domingo, 30 de enero de 2022

¿Fue ella quién me vio?

 


Cuatro de la madrugada. Sin sueño… Tras haberme quedado dormido en el sofá unas tres horas. ¡Un regalo! Sueño y sofá, desde luego.

Miro por los cristales de la ventana y veo una noche tranquila, silenciosa… Algo blancuzca en mi calle por esta nueva iluminación de las farolas con bombillas LED. De menor consumo pero que va terminando con ese color amarillento de las bombillas de siempre que daba aquel entrañable encanto a las ciudades. Y no digamos a los pueblos antiguos.

De nuestros viajes de regreso de Barcelona, también de madrugada tras haber pasado el día comprando género para nuestras tiendas de ropa, ¡años ha!, nos resultaba muy acogedor circunvalar el pueblo de Otxandio, Bizkaia, envuelto en su casi sempiterna niebla y esas luces amarillas que traducían “hogar”.

Preparándome este primer té del día y habiendo visto la noche poco antes… ¿O fue ella quien me vio a mí? Me ha venido al pensamiento qué cuál es realmente la realidad de la vida, de las cosas, de todo…

¿Lo que vemos, sentimos, en lo que estamos, compartimos con otros? ¿Hay “otros”?

Realidad!

Contaría unos diez años cuando en mi Ibiza natal y viendo caer una tromba de agua sobre los campos secos del verano, refugiado en mi casa pero viendo llover desde la puerta trasera abierta, miré hacia la derecha… Había otras cuatro casas más. Apenas se vislumbraba la última tras la cortina de agua… Un pensamiento se hizo hueco en mí.

¿Estará lloviendo a la vuelta de esa casa, donde no veo? ¡Y pensé que tal vez no!

¿Mi primer encuentro con la “realidad”?

Mi nieta Ziara, 10 años, me contaba hace unos días un sueño que había tenido.

─Aitite (abuelo), he soñado que nuestras vidas son como… si viviésemos unas películas diferentes. Morimos pero después volvemos. Solo que ya diferentes… Y eso me ha hecho perder el miedo a la muerte.

No cabría negar que fuera de estas paredes se están produciendo mil y un acontecimientos, millones de millones, denominados “realidades”. Pero… ¿Es real eso? ¿Son reales ellos y quienes son “testigos” de ellos?

¡Aquí no está sucediendo nada! ¿Sucede lo mismo en el “aquí” de los “otros”?

¿Quién lo “atestigua” ahora mismo?

miércoles, 26 de enero de 2022

hojarasca!

 


El pequeño caracol que se instaló hace días tras los barrotes de la barandilla de una de nuestras ventanas, sigue ahí! Sin hambre, sin miedo a las alturas, sin compromiso alguno, durmiendo plácidamente el “sueño de los justos”, y viendo pasar el mundo… Hasta que su reloj biológico le indique otra cosa.

Y acorde también con el excelente día que hace, luminoso sol y cielo azul de Castilla La Vieja, sopla un frío Cierzo que, proveniente de sabe Dios donde, arrastra las hojas muertas. Que cumplida su función, exigua presencia, revolotean confusas y apelotonadas tras los sones imaginarios de flautista de Hamelin cualquiera.

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He cambiado la música del blog. 

Esta va más en consonancia con la "marcha marcha" del día de hoy!

¡¡Súmate!!

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jueves, 20 de enero de 2022

...corre corre que te pillo.


Los regalos que solemos/deberíamos hacer creo que tienen que tener una condición indispensable. Si no es así es mejor dejarlos correr…

Dicha indispensabilidad radica en el simple hecho de que “debe” ser grato, necesario, deseable, etc., para la persona a la que se lo vamos a regalar. Sea en Reyes, su cumpleaños, “hoy quiero hacerlo”, etc.

Si no cumpliese todas esas circunstancias para quien lo va a recibir, o su mayor parte, cabe que por lo menos no vaya envuelto en el colorido papel y lazo de:

- Primero te nombran ganador de un premio.

- Después te piden que pases por “casa” a recoger dicho premio. (Que ni idea tenías de merecer nada por lo que te gusta hacer).

- Cuando, por educación más que por necesidad propia, “recoges” la “vaina” que alguien ha creado para ti, piensas: ¿y dónde carajo pongo yo esto ahora?

En la vida real de cada día quien más quien menos ha recibido algún regalo, varios, muchos, que no acaban de “encajarle”. “No es mi talla, no me gusta el color, ¡madre mía!, qué cosas regala la gente”, etc. Pero bueno, la cosa no tiene mayor relevancia. Se cambia o se guarda en el desván.

El compromiso surge cuando el “premio” y quien te lo regala tiene, casi siempre, una sola condición: ¡lucir a quien lo hace!

¡Dicha persona te lo regala a ti para que seas tú quien lo “luzca”. Bien en tu espacio, bien en tu casa, bien en la ventana… a la vista de todos, etc.

Y si además dicho premio/regalado tiene vida propia, sean luces cegadoras, flashes de mil colores, saltos, “corre corre que te pillo”, ya la cosa puede resultar surrealista.

Hace poco les comentaba a tres autoras de un blog de reciente incorporación al mío, que resultaba molesto que cierto elemento “regalado”, tras el preceptivo “premio”, estuviese dando saltos a la derecha justo a la misma altura en su blog donde ellas publicaban… y yo, y otros más, intentábamos leerlas.

Bastaba que hubiesen colocado dicho “saltarín”, y de gran tamaño por cierto, algo más abajo de donde quedaban publicados sus trabajos.

El muñeco quedó donde estaba, inapropiadamente, pues no se atrevieron a bajarlo por “no molestar a quien se lo había regalado”.

