No busques la verdad; simplemente, deja de atesorar opiniones... Si quieres conocer la verdad, entonces no sostengas opiniones ni a favor ni en contra de nada. Establecer lo que te gusta frente a lo que no te gusta es la enfermedad de la mente.- (seng-ts'an)

http://www.oshogulaab.com/ZEN/TEXTOS/HSINHSINMING.htm

lunes, 19 de agosto de 2019

Agosto.


Velero en alta mar. Antonio Rojas.
A punto de emprender viaje hacia la tierra mía donde viví de niño, en casa de mis abuelos, Noia, 1956, 8 años, un tramo de mi vida que dejó huella, y habiendo leído el poema que Soco de Luis dedica al mes de Agosto, http://olerki.blogspot.com/ me hago eco de dos de sus estrofas:

Por qué dos personas se re-cl-aman
aún sin conocerse...

Y por qué no,
una noche cualquiera
una cita en un bar?...

Chao amigos. Pasadlo bien.

domingo, 18 de agosto de 2019



Una vez más, domingo por la mañana… Una vez más… de qué escribo…

He empezado a teclear sobre un tema candente…, 17 de Agosto de 2018, y lo he suprimido! No quiero herir sensibilidades. Pero algunos comentarios al respecto parecen, unos interesados, otros excesivamente simplistas.

Los interesados serían los del establishment, nacional, europeo, mundial. (Grupo de poder, poder establecido, o clase dominante son algunos de los términos usados para referirse al grupo dominante invisible o élite que ostenta el poder o la autoridad en una nación.)

Y los simplistas serían… Aquí guardo silencio pues quien más quien menos los reconocerá sin más.

¿Es que no hay mayor capacidad de análisis para ver la realidad real de las cosas del mundo, nuestro y de los demás?

La sociedad llora, puntualmente, la muerte de un niño, una mujer o un hombre, pero no parece caer en cuenta de cuantos niños, mujeres y hombres mueren cada minuto en el mundo. Y no precisamente por causas naturales!

El ser humano en general (no la víctima de turno), la sociedad en su conjunto tiende a tener cierta capacidad de asimilación del dolor, la desgracia, el sufrimiento o la muerte… ajena. ¡Cierta capacidad! Pues no podría soportar, no lo hace, dosis mayores…

Entonces… ¿A qué poner velas o lamentos a esa, la suya propia, ¡no la real!, dosis soportable?

¡Uy uy uy!… ¿Pero no dijo que no iba a escribir sobre ello por no herir sensibilidades?
¡Y no lo hago! No son mis voces las que se oyen, las que denuncian, las que lloran sin comprender nada…
Son las voces del hambre y de la injusticia del mundo. Y también las del silencio de quienes ya no lloran ni sienten hambre..., por no haber podido alcanzar las costas... de Europa.

Una vez oí a un analista político afirmar, y era una persona relevante, que el mayor “terrorismo” que existe es el hambre!

domingo, 11 de agosto de 2019

Compañera de viaje...



Hoy es un día ¿cualquiera, más, mejor, sí pero no, etc.? ¡Ni idea! No dedico un segundo a calificación alguna… Y sin embargo algo he de decir.

Una vez más domingo por la mañana, una vez más la hoja en blanco en pantalla…

Recordé un texto escrito de hace mucho tiempo. Y en un blog antiguo lo encontré… 2012. (No es lo publicado más abajo).

Había un comentario de una persona con la que mantuve una cálida amistad durante muchos años. Poeta ella, sus trabajos gozaban, gozan, de una gran sensibilidad… (A su vez era algo peculiar. Experta en palabras de uso poco corriente, más de una vez tuve que investigar sus significados).

Y un buen día, una palabra mía, también poco corriente, a la vista de sus efectos, marchitó aquella relación… (Hoy la he vuelto a escribir, a su correo, pues no tiene activada la opción de Comentarios. Bueno, más que escribir yo…, digamos que las teclas han marcado su nombre…)

Y ahora volvamos al presente.

