No busques la verdad; simplemente, deja de atesorar opiniones... Si quieres conocer la verdad, entonces no sostengas opiniones ni a favor ni en contra de nada. Establecer lo que te gusta frente a lo que no te gusta es la enfermedad de la mente.- (seng-ts'an)

http://www.oshogulaab.com/ZEN/TEXTOS/HSINHSINMING.htm

domingo, 13 de octubre de 2019

Respeto.


La honda con la que tira mi amiga es similar a la que venció a Goliat por parte de David. Nada que ver con esta imagen.

Más vale que te hagas anacoreta...”
Eres así como un anarquista, pero de los que le gusta que le sirvan, ¡aunque no!, porque eso de la igualdad entre todos los hombre no es una doctrina que te caracterice...
Conseguí lo que pretendía” :))))) (Un emoticono con una sonrisa finaliza el texto)

Este texto, simpático y desenfadado donde los haya, pertenece a mi muy buena amiga… No voy a poner nombres. Solo diré que según cómo se levante, o haya dormido, tira con honda o me invita a tostadas con mermelada… Que nunca he saboreado pues la distancia que nos separa, física, es de varios cientos de kilómetros.

Como veréis, entre anacoreta, anarquista y “no es una doctrina que te caracterice”, intenta darme una colleja detrás de la oreja jajaajjajaja…

Y es que ella es así. Como el diablo. Cuando no tiene nada que hacer, ¡mata moscas con el rabo!

Pero lo que me ha llamado la atención es esa frase de: ...”igualdad entre todos los hombres...”

Y le he respondido:

En cuanto a la igualdad esa, de catálogo y cartón piedra, no existe. Ni existe ni se pretende que exista. Y para muestra, el mundo tal y como lo conoces en realidad. Y no en el manido folletín de los mítines de campaña de los oportunistas a la caza de "despistadas". (Esto iba en referencia a sus, respetados, gustos de partido político).
Lo que hay, y debiera abundar más, es RESPETO por los demás. “

Y sí, creo, sé, que eso de la igualdad entre todos es, cuando menos, una entelequia, o zanahoria puesta delante del asno… Que es cómo el poder económico del mundo ve y considera mayoritariamente a la gente. Este poder puede ver o actuar, intentarlo, como guste. ¡Si bien es cierto que si está ahí, y aplica sus políticas, es porque la “gente” se lo permite… con sus preferencias políticas a la hora de votar!

RESPETO… por lo demás!

Esto sí que es una realidad. Y al alcance de la mano de cualquiera! Y si lo pones en práctica, lo haces tuyo, lo aplicas, verás las cosas del día a día cambiar… a mejor! Las tuyas y las de los demás.

domingo, 6 de octubre de 2019

...el encuentro.




Caminaba por la acera a paso rápido, acababa de comprar algunos frutos secos para su batido de mañanas y, al volver la cabeza a la acera de enfrente, la vio. Joven, unos 30, tal vez, morena, pelo corto, liso, con un vestido estampado a la altura de las rodillas… embarazada! De muchos meses ya, si bien su paso era natural. No parecía que le afectase el tamaño de la tripa. Iba acompañada de un matrimonio, ¿sus padres? Posiblemente.

No, compañero de su edad, o parecida, no había…

Se miraron… Él no quiso resultar molesto y volvió su cara durante unos segundos… Pero volvió a mirarla… Ella no apartó sus ojos de él. No en vano había cierta distancia entre ellos. No se sintieron incómodos.

Mientras él abría el maletero de su coche para introducir las compras, ellos cruzaban la calle hacia su acera… Volvieron a mirarse, esta vez más cerca…

Y elaboraron un poema.

En aquella mirada limpia, serena, de aquellos ojos grandes y negros, expresivos en su naturalidad él leyó lo que ella quiso que leyese. La comunicación entre ambos en aquellos pocos segundos fue clara e intensa.