¡Ahí dejamos la relación!

sábado, 15 de enero de 2022

col i flor.

 

El dedo no es mío...

Un pequeño caracol llegado en una coliflor cultivada sin química en las huertas del valle, apareció un día entre sus hojas al ir a limpiarla bajo el grifo. No era el primero. Y como a los anteriores, se le dejó sobre la barandilla exterior de la verja que protege una de las ventanas de la casa, un segundo piso.

Los otros desaparecieron al cabo de unas horas pared arriba pared abajo… Pero este diminuto se bajó por los barrotes y se instaló tras uno de ellos. Le vemos cuando nos asomamos a la ventana, pero a él no le ve ningún pájaro que pudiese comérselo.

A fuerza de tenerle como “huesped”, silencioso e impasible eso sí, he empezado a considerarle “sabio”… Bueno, no sabría decir si él es el “invitado” o nos ha “adoptado” a nosotros.

Le observo, o más bien le sé ahí siempre sin inmutarse. No tiene en cuenta, no parece, el día de la semana que es. Tampoco parece preocuparle el tiempo, ni el que hace ni el que pasa. El devenir social, la ebullición política, las derivas económicas, el precio del pan, las audiencias de la tv, los millones de seguidores de los "youtuber", etc. Nada de lo que sucede fuera de su concha parece afectarle.

Y me pregunto, más allá de la simpleza de cuestionar el mundo a través de un pequeño caracol durmiente, si no es el ser humano el que se complica en exceso su vida.

sábado, 8 de enero de 2022

¿Título para esto?...



 Algunas de las dificultades que se suelen encontrar en el día a día, la vida incluso, pueden estar motivadas por el tipo de actitud que hemos decidido utilizar. No siempre la más acertada.

Esto de contar con la herramienta inadecuada" es más común de lo que quisiéramos reconocer. Y por ello el resultado de su utilización no suele producir la satisfacción esperada.

Hay una enseñanza de la sabiduría perenne que viene a significar lo mismo:

“Si sales a la calle con un escudo protector, acabará apareciendo la lanza que hace juego con ello.”

Si vas por la vida con una actitud tensa, de enfrentamiento o defensa con lo/los que te rodea/rodean, es muy posible que acabes recogiendo frutos de similar condición. (No necesariamente en ese momento y circunstancias)

- Dicho de otra manera: ¡Dónde pones su atención (conciencia), en eso te conviertes!

- Si señalas a algo o a alguien con un dedo de tu mano, ello traerá consecuencias… ¿El resultado de éstas? ¡Parecido al que empleaste... en tu conciencia!

Ser conscientes de esto, evitar actitudes nuestras que puedan provocar malestar gratuito, propio o ajeno, tratar de mantener la actitud adecuada, natural, simple, del buen hacer, no significa que vayamos por la vida con la sonrisa beatífica, cuando no bobalicona, plastificada en la cara.

¡La vida, realmente, es otra historia diferente a la que, en su mayor parte, tendemos a crear-nos!

¡Si siembras bien, recogerás mejor! ¡¡Y funciona!!

Una carta pendiente de escribir a cierto médico de la Cruz Roja, cuyo trato debió ser mejorable, al que otro médico me derivó tras su consulta, escribiré! Pero ya la intencionalidad primera, las palabras que surgieron, la carga emotiva, será otra.

¡No necesito escudo protector! ¡¡No aparecerá, pues, lanza alguna en lontananza!!

domingo, 2 de enero de 2022

Oráculo 2022.

 Son varias las personas que, conscientes o no, vaticinan/esperan un 2022 similar, cuando no inferior, al 2021. Por lo menos verbalmente. En este mundo de blogs algunos así se expresan. Y puesto que nos conocemos casi todos, puede decirse que quinceañeros, ¡ninguno!

Por ello, pues, la mayoría con la vida resuelta, laboral y económicamente, y ya en otros aspectos, ¡cada quién! Todo por otra parte, ¡natural!

Sirva esta introducción para preparar el contexto en el que recibir el Oráculo para 2022.

Y para ello nada mejor que un exponente, real, adecuado y determinado, de lo que representa 2022. ¡Futuro!

Que no quiere decir que quien no reúna las condiciones del “tal exponente”, no tenga futuro. ¡Al contrario! ¡El futuro siempre está presente. Y en todo y en todos! Suele encontrarse en el instante siguiente al aquí y ahora.

Permitidme presentaros a la exponente natural de esta historia. También la vuestra. Pues si bien es cierto que ayer no “anunciasteis ventanas”, y hoy ya no es el caso, el mañana es tan suyo como nuestro!

Con una diferencia fundamental. El suyo es real y determinado. ¡Toda una vida por delante! Ese crearlo o ver venir tintado de posibilidades mil.

Y el de algunos, por sus obras los conoceréis, (bíblico), algo emborronado por… ¿cómo decir?

¡La protagonista del Oráculo!… Del 2022 y de los siguientes 80/90 años!!



Se llama Ziara. Cumplirá 11 años en Febrero. Y es mi nieta pequeña.

Encontró una publicidad de ventanas en el buzón y "montó" una mini empresa. 
Tiene una mesa junto a los ventanales del salón en la que desarrolla, con una capacidad sorprendente, alquileres y ventas de pisos y locales, (lo que me oye), y tratamientos de logopedia
No hay más que oírla hablar con sus clientes... 

martes, 28 de diciembre de 2021

...¡no sé cómo!

 

Si bien la fotografía es de 1880, yo corría tras un aro parecido en 1956, y en pantalón corto.