Un texto publicado en un blog amigo, su autora parecía encontrarse en un momento delicado, confuso, de búsqueda de sí misma…, me hizo responderle en la misma línea. Posteriormente hemos intercambiado algunos mails. Al último no ha respondido todavía. ¡No tiene importancia! No es a mí a quien tiene responder, sino a sí misma. Y ello puede que le lleve algún tiempo…

Lo que sigue, es para ti:

Que tu mente se convierta
en compañera de tu viaje,
Y generosamente se apague
cuando llegues a la otra orilla.

Dice Sehsa:

No busque apoyo mental alguno. Usted ya existe, eso es suficiente. Tiene lo necesario para el encuentro con la No-dualidad. Posee el don de Ser y Saber, nada más requiere. Simplemente fluya siendo Aquello que siempre ha Sido; no lo tiña de género, profesión, anhelo o caracterización alguna de cognición.
Tan sólo fluya Siendo y Sabiendo que existe, sin tener que interpretarlo, relacionarlo, inferirlo o compararlo con cualquier contenido evocado.”

(No-Dualidad. ¡No dos cosas distintas! ¡¡Solo la Realidad Una!! ¡Aquello que siempre ha sido!)

sábado, 3 de agosto de 2019

Come fruta...


La mítica travesía del desierto... de la Humanidad.
Hay una realidad tras la que casi nadie va…

Hay mil y mil realidades en la vida de la gente, la sociedad, la humanidad, ficticias, creadas y auto alimentadas, que son como un velo que impide ver esa realidad. 

¿A qué realidad y realidades se refiere? El mundo, la vida, es ya bastante difícil y compleja como para andar con acertijos…
El día a día de muchas personas es como un laberinto del que no acaban de encontrar la salida.
Atrapadas en él…, viven sus vidas como en un corralito. Limitadas tras las vallas que les impiden descubrir… ¡Descubrirse a sí mismas!
¡Cierto que hay risas. Pero el bíblico valle de lágrimas es de tal profundidad que acaba ahogando a éstas!

Come tú mismo la fruta.

En cierta ocasión se quejaba un discípulo a su Maestro:
«Siempre nos cuentas historias, pero nunca nos revelas su significado».
El Maestro le replicó:
«¿Te gustaría que alguien te ofreciese fruta y la masticara antes de dártela?».
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Nadie puede descubrir tu propio significado (tu realidad) en tu lugar. Ni siquiera el Maestro.
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Anthony de Mello, S.J. "El canto del pájaro".

sábado, 27 de julio de 2019

¿Plástico?... ¡No, gracias!


Día otoñal… Gris, nublado, fresco, lloviznando de vez en cuando. Nadie por la calle a estas horas tempranas.

El té enfriándose en las tazas, la lavadora girando, cuatro platos de anoche por fregar… El entrañable y acogedor salón-cocina en el que hacemos la vida… (A nuestras nietas les encanta. La pequeña 8 años, se ha montado un “estudio”, una mesa en la que pinta, recorta, hace cuentas, lee, etc., en una esquina del amplio ventanal. La mayor, 15 años, lo valora más en lo que tiene de segunda casa cuando está con sus amigas paseando por este pueblo y, al despedirse o antes del encuentro, se deja caer por aquí. Sola, toda la casa para ella, independiente... Viven en otro pueblo a unos 15 minutos en coche. Generalmente nosotros no estamos en casa cuando así viene.

Y en época escolar, comen todos los días aquí!

¡Vaya, bonitas vivencias parecen estas formas de interrelacionar nietos y abuelos!
¡Pues sí! No voy a negárselo. Es un placer mutuo… Compartimos tramo en el caminar de la vida, de ello soy consciente, y lecciones. (Ellas lo serán, conscientes, el día de mañana. Cuando sin estar, nosotros, nos alberguen en sus recuerdos y corazón.)

