuelta.”
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Buen día…

Muy simpática, risueña, elegante y movida la joven que baila en esa fotografía... Si yo supiera también lo haría. Nada que ver con "espiritualidades" de catecismo.

En cuanto a la conversación de ayer, más trascendente de lo que pudiera parecer, es a su vez de lo más natural. "Normal" puede que no, pero eso ya es asunto de cada uno.

Meterme contigo va a ser que no... Si bien alguna broma que otra puede que caiga. ¿Cómo sino nos vamos a entender?

La frase "el solomillo vuelta y vuelta", en alusión a esa invitación tuya a comer, quiere significar que al margen de la conversación de ayer, sus lecciones, (aquí me refiero a tres hechos sucedidos ayer tarde en los que mi "ego", mi orgullo, mi sentido "crítico" con lo que otros hacen...mejorable, dio pie a una toma de consciencia...), aceptadas por mi parte dadas las tres experiencias vividas, uno sigue siendo el mismo... De aquí, con los pies en el suelo y todo lo demás... Solo que "en el suelo y todo lo demás", pierde mucha de la relevancia que se le ha ido dando. Se hace, o se pretende, casi lo mismo pero de otra manera... Más simple, mas ordinaria, más desapegada de lo que no tiene "sustancia o realidad".

Que no hayas oído, hasta ahora, hablar de estas cosas que trascienden el saber y las creencias humanas más comunes, no es razón, incluso en ti, para "negarlas". Tampoco para creerlas... Basta con dejar la puerta abierta a la posibilidad de que algo de eso, que llega hasta ti hoy, pueda tener, tal vez, algo de real...

¡De lo que me hablas nada sé... ni creo en ello tan siquiera..., pero no podría negar que no sea cierto!

De todas formas es irrelevante que sepas o no, que creas o no, que rechaces o no. ¡La vida es... otra historia! Distinta a tus creencias e ignorancias de hoy. Como ya te dije ayer, por esa vereda he transitado mucha parte de mi vida. Sé lo que piensas, lo que rechazas, las dudas... y hasta los miedos que provoca... Que se suelen disfrazar de "saltos" en el vacío en busca de afianzar lo "conocido".

Decías ayer que tú no volverás a este mundo, en otra reencarnación, en un intento infantil de compararte con el "despertado", lo que en otras culturas se entiende por haber alcanzado la iluminación, que realmente no volverá! ¡¡Aquí nada tiene que hacer ya!! Ello no deja de ser un juego de palabras, sin sentido real, pues nada sabes de lo que hablas, de lo que eres, más allá de la apariencia, el sueño que vives/vivimos, lo ilusorio, lo no real, el valle de lágrimas que este mundo es!

Y sin embargo esto, este mundo, lo único que hay aquí abajo (frase hecha)..., es la fragua perfecta para modelar lo que puede entenderse como.. eso que está ahí. Lo real en ti desde siempre... pero que está sin descubrir.

Ayer, toda tu vida por lo que parece, dabas pasos en una dirección, hoy puede que sean los mismos, mañana Dios dirá. No seré yo quien intente, o tenga interés, en cambiar nada en tu vida.

Sri Nisargadatta Maharaj afirmaba que:

"Usted no es el pensamiento ni el sentimiento, el tiempo ni el espacio, la mente o el cuerpo. Usted no es nada que pueda comprender, definir, explicar¡ Usted es la Realidad Absoluta!"

Jesús enseñaba a sus seguidores que: "Estáis en el mundo (sus valores, sus creencias, sus limitaciones) pero no sois del mundo."

Estas frases son metafóricas... Algo quieren decir. A algo señalan. Sin esta comprensión no tienen valor alguno. De hecho serían contraproducentes pues no son comprensibles, viables, en términos humanos…

A la espera de ese solomillo o chuleta, vuelta y vuelta, me despido hasta la próxima charla… de interés!

Fuerte abrazo.

domingo, 26 de agosto de 2018

La vida es... una tarde de verano!


¿Es la vida una tarde de verano en un pueblo tranquilo de un pequeño valle que cruza un río? ¡Sin duda!

¡La vida es siempre y en cualquier lugar o circunstancia!