P. ¿Cómo accionar en los chicos en el siglo XXI el interruptor del asombro?

R. A través de algo tan supuestamente anticuado como la presencia y la palabra. Lo que pasa es que están tan acostumbrados a la velocidad, a los videojuegos y a lo virtual, que a veces es una batalla perdida.

https://elpais.com/educacion/2021-12-22/antes-nos-daban-de-tortas-nuestros-padres-y-ahora-nuestros-hijos.html

“El escritor, traductor y profesor de Filosofía Ernesto Calabuig alerta sobre el desencanto de los jóvenes, el peligro de creer que tienen todos los derechos y la necesidad de la reflexión y el largo plazo.”

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Si bien estas referencias pueden parecer algo “catastrofistas”, puedo asegurar que en su amplio conjunto, la entrevista resulta de interés y bastante certera en sus análisis.

La palabra “asombro” encierra, a mi entender, un amplio abanico de conceptos y posibilidades que, muchos entenderán como irrecuperables en la juventud, adolescencia y hasta niñez avanzada.

Y es ahí donde entraría en juego esa “presencia” y “palabra” de los adultos.

Padres, familia, escuela, entorno social, instituciones, métodos y objetivos, etc.

¿Estamos preparados para ello?

Cierto es que la velocidad, los videojuegos y lo virtual, están presentes en ellos. Como lo está en una gran parte de la sociedad… La que en cierto sentido es, debiera ser, la responsable de esa “presencia” y “palabra” en los jóvenes.

¿Es, somos, los adultos la pescadilla que se muerde la cola… del “debiera hacer”, algo, "pero no sé cómo”?

Observo a mi alrededor, calle, familias, entorno, mucho buen hacer, también confusión. Y, en parte también, confusión en los menores, sus comportamientos, juegos, valores, etc. Y sé que ello se debe principalmente a los adultos que los rodean… A gran parte del mundo de los adultos, y parte de sus valores actuales.

Empieza un nuevo año. ¿Vamos a repetir la historia?

(Aclaro que si bien me llamo Ernesto, mi apellido no es Calabuig)

lunes, 27 de diciembre de 2021

Los cien mil hijos...

 

Eivissa.

a.- Que la vida juega siempre con su propio ritmo sin tener en cuenta el del sujeto en cuestión, ¡resulta incuestionable!

b.- Que en ocasiones, muchas, ambos ritmos jueguen a la par, vida y sujeto, ¡sin duda!

c.- Y que en otras muchas, las más, el sujeto, tú, yo, crea ser él el artífice del ritmo en el que se desarrollan las cosas. ¡Quien esté libre de lo contrario tire la primera piedra!

Decía en la entrada anterior que el Olentzero me había traído como regalo de Navidad tres cuartillas en blanco… Espero rellenarlas y hacérselas llegar a sus destinatarias! ¡Espero!”

Pero ya parte de los comentarios habidos tras esta lectura, abogaban por: Respecto a tu regalo, me hace ilusión, así te leeré lo que vayas escribiendo.

- Felices fiestas Ernesto, espero estar a medida que vayas llenando de letras esas hojas en blanco y compartir.

- a ver que tal se dan esas cuartillas en blanco. Feliz 2022

Si bien no todos abogan por leer lo que las cuartillas vayan a decir, la fuerza de los que sí me inclina a compartir-las.

Una de ellas, la primera, iba destinada a mi nieta Naia, 17 años, motivos había… Pero durante la comida de Navidad, la Vida se encargó de escribirla directamente entre ambos. O por lo menos en un alto porcentaje… Quedándome a mí tres o cuatro renglones por rellenar. ¡Será en unos días!

La segunda era para su madre, mi hija. Aquí he de señalar que la Vida, ese día, solo completó poco más de un tercio. ¡Queda, pues, trabajo por hacer!

Y ya la tercera… se queda sin escribir. La destinataria es una persona, prima mía, a la que conocí cuando tendría unos 8 o 9 años. La vi esa única vez y nunca más… Hasta que sesenta años después otra prima me habló de ella. La llamé, me presenté… Muy contenta de contactar con parte de la familia. Muy amable, cariñosa. Nos ofreció su casa, vive en Mallorca, cuando quiera que fuésemos. Y ahí se inició una comunicación muy grata. Mails, whatsapp, móvil. Me puso al día de quién es quién en la familia ibicenca.

Cumpleaños, navidades, llamadas… Hasta que el año pasado me envió por estas fechas un vídeo de Eivissa. ¡Solo! Y además reenviado… Y además sin una sola palabra… Es decir, coges un vídeo, que te ha llegado por la red, y se lo envías a los “cien mil hijos de san Luis” que tienes en el listado de contactos. ¡No respondí!

¿Navidades de 2021?… Tal cual la misma historia. Reenviado, sin palabra personal alguna… ¡No he respondido!

sábado, 25 de diciembre de 2021

...en blanco!

 


Esta Nochebuena tan peculiar, peculiar toda la fiesta de Navidad en sí, “peculiar” uno mismo en relación a todo ello y, sin duda, algunas peculiaridades mas en la vida de algunos, presentes incluso aquí, y que cada quien sabrá ponerles nombre, a lo peculiar digo no al personaje, hace que la vida hoy transcurra tan distinta a las Navidades de los ayeres.  

"Ayer" se conmemoraba en estos días el recuerdo del niño aquel que, decían, nació por estas fechas… Belenes de musgo natural y ríos hechos de papel de plata sacados de las chocolatinas, pastores, corderos y gallinas, una cuadra por techo, buey y asno, oro, incienso y mirra traídos desde Oriente…, conformaban aquellas fiestas nuestras.

Nuestras, de los niños que éramos… Sin ser conscientes si los adultos de entonces, hoy nosotros, las vivían igual. Con aquella despreocupación y alegría infantil.