El último comentario anterior, el de “sin estar...”, puede que motive en algunos una sensación de pérdida o tristeza. ¡¡Nada más lejos de la realidad!!

¿Cómo podría haber “pérdida” o “tristeza” en el paso natural de la vida por cada uno? ¿Cómo, que tras el tramo recorrido en su momento, demos paso al siguiente? ¡La vida no es estática! Si bien algunas sensaciones “sentidas” y palabras expresadas, sin mayor “sentido”, por muchos, pudiera parecer que lo anhelasen…

En este momento me viene al recuerdo, y pido disculpas por su aparente crudeza, tal vez por lo de estática y “plastificada” vida, esos ramos de flores, de plástico, envejecidos, sucios y olvidados que jalonan algunos puntos de las carreteras donde se hubiese producido algún accidente con muerte.

¿Qué quieren dar a entender quienes los colocan? Con toda su buena intención, sin duda, pero… ¿plástico?

¿No es mejor, puestos a poner, un ramo de flores naturales, vivas. Aunque la misma naturaleza las haga marchitar a los pocos días?

Se quiere hacer algo…, emocionalmente, pero se acaba empleando los “materiales” menos adecuados.

Y así en muchas facetas de la vida. El gesto, ¡sí! Pero con contenido… Para gesto hueco, ¡es mejor no hacer nada!

Dado el empiece de su escrito, algo bucólico y pastoril, no pareciera que lo fuese a finalizar de esta forma…, cómo decir, de cierta crudeza.
¿Crudeza?… ¡Ponga nombre a las cosas tal como son…, y verá simplificar la vida considerablemente!

sábado, 20 de julio de 2019

Controversia...



Tengo ante mí una hoja en blanco… Y no es la primera vez!

Hace un tiempo escribía con mayor afluencia… Diversificaba más los temas, y se generaba una más amplia comunicación. Una más amplia comunicación no es que fuese más o menos profunda, fluida o de mayor interés.

¡Era!, en aquel tiempo. ¡Es!, en el actual.

Si echo la vista atrás en el blog veo relatos ficticios, muchos de ellos historias de amor, que si bien creíbles y reales, eran el resultado de una fértil imaginación… (permítaseme el calificativo).

Hoy no sabría calificar mis escritos, ni lo intento, ni lo quiero. ¿Cómo podría?

Cierto también que en aquellos tiempos disponía de más tiempo para interactuar en el blog y con los amigos, de ayer y hoy. En esto no ha habido pérdidas o fugas significativas. Están/estáis/estamos los que estamos!

Hoy, especialmente, sería un buen día para reunirnos, muchos de nosotros, ante un humeante café, o chocolate con picatostes, y poder conocernos a otro nivel… ¡Más más, sin duda! Sin el filtro de la pantalla, que si bien no es óbice para generar encuentros y amistades de gran calado, como queda demostrado entre la mayoría, sí permitiría hoy enfrentar algún tema o discusión de interés que…, plasmarlo a secas y por escrito a perpetuidad sin la oportunidad de ir matizándolo según fuese generando controversia, ¡no es de recibo!

Y es que hoy he encontrado publicado en un blog amigo un tema controvertido! Y que la persona que lo ha desarrollado, lo ha hecho con soltura y largueza… Y sí que, tal vez, y en aras de la sana y respetable controversia, requiriese algún matiz.

Que ya señalo más arriba que, sin el filtro del café o el chocolate, no seré yo quien meta el dedo en la llaga.

¡Vaya, pues parece que al final ha conseguido hilar algunas palabras con cierto sentido!
¡Sí, eso parece! Y es que no hay como sentarse delante del teclado… y teclear!

martes, 9 de julio de 2019

El espejo...


Almodóvar gana, con sus "películas", estatuillas de vez en cuando... El ser humano, ¡casi cada día!
Ayer noche viendo una película vi reflejada en la pantalla, “comprendí”, la dinámica de la vida en el “ser humano”.