Ella le dijo que se encontraba bien, en su embarazo y en su vida… Él le transmitió que lo sabía… Pero que percibía un deje de algo. No, tristeza no, pero sí que algo no estaba…

Ella esbozó, desde su alma, una sonrisa sin alegría… Él le hizo ver su proximidad, su afecto, su amistad.

En su mirada, él leyó de nuevo…

Sí, tienes razón, «ayer» estaba acompañada por el padre de mi hija, y hoy no lo estoy. Cosas de la vida. «Ayer» tenía un compañero, y hoy ignoro donde está...
...Lo siento...
Bueno, la vida continúa... Estoy bien... Mis padres, mi familia, mis amigos. Me siento segura. Es una agradable sensación... Me siento querida... Y también acompañada por esta pequeña que ha decidido compartir su vida conmigo!

Sus más de treinta años de diferencia de edad, no permitían equívoco alguno. Allí no había nada más allá de una sencilla comunicación. Limpia y natural. De las miles y miles que se producen entre la gente día a día, pero que no siempre, casi nunca, se saben interpretar.

De ahí la soledad que tiende a envolver a las personas entre si. El silencio que se crea, y que nadie quiere, pero que muchos fomentan... De ahí también esa falta de alegría generalizada, esa incomodidad soterrada y manifiesta con la que muchos se levantan cada día..., en un intento de superarla pero..., compañera ineludible, de nuevo, por las noches en la cama.

Lo que allí surgió, entre estas dos personas, no fue más que el desnudamiento de alma. El encuentro de dos seres que se reconocían en lo más profundo de sí mismos. El abandono momentáneo del escenario en el que la humanidad interpreta sus papeles. ¡No su realidad!

domingo, 29 de septiembre de 2019

Sobrevivir...



Este extraordinario poema es obra de Juan L. Trujillo, del blog  http://juanltrujillo.blogspot.com/ , personaje conocido para muchos en este mundo de blogs.

Que hoy me haga eco en el mío, se debe a dos factores. El primero, su temática. Me ha impresionado. El segundo, que cuento con su aprobación para ello. Gracias Juan.

Sobrevivir.

Lo difícil es, saber vivir todos los días.
Llega un momento, en el que se deja de ser,
aquel que reverdecía con brotes de esperanza
para ser la ceniza que sobra del sarmiento.

Me obsesiono con aquello que perdí
y termino por ser esa tristeza que queda
entre el llanto y la palabra.

Empiezo a ser el perpetuo fracaso,
el héroe anónimo que nunca ganó nada,
aquél que no supo leer las profecías.

Viviendo entre dos siglos,
sigo sin saber,
de que plata están hechas las estrellas,
cuantas luces caben
en la bella conjunción de una gota de lluvia,
donde va a parar la gasa de la espuma.

Y lo que es peor, nadie me explica,
por qué rendijas del pasado,
por qué oscuros sumideros,
se perdieron, aquellos sueños
que le dieron color a mi existencia.”

Y éstas mis apalabras que empezaron como comentario para su blog y, ha terminado todo en el mío.

Buen día Juan.

Si bien poema, que no siempre, casi nunca, tiene que ver la temática con el autor, en esta ocasión, y valorando tu poesía, llama mi atención el tema…

¡Sobrevivir!

He de reconocer que no me hallo en esa tesitura…, pero sí que un cierto eco de terceros puede que intente llegar desde la lejanía. ¡No creo que me encuentre! ¡No creo, no quiero, que ello suceda nunca!

Me conozco, me conozco bien. La edad, el tiempo vivido, el que vivo hoy (y aquí no hay más que el “hoy”), no abarca esa idea de “dejar de ser”.

El de la primera comunión en Ibiza, el que entró a trabajar como dependiente en El Corte Inglés, el que hizo la “mili” en el Pinar de Antequera, Valladolid (solo hice once días), se casó, tuvo hijos…. Se instaló en el País Vasco hace unos 47 años, abrió tiendas, se fueron cerrando. Vio amaneceres… ajenos, y puestas de sol, compartidas… ¡Aquél, éste, no dejará nunca de ser!