¿Tienen hoy, las niñas, niños y jóvenes, aquella alegría y despreocupación que nos embargaba? ¿Aquel día a día que, quiero creer, envolvía todo el ambiente navideño? ¡Y que no dejaría de ser un cierto reflejo del ambiente general que se vivía en este país!

Quiero creer en aquel ayer… Siendo consciente de que no todo tiempo pasado fue mejor.

Cambiando de tema. Aquí en el País Vasco existe el Olentzero. El “Carbonero”, figura mitológica que se desliza por las chimeneas en Nochebuena para traer juguetes a los niños y regalos al resto…

Este año me ha traído tres cuartillas en blanco… Espero rellenarlas y hacérselas llegar a sus destinatarias! ¡Espero!

lunes, 20 de diciembre de 2021

...des - peinar.

 


En cierta ocasión leí que si en un acuario de peces de colores le pones nombre a uno de ellos, “Juanito” por ejemplo, y posteriormente el “pez grande se come al chico”, habrás creado una desgracia.

Si dejásemos de poner etiquetas a todo lo que nos parece, sin más valor que la propia apreciación personal, y al margen de su realidad, así lo veo, así lo siento… así me afecta, permitiríamos que lo natural fluyese sin obstáculos, libre, tal como es!

¡Y las cosas que son, son. Y tienen un sentido de ser! Y cuando soplan los vientos de lo real, lo más que puede pasar es que nos despeinemos… Signifique este despeinar lo quiera que sea.

¡¡Las cosas que son, son!!

¡Y no por ello deben afectarnos!.. ¡O sentirnos afectados por ellas! Que parece lo mismo pero no lo es.

Mirad los campos llenos de espigas doradas al final del verano tintados de amapolas... ¿No es bello lo natural?

Creo que de, historias creadas, va más que servido el género humano. Y de las consecuencias de ellas, surge cierta amargura… Que él considera consustancial con el mundo, la vida, las cosas vienen así… Siente, dice… y piensa!

Hay quienes se lamentan del frío, del calor, de la lluvia, el viento, los lunes, del día siguiente de llegar de vacaciones: “ya nos queda menos para el año que viene”. El vecino del 5º, el alboroto de los niños, qué caro está todo…, etc., etc. ¡Que dirán los de Pérez!

Hace unos días oí en un parque lleno de árboles, setos, bancos y fuente, cómo dos personas hablaban… Una le decía a la otra. ¡Hay qué ver cómo está esto de sucio, lleno de hojarasca por todas partes!

Miré a mi alrededor y vi una entrañable estampa de otoño. El cielo lucía azul castellano. El sol calentaba tibiamente. De algunos árboles se desprendían hojas, ocres éstas, amarillentas aquellas. Dos mirlos dialogaban desde sendas ramas… Unos gorriones picoteaban en el suelo. Dos parejas iban de la mano. Y un grupo de niñas y niños saltaban a la comba cerca del palco de la música. Un señor con boina leía el periódico. Y...

La fuente cantaba: ¿Te recuerda, hermano,

un sueño lejano mi canto presente?

Fue una tarde lenta del lento verano.

Respondí a la fuente:

No recuerdo, hermana,

mas sé que tu copla presente es lejana.”

Antonio Machado.

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Dicen que por estas fechas hay que desear Felices Navidades, Felices Fiestas o, simplemente, felices días de asueto, comer, beber y cantar villancicos. Que ya esto se haga en compañía de amigos y familiares, ¡miel sobre hojuelas!

Desprovistos pues estos días del espíritu "divino" de "ha nacido Jesús en el portal de Belén", levanto mi copa y brindo por y con cada uno de vosotros, amigos de tertulia. 

Y, cómo no, con ese otro ramillete de amigos que entran a leer pero nada dejan dicho.

Chin Chin. Fuerte y gran abrazo a todas/os vosotras. 

¡¡2022 será otra historia!!


sábado, 11 de diciembre de 2021

...ese mohín!

 


Estaba escuchando música aleatoria esta mañana cuando ha entrado la canción de Rocío Dúrcal, “La muerte del palomo.”

Canción que me gusta verla cantar por el mohín que hace justo cuando acaba de pronunciar el tercer “...en llorar en llorar en llorar...” ¡Justo ahí!

Y hablando de la cantante… ¡Permitidme!

Corría el año 1968, más o menos, cuando trabajando en El Corte Inglés de la calle Preciados, Madrid, el único existente, solíamos salir a desayunar fuera, no se habían “inventado” las cafeterías dentro. Accedo a la habitual de cada día y… ¿quién estaba allí con su edad temprana y su sonrisa?… ¡Rocío Dúrcal!

¿Realmente han pasado 53 años?

No le vi entonces el mohín de sus labios...

La fuerza y gestos que pone en esta canción, creo, resume quién es realmente Rocío.

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Si pinchas el cuadrado inferior de la dcha en el vídeo, junto a YouTube, a la dcha de la pantalla, lo observarás mejor.


viernes, 10 de diciembre de 2021

Minero...

 


Buscando una canción para acompañar un texto di con un vídeo que, algunas de sus imágenes han hecho que cambie texto, música y talante. Y la palabra “mina” se hizo presencia…

Y fue precisamente esa imagen, esas “minas” sugerentes… Ayer al alcance de la mano, las que han despertado cierta nostalgia. Tenue, muy tenue, pero nostalgia al fin y al cabo!

Y sin embargo reconozco no ser de nostalgias del pasado. ¡Lo que fue, fue! ¡Lo que no, no!

¡Lo que es, es! ¡Soy!