Bueno, pero estará de acuerdo conmigo en que lo mismo que no todas las tardes son iguales, los pueblos tranquilos y los valles pequeños, a las “vidas” les pasa lo mismo. ¡No todas son iguales!

En apariencia pudiera ser… Pero ni aún así… Usted parece referirse, posiblemente, a que no percibiendo vidas iguales, unas deben ser mejores que otras. ¡Y puede que ejemplos no le falten! Pero yo intento ir algo más allá… Hacia algo más profundo que, siendo consustancial con el ser humano, no se hace evidente con facilidad… ¡Casi nunca!… A menos que usted cambie...
Lo que usted llama diferentes vidas, unas mejores que otras en su apariencia, podrían no ser tales si tiene en cuenta un detalle. Una vida no es un instante, sino la secuencia de muchos. Y estos no son siempre iguales.
¿En qué secuencia, momento, instante, de su propia vida podría decir que es, o ha sido, ¡o no!, una buena vida?
Posiblemente, en función de edad y otras circunstancias, no pueda. Pues habrá pasado por distintas situaciones en las que unas le habrán parecido buenas y otras no tanto.

¿Qué quiere decir con eso de que cambie? ¿A qué tengo que cambiar?

En realidad, y en este caso, la palabra cambiar es una forma de hablar… Pues no hay tal cambio que deba/pueda producirse… ¡Usted ya es! Podría entenderse mejor la cuestión si la cambiamos por: despertar. (Aunque también ésta no abarca la realidad a la que se refiere)

Uy uy uy… muy confuso parece esto.

Sí, ya le dije que no es fácil, pero no se preocupe… ¡Cuando el alumno esté preparado, aparece el Maestro!
Cuando usted esté dispuesto, preparado, listo…, surgirá el cambio.

¿Y mientras tanto?…

¡Siga de vacaciones. Poco más puede hacer!

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En el despertar, toda búsqueda es una pérdida de tiempo. 
Todo esfuerzo es contraproducente.
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Sintió la inquietud un día y salió en su "busqueda"... 
Tras un largo periplo creyó haber llegado al final de su camino. ¡Cerrado el círculo!
Pero descubrió que había llegado al punto de partida...
Y comprendió que si bien no había habido viaje, la travesía (experiencia) resultó imprescindible.
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martes, 21 de agosto de 2018

ésos... ¡no volverán!


Pretender saberlo todo siempre es un error, a menos que realmente lo sepas...”

Curioso este enunciado que he encontrado como comentario en un blog. Y dado que la imaginación para escribir parece estar de vacaciones, aquí no llega nada, pues me agarro a este clavo ardiendo para intentar hilvanar unas líneas de entretenimiento.

Podría preguntarse uno que cómo el autor sabe que lo que realmente sabe no es un error de pretensión…

Y la respuesta es que no lo sabe.

En las palabras “saberlo todo” el autor parece indicar la Realidad Una. ¡Absoluta! ¡Lo único que Es!

Parafraseando el enunciado, para un entendimiento mejor, podría quedar así:

Pretender (saber, conocer) ser (si uno es no necesita “pretender”, “saber” o “conocer”) la Realidad Absoluta es un error, a menos que realmente lo seas”.

Creo que queda más claro así (dentro del galimatías que todo ello produce…) el sentido que el autor parece querer expresar. (Y si no fuese el caso, que el autor me disculpe la osadía)

Y como decía el poeta Gustavo Adolfo Bécquer…

"Volverán las oscuras golondrinas
en tu balcón sus nidos a colgar,
y, otra vez, con el ala a sus cristales
jugando llamarán;
pero aquellas que el vuelo refrenaban
tu hermosura y mi dicha al contemplar,
aquellas que aprendieron nuestros nombres…
ésas… no volverán!"

Jugando con las palabras del poeta para señalar que, igual que las golondrinas, nuestros compañeros de blog, hoy de vacaciones o medio mudos por el calor,

-volverán a colgar sus textos en nuestro balcón/blog,

pero que...

-algunos de aquellos que aprendieron nuestros nombres…,
-ésos… ¡no volverán!