Pero he de reconocer, también, que hay un cierto sentido de “realidad” en tu exposición. Creativa, poética sin duda, y ello hace que no se sepa bien si hablas en primera persona, que no lo creo, o como el artista que eres en cuanto a creaciones, pintura, poesía, narrativa, etc.

Lo que sí creo, ¡sé!, es que el tema de hoy sí puede que refleje la “realidad” de algunos… ¿Muchos? ¡Tal vez!

-”...ceniza del sarmiento...”
-”...aquello que perdí, tristeza, llanto...”
-”...perpetuo fracaso, nunca ganó nada...”
-”...sigo sin saber...”
-”...nadie me explica… el color de mi existencia...”

martes, 24 de septiembre de 2019

¿Cuentos?

Están por todas partes... pero usted no los ve!

¿Puedo contar cuentos?
¡Claro, puede contar lo que guste, crea o sepa!
Pero el cuento en sí no refleja realidad…
Bueno, o sí! Puede usted contar cuentos, fábulas, leyendas, certezas, creencias, “me han dicho...”, “he leído...”, etc.
¡Puede usted contar de todo!
Las leyendas, por ejemplo, suelen tener un poso de realidad… Es decir, señalaron en su día realidades, incluso realidades con las que el ser humano interactuó, pero, el paso del tiempo hizo que éstas se fuesen olvidando… Y solo quedó el “cuento”, la leyenda, la fábula.
¿Puede darme un ejemplo?
Usted reconoce los llamados elementos de la naturaleza. La tierra, el agua, el viento, el fuego, etc. Los ve influenciar cada día a través de los medios de comunicación… Y a la vez cree usted, dadas las consecuencias últimas habidas, que es usted rehén de ellos. ¡Pero no es cierto… del todo!
En la antigüedad, esa a la que la memoria actual (la ignorancia) hace inaccesible, el ser humano, elemento de la naturaleza así mismo, interactuaba con ellos.
¿Con los elementos?
Con los elementos y con los ¡elementales!
¿Elementales?…
¡Elementales! Realidades que fueron, ¡son! Pero que hoy solo se las ve, se las acepta, como cuentos para niños, leyendas, etc. Y que están representadas por esas figuras denominadas gnomos, elfos, hadas, ninfas, ondinas, etc.
¿Me está tomando el pelo?
¡En absoluto! Me limito a denominar en su lenguaje, limitado y distorsionante, realidades con las que usted interactúa constantemente… y sin saberlo. Y lo que es peor… Sin utilizarlas a su servicio.
¡Son extremadamente serviciales y obedientes!
¡No sabe usted lo que se pierde!

sábado, 21 de septiembre de 2019

Aníbal Barca.

Miriam de Magdala.


Observo, desde el mirador del salón, como el viento de anoche ha arremolinado en gran cantidad las otoñales hojas desprendidas de los árboles. Veo también avanzar a una joven, con cierta limitación mental, y paso vacilante, precedida por su cuidadora… Quien respeta su paso, su ritmo, y quien va girando la cabeza hacia ella en intervalos que no superan los cinco o seis segundos. ¿Cabe mayor atención, mayor cuidado, mayor amor?

¿Fue un “desgracia” el nacimiento de esta joven afectada por esa circunstancia? ¡¡En absoluto!! El nacimiento de alguien no supone desgracia alguna. Igual que la partida de este mundo tampoco la supone.

En el primer caso, ¡la bienvenida! En el segundo, si fuésemos realmente conscientes de la realidad que ello encierra, la ¡simple despedida!, el respeto a su vida vivida y, si cabe, el agradecimiento por haberla podido compartir.

Ahora pasa por debajo de mí otra mujer mayor, en silla de ruedas, guiada por otra persona dedicada también a cuidarla…

Al otro lado de la calle, en la esquina, una mujer alta, de espaldas, en diálogo con un hombre que, ignoro qué le dice…, pero el gesto de ella de introducir sus dedos en el ensortijado pelo, parece indicar cierta incomodidad… Viste un pantalón azul, corto, por encima de sus rodillas que deja ver unas bien torneadas piernas. Calza unas zapatillas de verano de esas que se sujetan con cintas entrelazadas.