Lo demás… Recuerdos, sensaciones, pensamientos, palabras al viento…

domingo, 5 de diciembre de 2021

¡Regalo de cumpleaños!

 

Zapatos viejos. Vincent Van Gogh.

Sin acostarme todavía, me quedé dormido en el sofá hasta las tantas, y sin sueño en aquél momento, me preparé un té, que hace rato que tomé, y ahora ando comiendo frutos secos. Almendras, avellanas, pasas y dátiles…

Y trasteado por los blogs que han publicado.

He regalado, virtualmente, por su cumpleaños a una buena amiga el mejor regalo que la vida podía hacerle… Unos nuevos zapatos para hacer más fácil el camino que tiene por delante. Si bien ella, emocionada, cree que no acaba de merecerlos… Y por ello sopesa seguir con los viejos del viejo camino, ya trillado, que la han traído hasta donde hoy se encuentra. ¡Su encrucijada!

Encrucijada física y emocional, en lo que la conozco. Y que tendrá que discernir qué camino tomar.

Suele ser una decisión sencilla… ¡¡Pero nada fácil de tomar!! (Principalmente porque tiene que enfrentarse consigo misma...)

Oiga, ¿para ir a…, qué camino debo tomar?

¡Para ir a dónde realmente quiere ir, y necesita, ya!, el camino es éste…

¿Éste?… ¿Y dejar de ser quién soy. Con lo que me ha costado llegar hasta aquí? ¡Va a ser que no!

Bueno, tal vez no lo recuerde, pues los cambios que hizo en sus primeras etapas fueron naturales, sutiles, casi automáticos podría decirse. Pasó de infantil a niña, de niña a adolescente, de ésta a joven, mujer, etc. Después salió a la vida…

Experimentó cambios. Aprendió. Vivió. No siempre fue fácil, hubo errores, aplicó creencias sin más base que su propia creencia. La vida la fue moldeando… Y ahí es donde se encuentra ahora. ¡En su encrucijada!

¡Debe decidir por sí misma! ¡No hacerlo, por las causas que sean, solo traerá fricción. Y la fricción duele.

¡¡Y todo esto lo sabe ella!!

lunes, 29 de noviembre de 2021

La vida, ¿una ilusión?

 


Esconder la cabeza debajo del ala no parece lo más edificante para comprender, hacer frente de manera razonable, a lo que quiera que la vida disponga!

¿Con qué te encuentras al despertar por la mañana? ¡Con lo que quiera que sea tendrás que bregar durante el día!

Bregar no es necesariamente un sacrificio, una molestia intolerable, una desgracia…

¡Es! Principalmente una realidad que ha surgido en tu vida. ¿Y cuántas llevas ya? ¿No eres tú mismo hoy el resultado de tantas y tantas realidades llegadas?

Unas buenas, otras no tanto. Unas deseables, otras, “mejor no, gracias”. Todas ellas golpes de cincel del maestro constructor, la vida, sobre la piedra de granito que eres.

Al final, ¡obra de arte!

Pero llegar a ello, ¡destino ineludible por más que lo niegues o te resistas, supone despertar a realidades que, puede, hoy no te habiten, todavía.

No se trata de ser noria movida por mula con ojos vendados para no ver/marearse con tanta vuelta sobre sí misma sin avanzar un solo paso… Pero con la ilusión de lo contrario.

La mula, la noria y los cangilones que giran y giran en vueltas sin fin no son lo fundamental en tu vida. Aunque confundas el conjunto con un carrusel de feria.

Lo real en la vida. Lo real en ti es el agua viva que, una vez extraída, despertada, vivifique todo tu ser.

Hasta ese momento, figurita de tiovivo girando sobre sí misma.

jueves, 25 de noviembre de 2021

...encantador día!

 


Hola hola...

Hoy el día ha amanecido "infernal"... Si bien un encantador día de invierno, bucólico y pastoril, para disfrutarlo en casa o refugio acogedor y con la chimenea crepitando. Nieve en el exterior y, en el interior, quien tenga pareja, se abracen y disfruten de la compañía. Y quienes no, por la circunstancia que fuese, reunidos en grupo informal y heterogéneo, formen, formemos, grupos de diálogo y discusión afable sobre temas de interés para todos.

No resolveremos las cosas del mundo, no todas, pero lo pasaremos en grande. ¡Que no está nada mal en los tiempos que corren!

¿Cómo, qué alguien pregunta por el comer?... ¡Ni preocupar! La despensa a rebosar y la "bota" a levantar... (y eso que no soy de poesía rimada, como diría nuestro amigo Teo)

¡¡Fiesta fiesta!! ¡Apuntaros! Aunque no sea sino virtualmente. E imaginad por un momento a este grupo de afines en contacto en semejante paraíso.

Un día más y por motivos de trabajo y tiempo, no accederé a todos vuestros blogs. Pero no quedará ninguno, ya mañana, sin visita y comentario.

Ciao amigos. Todos en el pensamiento!

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PD: "Bota"... Artilugio de piel vuelta que sirve para llevar el vino... Y que levantándola con arte y gracia éste cae en la boca abierta del que la usa. 

miércoles, 24 de noviembre de 2021

La Lora y La...

 

Santa Marta del Tormes. 1953. (Salamanca)

Hola hola...

Un espléndido día de sol y cielo azul, de aquel que en aquellos años de la niñez, límpidos cielos, cubrían los pueblos y las tierras sembradas de cereales de Castilla la Vieja. Comarcas de La Lora y La Bureba... ¿Recordáis estos dos nombres en los libros de estudio de entonces?

Dicho lo cual, y tiempo para más no tengo hoy, os deseo un bonito y tranquilo día en vuestras vidas.