Uno de los protagonistas huía a caballo mientras otro le perseguía. Cuando el “bueno” dio caza al “malo”, se produjo el desenlace fatal…

Previamente, tiempo atrás, el “malo” hizo cosas tan malas que la cosa requería que el “bueno” se las hiciera pagar.

Que duda cabe que el “bueno” tenía todas mis simpatías mientras que el “malo” era merecedor de todas las desgracias… Y así, entre “estate quieto y ponte bien” fui pasando el tiempo, cual cáscara de nuez en la corriente de un río embravecido de emociones encontradas. Y producidas artificialmente precisamente para ello. ¡Hacerme navegar sin control por mi parte!

Es decir, lo que "sucedía" en una pantalla de plasma, plana y sin vida, condicionó mi realidad y mi vida durante un tiempo como si fuese real. ¡¡Pero no lo era!! ¡Y ahí esta la clave del sufrimiento y la esclavitud a la que mucha gente se ve abocada.

El interés que les prestamos a las películas está basado en las emociones que nos provocan.

Sabemos que no es real lo que “vemos”… pero lo sentimos y vivimos como si lo fuese… Y mientras tanto la realidad “real”, lo que Es, lo que “somos”, oculta tras capas y capas de “sueños”, ideas erróneas, conceptos extravagantes, risas y lágrimas, metas, agrados y desagrados… Condicionantes todos, algunos “sagrados”, otros “sublimes”, otros huecos y otros rellenos de “nada”.

Y así transcurre la vida… Y gira el mundo… Y pasa el tiempo… Y nos vamos, la tristeza de la partida…, y volvemos, la alegría del nacimiento, a repetir curso. ¿Y cuántos van?

En el haber de casi todos, ¡miles!

¿A dónde quiere llegar con esta disertación?
¡Tal vez, yo, a ninguna parte! ¡Si algo le ha llegado a usted, es cosa suya
¿Desaconseja, pues, el ver la televisión, las películas del cine, las novelas, la literatura?
¡Dios me libre! No son las películas del cine, sus guiones, etc., lo que realmente le sitúa fuera de su propia Realidad… Son sus propios guiones, sus “buenos” y sus “malos”, ante cualquier circunstancia en su vida, los que acaban creando las distintas películas que, al final, acaban esclavizándolo.

viernes, 28 de junio de 2019

¿Qué título le pongo a esto...?

"De un golpe mató 7 moscas...". Cuento de los hermanos Grimm.


Hay una mosca dando la “vara” por el salón que se cree que “todo el monte es orégano”. Y que este espacio es suyo… Y puede que tenga razón en creerlo. Y es que la creencia, el derecho a compartir le viene de lejos. De cuando aquello de: “Y Dios creó el cielo y la tierra… y todo animal que habita sobre ella...”

¡Vaya, hoy parece que vamos de insustancialidades!
¿A qué se refiere?
¡Hombre!, no me negará que hablar de una simple y minúscula mosca como tema a compartir…
¿Cuándo dice “minúscula” se refiere al tamaño de la misma?
¡Pues sí! ¿A qué si no?
¿Quiere decir que valora usted las cosas en función de su tamaño?
¡No, tampoco es eso! Pero una mosca… ¡Las hay a millones!
Cierto!… ¡Posiblemente tantas como galaxias en el universo!
¿Cómo puede comparar una mosca con una galaxia. Su realidad, su influencia, su trascendencia?
¡No, yo no comparo nada con nada! Es usted quien lo hace. Si bien puede que no sea consciente de ello. En cierto sentido se pasa usted la vida, buena parte de ella, comparando, juzgando, sacando conclusiones… ¡Y viviendo de acuerdo a ellas!
Y ahí sí que hay un riesgo… Porque ¿desde qué posición, la suya, del saber, se permite valorar una cosa sobre otra?
Observe su mano. ¿Podría señalar que uno de sus dedos, realidades, tiene mayor relevancia que los otros. O dicho de otra manera, ¿menos que el resto?