Y el recuerdo, en esta soleada mañana en el pueblo donde habito, hoy, vuela hacia una de las islas que fue, “ayer”, un remanso de naturalidad, aguas claras, limpias, apacible convivencia entre sus habitantes y, hogar de casi toda mi familia materna. ¡Eivissa! (Ibiza)

Las zapatillas de cintas entrelazadas me han recordado las piernas de mi madre cuando calzaba las “ibicencas”.

Mi abuela Catalina, quien vino de su isla de Formentera, solía comentar que en su niñez no conocían los burros ni los zapatos.

No pretendo señalar rancio abolengo al decir que Anibal Barca, el estadista cartaginés que cruzó los Alpes en elefantes, nacido en Ibosim (Ibiza) en el 247 a/C, según cuenta la leyenda, sea pariente mío… (aunque nunca se sabe…)

Ibosim fue fundada por los fenicios en el siglo VII antes de Cristo.

Y si siguiese “retrocediendo” en el tiempo, podría encontrarme con que, tal vez, fui la Miriam de Magdala (María Magdalena) que lavó los pies de Jesús y los secó con sus cabellos.

Pues para no querer señalar abolengo antiguo, ¡cuán largo me lo fiais, pardiez!
Es el día que viene así. No tiene mayor relevancia.
No acabo de ver parentesco alguno entre ambos… Más allá de esa barba común…
Sí, yo tampoco. Además me identifico mejor con la segunda opción… La de Miriam. Creo que en aquel tiempo, hoy desde luego no, hubiese podido ejercer esa función.

lunes, 16 de septiembre de 2019

...la actualidad!



Hoy es hoy, ayer fue ayer, y mañana… Dios dirá. Pues nadie que esté leyendo esto ahora tiene garantizado el verlo... jajajajajajajjaja… ¡¡No crucéis los dedos ni toquéis madera, no sirve para nada!!

Por un lado mis disculpas por traer este tema, ¡lagarto lagarto!, a un espacio de desenfado, encuentro y comunicación como es el de los blogs. El mío entre otros. Pero la responsabilidad no es enteramente mía…

No sé donde he leído esta frase que hoy viene a mi mente y dice: “...uno no se muere mientras alguien mencione tu nombre.”

Y caigo en la cuenta, con cierto desenfado, hoy la mañana viene así, que si tuviésemos que estar pendientes de las capacidades de terceros para "mantenernos" vivos jajajajajajaja…, apañados iríamos!

Como podéis apreciar, la mañana viene cargada de realismo, actualidad (hoy solo es hoy), y risas.

¡¡Risas!!... ¡Motivos para ellas hailas!

Pero, y sin pretender negar otras realidades, no siempre la actualidad informativa las promueve (las sonrisas). (Alguien dirá, y no sin cierta razón, que lo informativo sigue a la noticia. Y que ésta está motivada por los hechos previos. ¡Puede, no lo niego! ¡Pero… ¿es que lo informativo solo sirve para resaltar los problemas, las desgracias, las carencias, lo lúgubre…, el valle de lágrimas?

Y hablando del bíblico valle de lágrimas, una vez más, recuerdo como un caluroso mediodía del mes Agosto de hace bastantes años entré en la iglesia de Balmaseda (Bizkaia) por el frescor que esperaba… ¡Y le vi!

Una vez más, crucificado sobre un madero y en una pared en penumbra. Con cara compungida y sufriente, con los clavos, la corona de espinas, la sábana cubriendo parte de su cuerpo, con todo eso que quien encargó esa imagen pretendía provocar…

Y como por aquel tiempo, y son más 20 años, me relacionaba con Él, su esencia, lo que realmente Es, con mucha frecuencia y proximidad, le dije: “¿Es que esta gente (la iglesia desinformativa) solo sabe representarte de esta manera?…

Creí percibir cierta sonrisa de comprensión...


domingo, 8 de septiembre de 2019

Las precisas...