Abrazos. Chao... Ciao Luz.

domingo, 21 de noviembre de 2021

...el coco!

 


Acabo de autocensurarme, suprimir, el texto que había escrito para compartir… Leído y releído, y puesto en el blog, en borrador, he llegado a la conclusión de que si bien mío, y con cierta gracia, léase “que bien me ha quedado”, al final ¡adiós! No era para mañana de domingo…

¿Y ahora?… Pues retomo la idea primera, la del título, que era hacer una reflexión sobre esa sexta ola en ciernes que parece estar instalándose en este país, Europa, mundo.

Y tiene que ver, principalmente, con la renuencia a vacunarse de los “negacionistas” y “conspiranoicos”. Nueva raza de nuevo cuño que, si sigue proliferando, puede acabar con el resto de las razas ya instaladas en el planeta.

Un dato de reciente incorporación al pensamiento…

Se habla, y con mucha razón, de implantar el pasaporte covid. Para poder acceder a ciertos lugares, eventos, etc. Sobre todo restaurantes, bares, etc. ¡Ok! Pero…

¿Quien controla al controlador? ¿Qué sucede con dicho filtro, el pasaporte covid, si el dueño, encargado, camarero, cocinera, del establecimiento al que entras está sin vacunar?

Si el pasaporte covid es la llave que te permite acceder, cabe que los de dentro sean los primeros en demostrar que ya lo tienen!!

¡¡Ojo!! ¡No te vaya a salir la consumición o la comida familiar por un ojo de la cara! En salud, contagios, molestias, etc.

¡¡Cuídate tú!! 

miércoles, 17 de noviembre de 2021

BIC..., el Todo!

 


- ¿Cuándo puede decirse que una persona ha alcanzado su “mayoría de edad”… evolutiva?

- ¡Cuando no haya necesidad de mentirle acerca de nada!


sábado, 13 de noviembre de 2021

...los otros!

 

Sri Nisargadatta Maharaj

Alguien comentaba hace poco sobre la relevancia de la hoja en blanco… por escribir, rellenar. Y también por hacerlo a mano. ¡El encanto de escribir a mano quienes lo tenemos desde siempre! Por “siempre” hay que entender que era el único método que teníamos a mano.

Y puesto que yo mismo me encuentro ahora en la misma tesitura, hoja en blanco, si bien aquí no hay encanto alguno. Y sí de qué escribo, pues miro por la ventana y veo que cae una fina y persistente lluvia. Y pienso…

¿Hoja en blanco?… La que debiera estar en blanco es la hoja por rellenar de vida cada mañana al despertarnos.

¡Hoja en blanco! A ser posible. Y no emborronada ya a estas horas con herencias del pasado. Así sea que ese pasado sea ayer mismo por la tarde…

Creo que se tiende a cargar con demasiados condicionantes, mochilas mil de mil temas, valores y limitaciones que lastran el avance, la evolución de cada quien.

Ese “quien”, es cada uno. No aquel, el otro o el de más allá… Y es la suma de todos lo que conforma la realidad de la humanidad.

¿Hay algunos que se hallen fuera de esta ecuación?. ¡Sin duda!

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 Fue un gran maestro espiritual de la corriente Advaita. Su enseñanza es admirada por ser directa, provocativa y radical. Considerado por muchos como un iluminado, su obra más conocida es I am that (Yo soy eso).

Jesús fue otro. Pero no han sabido explicarlo bien!

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miércoles, 10 de noviembre de 2021

tócala otra vez...

 


En 1956 viví unos 8 meses en casa de mis abuelos y tía Lolita en Noia, Galicia. El resto de mi familia seguían en Mallorca. ¿Por qué una distancia de mil doscientos y pico kilómetros entre ambos puntos?

No cabría negar que los caminos de Dios son, en ocasiones, inescrutables!

En aquella pequeña y encantadora villa de la Galicia profunda fui un niño feliz. “Feliz” es la palabra que suele describir el estado natural de bienestar en cualquiera. Y no necesariamente ese hipotético estado de “éxtasis” sin límite que muchos intentan alcanzar…

En aquellas calles corrí tras un aro de metal guiado por una horquilla del mismo metal. Asistí a la escuela nacional, leíamos El Quijote. El Maestro, don Venancio, con unos gruesos cristales en los lentes, era conocido por “el canario”. Tenía una jaula en el balcón con dicho pájaro cantando.

Hice amigos, tuve novia, así sin comillas! Se llamaba Gena, y era dos años mayor que yo. Tenía diez. Siempre pensé que ese nombre era diminutivo de Genoveva… Y digo se llamaba porque 47 años después cuando nos encontramos de nuevo, supe que se llamaba Xenerosa (Generosa).

Cuando en nuestro viaje a Noia para casarnos, mi actual esposa y yo, vistamos la feria de la empanada, donde su madre participaba, ganó el concurso, le pregunté a ésta por su hija… Dígale que la conozco de cuando niña. Cogió el móvil y la llamó:

─¡Hay aquí un señor que pregunta por ti! Dice que jugaba contigo de pequeña…

─Pregúntale si se llama Ernesto…, contestó su hija. (47 años después ¡Entrañable!)

En aquellas viejas calles rebosantes de vida natural, humanidad, gentes mil, niños solos jugando, la inmensa Alameda, su palco de música, la ría, que da nombre a la ciudad, la cacofonía del mercado de abastos, auténtico conglomerado de voces de vendedoras, gentes comprando, barullo, colorido, etc., todo ello conformaba aquel universo que como niño entonces recuerdo con cariño hoy. De mediados del siglo pasado al primer cuarto del siglo XXI.

Tengo una imagen de entonces, aquellos tiempos, sus valores, sus realidades, que destaca sobremanera. El encaje de bolillos.

