<<En cierta ocasión, un predicador
preguntó a un grupo de niños: “Si todas las buenas personas
fueran blancas y todas las malas personas fueran negras, ¿de qué
color seríais vosotros?”.
La pequeña Mary Jane respondió: “Yo,
reverendo, tendría la piel a rayas”>>.
Anthony de Mello.
Cierto es que los niños tienen un
conocimiento muy limitado del mundo... de los adultos, pues del suyo,
creo, tienen el necesario.
Mi nieta Ziara acaba de cumplir 4 años.
Inteligente, viva, sabia, como cualquier otro niño de su edad.
Observo su evolución. Veo los cambios que se producen en el día a
día, mes a mes, de año en año. Y claro que hay diferencias. Las
justas. Las naturales.
Crecerá, y adquirirá un mayor saber
del mundo. De sus valores y necesidades. Se la preparará, todos,
padres, escuela, sociedad, etc., para que sepa y pueda desenvolverse
en éste. Pero..., será a costa de la pérdida de su propio saber
natural. De su propio ser. Del cambio de valores, de los reales a los
ficticios. De los que, bien entendidos, dan frutos acorde con la
vida. Que serán sustituidos, enseñados, por otros que harán/harían
de ella una persona normal...
¡Harían!. Pues si bien tiene que
desenvolverse, como cualquier niño, en un ambiente general, algunos
procuraremos combinar, enseñar a distinguir, sus propios valores
naturales con los de la sociedad.
¿Me permitís que diseñe el devenir
de nuestros hijos, y por ende el nuestro, en tres pasos?
-De niños se les enseña a ser...
ciudadanos de pro y de provecho propio. Triunfar en la vida.
-Lo intentan o lo realizan.
-De adultos, muchos, desengañados por valores sin
sentido real, liberan alforjas sociales y vuelven al encuentro de sí
mismos. (Y esto lo sabemos ya muchos padres)
¿No sería mejor desde el principio
educarles en la línea adecuada, aun a riesgo de que “no triunfen
en la vida”.
Por “no triunfar en la vida” hay
que entender que la vivirán de forma natural y feliz. Puede que no
tengan tanto... Pero tendrán lo necesario y lo justo.
Y sobre todo serán ellos mismos.
Pero, ¿quién se atreve a educar de
esta manera?
Piénsalo. ¡Porque la responsabilidad
es tuya!.

