Aquí os serviré el chocolate o café con picatostes...

Teníamos unas tazas para el desayuno, corrientes, las hay en cualquier supermercado, de forma cilíndrica, cada una de un color, con un asa, la base y la boca del mismo tamaño… Difícil que se volcaran. Pero… al ir fregándolas, y golpeándose de vez en cuando, se iban descascarillando los bordes, las asas se rompían…

Un día nuestra hija nos regaló un juego de seis. Blancas, decoradas con unos vilanos y unas amapolas grises, sencillas también, de batalla, de bajo coste, y…

Con una base más pequeña que las otras y una boca más grande. ¡Mala combinación!, pensé. Con menos base pueden volcarse…

Tardé en utilizarlas! Solo cuando las primeras empezaron a faltar.

Ha pasado más de un año y no se ha volcado ninguna. Y no tienen el más mínimo descascarillado.

¡Apariencias!

Parecían una cosa, y han resultado ser otra!

¿Cuántas “apariencias”, personas, opiniones, cosas, situaciones, surgen en nuestras vidas, condicionándolas, para bien o para “mejor” (mal), y nos quedamos con ellas por falta de discernimiento?

¿Cuántas realidades perdidas porque las “apariencias” llegaron envueltas en colores, música, fina textura, modernidad…, “la vida es así”, etc.?

¿Cuántas capas de cebolla, y nunca mejor dicho en lo que tiene la cebolla de hacernos llorar (valle de lágrimas), habremos de quitar para encontrar ese núcleo adormecido que somos?

¿Cuántas vidas (cursos de aprendizaje) tendremos que repetir para despertar a la realidad?

Sí, a ver, diga ¿cuántas?. Usted que parece saber de casi todo…
¡Es sencillo! ¿Ha visto usted un campo lleno de margaritas? ¿Sí? ¿Las ha contado alguna vez? ¿No?
¡Pues claro que no! ¡Menuda tontería! ¡Para qué querría yo saber cuántas hay!
Bueno, hace un momento me estaba preguntando sobre el cuántas…
¡Claro, sobre el cuántas que estaba usted tratando! ¡Cuántas de aquí, cuántas de allá, cuántas de acullá! Pero margaritas… ¿Lo sabe usted?
¡Desde luego! ¡Las precisas! Ni una más ni una menos. Las cosas de la Vida, en su estado natural, siempre son las precisas.

miércoles, 28 de agosto de 2019

...y ululaban!



Anoche me encontraba en lo más profundo del valle. En el “silencio” de la oscuridad, donde solo el canto de los grillos y el rumor del río de la Vida se oían y, los oí!

Los autillos. El ulular de varios autillos. Uno ululaba y los otros le respondían… Y así pasé un buen rato.

Luna no había. Pero un tachonado de estrellas me acompañaba a ratos, cuando las nubes, en su viajar, las dejaba al descubierto.

Y pensé que no todo está perdido en este mundo, donde parece primar, en la sociedad, en la humanidad, la cacofonía más desaforada.

Bla bla bla bla bla… Ni tan siquiera preguntamos ¿cómo dice?

domingo, 25 de agosto de 2019

...los "auténticos"!



Dos textos leídos hoy han motivado cierta reflexión que paso a dejar en este espacio de encuentro.

Uno es una especie de sentencia ante ciertos hechos que se dan actualmente en nuestro país y Brasil principalmente.

La autora se hace eco de un extenso artículo que sobre el tema de los incendios publica un amigo mío. Artículo sopesado en sus causas y efectos. Y señala con extrañeza, la autora, “...qué cómo es posible que solo sea un número relativamente pequeño de personas las que estén dando la voz de alarma a lo que está ocurriendo.”

Y añade: “Es inaudito. Entras en Twitter y ves que si operan a tal, que si fulanito ha dicho no sé qué... y mientras nos estamos cargando donde vivimos: ¡la Tierra!, pero esto no aparece. Como si todo tuviese más importancia que la vida misma. Hemos perdido el norte.”