Aquellos grupos de mujeres, risueñas y dicharacheras, que por las tardes se reunían sentadas en sillas bajas de paja de cara a la pared, en la que apoyaban sus almohadillas y movían con arte y habilidad sus bolillos entre sus dedos, mientras se iban formando dibujos de hilo sujetados por mil alfileres, aquellas mujeres realizaban sin saberlo el “preludio” del “encaje de bolillos” que hoy tanto se practica en la “sociedad moderna”.

¡Auténtico abracadabra del hacer sin hacer y el decir sin decir. La insulsez de tanto hoy!

Menos mal que “siempre nos quedará París”. Y “...tócala otra vez Sam”. (Frases memorables de la película “Casablanca”!


sábado, 6 de noviembre de 2021

...sin picatostes no!

 


Había empezado a esbozar un texto tipo historia real en el que una mujer al ir a bajar las persianas de su salón, ya casi media noche, vio reflejada en las ventanas de la casa de enfrente la luz que provenía del piso superior al suyo. El de su vecino… Y, atrevida ella, o de lo más natural, decidió, sin pensar, que ya era hora que intercambiasen algunas palabras más de los consabidos “buenos días” o “buenas tardes” al cruzarse en las escaleras.

En pijama y con la bata puesta cogió el cazo que sobre la cocina calentaba el chocolate que se había preparado y del armario un paquete de picatostes y, abriendo la puerta de su casa, enfiló las escaleras hacía el piso de arriba.

Tocó con suavidad la puerta de su vecino y esperó… Al abrirse ésta y ante la cara de sorpresa de éste, le dijo sonriendo:

¿Hace un chocolate caliente?…

Sonriendo mientras la invitaba a entrar con un gesto de su mano, el hombre se hizo a un lado.

Quede claro que todo sucedió en un ambiente bien entendido entre dos personas adultas que, si bien inusual, agradecieron esos momentos de encuentro dialéctico y cierta complicidad traducida en risas, a nada más llegó la situación, ninguno la buscaba, que les permitió compartir en noche fría y solitaria ese chocolate reconfortante.

Horas después, cada “mochuelo” a su olivo!

Lo que sigue está planteado desde la óptica de que es la mujer quien da el primer paso. ¡Atrevida y segura de sí misma! Otra connotación sobre géneros no hay. Si fuese al revés, el personaje masculino tendría otra lectura… Que no es el caso!

Dicho lo cual y mientras escribía me venían a la mente, puro juego inocente, algunas de las personas que por aquí se manifiestan a diario… Y, mentalmente y desde mi única óptica y el aprecio y respeto debido, me salía una lista de posibles candidatas a protagonistas de la historia.

Y si me permitís que rice el bucle, dialéctico, añadiré que dicha lista se dividía en otras tres. (Y de ahí otros cien matices)

.- Las de ¡yo yo! (Con el atrevimiento natural y desenfado que los nuevos tiempos permiten)

.- Las de…, bueno, tal vez… Si es todo tan inocente y natural, ¿por qué no?

.- Las de… No lo haría…, reconozco que no. Pero valoro a quienes sí lo viven.

La historia está contada. Las valoraciones personales de los listados, no se solicitan. Estas quedan en el haber de quien publica. :)))))))

jueves, 4 de noviembre de 2021

¿Escribes?

 


Anoche se me ocurrió abrir el ordenador con la intención de teclear… Y me encontré al cabo de un rato con la pantalla en blanco sin encontrar qué decir… No es que sea habitual pero…, de vez en cuando surge la necesidad de abrir la boca… sin nada concreto que decir. ¡Y nada dije!

Ya esta mañana temprano, y mientras desempolvaba mis zapatos de invierno, surgió la idea de que decir decir es algo que sucede a menudo pero… La conveniencia de ello y sobre todo su relevancia no siempre la tenemos a mano.

Y no digamos ya si pretendemos dirigirnos a un grupo heterogéneo que, si bien todos conocidos y amigos, cada quien es un mundo. De ahí que en ocasiones consideres que “de esto sí hablaría… pero a quién se lo cuento”. En clara alusión a que “ a éste sí a éste no, a ésta puede y a aquella Dios dirá”.

Tengo en mente a unas 30/40 personas del blog, o 100/500 de la vida, con las que sería un placer compartir diálogo en persona. Con una o con varias a la vez. E incluso con algún tema ya esbozado… Pero es claro que tendría que darse un cierto nexo de… interés mutuo. Aunque éste fuese puntual y solo para una o dos tardes de compartir café.

A veces leo en otros blogs que estos espacios son para escribir, para que escriba el titular del blog… lo que guste. ¡Sin duda!

Pero si lo que escribes, placentero para ti, ¡bienvenido!, es lo es, y no goza de un cierto toque de aceptación, pues cabe la posibilidad de que solo te lean los “incombustibles”.

sábado, 30 de octubre de 2021

Tres iguales para hoy.

 

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Ayer comí con la familia en un restaurante. La mañana era espléndida. Si bien lucía el sol, algo de viento fresco anunciaba que el otoño se instalaba. Bien abrigado, recordé cierto día en la adolescencia en la que una tarde al final del verano y ante el cambio estacional, me puse ese primer jersey… Todavía siento en mí ese acogedor calor de aquella prenda, ese pasar del verano al otoño, ese inicio de un nuevo tramo en mi vida… En esos momentos, el nuevo curso escolar de Septiembre.

¡Que agradable sensación de recogimiento! De resguardarse en algo ante las inclemencias de lo que sea… De tener ese puerto seguro, ese hogar, ese rincón tuyo, grande o pequeño, en el que estar/ser!