Doy fin a estas letras que me han permitido abrir la boca esta mañana, insustancial, de viernes/findesemana. Y a su vez cierro el capítulo sobre la trascendencia entre moscas y galaxias.

Pues si mi contertulio se entera de que la protagonista de la historia ya no está… (un certero golpe como el de "El Sastrecillo valiente”, o “Siete de un golpe”, cuento de los Hermanos Grimm), pudiera volver a enzarzarse en si es lo mismo que desaparezcan siete moscas o una galaxia.

sábado, 22 de junio de 2019

El sonido del ayer...

Argentina. Buenos Aires. 1870.


Acababa de releer la noche anterior el pequeño cuento de “El pastor y las estrellas”, de Eduardo Santa, donde Abenámar, pastor de cabras, inicia una peregrinación tras un lucero que brilla en la noche. Su propia luz interior.

Una de las cosas que destacan en el cuento es la dulzura que Izcai, su mujer, le profesa. Ambos se profesan un amor natural. Y también el caramillo.

Abenámar apacentando su rebaño de cabras en los altos riscos, se deleita tocando el caramillo y contemplando las estrellas. (Caramillo, pequeña flauta antigua hecha de caña, madera o hueso.)

Mañana de domingo, temprano, día soleado y tranquilo. Silencioso. Estaba partiendo unas frutas para el desayuno con un cuchillo que ya había observado hacía días que no cortaba bien. Lo cambié por otro, y decidí que habría que afilarlo. Y entonces lo oí…

Oí el silbato del afilador!

En el silencio de la calle sonó la dulce melodía de ese pequeño instrumento que antaño recorría las calles de nuestros pueblos y ciudades. Me asomé a la ventana y le vi… Andando junto a su bicicleta vi al afilador. Imagen que reflejaba naturalidad, sencillez y… cierto halo de dignidad. Y un no sé qué que parecía emanar de aquella figura pequeña. Con paso lento y a cada tantos segundos hacía sonar aquellas notas, no siempre iguales, que parecían reflejar su alma.

Y el tiempo se detuvo.

domingo, 9 de junio de 2019

Segadores...

La imagen, de una entrañable belleza de tiempos antiguos, no representa el mínimo esfuerzo que mi nueva ocupación conlleva.


Ocupado desde hace unos meses en una nueva actividad… ¿comercial/productiva?… tras más de cinco años jubilado, es algo que me seduce. Algo que he deseado siempre. Cierto que no me he aburrido en este tiempo de inactividad laboral, al contrario, he disfrutado cada instante en su propia esencia.

Cierto también que dicha actividad, si bien intensa en estos primeros momentos, una vez puesta en marcha, ya casi lo está, se mantendrá casi por sí sola. Un somero seguimiento de la misma bastará para ello. Como puede pensarse, no es lo mismo levantarse a las cinco de la mañana y pasarse el día picando piedra o segando a mano campos de trigo, que dedicarle a esto nuevo unas horas uno o dos días a la semana… Y cabría decir que sobra uno.

Hoy es uno de esos días contados en que he podido evadirme de esa nueva responsabilidad. Y la razón, deseada, de poder escribir, leer y contactar con el grupo de amigos de siempre.

¡Vamos allá!

Un abrazo.

viernes, 7 de junio de 2019

...en piragua!


Deberíamos sumergirnos en la vida como bañistas relajados y experimentados que saben donde meterse en un río para que no los arrastre la corriente. Porque nadar a contracorriente es muy agotador y en ocasiones inútil.”

Estas palabras dejadas en mi blog como comentario de Tesa me han recordado a otras que solía repetir mi buen amigo Alberto, en aquellos tiempos “guía” espiritual de un “ateo” (versus “ignorante”) que hace ya tiempo dejó de serlo… Ambas cosas! (No se admiten preguntas ni sobre el método ni sobre los resultados jajajajajaja… Por lo menos en público. Mi correo está en mi perfil.)