A esto, entrar en Twitter, me recuerda una enseñanza de sabiduría que dice: “Donde pones tu atención, en eso te conviertes”.

O dicho de otra manera: Si entras en Twitter, no debería extrañarte que adoptes la “realidad” que Twitter propaga.

El otro texto, el de mi amigo, según lo iba leyendo, y comprendiendo su preocupación por los hechos que relata, me venía al recuerdo el libro de Marlo Morgan. “Las voces del desierto”.

La experiencia:

Después de los cuatro meses que pasó caminando con una tribu de aborígenes a través del inmenso y desolado desierto australiano, ha abandonado la medicina, ha contado por escrito la experiencia que alteró completamente su vida en el libro y ahora se dedica a transmitir en conferencias las enseñanzas de los auténticos.  Los auténticos  es el nombre que se dan a sí mismos los miembros de la tribu más ancestral del Outback (zonas desérticas del interior de Australia y Nueva Zelanda), y Marlo Morgan recoge en su primer libro el paseo  de iniciación al que la sometieron en 1991 a fin de prepararla para su misión: llevar al mundo su mensaje de nueva espiritualidad y dar fe de la extinción de su raza, ya que han decidido voluntariamente dejar de reproducirse. La última vez que Morgan los visitó quedaban solamente seis con vida.

A Marlo Morgan, que no tiene aspecto de profeta, la palabra misión  no le gusta. "Simplemente son amigos míos, y como ellos no van a las ciudades, me dijeron que si yo quería contarlo y encontraba a alguien dispuesto a escuchar, lo hiciera".

Comer hormigas
Cuatro meses caminando sin calzado; durmiendo al raso; comiendo hormigas, serpientes, ranas y toda clase de vegetales, y enterrándose en la arena para liberarse del mal olor corporal, ayudaron a esta mujer de 50 años a prepararse para los fenómenos más difíciles de aceptar. Los auténticos se comunican por telepatía, curan las fracturas hablando a los huesos y preguntan a los tubérculos si están listos para ser comidos. "Sé que esto resulta difícil de entender para la mentalidad occidental. Lo mismo que pasaría si los auténticos dirigiesen el mundo. Ellos son maestros en el arte de la negociación; por ejemplo, si dos presidentes estuviesen discutiendo y no lograsen ponerse de acuerdo, simplemente cambiarían sus asientos y con ellos sus papeles, sus puntos de vista", asegura.

Que la tribu se extinga no significa que el mundo resulte ya inhabitable. "Los auténticos han terminado su existencia terrena, pero son optimistas. Creen que los humanos empezamos a darnos cuenta del mal que le hemos hecho al planeta, a los peces, a la lluvia, y que nos estamos haciendo más responsables", cuenta.

¿No le da tristeza, o miedo, que desaparezca una raza entera? "Cuando murieron mis padres yo no sabía lo que significaba la idea de siempre, y por  eso me apené. Ahora pienso como la tribu: no creo que nadie muera, estamos aquí para siempre".

(El País. 11-04-1995)

lunes, 19 de agosto de 2019

Agosto.


Velero en alta mar. Antonio Rojas.
A punto de emprender viaje hacia la tierra mía donde viví de niño, en casa de mis abuelos, Noia, 1956, 8 años, un tramo de mi vida que dejó huella, y habiendo leído el poema que Soco de Luis dedica al mes de Agosto, http://olerki.blogspot.com/ me hago eco de dos de sus estrofas:

Por qué dos personas se re-cl-aman
aún sin conocerse...

Y por qué no,
una noche cualquiera
una cita en un bar?...

Chao amigos. Pasadlo bien.

(La frase "...viaje hacia la tierra mía..." es un recuerdo de las palabras del poeta Machado cuando abandona Soria camino de su Andalucía.)

domingo, 18 de agosto de 2019



Una vez más, domingo por la mañana… Una vez más… de qué escribo…

He empezado a teclear sobre un tema candente…, 17 de Agosto de 2018, y lo he suprimido! No quiero herir sensibilidades. Pero algunos comentarios al respecto parecen, unos interesados, otros excesivamente simplistas.