Esa sensación de tener algo propio, íntimo, más allá de las cuatro paredes de tu casa, la volví a vivir cuando alquilé un local en León para instalar un comercio. Acababan de darme las llaves del mismo, era fin de semana, me disponía a viajar a Madrid donde residía pero…, antes abrí la puerta y dejé en un rincón una lata de aceite del coche.

Insignificante gesto, sin duda. ¡Una lata de aceite en un rincón!… Pero no era todo tan simple… ¡Era mi rincón, mi lata, mi local! ¡Y todo lo que ello pudiese significar de mí/mío… en la inmensidad de la vida

Estando ya en los postres me fijé en algunas otras mesas que también compartían espacio y degustación. Familias, parejas, jóvenes y no tan jóvenes conformábamos un elenco de individuos disfrutando del comer, la compañía, mil sensaciones más.

Niños, alegres y dicharacheros, un bebé dormido en un cochecito, sus padres. En otras mesas, una y dos parejas, jóvenes. En otra un matrimonio de mediana edad. Otras algo mayores, yo mismo me encuentro en ese punto. Más allá dos parejas en agradable conversación y risas… Y más gentes.

Y recordé a un familiar que, partió hace dos años al poco de cumplir los cien…, edad que decía que quería alcanzar. Y jugué a situar a varios comensales en cierta lista de edad.

Cinco y ocho años, meses, veinticinco y treinta y dos. Ventitantos. Cuarenta, cincuenta. Sesenta y cinco, setenta y tres. Esos cien señalados… ¡Aparente principio y final de una vida! ¡Todo por vivir!… ¡Mucho por recordar!

¡En ambos casos la vida fluye, continúa! Cierto que la intensidad, como el caudal del río que cruza el valle, no es la misma en primavera que en otoño. El ritmo lento de final de verano y el caudaloso que recoge las lluvias del invierno…

Cuatro estaciones entre miles de momentos, vividos o por vivir. Miro a mi nieta mayor, 17 años, y a la pequeña, 10. Me veo a mí mismo en relación a ellas y pienso:

¡Tres iguales para hoy!

sábado, 23 de octubre de 2021

¡Sal!



Valoro, y apoyo, a quienes se manejan con soltura en las llamadas redes sociales. ¡No es mi caso! Más allá de este espacio de comunicación e intercambio en el que escribo, no estoy en nada más. ¡Tampoco las echo de menos! Personalmente pienso que interactuar ahí conlleva un coste. Y si bien es cierto que casi todo en la vida lo tiene, en este caso reconozco que mi interés es escaso.

Y no porque no valore en su justa medida la inmensa posibilidad de comunicación e intercambio de pareceres, temas, disfrute de la interacción con otros, etc. ¡Ya la quisiéramos en estos lares de los blogs!

Sino porque creo, sé, que ahí no es oro todo lo que reluce… O bien de ese “oro” no quiero almacenar “fortuna”.

Repito mi apoyo y respeto por todo aquel que se adentre en esta temática. Alguna pequeña incursión intenté años ha, muchos, por ello algo conozco, y descubrí que ahí nada tengo que hacer.

Razones haylas, sin duda, tanto para estar como para no. Ambas posturas conllevan coste… Y en ocasiones he observado que muchos de los que están, rozan la simplicidad a la hora de expresar sus temas.

Que no tengo claro si son suyos realmente o, simplemente, se limitan a publicar, comentar, lo que creen que se espera de ellos.

Mis respetos una vez más. Pero hoy la mañana ha venido así… Y eso que hace un sol espléndido que invita al paseo, las sonrisas y los abrazos.

Salgo… ¡Chao!

domingo, 17 de octubre de 2021

La manzana de la discordia.

 


Trascendidos los episodios del día 12, para cuya referencia utilicé la ironía de la cabra, trascendido todo ya, ¡la vida continúa!, doy paso a este domingo otoñal, soleado y luminoso. Tranquilo y silencioso desde casa, donde solo se escucha el girar del bombo de la lavadora.

La temperatura es cálida. Me asomo a la ventana y veo a las dos gemelas de enfrente, a tres años no llegan, jugando en la acera con sus “motos” de anchas ruedas. Una ligera brisa hace oscilar las ramas del árbol, que señalan hacia el cielo, y que desde el suelo casi alcanza la altura de mi casa. Pienso que los pájaros ven el mundo desde lo alto en algo parecido.

Ahora ya parece que las dos peques pretenden algo a lo que la madre se opone, su pequeña algarabía así lo señala…

¡Dulce infancia! ¡Santa inocencia! ¿Dónde empezamos a perderla?

Por que está claro que tanto la infancia como la inocencia quedan atrás… en ese caminar por esos caminos del mundo… ¡Que no de la Vida! ¡Que no queda claro a dónde conducen!

¡O sí! Y es la renuencia a seguirlos, en su diseño natural, la “desobediencia” bíblica del Paraíso Terrenal.

Pienso que la parábola del hijo pródigo, quien se marchó de la casa del padre, dilapidó su herencia, vivió un calvario de existencia en la distancia…, que solo resolvió regresando al hogar, es la esencia/camino de todo ser humano!

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Releyendo los dos últimos párrafos del texto caigo en la cuenta de que su aparente imprecisión, simple juego de palabras, podría dar paso a alguien a pensar que soy de la creencia de que la Biblia es! ¡Y no es el caso! La conozco, la he leído tratando de adivinar su esencia y, llego a la conclusión de que en un 90% es simple alegoría.

Su verdadera esencia queda velada para la inmensa mayoría de creyentes. Sus enseñanzas reales son repetidas en mil libros de mil culturas en mil lenguas naturales desde el origen de la Vida.