Cuando se encontraba con alguien “preocupado por las cosas de la vida”, la suya, y a la vez incrédulo sobre ciertas “pautas”, “espirituales”, que podrían “sacarle” de aquella situación, decía a modo de resumen y concreción: “Tú vas en piragua, yo en yate”.

Vaya, hoy vamos de barlovento y sotavento… Originalidad, para recabar atención, no puede negársele!

No es eso, no es eso… Mi amigo se refería, quería referirse, a que quien se encontraba en medio de la corriente de las vicisitudes de la vida, la suya, era como ir en piragua. Desamparado. A merced de las corrientes del río. Esforzándose con los remos en intentar llegar a alguna orilla donde refugiarse. Y que él, Alberto, ya no iba en semejantes artilugios… ¡Iba en yate! Es decir, a motor, con fuerza, seguro, cómodo… Y con la meta asegurada. (No solía precisar, de tan evidente que era, que era el propio Dios quien dirigía la embarcación. ¡Su vida! Lo suyo era un dejarse fluir sin preocupación alguna. Y durante mucho tiempo, en mi larga época de “ignorante”, así lo percibí).
No pretendía, y de ello doy fe, aparentar ser más que el otro. Más bien resumía, lo intentaba en pocas palabras, que había otras realidades.

No le cojo el punto a todo lo que dice… Pero algo dentro de mí, profundo, como un eco, me devuelve que, tal vez, tenga usted razón al afirmar que algo más hay! No alcanzo a comprenderlo, ni tan siquiera a suponerlo, pero hay algo que si comprendo: esto, lo que que conozco, lo que conocemos y que parece real, lo que percibimos como lo único existente, la vida de cada día en todos sus aspectos, ¡no puede ser el todo!

Sí, tiene usted razón. No es el todo! ¡¡De hecho no es nada!! Como nada es el sueño que ha tenido esta noche y que, en su primera parte le ha hecho llorar, y en la segunda, reír. Y al despertar ha comprobado que ninguna de esas “realidades vividas con tal intensidad”, eran reales.

Observo que suele utilizar la metáfora del “soñar” como punto desde el que intenta decir algo…

Sí, utilizo su propia “realidad”, lo que percibe y vive, para señalar que lo que hay en “ella” podría no ser real.

domingo, 12 de mayo de 2019

¿En qué?...

¿En qué podría cambiar tu "realidad" el despeinarte?

Cuando me he levantado esta mañana, a eso de las 8, lucía un sol espléndido y no había una sola nube en el cielo. Levanto la vista del ordenador, son las 9:19, y ya está casi todo él cubierto por ligeras y deshilachadas nubes blancas.

Los cambios, de cualquier índole, son consustanciales con la vida. Cómo los aceptemos o nos enfrentemos a ellos dependerá de cada quien y, por consiguiente, el resultado será distinto.

¿Cambios?... ¿Qué entiende usted por “cambios”?
Bueno, usted mismo ya parece indicar que estos son múltiples y variados… No podría señalar uno concreto. De hecho la vida ya es un constante cambio instante a instante.
¿Le afectan?
¡Hombre…, no es lo mismo cambiar de película en la tv que ciertos e inesperados cambios que pueden sobrevenir!
¡Cierto Ahí tiene usted razón! Y sin embargo, tal vez la vida sea más sencilla, más simple, de lo que a veces creemos o estamos dispuestos a admitir.
¿Y ello es?…
Observe el mar. Con más o menos oleaje siempre está en movimiento, cambio, “nueva imagen”, situación… Y sin embargo nunca “cambia” en esencia. En su realidad profunda siempre es él. Y además, no le afectan los cambios que se producen en su superficie.

domingo, 5 de mayo de 2019

Distanciamiento.


A los discípulos les intrigaba el que el Maestro, que vivía con tanta sencillez, no condenara la riqueza de algunos de sus seguidores. 

«Es raro, pero no imposible, ser rico y santo a la vez», dijo en cierta ocasión.

«¿Y cómo?»