Los interesados serían los del establishment, nacional, europeo, mundial. (Grupo de poder, poder establecido, o clase dominante son algunos de los términos usados para referirse al grupo dominante invisible o élite que ostenta el poder o la autoridad en una nación.)

Y los simplistas serían… Aquí guardo silencio pues quien más quien menos los reconocerá sin más.

¿Es que no hay mayor capacidad de análisis para ver la realidad real de las cosas del mundo, nuestro y de los demás?

La sociedad llora, puntualmente, la muerte de un niño, una mujer o un hombre, pero no parece caer en cuenta de cuantos niños, mujeres y hombres mueren cada minuto en el mundo. Y no precisamente por causas naturales!

El ser humano en general (no la víctima de turno), la sociedad en su conjunto tiende a tener cierta capacidad de asimilación del dolor, la desgracia, el sufrimiento o la muerte… ajena. ¡Cierta capacidad! Pues no podría soportar, no lo hace, dosis mayores…

Entonces… ¿A qué poner velas o lamentos a esa, la suya propia, ¡no la real!, dosis soportable?

¡Uy uy uy!… ¿Pero no dijo que no iba a escribir sobre ello por no herir sensibilidades?
¡Y no lo hago! No son mis voces las que se oyen, las que denuncian, las que lloran sin comprender nada…
Son las voces del hambre y de la injusticia del mundo. Y también las del silencio de quienes ya no lloran ni sienten hambre..., por no haber podido alcanzar las costas... de Europa.

Una vez oí a un analista político afirmar, y era una persona relevante, que el mayor “terrorismo” que existe es el hambre!

domingo, 11 de agosto de 2019

Compañera de viaje...



Hoy es un día ¿cualquiera, más, mejor, sí pero no, etc.? ¡Ni idea! No dedico un segundo a calificación alguna… Y sin embargo algo he de decir.

Una vez más domingo por la mañana, una vez más la hoja en blanco en pantalla…

Recordé un texto escrito de hace mucho tiempo. Y en un blog antiguo lo encontré… 2012. (No es lo publicado más abajo).

Había un comentario de una persona con la que mantuve una cálida amistad durante muchos años. Poeta ella, sus trabajos gozaban, gozan, de una gran sensibilidad… (A su vez era algo peculiar. Experta en palabras de uso poco corriente, más de una vez tuve que investigar sus significados).

Y un buen día, una palabra mía, también poco corriente, a la vista de sus efectos, marchitó aquella relación… (Hoy la he vuelto a escribir, a su correo, pues no tiene activada la opción de Comentarios. Bueno, más que escribir yo…, digamos que las teclas han marcado su nombre…)

Y ahora volvamos al presente.

Un texto publicado en un blog amigo, su autora parecía encontrarse en un momento delicado, confuso, de búsqueda de sí misma…, me hizo responderle en la misma línea. Posteriormente hemos intercambiado algunos mails. Al último no ha respondido todavía. ¡No tiene importancia! No es a mí a quien tiene responder, sino a sí misma. Y ello puede que le lleve algún tiempo…

Lo que sigue, es para ti:

Que tu mente se convierta
en compañera de tu viaje,
Y generosamente se apague
cuando llegues a la otra orilla.

Dice Sehsa:

No busque apoyo mental alguno. Usted ya existe, eso es suficiente. Tiene lo necesario para el encuentro con la No-dualidad. Posee el don de Ser y Saber, nada más requiere. Simplemente fluya siendo Aquello que siempre ha Sido; no lo tiña de género, profesión, anhelo o caracterización alguna de cognición.
Tan sólo fluya Siendo y Sabiendo que existe, sin tener que interpretarlo, relacionarlo, inferirlo o compararlo con cualquier contenido evocado.”

(No-Dualidad. ¡No dos cosas distintas! ¡¡Solo la Realidad Una!! ¡Aquello que siempre ha sido!)