«Cuando el dinero produce en el corazón del rico el mismo efecto que la sombra de aquel bambú produce en el patio».

Los discípulos volvieron la cabeza y vieron como la sombra del bambú barría el suelo del patio sin levantar una sola partícula de polvo.


Anthony de Mello, S. J. "¿Quién puede hacer que amanezca?". Sal Terrae.
Cuentos de Sabiduría. (India)
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Por «rico» no hay que entender solo «dinero», sino «posesiones» de cualquier índole. Generalmente eso de lo que te sientes orgulloso.
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miércoles, 17 de abril de 2019

¡Libres!... más allá de la "libertad".


Destino o libre albedrío?...
Creo que somos libres en nuestros actos, aunque tantas veces, creamos que nos equivocamos…
Visto así, es puro fatalismo, que nunca he compartido.
Un abrazo, en la cercanía, Ernesto.”

Socorro de Luis.
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Para qué preocuparse, lo que tenga que ser será, queramos o no, así que en aquello que dependa de nosotros, por ejemplo en el vivir, decidamos y seamos libres de elegir.
Besos.”

Conxita Casamitjana.
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Leídos todos los comentarios que habéis dejado en la entrada anterior, y no siendo habitual que comente casi nunca, sí en esta ocasión quisiera hacerme eco de dos aparentemente contrapuestos.

Socorro se pregunta si hay “destino” o “libre albedrío”… Y sentencia que, visto así, ¡sería puro fatalismo!

Conxita sin embargo afirma, con relativa seguridad, que no debiera haber pre-”ocupación”. (ocupación” antes de tiempo. “ocupación” antes de que “suceda”… Lo que no está nada claro que vaya “a suceder”… eso que puede que solo esté en tu pensamiento.)

Y termina con: “en lo que dependa de nosotros, en el vivir cotidiano, seamos libres de elegir”.


Y usted qué piensa sobre todo esto?
Bueno, en el caso de Socorro, comprendo que su expresión de “fatalismo” puede estar basada en la “moneda”…
¿Moneda, qué moneda?… ¿Ya está con sus juegos de prestidigitación, sacando monedas de las orejas del público?
No, claro que no. Lo que quiero señalar es que Socorro no ha puesto sobre la mesa más que dos alternativas. Una u otra. Cara o cruz. Y claro, debía escoger una u otra. De ahí lo de la moneda.
¿Y?…
Conxita sentencia, a mí modo de ver y consciente de que no existe fatalismo alguno, que “lo que tenga que ser será, lo queramos o no”. Y prosigue con determinación que “decidamos y seamos libres”.
¡Vaya, aquí sí parecen darse las dos caras de una misma moneda! ¿Quién tendrá la razón?
Posiblemente ambas. Pues ambas se expresan desde sus propias realidades… Pero ello no supone contradicción alguna.
Pues no lo parece. Dos pensamientos tan contrapuestos…
Permítame una pregunta, ¿ha soñado alguna vez que volaba? ¿Me refiero a volar usted con su cuerpo, con los brazos extendidos o así?…
Bueno, alguna vez sí, hace años… Y fue muy gratificante sobrevolar los tejados de las casas, las calles, el pueblo...
¿Fue consciente de la contradicción que suponía transgredir la ley de la gravedad?
¡Pues no, en absoluto! ¡¡Lo experimentaba como la cosa más natural!! Ya le digo, sorprendente y gratificante.
¿Y cuándo despertó, cuándo volvió a la realidad, qué pensó, qué sintió?
Fui consciente del sueño maravilloso que había tenido… Y a su vez consciente de haber despertado… a mi realidad cotidiana!

¿Es la realidad cotidiana el sueño de una realidad más profunda (real) a la que todavía no hemos despertado?
Si fuese así, ¿tendría sentido el “destino” o el “libre albedrío” en este "soñar" al que conocemos como "realidad cotidiana"?
¿Imperó en el “sueño del volar” alguna de estas dos opciones?